La hechicera, el rebelde y espíritus.
Un silencio cubría las calles de la Ciudad de Bandle, mis pisadas en el pasto era lo único que interrumpía este silencio.
Las casas de madera de ves en cuando hacían rechinar sus techos mientras llenaban el cielo del humo de sus chimeneas, haciendo que cada rincón se viera como un lugar donde puedes estar echado durante toda la noche viendo las estrellas, y las criaturas que suelen rondar los bosques a estas horas.
Los Yordles son muy madrugadores y, por lo tanto, suelen acostarse bastante temprano la mayoría de los días de la semana, haciendo excepciones en los días festivos y celebraciones.
Por esto mismo es que era normal no ver a nadie ya a estas horas, lo cual era aliviador, ya que suelen ser gente de lo mas parlanchina y no tenia muchas ganas de quedarme hablando con alguien en ese momento.
Claro que, lo tendría que hacer al fin y al cabo.
-¡Santas chispas!- escucho gritar desde dentro de una casa.
No me sorprendía escuchar a Lulu gritar, después de todo lo hace todo el día, pareciera ser que todo la sorprendía.
-¡Pix!- vuelve a gritar -¡¿Dónde dejaste el jarabe de rana?!- un destello de color rosa rápidamente pasa por la puerta que justamente yo había abierto para entrar.
-¡Hey!- llamo la atención de la Yordle -Pix no es tu esclava- la molesto.
-¡No te metas en mi vida! ¿Ok?- Me dice mientras revuelve una sustancia verdosa en un caldero -Ahora cierra la puerta que hace frio-
Hago caso a su orden, me quito la mochila y me sirvo té en una vieja taza de cerámica, para luego tomar asiento en la mesa al lado de la rustica estufa de carbón.
Abro levemente la ventana al lado mío y prendo un cigarrillo que tenia guardado en uno de los bolsillos para comenzar a fumar.
Lo primero que siento es la mirada de Lulu sobre mi.
-¡Ugh! ¿Enserio? ¿Tienes que hacerlo aquí adentro?- Me dice sin dejar de correr por la casa buscando los ingredientes de lo que sea que estaba preparando.
La miro mientras fumo.
-¿Qué? Afuera hace frio- le digo mientras tomo la taza con la otra mano -además- digo haciendo que se pare por un segundo -Hoy saque 10- le digo recordando el trabajo que "hicimos" junto a Sol.
Y la enana estalla en risa.
-¡Ja! ¿Tu?, pero si la noche anterior no podías entender nada- Se burla.
-¿Cómo sabes que no entendía nada…?- Digo intentando encontrar una explicación.
-Bueno tus gritos y los golpes contra la mesa que escuchaba te delataron- Dijo volviendo a lo que hacia -¿Hiciste trampa?-
-¡¿Qué?! Tss… como crees eso- le reclamo como si copiar fuera el acto mas mundano del mundo -Pero digamos que… una amiga me ayudo un poco-
Ella estaba a punto de responderme cuando…
Escuchamos un estruendoso sonido afuera de la casa, era una mezcla de motores, tuercas y metales funcionando y chocando contra el suelo al mismo tiempo, lo que obviamente no podía significar otra cosa.
*Rumble* pensé.
En efecto, el Yordle se encontraba regresando desde el taller, y aparentemente, lo había hecho sobre su pieza de ingeniera mas querida.
La puerta se abre y vemos a Rumble quitándose unos usados guantes y guardando las llaves en el bolsillo de su chaqueta.
-Que hay- dice en general -Te veo ocupada- le dice a Lulu viéndola trabajar.
-¿Acaso crees que soy de las Yordles que malgastan su tiempo?- dice ella.
Rumble ríe.
-No claro que no- se acerca a mi dándome el puño.
-Wow, te ves contento- Le digo sonriendo.
El se pone de pie sobre un pequeño banquillo y se arregla las mangas como si estuviera a punto de decir algo importante.
-Ehem…- se arregla la garganta -Amigos, adivinen quien tiene una cita con Tristana mañana…- haciendo referencia a el.
Iba a felicitarlo, ya que se lo insistente que es el con la Yordle y lo mucho que ha intentado conquistarla, pero un estruendo a mi lado me interrumpe.
Al parecer Lulu había vertido un frasco entero al caldero que preparaba, cuando solo debió haber echado unas gotas, causando que la pócima hiciera reacción causando una pequeña pero ruidosa explosión dentro de la casa.
Tanto yo como Rumble nos sorprendimos, ella suele ser bastante cuidadosa con estas cosas.
-Eh Lulu ¿todo bien?- le digo tocando su hombro.
