como están?, espero que bien, este capitulo me ha quedado un poco mas largo que los anteriores y es que no es por que yo lo este escribiendo pero ya se puso buena la cosa, jejeje, espero que lo disfruten, yo lo he disfrutado y mucho, me emociona ver que reacciones tendrán (frotando mis manos), con respecto a la nueva historia pues estoy igual que al principio pero si lo voy a dejar para más adelante por que no la he corregido estoy super picada terminando esta que se me ha olvidado darle su manita de gato a la otra pero no sufran allí esta esperando recibir su trapazo para salir a la luz, cuídense mucho, saben que espero sus comentarios, nos leemos en el próximo.
una hora más tarde los padres de Kate vuelven, estoy parado en la sala, tengo al bebé en mis brazos, lo observo dormir, Kate ha subido a la habitación para cambiarse de ropa y yo miro por la ventana en espera de los policías que quizá no tarden en venir.
- papá.-la voz de mi hija se escucha en cuanto baja del auto, luego la veo correr por el camino empedrado.
-abro la puerta y ella de inmediato se abraza a mis piernas.-hey pequeño monito, en donde has estado, he vuelto de la universidad y no estabas.-Emi sonríe y puedo ver rastros de dulce en sus dientes.-los abuelos te han comprados dulces?
-si.-dice con seriedad.-muchos, así de grandes.-extiendes sus brazos y yo miro a los padres de Kate que sonríen.
-ve a lavarte, mami está arriba.
Emi corre y sube la escalera sin dificultad, ha crecido demasiado.
-como está mi pequeño hombrecito?.-dice el padre de Kate tomando al niño en sus brazos.
-ha comido y ahora duerme, ojalá así durmiera por la noche.
-los escucho reír.-ya vendrán esos tiempos.-dice la madre de Kate.
-lo sé, crecen tan rápido, pronto lo veré llegar corriendo con la cara embarrada de dulce.
-ha sido solo algodón de azúcar, es pequeña, para ella todo es enorme.
-lo sé… podrían cuidar un poco más de ellos?
-claro, planean algo?.
-esperamos a los policías que han visitado a Kate en el hospital.
-ha pasado algo?.-pregunta Jim alarmado.
-no, si…mmm… tenemos algo nuevo y Kate quiere hablar con ellos.
-así que realmente no ha sido un accidente.- afirma su madre.
-no, ahora estoy seguro.
-Josh?
-no lo sabemos, pero puede ser.
-bien estaremos arriba, Emi dormirá la siesta, debe estar cansada.
-gracias, no saben cuanto les agradezco.
-no tienes por que agradecer, somos familia.
Al subir escucho a Kate dándole indicaciones a Emi de como debe lavarse, no se da cuenta que estoy parada detrás de ella, me acerco lentamente hasta rodearla por la cintura y hundir la nariz en su cuello, inmediatamente baja la cabeza pues le he provocado cosquillas, escucho su risa y luego voltea para mirarme, su cara está ligeramente sonrojada, había olvidado hacer cosas como esta, tenerla en mis brazos y sentir su calor, el olor de su piel es inconfundible, me atrevo a besar sus labios, pero no es cualquier beso, no es como esos besos de buenos días, de despedida o de bienvenida, es un beso diferente, como aquellos que hace mucho tiempo no nos damos y que provoca un escalofrío que recorre mi espalda y alborota las mariposas en mi estómago.
Olvido lo que hay a nuestro alrededor, olvido que Emi nos observa y mis manos recorren su cuerpo con ansías de más.
-papi.
La miro y allí está ella, con una enorme sonrisa y una mirada de curiosidad, Kate esconde la cara en mi pecho y sigue abrazándome.
-extraño besarte.-digo en su oído.
-nos besamos todos los días.
-esa clase de besos están bien, hablo de esta otra clase de besos.
-yo también, pero ahora no podemos.
Suspiro un tanto frustrado, debo reconocer que tiene razón, no estamos en nuestra casa, con los niños, sus padres y su pierna que aun no sana, pensar en algo más que simples besos sería misión imposible.
Sonrío apenado, ella se mueve y yo tomo a Emi de la mano para llevarla a la cama y que duerma una pequeña siesta, escucho el sonido de alguien llamando a la puerta y los pasos y saludos de quienes supongo son los policías, Kate suspira a punto de bajar, su madre aparece para quedarse en la habitación con Emi, que parece haberse dormido, Jim tiene al bebé en sus brazos y entra después de nosotros.
-buenas tardes.-dicen ambos hombres cuando nos ven aparecer.-de que quieren hablar con nosotros?
-un amigo…mmm… compañero de la universidad me ha confesado que sabía sobre el accidente, él tiene detalles de lo ocurrido.
- lo ha planeado?
-no, dijo que alguien más se lo pidió, pero no me dijo quien es esa persona.
