me encierro en la habitación, miro a mi hija dormir, estoy enojado, trato de calmarme recostándome en la cama, escucho voces abajo, parece que discuten, no me arrepiento de lo que hice y dije pero no quiero saber nada más, me molestan sus palabras, sus insinuaciones y me molesta el silencio de los demás, esto me trae muy malos recuerdos, me cubro la cara con ambas manos, de pronto el rostro de kyra aparece en mi mente, es que acaso nunca voy a ser suficiente para alguien, los padres de kyra me despreciaban por ser quien era y no me di por vencido pero al final de nada me sirvió, kyra murió, ahora me pregunto cuanto va a soportar Kate antes de darse cuenta de que no valgo lo suficiente para ella.

Mi hija hace un leve movimiento, suspira y sigue durmiendo, contemplo la idea de salir ahora mismo, si no soy bienvenido tal vez no debería estar aquí, miro el techo, unos segundos después me siento, apoyo la cabeza en mis manos, observo a mi hija, siento un par de lágrimas corriendo por mis mejillas, pienso en las palabras de Kate, ella me ama, lo ha dicho muchas veces, debería entonces importarme solo lo que ella tenga que decir, sin embargo es exactamente eso lo que creo que me ha dolido más, que ella no hablara, que nadie mas lo hiciera, eso me hace sentir solo, muy solo.

-Rick.-escucho la voz de Kate cuando entra a la habitación.-Rick lo siento tanto.-se acerca y se arrodilla frente a mi, pone una mano en mi mejilla.

-te amo Kate, no sabes cuanto.-digo en voz baja.

-yo también te amo Rick y lamento mucho lo que pasó.

-soy suficiente Kate?.- bajo la vista al suelo.-soy suficiente para ti?

-de que hablas Rick…eres más de lo que cualquiera podría desear, eres una persona increíble, eres un gran hombre y gran padre, perdóname, se que hice mal, mis padres están muy apenados.

-de verdad me esfuerzo Kate, de verdad intento ser alguien.

-pero tu ya eres alguien, eres Richard castle el hombre del que me he enamorado y con quien quiero vivir mi vida, estoy orgullosa de lo que haces y te amo por todo eso.

Kate me abraza y besa mi mejilla.

-lamento si perdí la paciencia.-la miro mientras ella seca mis lágrimas con su mano.

-no te preocupes, tienes razón, te ha juzgado y te ha provocado, es ella quien se ha tomado atribuciones que no le correspondían.-me mira unos segundos.-no se como decirte que de verdad lo siento

Besa mis labios una vez más, pone su mano de nuevo en mi mejilla y sigue besándome, las caricias no se detienen, hacemos el amor en silencio, le digo al oído que la amo.

Despierto muy temprano, cuando los rayos del sol apenas se asoman, el cuerpo desnudo de Kate permanece a mi lado, hay un leve movimiento en su espalda producto de su respiración, la sábana apenas la cubre, beso su espalda, voy dejando un camino de besos, pronto la escucho reír, doy un vistazo rápido, Emi aun duerme y sigo con las caricias.

-me haces cosquillas.-dice dando la vuelta.

Sigo besándola, mis manos la acarician, nos cubro a ambos con la sábana, la veo cubrir su boca cuando succiono sus pezones mientras la penetro, escucho sus gemidos bajo su mano, me rodea con sus piernas y clava sus dedos en mi espalda.

Nos besamos un poco más y luego la veo levantar la cabeza para ver a Emi.

-aun duerme?

-si.

-deberíamos vestirnos, quizá no tarde en despertar.

-bien.

La veo ponerse unos pantalones cortos de algodón y una camiseta, camina alrededor de la cama y luego de unos minutos la escucho reír, cuando volteo la tiene en sus brazos.

-oye, estás despierta.-Emi frota sus ojos e intenta sonreír.-no, aun estás dormida.-Kate besa sus mejillas y se acerca a mi, Emi estira los brazos y luego vuelve a bostezar.

