· Pink Scandal ·
Notas: Como dije continuaré este fic, tardaré pero ya no serán lapsos de dos años u.u Si les ha gustado y quieren que continúe, sus rw's son bien recibidos. Gracias a quienes han tenido tanta paciencia todo este tiempo.
Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, son obra del maestro Masashi Kishimoto. Sin embargo la trama de este fanfic es de mi autoría.
…
CAPÍTULO 12.
Los vio separarse al instante. Desde el primer día temió aquello, su madre le había advertido. Por eso detestó tanto que trajeran a esa pelo chicle al palacio. Su prima era sin duda una resbalosa que sabía cómo seducir a los hombres, incluso a alguien como Sasuke a quien creía una persona sensata. Karin se dejó dominar por los celos. Alguien tan poca cosa como Sakura no se inmiscuiría con algo que le había costado tanto.
— ¿Qué demonios estaban haciendo?—pregunto tratando de contener su furia.
Sasuke se mostraba tan tranquilo lo cual hizo que Karin se molestara más. Su prima sólo le devolvió una mirada de fastidio. ¿Acaso se estaba burlando de ella? Para Karin ambas no tenían punto de comparación. Ella era más hermosa que la pelirosa, tenía elegancia, inteligencia, la mejor educación. La diferencia es que a su prima le gustaba mostrar de más en una forma vulgar, con el fin de seducir a cuanto hombre se ponga en frente.
—Tranquilízate, no tengo humor para soportar tus rabietas. No estaba pasando nada de lo que tenga que darte explicaciones—sentenció.
Sakura recogió sus cosas y salió de la biblioteca, al pasar a su costado se dedicaron miradas de desprecio mutuo.
—El hecho de estar aquí encerrada no te quita esa costumbre de ofrecértele a los hombres—susurro la pelirroja, tan bajo para que Sasuke no escuchara.
Ante sus palabras ácidas la peligrosa sonrió con burla— Con él eso no es necesario, él llega sólo.
Karin nunca en su vida había tenido tantas ganas de perder algo de cordura y lanzarle un buen golpe en la cara a alguien. Se adentró a la biblioteca y sin mucho cuidado dejó caer un sobre en la mesa a un costado del pelinegro.
—Sólo te recuerdo algo muy importante, tú eres un príncipe y futuro rey, yo soy tu prometida. Y esa chica, aunque sea mi pariente, hace unas semanas bailaba casi desnuda y se vendía en un bar de mala muerte.
Sasuke se limitó a escuchar. No estaba de ganas para discutir con ella ese día, aunque algo muy adentro de él se había removido al escuchar las últimas palabras de la pelirroja. Era la primera vez que le molestaba de esa manera el pasado de Sakura, lo cual estaba lejos de la opinión pública, era algo más…personal.
La chica lo dejó solo. No quería comenzar una discusión cuando estaban a dos días de una celebración tan importante la cena benéfica que ofrecía año con año la Reyna. Tenía que hacer su aparición en tal evento del brazo de su prometido, sonriendo feliz al tener tan próxima la boda.
Caminaba aprisa por uno de los pasillos que conducía al ala donde se encontraba la habitación de su madre, sólo sus tacones se escuchaban sobre el piso de mármol. No se esperaba que al girar hacía el pasillo de la derecha se toparía contra un cuerpo duro que iba en la dirección opuesta. Alcanzó a hacerse a un lado después del choque. Recorrió con la mirada a la persona que se había interpuesto en su camino. Era ese chico peliazul que tanto le molestaba. Vestía jeans desgastados y chamarra de cuero, guantes y cargaba un casco en una mano, en la otra ocultaba algo con su espalda. Su cabello estaba ligeramente despeinado pues seguramente había usado el casco. Y le sonreía de una manera peligrosa que la hizo estremecerse.
—Quítate de mi camino Suigetsu, no estoy para aguantarte.
—Al parecer nadie está de humor el día de hoy. Aunque no, espera, tal vez me equivoco, quizás todos los días sucede eso, no sólo es cosa de hoy.
Un sonido que pareció más un cobarde ladrido vino detrás de Suigetsu. Karin se estiró hacía él. El chico dio un paso hacia atrás, escondiendo aún más lo que fuese que llevara cargando en la mano. La pelirroja le dedicó una mirada de molestia.
