Una semana después volvemos a casa, el primer día fue un caos, Emi corría por toda la casa y Kate y yo tratábamos de desempacar las cosas que habíamos guardado, además de tener que limpiar todo, armar la cuna para que el bebé pudiera dormir en su habitación, fue allí donde todos nuestros problemas empezaron, Ricky solía dormir bastante bien pues dormía en la misma habitación que nosotros pero pronto nos dimos cuenta de que al sentirse solo en su nueva habitación la fiesta de llanto empezaba justo en el momento en el salíamos de la habitación y para colmo Emily le seguía el juego, ella no solía llorar, nunca lo hacía a la hora de dormir, no recuerdo que lo hiciera sin embargo ahora parecían ponerse de acuerdo y en cuanto el bebé lloraba reclamando la presencia de su madre también lo hacia Emi, así pues pasamos las primeras noches en vela tratando de hacer que ambos durmieran en sus habitaciones.
Realmente estuvimos agradecidos cuando por fin conseguimos dormir más de un par de horas por noche.
Dos semanas más tarde supimos de la sentencia de Gillian por Peter, después de la cena un viernes por la noche Kate recibió la llamada.
-hola Peter.-le escuché decir después de depositar los platos sucios en el fregadero para lavarlos.-si, aquí está conmigo… oh vaya… yo le digo y gracias por todo… mmm… espera sabes algo del otro sujeto?... si… bien, gracias por todo.
-qué te dijo?
-Gillian va a pasar 6 años en prisión.
-6 años?
-si.
-le preguntaste por el padre de kyra?
-tenia que hacerlo.
-y bien?
-salió hace unos días del hospital custodiado por un par de policías, aun está en proceso su caso asi que Peter me avisará lo que suceda.
-bien, que bien.
-te sientes mejor?
-si, mucho mejor.
Kate se encarga de llevar al bebé a la cama y yo a Emily, cerca de dos horas después de bañarlos, ponerles la pijama y leerles un libro, parecen dormir, cuando vuelvo a nuestra habitación noto que Kate no está allí, me preparo para tomar un baño y luego de quitarme la ropa y caminar por el pasillo en calzoncillos la veo, justo al abrir la puerta la veo, puedo ver su espalda, su cuerpo envuelto en una toalla y su cabello húmedo cayendo en sus hombros, con sus manos recorre sus piernas esparciendo crema, sonríe cuando me ve entrar.
-debiste esperarme, pudimos compartir y ahorrar agua.-digo mientras me apoyo en el marco de la puerta y cruzo los brazos sobre mi pecho.
-lo siento, no sabía cuanto tardarías.
-lo sé, Emi insiste en que invente historias como las tuyas.- la escucho reír y luego de unos segundos me mira.
-terminé, te veo en la habitación.- camina hacia el pasillo.
-espera.-tomo su mano cuando pasa junto a mi.-hace mucho que tu y yo… no… ya sabes.
-estoy cansada, en verdad lo siento.-me mira apenada.
-entiendo.-digo mientras suelto su mano.-ya te alcanzo.-la veo poner una sonrisa de disculpa.
La verdad es que tiene razón apenas hemos dormido los últimos días, entre los niños, el trabajo y la universidad pues no hay tiempo para nada más, supongo que después de todo lo sucedido, en lo último que ha pensado es precisamente en eso.
Me tomo mi tiempo y cuando salgo del baño todo es silencio y penumbra, todos duermen, me quedo un momento parado en el pasillo, ha pasado tanto en tan poco tiempo que parece mentira, una gran mentira, camino sin hacer ruido hasta la cama, puedo ver el cuerpo de Kate bajo las sábanas aunque no puedo ver su rostro, recuerdo aquel día que la vi por primera vez, me pareció una mujer hermosa, una con la que nunca tendría una oportunidad y sonrío cuando pienso que ahora estamos juntos, me pregunto si alguna vez pensó que su vida sería así, no lo sé y creo que nunca lo sabré por que realmente ahora no importa.
Su brazo me rodea cuando me siente a su lado, una de sus piernas me toca y por inercia mi mano se posa sobre ella, es suave, su piel es suave, la recorro lentamente casi sin tocarla por temor a despertarla, sobre mi hombro siento el calor de su aliento, su respiración es lenta, miro sus labios, me veo en la tentación de besarlos, de acariciarlos, los miro fijamente sin apartar la vista de ellos, deseando en silencio poder besarlos, los segundos se hacen eternos, cierro los ojos intentando apartar de mi mente los pensamientos que me hacen sentir un cosquilleo en mi estómago y en mi entrepierna, suspiro soltando el aire con cuidado e intento dar la vuelta pero ella no me deja, incluso dormida se aferra a mi y termina por hundir la nariz en mi cuello, siento como todo pasa a ser una tortura, tenerla tan cerca y no poder satisfacer mis deseos se vuelve complicado.
Los segundos pasan y las reacciones de mi cuerpo comienzan a hacerse incontrolables, no sé si sea por el tiempo que ha pasado aunque supongo que eso es, intento pensar en lo que sea que me distraiga de lo que estoy sintiendo, pienso en todo lo que debo hacer, hago una lista mental de las cosas que hay que comprar para los niños, cuento borregos que en mi imaginación se niegan a saltar, maldigo mi imaginación y luego me rio de lo estúpidos que son mis pensamientos, entonces sucede lo impensable, la mano de Kate se mueve más abajo y yo siento miedo de que note lo excitado que estoy justo ahora, sin pensarlo tomo su mano y la aparto, levanta la cabeza un poco sorprendida y medio dormida.
