La veo caminar por la habitación, le ayudo con el cierre de su vestido pero antes de que se aleje de mi la abrazo, apoyo la cabeza en su hombro, permanecemos así unos minutos hasta que ella me mira y besa mis labios.
-estas bien?.- pregunto preocupado.
-estoy bien, vamos a la cama.
-qué pasó Kate?
-no lo sé ... él, llegó de pronto, no lo esperaba, estaba hablando con mis padres cuando lo escuché llegar, la verdad es que no sé más que tu pero voy a averiguarlo.
La abracé y luego de unos minutos la escuché dormir, seguía abrazado a ella mientras pensaba en lo sucedido, me dormi luego de un buen rato, soñé con Kate embarazada pero mi sueño se vio interrumpido cuando una pequeña mano pegajosa me despertó.
-papi.-dijo la vocecita mientras golpeaba mi mejilla.
-mmm, qué haces aquí tan temprano?
-lechita.- dijo mi hija.-mami.- señaló al pasillo.
-mami te hace la leche y te ha enviado a despertarme.
Me senté en la cama, levanté a mi hija, recibí un beso húmedo y caminé por el pasillo, Kate usaba un pijama rosa con flores podía verla en la cocina y su cabello caía a los costados de su cara, me acerqué a ella, Emi la envolvió con sus brazos haciéndola reír mientras daba un salto debido al toque de mi mano en su trasero y disimuladamente metí mi mano dentro de sus pantalones cortos.
-Rick basta.-dijo completamente sonrojada.
-me acerqué y mordí el lóbulo de su oreja.-eres preciosa.-susurre mientras Emi se cubría los ojos con las manos y sonreía.
-ahora no Rick, más tarde.-dijo con una sonrisa en sus labios, se lo que eso significa.
Me retiré para poner a Emi en su silla, di la vuelta a la barra y me paré junto a ella para mostrarle lo que provocaba en mi, su cara lucia aun mas roja.
-necesitare ayuda con esto.-tomé su mano y la coloqué sobre mi erección.
-lo que necesitas es agua fría.
-quizá si o quizá podríamos compartir el agua caliente.
-la vi poner la mano en su mejilla.-mas tarde, lo prometo, ahora haz algo con eso.
El desayuno pasó entre miradas acaloradas y gestos más que ilustrativos, siempre en silencio y tratando de ocultar nuestro deseo.
Al medio día la madre de Kate le llamó, nos invitaba a comer y a compartir un rato con ellos en la tarde.
Cerca de las 4 llegábamos a la casa de sus padres, solo su auto estaba allí, parecía que esto era algo mas familiar, me sentí bien de ser considerado parte de la familia, mi pequeña corría por el jardín mientras Kate y yo permanecíamos sentados en uno de los sillones escuchando las historias de sus padres, todo era perfecto hasta que la tía Theresa hizo acto de presencia, no fui el único que sintió una punzada de rabia cuando ella entró, llevaba entre sus manos una caja, un presente para los padres de Kate, todos nos quedamos en silencio mientras escuchábamos su alegata y me ignoraba sistemáticamente pero Kate tomó mi mano llevándome dentro de la casa, me pidió que le ayudara con algunas bebidas, tomó mi mano antes de salir de nuevo y me besó apasionadamente.
-mas tarde.- repitió en mi oreja.
Sonreí mientras acomodaba mis pantalones y hacia un gesto de frustración.
El timbre me hizo voltear hacia la calle. Un auto se había detenido al frente, no lo reconocí.
-quien es?
-no lo sé, mis padres habrán invitado a alguien más.
Tomé las botellas y rodee la cintura de Kate para besarla de nuevo, pronto la insistencia de mis besos le hizo emitir un breve gemido.
-Kate.-dijo la voz detrás de nosotros.
El idiota estaba parado allí, en la puerta, mirándonos, dejé las botellas en la mesa de inmediato y me paré frente a Kate.
-qué demonios haces aquí?.- pregunté con toda calma.
-quítate niño, vine a hablar con mi mujer.
-vete Josh, sabes que no puedes venir aquí.- dijo Kate detrás de mi.
-tengo derecho, aun soy tu esposo, aun eres mi mujer.
-la puerta abriéndose de nuevo nos distrajo.-qué carajos haces aquí?.- dijo el padre de Kate mirándonos.
-solo quiero hablar con ella.
-no puedes, Peter te lo dijo, no puedes aparecerte así.
-solo estoy pidiendo hablar con ella.-dijo exasperado golpeando la mesa, haciendo que algunas botellas cayeran al piso.
Instintivamente me hice hacia atrás protegiéndola, había cristales tirados en el piso.
-lárgate ahora.-dijo Kate otra vez.
-no me iré hasta que hablemos.
-no tenemos nada de que hablar, vete o llamaré a la policía.
-cambiaras nuestro matrimonio por una fantasía, una aventura con este niño?
-dije que te largaras.- Kate dio un paso adelante.
Entonces sucedió, Josh se acercó a Kate intentando sujetarla, mi puño voló hasta su mandíbula haciéndolo caer sentado, su mirada era de furia, mi puño dolía pero permaneció levantado esperando el momento exacto para asestar otro golpe.
-Josh me miró mientras limpiaba la gota de sangre que escurría por su labio.-eres un idiota, esto lo vas a pagar.-se levantó de inmediato lo que me hizo ponerme en guardia esta vez no iba a dejar que me golpeara, pareció estudiarme por unos segundos, entonces dirigió su puño a mi costado, justo al punto donde mi costilla aun sanaba, fue allí donde lo supe, él era el responsable.