—¿Qué es eso?
—Algo que no te incumbe por supuesto.
—Pero esa cosa hizo "guau"—al peliazul se le hizo más que divertida la manera en que había pronunciado esa palabra, aún así trató de no mostrar reacción alguna, si ella descubría lo que tenía a sus espaldas seguramente lo botaría del palacio.
Suigetsu siguió avanzando hasta que estuvo a centímetros del muro. Karin se veía amenazadora mientras se inclinaba más y más hacía él.
Tal vez la chica se acercó demasiado a él pues logró distinguir un olor a sudor que en vez de parecerle algo asqueroso le resultó un aroma varonil. Algo debía estar mal con ella. Siempre cuando se trataba de Suigetsu terminaba pensando en cosas totalmente estúpidas.
—¡Guau!—se escuchó y la pelirroja pudo ver por fin al cachorro que sostenía el chico. Inmediatamente dio varios pasos hacia atrás y se quedó con la mandíbula desencajada. Podía hacer una lista y numerar el sin fin de reglas que estaba rompiendo el peliazul con el simple hecho de traer un animal así a un lugar como el palacio.
—Eres increíble—alcanzó a susurrar sin quitarle los ojos de encima al cachorro.
El perro parecía tener algún par de meses, era como una bola de pelotita de pelo blanca tan pequeña que el joven podía sostener fácilmente en una mano. Lo acomodó entre sus brazos y observó con repudio a Karín.
—Atrévete a decir que tengo esto conmigo y haré que te muerda cuando crezca. Te lo juro y hablo en serio.
—Lo vas a aplastar si sigues agarrándolo de esa manera—en cierta forma no se estaba tan molesta como él creyó que estaría— ¿planeas quedártelo?
—Si, saluda a Puka—elevó ligeramente al cachorro y aligeró el agarre. Karin resopló.
—Ese perro morirá de hambre junto a ti. ¿Cómo vas a esconderlo de Mikoto y todo el personal de seguridad? Sabes que ella es alérgica y tiene estrictamente prohibido que haya animales en este lugar.
—Es perra—se defendió. Karín soltó una carcajada de burla.
—Ni siquiera puedes definir el sexo del animalito. ¿Cómo vas a poder criarlo y esconderlo aquí?
Se alejó y dejó a un Suigetsu de lo más confundido mientras trataba de distinguir entre la bola de pelos si su Puka tal vez era un Puko.
Mientras la pelirroja se alejaba no podía alejarse de la mente la idea de que el primo de su novio era un tonto que siempre había estado en contra de todas las normas establecidas. Era un milagro que aún no lo hubiese desterrado.
Sin embargo, por alguna extraña razón esa imagen del chico con su look de motociclista y con ese cachorro en manos le había parecido una combinación sexy y tierna a la vez. Se mordió el labio al darse cuenta de sus pensamientos.
…
…
…CONTINUARÁ.
…
…
¿Un poco corto no? Perdón. A partir de este capítulo habrá romance, lo prometo! :) Ya fue suficiente introducción.
Por otro lado me gustaría comentarles algo que me aqueja como fanficker, tal vez ya lo había mencionado antes. En los pasados meses descubrí que uno de mis fanfics fue utilizado desde quien sabe cuando por alguien más, ¿plagio podría llamarlo? Pero ahí no acaba, alguien más tomó ese fanfic adaptado, y lo plagió. Pero no fue ni una o dos personas. A la fecha he contabilizado 5 plagios en fb, utilizando grupos de kpop. Sólamente a 3 personas les he permitido usar mi fanfic. Pero con esta experiencia ya no podré hacerlo más (aunque tampoco es que escriba mucho últimamente).
De reviews vive el fanficker ¿no? Imaginense. De pronto descubrir el plagio y decenas de comentarios dedicados a otra persona que simplemente hizo copy & paste.
No soy la mejor escribiendo, tengo mala ortografía, redacción...podría hacer una larga lista. Sin embargo eso no me quita el derecho de reclamar y sentirme frustrada por lo que esas personas hicieron.
Nos leemos a la próxima.