-lo siento.-digo mirándola.
-qué hora es?.- pregunta volviendo a cerrar los ojos.
-duerme.-digo sin contestar realmente su pregunta y tratando de esconder la erección que se levanta bajo la sábana.
-lamento si te golpee.-y vuelve a abrazarme para dormir.
No contesto, aprieto los ojos esperando que ella no se de cuenta de lo que trato de ocultar, respiro con dificultad cuando sus labios besan mi mejilla y pone su mano en mi pecho.
-te pasa algo?, no puedes dormir?.-pregunta preocupada.
-no, perdón si te desperté, sigue durmiendo.-e intento dar la vuelta pero ella me detiene y cada vez que me toca podría jurar que mi erección se vuelve más firme.
Ella no habla pero sé que me mira aunque yo no quiero mirarla, la situación se vuelve insostenible cuando vuelve a besar mi mejilla y puedo sentir cierta humedad en mi ropa interior, no se detiene, continua acariciando levemente mi pecho y yo no puedo resistir sus caricias, pronto estoy sobre ella besándola y acariciando cada parte de su cuerpo que tengo a mi alcance.
-creí… que… estabas… cansada.-digo en voz baja mientras beso su pecho.
-yo también.-le escucho decir al mismo tiempo que sonríe y baja las manos hasta tocarme el trasero.
Me siento preocupado pues hace ya un buen tiempo que no hacemos el amor y de pronto todo va demasiado rápido, demasiado torpe, como si esta fuese nuestra primera vez y creo que ni siquiera en nuestra primera vez fue así.
Con la yema de mis dedos puedo sentir la cicatriz en su vientre, sería imposible no amarla después de todo lo que hemos tenido que pasar y yo sé que nada ha sido fácil pero aquí estamos intentando ser felices, intentando ser una familia.
-la escucho reír.-me haces cosquillas.-luego aparta mi mano y la lleva hasta su mejilla.-te amo.-dice antes de volver a besarme.
No hago más que corresponder cada beso y cada caricia que recibo de ella, sus piernas me rodean marcando el ritmo de mis movimientos, no necesita hablar para hacerme saber lo que siente y lo que desea y es exactamente lo que le doy.
La escucho suspirar mientras se cubre la boca con la mano y ahoga un gemido después del que creo es un nuevo orgasmo y me detengo, apoyo la cabeza en su pecho mientras trato de normalizar mi respiración y el aroma de su piel me relaja, sus manos acarician mi espalda y sus labios dejan pequeños besos en mi cabello.
-extrañaba sentirte así junto a mi.-digo en un susurro.-te amo Kate.
-creo que no podré moverme mañana.-ambos reímos.
Los minutos pasan pero ninguno de los duerme, lo sé por que Kate sigue moviendo sus manos sobre mi cuerpo, provocándome cosquillas y escalofríos.
-lamento que tuvieras que esperar tanto.-le escucho decir.
-hubiese esperado más de ser necesario, te amo y lo extrañaba, es verdad, pero necesitabas tiempo, recuperarte, tu no tienes idea de todo lo que provocas en mi, todo de ti me gusta, sigo igual o más enamorado de ti aunque no lo creas.
-lo sé Rick, yo siento lo mismo que tu.
Peter llega una tarde, un jueves, después de volver del trabajo alguien llama a la puerta, lo veo parado al frente, sonríe y me saluda, le invito a entrar y espero pacientemente que me diga el motivo de su visita, después de saludar a mi hijos por fin me lo dice.
-como va todo Richard?
-bien.
-aun no vuelve Kate ?
-no, pero quizá esté por llegar, suele ser muy puntual y casi es la hora.
-bien, tus hijos son hermosos.
-gracias.
-la próxima semana será el juicio del sr. Blaine.
-juicio?
-si, yo tampoco creí que sucedería pero su abogado a decidido ir a juicio, la verdad es que pensé que se declararía culpable dadas las circunstancias pero no fue asi y quizá reciban un llamado de la corte en un par de días, quise que lo supieran antes, siempre es bueno estar prevenido.
-bien, estaré atento entonces…-Kate aparece justo en ese momento.
-Peter, qué haces aquí?
-necesitaba hablar con ustedes, la próxima semana es el juicio del sr. Blaine.
-oh, ya veo.
-en cuanto sepa el día exacto vendré para prepararnos.
-bien, gracias por todo.
-todo estará bien no se preocupen, la verdad es que no hay de que preocuparse, saldremos de ésta.
Nos despedimos de él en la puerta, lo observo unos segundos mientras sube a su auto y luego lo veo perderse por la calle, Kate tiene a Emi en sus brazos cuando me doy la vuelta, camina descalza por la sala mientras escucha con atención todo lo que le dice, Emily suele hablar con ella de todo lo que le ocurre durante el día y realmente me gusta que sea así, me gusta que sean tan unidas pero entonces me viene a la cabeza una idea, una en la que no había pensado pues con lo ocurrido lo había olvidado, creo que es el momento de proponerle a Kate lo que hemos estado posponiendo, es momento de pedirle que sea mi esposa aunque sea una mera formalidad.
vaya no pensé que llegaríamos pero parece que estaremos llegando a los 40 capítulos pues todavía tengo un par de cosillas que tratar en esta historia, espero que les haya gustado, que lo hayan disfrutado, también espero que se queden conmigo hasta el final y que sigan leyendo mis historias, nos leemos en el próximo.