Ella no parecía reaccionar a nuestras palabras.
La tomo se sus hombros y la volteo hacia nosotros a ver si reaccionaba.
-¡Lulu!- le grito.
-¿Qué?- dice la Yordle que parecía espabilar.
-¿Estas bien?- decimos yo y Rumble al unísono.
-Si... estoy bien- dice comenzando a caminar hacia su cuarto notoriamente molesta por algo -Buenas noches- el portazo que dio se escucho hasta Demacia.
Con Rumble nos miramos sin entender nada.
-¿Qué fue eso?- me pregunta el Yordle.
Obviamente no tenia idea ¿quizá fue por echar a perder la poción? ¿Por qué no le gusta que fume adentro?.
De todas formas, estábamos algo acostumbrados a los cambios de humor repentinos de Lulu, es parte de ser ella.
La cosa no fue mas allá, Rumble se fue a la cama feliz como nunca, y yo sabiendo que mañana era el día en el que cada escupe hechizos tenia que ser vinculado a un elemental especial, pequeños espíritus que nos pueden acompañar por siempre según nuestra forma de desarrollarnos con el, ya que también puede pasar que el sea eliminado por un mal uso de la magia (Lo que es un cargo de conciencia bastante malo) o que nosotros decidamos dejarlo en libertad.
Según Rufus, y su experiencia personal de 3er año, el cuidado y manejo de estos suele ser muy variado, pero el que le toco a el se lo hizo bastante fácil.
Nos contaba que era el Elemental el que te escoge a ti, y a el lo escogió el elemental de agua el cual le enseño hechizos de curación avanzados.
Al final decidió liberarlo en los bosques Jonios agradeciéndole por todas sus enseñanzas dadas y buenos momentos.
¿Triste? Bastante, pero le alegra saber que ahora ronda libre junto a los demás espíritus.
No obstante, hay otros tipos de espíritus como Pix, el "hada" compañera de Lulu el cual encontró por casualidad, pero es raro que a un estudiante le de la casualidad de que su compañero no sea un Elemental pero tampoco es imposible.
Sea lo que sea mañana es un gran día, no me imagino como debe estar Sol por el respecto.
Con Sol en Demacia.
El viento entraba por la ventana de una habitación bastante grande, la cual en vez de parecer un dormitorio común y corriente, se acercaba mas a ser una biblioteca, ya que las estanterías y mesas llenas de libros eran lo suficientemente grandes como para cubrirla en su totalidad, dejando un pequeño espacio para una cama, la cual estaba vacía, considerando la hora de la noche.
Sol se encontraba dormida sobre la mesa, con el pelo desordenado y sus lentes doblados por no sacárselos antes de caer sobre esta.
Se podía ver que los libros que se encontraban rodeándola hablaban sobre los tipos de espíritus Jonianos, sus cualidades, donde encontrarlos y quizá mas importante para Sol, cual de todos era el mas tierno.
Dadas esas evidencias, era lógico que la ansiedad se había apoderado de ella esa noche y que no podía esperar a el siguiente día.
Al otro día.
Sol me acompañaba por el corredor de la academia hablando y hablando sin detenerse de cada uno de los Elementales y espíritus que existían, al parecer había tenido una noche ocupada estudiándolos.
Me es tierno que lo haya hecho, pero al mismo tiempo me sentiría muy triste si se lleva una decepción con ellos, ya que Sol es alguien que se ilusiona muy rápido y fácil, por lo que verla atrapada durante los siguientes años con algo que no le agrada seria una tortura.
Por otro lado, mi trayectoria por la academia (La cual no ha sido la mejor) me enseño a recibir lo que me dan sin quejarme, ya que sea lo que sea, nunca podre hacerlo bien realmente.
Así que estoy relajado.
Dicho evento se realiza a ultima hora del día, y los maestros nos dejaron todo el mismo para prepararnos mentalmente.
Según ellos, es un momento muy especial para cualquier mago y casi con nuestra pura presencia ya es suficiente para lógralo y quieren que nuestras mentes se disipen de pensamientos estresantes durante toda la jornada.
…
Poco faltaba para "la hora de la verdad" y yo me encontraba sentado hablando con Sol en el gran patio.
Las ojeras en sus ojos me hacían bastante gracias viniendo de alguien tan dulce.
-Bonita cara- Le digo pero ella no hace mucho caso a mis bromas -te veo mas rara 2de lo normal-
Ella voltea a mi.
-No lo se, se que no es para tanto y que miles de personas han pasado ya por lo que nosotros, es solo que…- Ella se detiene a pensar.
-¿Es solo que…?- digo extrañado.
