PINK SCANDAL
CAPITULO V.
—Sabes bien que no puedes seguir aquí. Es penoso para mí, pero hasta este extremo me han llevado—explicó Jinki, su ahora ya ex jefe. Sakura frunció el ceño.
—Dime algo, ¿sólo eso te pidieron? ¿No te amenazaron de otra forma?—El hombre la evitó con la mirada.
—Sólo que me cerrarían el negocio si tu volvías a presentarte. Lo siento mucho Sakura.
La joven salió del lugar. Caminó todo el camino hacía su casa. Esa noche el auto ni siquiera había arrancado y era verdaderamente molesto llevarlo con el mecánico. Al parecer todo a su alrededor estaba dejando de funcionar desde el día que había rechazado la propuesta de Karin y su gente. Al igual que con Jinki habían amenazado a antros de quebrarlos si la dejaban seguir trabajando. Lo peor era que también habían hablado con los del hospital. Cuando su madre le contó que le habían prohibido la entrada, estuvo a punto de volver al palacio y partirle la cara a su primita.
Si quería pagar un doctor particular, necesitaba mucho dinero. ¿Y de dónde sacarlo ahora ya no tenía trabajo? Llena de desesperación sólo pudo ver la única salida. Karin se tenía que preparar porque la guerra estaba a punto de comenzar, le daría en lo que más le dolía: su supuesta "dignidad".
…
Caminó rápidamente hacía la habitación de su abuela. Hacía un minuto Suigetsu le había comentado en el desayuno que la Reina había mandado llamar a Karin. Había pasado muchos días tratando de que su novia se enfrentara a ella, pero con bomba de un día atrás Mikoto debería estar más que colérica.
Cuando abrió la puerta, se encontró con Karin arrodillada y llorando a orillas de la cama.
—Estás aquí—dijo con odio la mujer mayor. Sasuke corrió al lado de la chica y la ayudó a sostenerse en pie.
—Tu y yo tenemos que hablar abuela—dijo con seriedad.
—Desaparece a esta chica de mi vista. Si no te la llevas ahora mismo me arrepentiré de una buena vez de haber permitido su matrimonio—aseguró.
—¡Pero abuela…nada de lo que esa tipa dijo es verdad!—chilló la pelirroja.
—No me importa si es verdad o no, el mal ya está hecho. Ahora mismo tu imagen está por los suelos. Había pensado que eras una buena elección para mi nieto, ¡qué equivocada estaba!
Después que abandonaron la habitación, el pelinegro se dedicó a calmar a la chica quien no dejaba de sollozar. Para colmo, Suigetsu se apareció de la nada. Pensó que haría un chiste de la situación, pero se lo ahorró.
—La manera de reaccionar de Sakura no se la esperaban, ¿verdad?
—¡Cállate idiota!—vociferó Karin.
A Sasuke comenzó a dolerle la cabeza. Un día antes se había transmitido por cada canal que pudiera existir, una supuesta entrevista que la pelirosa había dado. Kakashi la había arrinconado, pero ella había contraatacado con eso. La chica había recurrido a los reporteros diciendo que la familia real había tratado de comprar su silencio. Alegando algo sobre discriminación, había criticado a Karin como una persona que sólo le interesaba el dinero y que por esa razón estaba tras el príncipe.
—Al parecer la chica no sabe de lo que nosotros somos capaces—dijo Sasuke a su primo.
Karin se refugió entre los brazos de su novio, la reina la había criticado a morir y no quería tampoco enfrentar la mirada de burla del peliazul.
—Están tratando de tapar el sol con un dedo. No veo la manera en que puedan ocultar lo que es Sakura. Tan sólo mírame, ¿alguna vez han logrado convencer a la población de que yo no soy un jugador y un mujeriego?—se burló.
Sasuke bufó. No podía permitir que las cosas empeoraran. Había luchado todos esos años para la responsabilidad que algún día recaería sobre él, y no iba a permitir que una chica viniera a hacerle la vida imposible.
—Suigetsu tiene razón—dijo Kakashi, en algún momento había llegado y nadie se había percatado de su presencia.
Todos en la sala se le quedaron viendo. El pelinegro frunció el ceño.
—¿Entonces qué salida tenemos? Ahora mismo la imagen de Karin se ha hecho añicos. La gente habla lo que se le antoja debido a las supuestas declaraciones de Sakura.
—¿Recuerdan que les dije que teníamos dos caminos?
Karin dejó de lloriquear y puso atención al peligris.
—¿Si la primera ya se arruinó, cual es la otra?—preguntó la chica. El hombre se sentó en el sillón que quedaba disponible, no fue hasta que se acomodó que decidió hablar.
—Esto no les va a gustar nada, sin embargo, fue lo primero que se me ocurrió, incluso antes de ofrecer callar a la chica. Como tu dijiste—se refirió a Suigetsu— no podemos tapar el sol con un dedo. Ahora mismo la gente piensa que eres sólo una fachada—miró a la pelirroja— y qué sólo estás aquí porque buscas dinero.
—¡Eso es mentira!—farfulló la chica.
—Además el hecho de que te avergüences de una parte de tu familia que no tiene el mismo nivel económico que tu te ha hecho ver demasiado superficial—explicó Kakashi.
—Y lo es—agregó el peliazul con diversión.
—Como sea, la única forma de cambiar eso, es una que no les va a gustar.
—Habla de una buena vez—exigió Sasuke.
—Es sabido de que la familia real es muy criticada por ser tan conservadora. Si logramos sacar ese plan adelante, mataremos dos pájaros de un tiro. En la actualidad no estamos como para seguir con los prejuicios de hace siglos. Vivimos en un nuevo milenio donde las costumbres y creencias han cambiado, podemos tomar ventaja de ello.
—Esto ya no me está gustando—dijo Karin al mismo tiempo que se tapaba la cara.
Kakashi continuó.
—La única manera de cambiar la imagen que la gente tiene de Karin, y a la vez acallar los rumores que soltó la llegada de Sakura, es tenerla de nuestro lado. Aceptarla en la familia.
Todos se quedaron en silencio por unos momentos, incluso Suigetsu, ninguno esperaba esa propuesta.
—¿Estás diciendo de que deberíamos traerla aquí? ¿Tratarla como una más de la familia?—preguntó la pelirroja escandalizada.
—Si, ustedes dos van a fingir que son buenas amigas, que tu no eres una perra como te han descrito, toda la familia va a tratar de disimular que no son tan discriminantes como en verdad lo son, y que la mentalidad de la familia real se ha renovado. No se trata de aceptar algo inmoral como ser stripper, sino de mostrar que la chica se puede regenerar, ¿y qué mejor que gracias a la generosidad de su prima, la bondadosa Karin?
La joven estuvo a punto de replicar, pero tenía que admitir que la idea, a pesar de que le disgustaba demasiado, podría ser una buena salida. Sasuke era el más perturbado de todos. Tener a Sakura en la familia indicaba tratar más con ella. En los pocos minutos que se habían tratado, había descubierto que lo mejor era tenerla lejos. Lo que esa joven representaba era peligro, y por primera vez el Uchiha tenía miedo de una mujer que no fuera su abuela.
Al ver que ninguno replicaba, Kakashi se levantó de su lugar.
—Entonces es un hecho, optamos por el plan b. Yo me encargaré de hablarlo con Mikoto. Sobre Sakura, la traeremos al palacio y comenzaremos con todo el teatrito lo mas pronto posible.
…Continuará.