-dame el nombre de tu compañero.
-ustedes lo conocen, se llama Nick mmm….Nick soto.
-te dijo algo más.
-un sujeto fue a la universidad, le pidió que hiciera un trabajo para él, Nick dijo que le ofreció dinero y que al final Gillian se ofreció a hacerlo, pero él dijo que el objetivo era yo.
-tienen idea de quien pudo ser ese sujeto?
-Nick dijo que no le dio su nombre pero nosotros pensamos en una persona.-miro a Kate y ella asiente con la cabeza.- pensamos en el exesposo de Kate, Josh Davidson.
-bien, pues le haremos una visita a tu amigo.
-puede ser hoy?, yo temo que él huya, me pidió que no les dijera nada, estaba asustado.
-bien, puede ser hoy.-dice mirando su reloj.
Ambos se despiden, salen y suben a su auto, supongo que de igual manera nos toca esperar y ver que pasa.
Los días siguientes intento mantener la calma pero incluso salir de casa me pone nervioso, sé que Kate está bien y que sus padres están con ella pero me siento preocupado, me preocupa que Gillian aparezca uno de estos días y quiera hacerle daño a mi familia una vez más, sin embargo los días pasan y nada sucede, es hasta el siguiente sábado que tenemos noticias, así como lo había previsto Nick intentó huir y aunque logró alejarse de la ciudad, a mitad de semana fue localizado, lo que nos hizo pensar que realmente creyó que algo malo le ocurriría si se quedaba, Peter nos explicó que a pesar de no haber participado directamente en el acto, el hecho de haber aceptado el dinero y haberle pagado a Gillian por hacerlo lo ponían en una situación difícil, eso sin contar que decidió huir, no se iba a escapar de pasar unos días encerrado por ocultar información pero no fue eso lo que más nos sorprendió.
Al ser interrogado, Nick confirmó que había aceptado el dinero, que le había pagado a Gillian y que luego había huido para evadir su responsabilidad pues de no haber sido por él quizá Gillian no habría hecho lo que hizo, lo realmente inverosímil fue que durante el interrogatorio le mostraron una fotografía de Josh creyendo que lo identificaría como el autor de todo pero nos quedamos boquiabiertos cuando Nick negó rotundamente conocer al hombre o que hubiese participado.
Al declararse culpable Nick tuvo que pagar una fianza para no ir a prisión, salió libre bajo palabra, cada semana tendría que ir a los juzgados a firmar y no podría salir del estado hasta que la investigación estuviese concluida.
Los días siguientes Kate tuvo una cita con el médico, la fractura estaba sanando rápido, más de lo que pensamos y las buenas noticias nos daban la esperanza de que pronto le quitarían el yeso y podría empezar a caminar con normalidad.
Ricky estaba creciendo, mucho en realidad, no habíamos tenido mayores problemas, el color de sus ojos había cambiado, se parecía mucho al color de Kate pero su cabello era muy parecido al mío, su piel ahora blanca estaba cubierta por una fina capa de vello, parecía un bebé diferente, no era como el primer día, ahora lucia enorme y sus mejillas rosadas y redondas lo hacían ver muy diferente.
Pronto el semestre está por terminar, me preparo para los exámenes finales y la presentación de un proyecto que termine de darme los créditos que necesito para terminar sin problemas.
Un mes pasa desde que Nick hace su confesión y desde que Gillian es buscada por la policía, nada se sabe de ella, su casa ha sido vigilada pero parece haber huido a un lugar que en definitiva no conocemos, su esposo ha negado saber donde encontrarla y nos deja como al principio, sin nada.
-estas lista?.- Kate me mira y asiente, hoy es el día en que le quitaran el yeso de la pierna.
-lo estoy… volveremos en un par de horas.-le dice a sus padres que cuidan de Ricky pues Emi se ha ido un par de días con mi madre.
Le ayudo a subir al auto más como un atención pues realmente no necesita de mi ayuda, en unos minutos entramos al consultorio del médico, dentro le toma 5 minutos hacer el trabajo y liberar a Kate del molesto yeso.
La veo dar un par de pasos por la habitación, se ve realmente emocionada cuando se da cuenta de que puede hacerlo sin ayuda y me mira con una sonrisa que yo correspondo de la misma manera.
El médico nos da algunas últimas indicaciones para luego salir, Kate toma mi brazo, caminamos lentamente hasta el auto.
-deberíamos celebrar.
-celebrar?
-si, te has recuperado más rápido de lo que pensamos, quizá en unos días camines sin mayores complicaciones y supongo que volverás al trabajo.
-si, eso creo, voy a extrañar estar en casa con los niños.
-quizá, pero volveremos a nuestra vida, como era.
-supongo.
-que pasa, creí que te haría feliz volver al trabajo.
-y así es pero ahora es diferente, entiendes?
-eso creo.
