Es lunes por la tarde cuando recibimos una llamada, es Kate quien contesta, la expresión de su rostro es difícil de descifrar cuando levanta la cara y me mira, escucha con atención mientras yo espero que me diga que es lo que le dicen.

-Gracias.-le escucho decir y luego pone el teléfono en su lugar.

-qué pasó?.- pregunto intrigado.

-Gillian apareció.

-en verdad?

-si, ella… mmm… la trasladan por carretera, quizá esté aquí esta misma noche.

-pero donde?, como es que la han encontrado?

-estaba oculta en una granja fuera de la ciudad, en un lugar bastante retirado, ha sido una casualidad o eso dijo el oficial.

-vaya… que más te dijo?

-la interrogaran esta noche y quizá mañana nos vuelvan a llamar.

-bien, te acompañaré si es necesario.

-puedo decirle a mi padre o a Peter que me acompañe.

-quiero estar allí.

-bien.

-bien.

Durante la noche siento que no puedo dormir, tengo unas enormes ojeras debido al trabajo, la universidad y ahora por esto, necesito vacaciones, unas muy largas.

Temprano soy el primero en levantarme, preparo café, me apoyo en la mesa mientras espero, no escucho cuando Kate baja es hasta que se acerca y me rodea con sus brazos que me doy cuenta de que está allí.

-la cama te ha botado fuera.-le escucho sonreír.

-si, un poco.

-intenta tranquilizarte.

-no puedo, tu puedes?

-no, pero los niños me mantienen ocupada.

-suspiro mientras paso mis manos por la cara.-lo siento, no he estado muy presente estos días, estoy preocupado, no tengo idea de quien está detrás de todo esto, de verdad creí que tu ex estaba implicado, que él lo había ordenado y resulta que no es así, ahora no tengo la más remota idea de quien pudo ser.

-tienes razón, todo es confuso.-la veo pararse frente a mi, me abraza y apoya la cabeza en mi pecho.

-cuando va a terminar esto, cuando podremos llevar una vida normal.

-no lo sé Rick, no lo sé .

Por fin nos llaman, nos dicen que Gillian ha sido interrogada y la verdad es que no ha dicho nada que no supiéramos ya, confirma la historia de Nick y luego acepta que no iba tras de mí, sino de mi familia, alega que lo hizo por que está enamorada de mi y aunque no me sorprende tampoco me alivia su declaración pues eso solo me confirma que su objetivo no era yo.

Al final solo salgo yo rumbo a la estación de policía pues los padres de Kate esta vez no pueden quedarse con los niños, un asunto que deben atender les obliga a salir y entonces Kate se queda en casa.

Estoy parado en la calle esperando un taxi a un par de calles de la casa cuando mi teléfono suena, miro la pantalla y veo un número desconocido, no contesto pues justo en el momento un taxi se detiene frente a mi, avanza por la calle, se detiene en un semáforo y mi teléfono vuelve a sonar, es el mismo número desconocido, esta vez contesto.

-diga.

-esperaba que estuvieras en casa.-la voz de un hombre que al principio no reconozco se escucha.

-quien es?

-no me recuerdas?, no creo que haya pasado tanto tiempo.

-eres tú?

-he venido a recuperar lo que me pertenece.

La llamada termina antes de que pueda decir algo y desesperado le pido al conductor que vuelva, intento llamar al número del que me han llamado pero está apagado, me siento angustiado por lo que podría pasar, miro el reloj, hace tan solo unos minutos que he salido de casa, como es que supo donde encontrarme.

Le pago al taxista y bajo tan rápido como puedo, corro por el pequeño sendero que lleva a la puerta que está abierta, dentro escucho el llanto de mi hijo y me apresuro a llegar hasta donde está.

-has llegado, te estaba esperando.-frente a mi está él sujetando la mano de Emi que intenta zafarse mientras Kate sostiene al bebé en sus brazos y luce bastante confundida y asustada.

-que quieres, deja a mi hija.

-tu me quitaste a mi hija, por tu culpa ella murió, asi que he venido a recuperarla.

-ya se te olvidó que la rechazaron, dijiste que no la querías.

-he cambiado de opinión, me voy a llevar a la niña conmigo, es un intercambio justo, yo amaba a mi hija y tu me la arrebataste, si nos hubieras dejado hacerlo a nuestro modo ella estaría aquí, kyra estaría viva con nosotros, como debía ser.

-te pedí perdón, te suplique que fueras a verla una última vez.

-ella ya no estaba allí, que querías que viera, su cuerpo inerte en esa caja, ella ya no era mi hija y todo fue tu culpa.- sujeta con fuerza a Emi que comienza a llorar llamando a Kate mamá lo que provoca la ira del hombre que la sostiene.-ella no es tu madre, no lo entiendes.

-no la lastimes.-dice Kate desesperada.

-déjala ir es mi hija, es nuestra, tu, ustedes la despreciaron… que te hace pensar que podrás llevártela?