-aun tiene sueño... y si nos quedamos un poco mas en la cama?

Pongo a Emi en medio de los dos, nos mira, sujeta sus pies en el aire, poco a poco hace mas movimientos, toma la mano de Kate y la mira con atención, se escuchan ruidos en el pasillo, alguien toca la puerta de nuestra habitación, me levanto para ver quien es.

El padre de Kate nos dice que bajemos a desayunar, sonríe y se va antes de poder agradecerle.

Me pongo una camiseta y salgo con Emi en mis brazos, Kate camina a mi lado mi hija la sujeta de la mano y ambas ríen, llegamos abajo, Kate va a la cocina a ayudarle a su madre, las escucho hablar unos segundos y luego las dos toman asiento, la tía Theresa no se ve por ningún lado, no se como sentirme al respecto, aunque si me siento un tanto incomodo por haber hablado asi anoche pero esa mujer se empeñó en molestarme.

Los escucho hablando mientras le doy de comer a mi hija, Jim toma la mano de mi pequeña y sigue comiendo, todo está en calma, nadie habla al respecto y yo prefiero no mencionarlo tampoco.

Todos terminan de desayunar pero la tía Theresa nunca aparece, miro a Kate quien sonríe y luego se acerca a mi, Emi me pide que la baje, la veo correr por la sala, se acerca a los padres de Kate y luego Jim la toma en sus brazos para llevarla al jardín.

Me quedo en la cocina con Kate, lavamos los platos y hablamos de lo que haremos al volver a casa, es su madre quien nos interrumpe.

-Rick.

-si señora.

-lamento mucho lo sucedido.

-esta bien, lamento si yo no me comporte, no fue mi intención… es solo que…

-te entiendo, la verdad es que Jim y yo nos sentimos avergonzados por lo sucedido y por no haber actuado antes.

-las personas juzgan lo que no conocen, parece que ella es feliz con Josh y está bien, pero yo amo a Kate y algo en lo que no estoy pensando ahora es precisamente en separarme de ella.

-lo se Rick, te entiendo.

Nos quedamos un rato más en la cocina, Kate me habla de la historia de esa casa y de como la obtuvieron sus padres, también me cuenta algunas anécdotas de su infancia, salimos al jardín cuando terminamos, mi hija corre por el pasto, escucho sus carcajadas y veo a Jim corriendo detrás de ella.

- mamá.-grita antes de arrojarse a los brazos de Kate.

Kate la levanta y Emi intenta esconderse en su cuello, Jim sonríe.

Miro el reloj, el sol está en su punto más alto , Kate toma mi mano, caminamos rumbo a la playa bajo la mirada atenta de su prima, al mirar alrededor me doy cuenta de que la famosa tía Theresa no se ve por ningún lado.

-se fue.-dice Kate.-anoche tomósus cosas y se fue, discutimos por lo que hizo, le pedí que se disculpara contigo o que se fuera.

-lo lamento, de verdad no quise que…-Kate pone un dedo en mi boca.

-nadie tiene derecho a tratarte de esa manera por ninguna razón y en parte me siento culpable por eso.

-tu no hiciste nada.

-exactamente.

Kate sigue caminando, lleva a Emi en sus brazos, señala algo con su mano y Emi sonríe, la miro poner a Emi sobre la arena el agua del mar moja sus pies y por un momento sujeta a Kate con fuerza, pero luego de unos segundos sonríe, me siento en la arena mientras las veo jugando.

Miro al cielo, " por que no podemos ser todos felices?", me pregunto mientras suspiro y me dejo caer de espalda en la arena, cierro los ojos un momento, escucho sus risas.