No hacemos más comentarios, al volver a casa, todo está en silencio, al buscar a sus padres nos damos cuenta de que han salido, Kate encuentra una nota en la mesa, han ido a hacer algunas compras y tal parece que no volverán pronto.
-vaya, estamos solos.
-eso parece.
Kate sube la escalera mientras yo me quedo sentado en el sillón, los minutos pasan y al no verla bajar decido ir a ver que no haya tenido problemas, debe ser extraño para ella no tener el yeso en su pierna.
Abro la puerta de la habitación pero ella no está allí, puedo ver su ropa en la cama y pronto me doy cuenta del sonido del agua cayendo, en otras ocasiones le ayudé pero ahora no ha solicitado mi ayuda así que me detengo antes de entrar.
La escucho dentro, el agua deja de caer pero ella no sale, entonces siento curiosidad, me acerco y abro solo un poco la puerta tratando de no hacer ruido, allí está ella, su cabello aun mojado gotea y las gotas escurren por su espalda, la veo pasar una toalla por sus piernas, la observo mientras seca cada parte de su cuerpo, todo parece ir en cámara lenta, me hago atrás cuando ella da la vuelta, pone un poco de crema en sus manos y la distribuye sobre su cuerpo después de poner una toalla en su cabeza, sus movimientos me parecen lentos, puedo ver la cicatriz en su pierna, se detiene para aplicar más crema y luego retira la toalla de su cabeza para secar su cabello, cierro los ojos un momento cuando empiezo a sentir un cosquilleo en mi estómago, siento la boca seca y trago saliva con dificultad cuando la veo levantar ambas manos revolviendo su cabello, no puedo seguir observando necesito hacer algo al respecto, abro la puerta sorprendiéndola.
-creí que estabas abajo.-dice poniendo una mano en su pecho.
-vine a cerciorarme de que no tuvieras problemas.
-te habría llamado de ser así.
-lo sé, solo quise estar seguro.
Me acerco lentamente a ella, pongo mi mano en su hombro y bajo lentamente acariciando su piel con la yema de mis dedos.
-te amo, lo sabes verdad?.- digo antes de acercar la nariz a su cuello y cerrar los ojos.
-lo sé.-ella no se mueve, me deja seguir.
-me gustas tanto.-digo sobre sus labios mientras mi mano acaricia una de sus piernas.
Antes de que pueda decir algo la tomo en mis brazos y la llevo a la cama, la deposito con cuidado sobre ella y beso sus labios mientras siento sus manos en mi espalda bajo la tela de la camisa, me incorporo y la observo unos segundos mientras me deshago de mi ropa, ella me ayuda con el cinturón y el botón del pantalón, sonríe cuando al bajar el cierre mi erección lucha por salir de mi ropa interior, con la punta de sus dedos me acaricia, me inclino de nuevo para besarla, no puedo negar que estoy enamorado de ella, que me encanta su cuerpo y más allá de eso me encanta hacer el amor con ella, escucharla, sentirla, recorrer su cuerpo con mi boca y decirle que la amo cada día más, todo es perfecto hasta que escucho el llanto de Ricky en el piso de abajo, ambos intentamos controlar lo que sentimos, esperaba que nuestro momento durara un poco más, sin embargo no tenemos más opción que vestirnos y dejar para otro día lo que hacíamos.
Todo parece estar en calma después de eso, una semana tras otra se suceden y la investigación se estanca, Gillian parece haber desaparecido, como si la tierra se la hubiese tragado, mientras las clases continúan, mi trabajo y Kate vuelve al suyo.
Mientras estoy sentado en el salón miro atrás, justo a la silla que Nick solía ocupar, a veces lo extraño, era mi amigo, confiaba en él, esta vez trabajo solo en el proyecto y por esa razón no hemos vuelto a casa, creo que no me alcanza el tiempo, 24 horas no son suficientes, todo se resume en trabajar, estudiar y preparar mi proyecto, estoy cansado, muy cansado.
-Rick deberías dormir un poco.-dice Kate detrás de mi.
-no puedo dormir ahora, aun tengo trabajo pendiente, dormiré cuando termine.-digo si mirarle, tecleando con rapidez.
Kate no dice nada más pues la voz de Emi llamándola la distrae y solo escucho sus pasos alejándose, esta no es la primera vez que tenemos la misma conversación, estoy teniendo problemas para relajarme pues sé que solo podré hacerlo cuando termine y tenga la seguridad que he aprobado sin dificultades.
No hemos vuelto a intentar algo de intimidad y no hablemos de tocarnos, volvemos a los besos simplones que resultan ser lo más cómodo dada nuestra situación, sin embargo la extraño, la extraño demasiado.
Un mes después y una semana antes de terminar el semestre recibimos noticias, Gillian aparece y entonces todo se vuelve una locura pues no creo estar preparado para lo que va a ocurrir.