-fuiste tu.-dije antes de propinarle un par de golpes más, supe por que requirió de ayuda el tipo era un completo inútil en las peleas, mis puños acertaron los golpes haciéndolo caer de nuevo.- confiesa que fuiste tú, díselo a Kate, tu mandaste a ese tipo a golpearme.-lo sujetaba de la camisa mientras hablaba completamente lleno de furia.- eres un cobarde.-el rostro del sujeto comenzaba a lucir inflamado, a punto estuve de golpearlo una vez más cuando la tía de Kate apareció gritando horrorizada por la escena y tratando de auxiliarlo.
-fuiste tu.-dijo Kate detrás de mi, pero no fue eso lo que más nos sorprendió sino la declaración que hizo la tía de Kate.
-fui yo.-decía entre sollozos.
Todos guardamos silencio incrédulos, que clase de personas eran estas, sentí la mano de Kate tomando la mía.
-lárguense… ahora, los dos.-la voz de la madre de Kate se escuchó desde la puerta, la vi arrojar el supuesto regalo y luego salir de nuevo al patio trasero.
Creo que nadie estaba listo para lo que escuchamos, la mano de Kate seguía sujetándome con fuerza, su padre abrió la puerta mientras esperaba que se fueran, ambos me dedicaron una mirada amenazadora, la misma que ignore para abrazar a Kate y besar su frente.
Jamás en mi vida imagine que algo así pasaría, Kate siguió sujetándome hasta que oímos la puerta cerrándose, entonces Jim se acercó y palmeo mi espalda, me separé de Kate para recoger el desastre que había en la cocina pero Jim me detuvo.
-yo lo hago, no te preocupes vayan al jardín.
Asentí y tome la mano de Kate quien dio un último vistazo hacia afuera y luego caminó decidida, la vi abrazar a su madre que contenía las lágrimas.
Emi se abrazo a mis piernas, la levanté y besé su mejilla, mi niña reía mientras chupaba uno de sus dedos y un hilillo de saliva escurría por su barbilla.
-lo lamento señora be…- dije al acercarme a ellas, pero fue su madre quien me interrumpió, su mano me acerco a ellas, me abrazó y nos quedamos en silencio un momento.
-no te preocupes Richard.-dijo pasando su mano por mi hombro y luego entrando a la cocina.
-lo siento Kate, espero que esto no te afecte.
-lo hará, pero se merecía eso y más, no te preocupes, ya lo resolveremos.
Pasamos el resto de la tarde sentados en el jardín hablando de todo pero no de lo ocurrido, Kate puso en mi mano, Emi toma una breve siesta y luego vuelve a la carga corriendo por el jardín, pateando un balón o arrastrando un carrito con juguetes dentro.
yo no dejo de pensar en el asunto, se que esto le traerá problemas a Kate y eso me preocupa.
Cerca de las 8 salimos, Kate lleva a mi bebé en sus brazos, la vuelta a casa es silenciosa, nos miramos en alguna ocasión pero no hablamos, no hasta que llegamos.
-necesitamos una silla para Emi.-dice Kate de pronto.- no podemos seguir así.
-lo sé.
-mañana buscaré una.
-te veo por la tarde?, quieres que te acompañe?
-si por supuesto.
Después de dejar a mi pequeña en su cuna me dirijo a la habitación, Kate está terminando de ponerse su pijama, yo hago lo propio, mientras estoy parado junto a la cama miro mi mano, duele un poco pero la satisfacción de haber golpeado a ese sujeto nadie me la quitará.
Sonrío mientras recuerdo como lo vi caer al piso, entonces las manos de Kate me rodean, apoya la cabeza en la espalda.
-te duele?.- pregunta mirando mi mano.
-solo un poco, estaré bien.-doy la vuelta y la abrazo, beso sus labios y poco a poco la voy llevando hasta la cama.
-habías hecho algo asi antes?, se veía que sabias lo que hacías.
-mmm, en alguna ocasión, pero hace mucho tiempo de eso.
-por qué?
-bueno, tienes que aprender a defenderte y lo que es tuyo.
-cuéntame mas.
-bueno alguna vez tuve que hacerlo en la escuela, eso nunca falta, la última vez que lo hice fue por…-me mira esperando lo que diré.-por kyra, sus padres se la llevaban, querían que abortara, yo hice lo que tenía que hacer, eso es todo.
Ella no hace mas preguntas, solo me mira y luego besa mis labios, apoya la cabeza en mi pecho y cierra los ojos.
Despierto en mitad de la noche, Kate duerme dándome la espalda, me levanto y camino por el pasillo, Emi está despierta también sonríe cuando me ve en la puerta y levanta los brazos para que la tome en los míos, me acerco y Emi me mira un momento, luego apoya la cabeza en mi hombro, ha estado un tanto inquieta supongo que la salida de los dientes es molesta, camino con ella por la habitación, acaricio su espalda hasta que siento que se ha dormido, vuelvo ponerla en su cuna y la observo unos segundos, por un momento creo que comienza a parecerse mas a su madre, sus ojos son como los míos pero su nariz y su cabello le pertenecen a kyra y es totalmente hermosa.
Vuelvo a la cama y en cuanto lo hago Kate me abraza pero no despierta, no hasta que el sonido de la alarma suena y escucho el llanto de mi hija, soy el primero en levantarme pero Kate se adelanta y camina rápido a la habitación de mi hija.
-los dientes?.- digo parado en la puerta.
-eso creo.
Suspiro y luego las veo ir rumbo a la cocina.
espero que no haya sido demasiado larga la espera, estoy de vuelta, nos leemos en el próximo.
