¡ESTOY MÁS QUE EMOCIONADA! Tuve muchos comentarios y me motivaron a publicar el otro capi :D , en el proximo, pondre a a todos los que me escribieron GRACIAS!
Eran las 8 de la noche y Hermione ya estaba a punto de salir a divertirse un poco, estaba maquillándose para la ocasión y se miro fijamente al espejo.
- No sé porque te rebajas tanto Hermione… eres muy hermosa – Se dijo ella misma al ver que se gustaba a sí misma, ella se sentía y era bonita.
Dejo de maquillarse y se arreglo un poco su incontrolable cabello, quiso dejarlo suelto, pero decidió aplacarlo un poco con fijador para el cabello, sonriendo a sí misma, se miro por última vez al espejo y bajo un poco el vestido, que le quedaba un poco más rabón que la última vez que lo uso.
- Tienes que irte, que van a pensar tus padres de mí
- Ron no seas bobo, mis padres ya saben que vengo a tu casa, así que ya te dije mil veces que puedo quedarme aquí…
- No Lav, vete, además quiero estar solo – Ron se quito de encima a Lavender y se levanto de la cama, se sentó y comenzó a buscar sus bóxers, al encontrarlos se los puso y camino hacia la cocina
- ¿Seguro quieres que me valla? – Lavender estaba en el umbral de la puerta, esperanzada con que Ron le pidiera que pasara la noche con el
- Más que seguro, lo siento si no puedo llevarte, pero estoy muy cansado y quiero descansar – Ron al terminar de decir esto le dio un gran trago al jugo que traía en la mano, se acerco a Lavender y le beso la frente, aunque ella se paró de puntillas para alcanzar su boca.
- Bueno Ron me iré, ¿Te espero mañana en mi casa?
- Si, nos vemos en la tarde
- Adiós amor, te amo
- Adiós
Ron ya se había acostumbrado a escuchar los Te amo de Lavender, al principio si se sentía mal por no poder, o no tener el valor de decirle un te amo, que por ahora, nunca habían salido de la boca de Ron Weasley. Se volvió a recostar en la cama y miro fijamente el techo, antes le gustaba hacer el amor con Lavender pero ahora el solo lo hacía porque Lavender se lo pedía, no porque le nacía. Su primera vez fue a los 14 años y fue con ella, solo que en ese momento no andaban. El decidió pedirle que fuera su novia hasta los 20 y eso porque Harry le dijo que Lavender ya había esperado mucho
- ¿Y quién demonios dijo que me esperara? – Pensó Ron
Si habían tenido más novias al mismo tiempo que Lavender, solo que ella no había salido de ninguna. Por alguna razón todos sabían, menos ella – ó quizá no quería darse cuenta- Y por esa razón el siempre terminaba regañado por su madre y por su hermana. Ginny era la hermana menor de Ron. Ginny era novia de Harry, el mejor amigo de el pelirrojo. Ron amaba a Ginny, pero siempre le echaba la culpa por haberle presentado a Lavender, y eso que no eran las mejores amigas, sino que un día, Lavender fue a casa de Ginny a hacer un trabajo para la escuela y de ahí no soltó a Ron.
- Y valla que no quiso soltarme – Esta vez Ron lo dijo en voz alta
Aún no era muy tarde, pero en Londres la noche ya había caído. Hermione caminaba un poco insegura porque los zapatos que escogió no eran los adecuados, sino eran unos de tacón alto. Al caminar, hacia muecas y la gente la miraba, aunque los hombres la seguían por completo con la mirada, eso auguraba que el vestido era la mejor opción que Hermione había escogido para esa noche. Aún no conocía muy bien por ahí, pero según le dijeron – el portero de los departamentos- había un muy buen bar cerca de ahí, en donde iban universitarios, y claramente no se equivoco ya que Hermione distinguió un lugar donde varios chichos entraban con una sonrisa en el rostro, al parecer ese lugar sería muy divertido.
La puerta del departamento de Ron volvió a sonar, pero esta vez el pelirrojo, hecho un rayo abrió la puerta rápidamente, esta vez era su gran amigo, Harry Potter.
- ¿Te llego mi mensaje?
- Claro, sino no te hubiera abierto
- Me imagino… si fuera tú pensaría que era Lavender – Harry puso los ojos en blanco, sin dudar esa chica no le caía nada bien
- Lo sé, deja tú, se acaba de ir hace una media hora, quería quedarse, ¡Quedarse a dormir Harry! – Ron parecía como si estuviera hablando de una pesadilla
- Pues no te quejes, muy pronto te casaras con ella y…
- Lo que menos quiero es saber de ella y de esa boda ¿Ok?, ahora si me disculpas, me prometiste una muy buena noche hoy, ¿A dónde iremos? ¿Iremos donde está la latina o prefieres a la estadounidenses ardientes de la otra vez?