-lo veo apuntar un arma a la cabeza de Emi.-tal vez deberías sentir lo que yo sentí cuando te la llevaste, cuando la dejaste morir.

-no, por favor no, es solo una niña, está asustada, ella no entiende que es lo que pasa, por favor suéltala.-Kate le suplica la hombre con lágrimas en los ojos.

-Tu no sabes lo que él hizo, lo que le hizo a mi familia, luego continuó con su vida como si nada hubiese pasado… tienes razón la niña no tiene la culpa, es su culpa.-me mira y apunta el arma hacia donde estoy, levanto las manos instintivamente, entonces nos quedamos en silencio por algunos segundos que parecen una eternidad.

Emi corre de inmediato hacia Kate cuando el sujeto la suelta, la veo abrazarla con fuerza mientras intenta sostener a los dos.

-camina.-dice el hombre sin dejar de apuntar el arma a mi cabeza.

-espera, fue un accidente, no pudieron hacer nada por ella, no…-intenta Kate.

-cállate, esto no es de tu incumbencia, he pasado los últimos tres años planeándolo, pensando como lo haría y una mujer lo echó todo a perder, ahora date la vuelta y camina.

-Rick.-escucho la voz de Kate detrás.

-tranquila, todo estará bien.-intento calmarla.

-yo no confiaría mucho en él, a la última que se lo dijo murió.

Lo último que escucho es el sollozo de Kate y el llanto de los niños, bajo lentamente la escalera, vamos en silencio él no me permite hablar, me empuja cada vez que intento detenerme así que no hago más que seguir caminando pensando en lo que puedo hacer para salir de esta.

En la calle veo el auto, su auto y recuerdo la última vez que lo vi, recuerdo esa noche muy bien por que creí que sería la última vez que los vería, sin embargo no fue así, varios meses después ocurrió lo que para mi terminaba de cortar la relación que alguna vez tuvimos, aun me puedo ver parado en esa puerta suplicándole que fuera al funeral, ahora no entiendo que es lo que hace y por que.

Me obliga a subir al auto en el asiento del conductor y él se sienta en el asiento trasero, puedo ver por el espejo su cara y puedo sentir el cañón del arma en mi costado derecho, me da la llaves y me ordena conducir sin un rumbo definido, pareciera que quiere hacerme perder la noción del tiempo y de la distancia que recorremos, son varios los minutos que pasamos dando vueltas sin sentido, mis manos sudan pues no se que es lo que ocurrirá conmigo, pienso en Kate y en los niños, aun no puedo creer que esto esté pasando.

-tengo que detenerme.-digo nervioso.

-por qué?. -entierra el cañón del arma en mi costado.

-el combustible… mira.-señalo el indicador.

-bien, busca un lugar.

Trato de recordar donde es que puedo cargar gasolina pero esta se acaba antes de que pueda llegar a una estación de servicio, el hombre me mira impaciente.

-qué sucede?

-se apagó, no hay más combustible.

-baja.

No lo pienso dos veces y le obedezco, necesito hacer todo lo que me pide mientras sigo pensando que hacer para escapar de él.

-camina lento, esto nos va a tomar tiempo.

-déjame ir, que quieres?

-deshacerme de ti, no lo entiendes.

-yo amaba a kyra.

-no lo creo, la dejaste morir y ahora vives tranquilo como si nada hubiese pasado mientras nosotros perdimos a nuestra hija.

-yo no la dejé morir, fue un accidente y los médicos no pudieron hacer nada por ella, crees que sufrieron?, ustedes no estuvieron allí, se lavaron las manos, pretendían acabar con la vida de mi bebé, de verdad creyeron que me quedaría de brazos cruzados, la vida de mi hija y de kyra eran lo más importante para mi, a ustedes no les importó dejarla sola, sabían que estaba embarazada y aun así la dejaron sola, ahora vienes a decirme que la querían, no es lo que yo hice lo que te duele sino lo que ustedes no hicieron por que yo hubiese dado lo que fuera por que ella siguiera viva, ella era todo para mi y luché por ella hasta el último minuto, donde estaban ustedes?, donde?... ahora vienes y amenazas a mi familia, a mi mujer y a mis hijos que clase de persona eres…-me doy la vuelta y le miro a los ojos.-tu no eres más que un cobarde, eres un imbécil que cree que tendrá calma después de deshacerse de mi.

-sigue caminando, date la vuelta.

-no.

-dije que te dieras la vuelta.

-no, que harás?, me dispararas aquí en la calle?, con todos mirándote.

-si es necesario.

-vamos hazlo… que esperas, hazlo, le has dado ya muchas vueltas, hazlo de una vez.

Lo veo dudar y en esa pequeña duda veo mi oportunidad, me lanzo contra él, intento arrebatarle el arma de la mano, la sostiene con fuerza, escucho un disparo que da en el suelo y luego otro que nos obliga a detenernos.

nos leemos en el próximo, espero que les haya gustado.