Las manos de Emi me tocan y deja un poco de arena sobre mi, la veo correr hacia Kate cuando me levanto y retiro la arena de mi pecho, la veo esconderse detrás de las piernas de Kate, ambas me miran con una sonrisa en sus labios, me levanto y me acerco a ellas, beso los labios de Kate y tomo a Emi en mis brazos mientras le hago cosquillas, vuelvo a bajarla, corre de un lado a otro mientras arroja agua con sus manos y nos salpica pero en un momento corre con rapidez alejándose de nosotros y cayendo en el agua.

-no!.- gritamos los dos, corremos detrás de ella, Kate llega primero y la levanta para abrazarla.

Nos alejamos de la orilla y nos sentamos con ella en la arena, no hablamos, solo nos miramos y jugamos con ella, no es uno de esos silencios incómodos, es simplemente un silencio que solo se ve interrumpido por los murmullos de Emi y sus carcajadas.

Los minutos pasan, miro mi reloj, se acerca la hora de irnos a casa, salvo por ese pequeño detalle el fin de semana ha sido bueno, los padres de Kate han sido muy amables conmigo, quizás ellos tampoco previeron lo que sucedería y eso es algo que estuvo lejos de nuestro control.

Camino con Kate a mi lado, vamos de regreso a la casa, al llegar su madre nos dice que después de comer se irán pero que si queremos podemos quedarnos, realmente me gustaría pero tengo que trabajar, el fin de semana se terminó, es hora de irnos también.

Cerca de las 5 de la tarde todos abandonamos la casa, Kate lleva a Emi en sus brazos y yo llevo nuestras cosas, las pongo en la parte trasera y subimos al auto, tomo a Emi en mis brazos, Kate conduce con calma, no tenemos prisa por llegar.

Está por anochecer cuando llegamos.

-estas cansada por que no te quedas?, duerme aquí.

-creo que esta bien.

Entramos y después de dejar a Emi en el suelo con sus juguetes, preparo algo para cenar, Kate dice que realmente no tiene hambre pero que igual comerá algo, escucho sus pasos y luego nada, sigo en la cocina, Emi hace algunos ruidos con sus juguetes pero no escucho a Kate.

-ven aquí nena.-la pongo en la silla.-lechita?.- Emi sonríe y asiente.

Sirvo la leche en un vaso y la pongo en la mesa, camino por el pasillo para decirle a Kate que la cena está lista.

-Kate, la cena.-ella voltea, tiene el teléfono en la mano me hace una seña y yo vuelvo a la cocina.

Sirvo los platos y me siento junto a Emi, pronto sus ojitos amenazan con cerrarse, como despacio mientras espero que Kate aparezca, luego de varios minutos la veo venir.

-tu cena se enfriará.

-esta bien, ya estoy aquí.

Me muero de curiosidad por saber con quien hablaba pero me abstengo de preguntar, sigo comiendo, ambos lo hacemos en silencio.

Mas tarde Kate le da un baño a Emi antes de dormir, cuando termina le pone su pijama y la lleva a su cuna.

La escucho dar vueltas mientras tomo mi turno en el baño, me gusta tenerla en casa, me gusta verla frente al espejo haciendo sus cosas sin importarle si estoy allí mirándola, veo cosas que no entiendo como funcionan pero que ella usa todos los días.

Ella se mira en el espejo y luego su mirada se desvía hacia a mi, estoy parado detrás de ella secándome con una toalla, no disimula las miradas que recorren mi cuerpo, sonríe y luego comienza a quitarse la ropa.

-pudimos haber compartido el baño.

-no, estoy cansada, y tu no sabes quedarte quieto.

-y me vas a decir que eso te molesta?

-es todo lo contrario y por eso no entre antes.

-pero tus ojos no esconden lo que quieres.-dejo caer la toalla y me acerco más a ella.

Beso sus labios, retiro las últimas prendas que viste, la sostengo con mis brazos, sin dejar de besarla la llevo bajo el agua tibia, ella sonríe.

-no te cansas?

-nunca, todo el tiempo estoy pensando en hacerte el amor, donde sea y como sea.

Escucho sus carcajadas y luego sus gemidos, todo en ella me encanta, me vuelve loco.