Harry hizo una mueca de disculpa
- No es necesario que hables, ¿Ira Ginny cierto?
- ¡Lo siento! ¡Yo también quería ir con esa latina!, pero tu hermana me vio el mensaje y me dijo que a quien se lo había mandado, y como vio que eras tú, pues me dijo que también quería salir…
- ¡Harry! ¡Quería despejarme un poco de todos estos problemas!
- Yo igual pero ya conoces a tu hermana, así que no pondremos peros
La puerta volvió a sonar, Ron se dirigió a abrir y era Ginny Weasley con una sonrisa angelical en su rostro
- Pero si solo tienes la sonrisa hermanita…
- Cállate bobo y dame un abrazo
Ron abrazo a su hermana, hace dos semanas que no la veía ya que se quedaba a trabajar todas las noches y salía muy tarde
- Cada vez te veo más delgado, aunque aún tienes esos pectorales y esos brazos enormes… ¿Sigues practicando Futbol americano?
- Si Ginny, sabes que me encanta, por nada del mundo lo dejaría
- Lo sé, es el mejor deporte del mundo, ¿Y cómo va todo con Lavender?
- Creo que… es mejor que nos vallamos, ya es tarde y necesito salir de aquí – Ron trato de no sonar muy esquivante en ese tema, gracias a la ayuda de Harry, -ya que se acerco y beso a su esposa-, a Ginny se le olvido ese tema y sin más se fueron de el departamento.
- Me da otro Martini seco por favor
- Aquí lo tiene señorita – El bartender le giño el ojo por segunda ocasión a Hermione, ella sin querer verse maleducada, le sonreía y se sonrojaba levemente
Desde que llego al bar, sintió muy bien el ambiente y quiso quedarse ahí enseguida, aún no conocía a nadie, estaba sola pero ella quería quedarse ahí. Cuando le entregaron el Martini decido irse a una mesa lejos de la barra, quería estar lo más lejos posible del tipo de las bebidas. Al terminarse el Martini miro alrededor del bar, nuevamente quería otra bebida. Vio a una mesera que estaba cerca de su mesa y le hablo, le pidió un Martini y le pidió de favor que siempre la atendiera a ella, ya que Hermione no quería volver a acercarse a la barra de bebidas. De pronto sintió que los 2 Martini que llevaba en el cuerpo se le devolvían por la garganta, rápidamente se paró y fue al baño de damas, al entrar ya no pudo soportar y vomito hasta lo que había desayunado ese día. Hermione salió del cubículo del baño y se miro al espejo, se enjuago la boca u miro que el rímel se le corrió un poco y de su labial ya no quedaba nada. En su mano traía una pequeña bolsita y saco su rímel y un pequeño brillo labial, puso su bolsita a un lado de la puerta, pero al momento de ponerla la puerta se abrió.
- ¡Oh lo siento! No te vi
- No… no hay problema… todo está bien… - Hermione hablaba temblorosa, aun tenía ganas de vomitar
- ¿Estás bien? Te ves un poco mal… ¿Puedo ayudarte?
- No, no gracias, enserio estoy… - Hermione de pronto se calló y corrió nuevamente hacia el cubículo del baño, vomito nuevamente y salió
- Creo que si necesito algo, podría ser una pastilla…
- Claro – La chica sonrió – Mira este es un jarabe que hace que todo lo que hay en tu estomago se acomode en su lugar, así ya no te dará problemas por hoy
- Gracias – Hermione tomo un poco de el jarabe y de lo devolvió
- Pensaras que estoy loca al traer un jarabe, pero con decirte que hasta traigo curitas y toallas húmedas, si conocieras a mi novio entenderías porque – Las dos chicas rieron, a Hermione le hizo bien por fin poder reír, hace mucho que la castaña no reía sinceramente
- ¿Cómo te llamas?
- Ginny Weasley ¿Y tú?
- Hermione Granger
- Un gusto Hermione, si quieres te puedo presentar a mi novio, está ahí afuera con mi hermano
- No, no, qué vergüenza, no conozco a nadie y… no sé qué decir
- Tranquila Hermione, te aseguro que te caerán bien – Ginny tomo la mano de Hermione y la encamino hacia afuera de los baños, el ambiente del bar se puso mejor ya que la música estaba, más fuerte y la gente había comenzado a llegar
- Mira están por allá – La pelirroja señalo a dos hombres, uno con cabello negro azabache y el otro alto y pelirrojo. Para la castaña ese alto y pelirrojo le llamo más la atención, ese sin duda debía ser el hermano de Ginny.