-Siento que algo extraño puede pasar- levanto una ceja ante esto y suelto una carcajada.
-Y que ¿Ahora lees la suerte?-
Me pellizca el brazo.
-No te tomas nada enserio, por eso estas soltero-
Auch.
…
Ya llego la hora que tanto estábamos esperando, y los dos maestros cuales nos acompañarían durante este momento se encontraban listos para guiarnos.
Y no podía ser mas.
Uno era el profesor Amadeus que portaba un temblante serio y sabio y otro era el mismísimo Arcanista Jahov's, el mago mas antiguo de la academia, anciano el cual tenia una altura promedio, sin barba ni pelo en ninguna parte de su cabeza, en cambio se podía notar como unas líneas azules recorrían su cuerpo salpicando poder, también sentíamos como el inigualable olor a magia lo seguía y era uno con el.
Claramente el podía ser uno de los hechiceros mas poderosos aun vivos de toda Runaterra.
-Alumnos- Hablo Amadeus -Todos aquí, conmigo-
Todos hicimos caso y nos reunimos a su alrededor, el comenzó a dirigirnos hacia la puerta giratoria que se encontraba justo al centro de la academia, la cual comenzó a abrirse abriéndonos paso a una zona subterránea que ni siquiera sabíamos que existía, la cual se podía notar que era aun mas antigua que la misma Demacia, ya que tenia viejas escrituras talladas en paredes llenas de musgo y raíces que daban paso a fuentes que traían agua de quien sabe donde.
Una vez abajo el empezó a mirarnos cuidadosamente a cada uno para dar paso a Jahov's el cual se puso en el centro de todos.
-Escuchen con atención- exclama el anciano -El día de hoy, es uno muy importante para su desarrollo como futuros magos y comprende el aprendizaje de muchas disciplinas y responsabilidades que no solo pondrán a prueba sus habilidades con la hechicería, si no que los prepararan para la vida que les deparara en caso de que tengan éxito en la academia- Todos nos empezamos a emocionar.
-Emprenderán el camino hacia la Cámara sin Ojos, lugar que vera dentro de su alma y pasado, que conforme a lo que hayan vivido dictara lo que será mejor para ustedes a futuro- Termina Amadeus.
Todos empezamos a ver expectantes como Jahov's comienza a recitar un conjuro y sus ojos comienzan a brillar de magia arcana junto con las escrituras en las paredes haciendo que frente a nosotros se empiecen a abrir las puertas que nos guiarían hacia la "Cámara sin ojos".
-Ahora vayan, se encontraran con la Hija de la Muerte, ella les dirá todo lo que necesitan saber-
Pasamos por la puerta solo para sentir como la misma se cerraba a nuestras espaldas. Tuvimos que hacer un pequeño destello de luz arcana para iluminar el camino, el cual se basaba principalmente en una escalera que parecía infinita y pasillos los cuales cada vez se hacían mas estrechos hasta el punto que solo podía ir una persona al lado de la otra.
No recuerdo en que momento perdí a Sol de vista, lo único que sabia era que Valka, la engreída, pretenciosa y superficial chica de nuestro año, que se gana la vida molestando a los "impopulares", ahora estaba muerta de miedo tomando fuertemente mi mano.
Al parecer ni si quiera se había dado cuenta que lo llevaba haciendo como por 10 minutos.
-Oye- le digo -¿Podrías soltar mi mano? Creo que me esta cambiando de color-
Pude notar su rostro lleno de vergüenza cuando se dio cuenta de lo que había estado haciendo, pero también como imaginaba temerosa el querer soltarla.
Y me di cuenta de algo.
-Ooooh no…- Digo riéndome un poco -No me digas que la gran Valka le teme a la oscuridad-
-¡Shhh! Baja la voz ¿quieres?- me dice con su típico tono de diva -Nadie debe enterarse-
-¿Y por que debería guardármelo?- Le digo.
-Bueno p-porque eso hacen los amigos…-
Espera ¿Qué? ¿Yo? ¿Su amigo?.
Iba a responderle cortésmente que se joda, pero todos nos quedamos callados cuando vimos que ya habíamos llegado.
Admiramos su belleza detenidamente, probablemente nunca volveríamos a ver este lugar de nuevo así que valía la pena cada segundo que nos demorábamos en recorrer su arquitectura con nuestros ojos.
Básicamente el lugar era un tipo de cueva sin fin y sin profundidad por lo que podíamos notar, ya que solo había un largo y angosto puente el cual llevaba a una cúpula en su centro.
El techo de dicho lugar tenia piedras preciosas, la mayoría de colores morados y rosas, que brillaban como las estrellas de una noche despejada.
Avanzando por el puente nos dimos cuenta de que la cúpula era mas bien un tipo se santuario, adornado con viejas piezas de madera, petricita y muñecos de extraña procedencia.
Al momento que todos entramos ahí, un abismo se abrió en el suelo y de el emergió una mano que si bien tenia forma humana, esta poseía grandes garras y colores grisáceos, además de una daga bastante grande del mismo color de las piedras sobre nosotros.
El silencio delato el miedo que sentíamos, no estábamos listos para lo que sea que estaba por pasar.
Pero nuestro temor fue innecesario.
De la mano que salía, también salió otra, luego una cabeza hasta que por fin pudimos ver realmente que era aquello.
La "criatura" se manifestó como una figura femenina de rasgos delgados pero que también mostraba ser de piel muy resistente, casi hecha de piedra y que a pesar de su apariencia humana se podía notar que no pertenecía a este mundo.
Su rostro era como el de una mujer muy bella, con pelo blanco como nieve y facciones delicadas que eran seguidas por dos ojos azules pero amenazadores.
Al percatarse de nuestra presencia ella avanzo hacia nosotros con tranquilidad, arrastrando consigo un aura misteriosa.
Se paro frente a nosotros y pudimos notar que poseía una gran altura, por lo menos de 2 metros.
-Se demoraron mas que los del año pasado- dijo finalmente rompiendo la tensión.
Su voz era muy suave y algo rasgada, pero por su tono se sabia que no era alguien a quien subestimar.
-Soy Aen, Hija de la Muerte y corrompedora de almas, o bueno, solía serlo en antaño- Ella se paseaba mirando fijamente a cada uno de nosotros -Luego de las Guerras Rúnicas fui encarcelada y traicionada por mi hermana Kalista, la cual me entrego a mi en vez de perder su preciado puesto como reina de las Islas bendecidas- Creo que no son muy bonitos recuerdos -Pase siglos encarcelada en una prisión que me mantenía viva con magia, pero tras el fin de las guerras supe que mi propósito ya no era el mismo de antes, los tiempos habían cambiado y pensé en volver a las Islas bendecidas, solo para encontrarme y sucumbir ante la niebla negra que las cubría- Levanta su daga la cual empieza a brillar -Yo sobreviví gracias a mi, y a pesar de que mi corazón ahora no siente nada, puedo controlarme a diferencias de las otras bestias de las Islas de la sombra-
Clava su arma en el suelo haciendo que un pequeño circulo se ilumine a su alrededor.
-¡Tu!- dice apuntando a uno de nosotros.
Claramente nadie quería ser voluntario como el primero en ir, así que tuvo que ser mas especifica.
Se acerco aun mas hasta quedar frente a… Sol.
-Una cara bonita- le dice a Sol -Puedo sentir tu potencial ¡pero débil todavía! ¡de pie en el circulo!- grita autoritariamente apuntando al centro del mismo.
Yo la mire, pude notar el miedo que corría por su cuerpo, casi al punto que las lagrimas corrían por sus ojos.
No podía vivir con eso.
-¡Yo iré primero!- Salgo al frente.
Aen me toma del cuello de mi camisa y me pone cara a cara con ella, no parecía muy contenta.
-¿Acaso crees que estas en posición de decirme que hacer?- No pude responder nada ante su voz amenazante -Tu nombre- Exclama.
-Yo… um…-
-¡Dilo!- me grita.
-¡Lars Westley!- Respondo rápidamente.
Ella me sonríe y me deja pasar primero.
-Si… tenemos algo muy especial para ti- Sus palabras no hacen mas que inquietarme aun mas.
Avanzo con pasos temerosos hasta llegar al centro del circulo. Al llegar ahí, puedo ver como una daga igual a la de ella comienza a brotar de mi mano, solo que esta estaba compuesta de magia.
-¿Y ahora que?- le digo.
-Bueno…- ella toma la daga que tenia en mis manos y me la clava justo en el pecho -Déjate llevar por una muerte artificial- alcanzo a escucharla decir antes de perder totalmente el control de mi cuerpo.
Siento como si mi alma gritara por salir de mi, y que yo no podía hacer nada mas que esperar a que todo acabara.
Y lo hizo.
Cuando finalmente "desperté" me encontré en una sala totalmente negra, pero aun estaba el circulo hecho por magia bajo de mi.
Del cielo comenzó a bajar un orbe de color negro, era parecido a un pequeño eclipse.
Y de el… un pequeño espíritu parecía querer salir.
¡Muchas gracias por leer! Y gracias a RandomGirl08, tu comentario me ayudo mucho a querer seguir escribiendo el fic.
