- ¡NO ES LO QUE PARECE!...Bueno, si la estaba besando…
- ¡Pensé que éramos amigas Hermione! – Lavender comenzó a llorar con una facilidad tremenda.
- ¿Amigas? – Hermione trato de sonar lo más normal que podía – Muy apenas y sé tu nombre. Además, fue… un error. Creí que era mi novio porque topamos de espaldas y… nada más nos besamos, no tuvimos tiempo ni siquiera de vernos… - Ron la miraba atónito, ¿Hermione Tenia novio?
Lavender miro a los ojos a Ron, esté aún seguía mirando a Hermione con ceño.
- Que es lo que está pasando aquí Ro-Ro. ¿Cuál es la verdad?
- Esa… esa. – Ron camino hacia Lavender y le tomo la mano – Tengo que hablar contigo, a solas.
Hermione sintió un leve ardor en los labios, sin duda, sus labios pedían a gritos besar los de Ron. Hermione negó con la cabeza ¿Cómo es posible sentir eso si ni siquiera lo conoce bien? La castaña aún miraba el lugar por donde Ron se había ido de la mano con Lavender… ¿Acaso la… quería? No puede ser. Hace un momento Ron la besaba como si su vida dependiera de ello y ahora tal vez le pidió que se fueran para que estuvieran juntos íntimamente… Hermione volvió a negar con la cabeza.
- ¿Hermione?
Ella volteo. Era Ginny.
- ¿Por qué Ron no está? Harry fue por unas cosas que olvido en el departamento, no tarda en bajar.
- Ron fue con… su novia. Tal vez no irá. –La castaña se metió al asiento de atrás, quería llorar y no sabía el motivo. ¿Cómo alguien podía meterse tanto en su corazón si llevaba escasos dos días de conocerlo? Era algo… inexplicablemente hermoso.
- Quiero que me digas la verdad ahora.
- Todo lo que dijo Hermione es verdad… además, no te traje aquí para hablar de Hermione sino de nosotros.
Lavender palideció, Ron tomo aire.
- Si no invitas a mis amigos a la boda, no habrá nada.
- ¿Lo dices por eso o porque existe otra mujer? – Lavender comenzó a llorar nuevamente y Ron puso los ojos en blanco. - ¡No puedes arrepentirte ahora!
- ¡No existe otra mujer! – Mentira… Ron enmudeció por completo. Una vocecilla le hablaba en su interior.
- ¡¿Entonces! Yo sé que tus amigos no tienen nada que ver con esto…
- ¡QUIERES HACERME EL FAVOR DE DEJAR DE LLORAR! – El rostro de Ron estaba tan rojo como su cabello. - ¡ME TIENES HARTO CON TUS MANIPULACIONES, CON TUS ESTUPIDOS CELOS, CON QUE NO QUIERAS A MIS AMIGOS Y LO PRINCIPAL… ESTOY HARTO DE TI!
- Nunca me habías gritado de esta manera… - Lavender quiso acercarse a Ron, el se negó. Ron dio la vuelta para marcharse pero, nuevamente voltio con Lavender.
- Y si, tal vez exista otra mujer.
Ron salió de su departamento, lo último que escucho fue que su lámpara se hacía añicos porque alguien la había aventado contra la pared.
- ¿Dónde se metió Ron? ¡Se está haciendo tarde!
- Aquí estoy Harry, vámonos, antes de que la loca de Lav nos persiga.
Ron abrió la puerta del carro y Hermione estaba ahí, la chica se corrió un poco hacia el otro extremo del coche y Ron entro. Harry y Ginny también se subieron al auto y el moreno puso en marcha el automóvil.
- ¿Dónde te metiste Ron? – Ginny se voltio hacia su hermano.
- Lo siento… es que, arregle unas cosas con Lavender. – Ron sintió unas enormes ganas de saltar del auto, sentía que los ojos de Hermione lo taladraban.
- Ginny ya déjalo en paz… no nos incumbe lo que hagan…
- ¡Cállate Potter y sigue conduciendo! Ron pero… ¿Qué tipo de cosas?
- Ginny… lo menos que quiero hacer ahora es hablar de esa loca, así que… olvidemos ese tema.
Hermione miró la ventana, tenía ganas de sonreír pero no quería que nadie lo notara. ¡ACASO ESTABA LOCA! Ron y Lavender eran novios pero… Hermione quería a Ron para ella, solo para ella…
- ¡NO!
- ¿Hermione? – Los tres chicos, voltearon con Hermione, la chica miraba a todos lados sin saber que decir. -¿Estás bien?
- Si… perdón es que… lo siento. - Ron y Harry al parecer le creyeron a la castaña, pero Ginny aún seguía observándola y eso la incomodaba.
- Cariño… - Harry detuvo el auto - ¿Acaso esta una ambulancia fuera de la casa de Luna y Draco?
- ¡DIOS MIO! ¡HARRY! ¡Están sacando una camilla con alguien…!
Harry, Ginny y Ron salieron por instinto del auto, Hermione no sabía qué hacer, así que también salió del auto. Ginny corrió de la mano con Harry hacia la casa de Luna y Draco. Ron notó la actitud de Hermione y camino hacia ella.
- Draco y Luna son nuestros amigos, veníamos a ver si Draco iba a jugar y si Luna quería ir con ustedes de compras… pero… al parecer sucedió algo… ¡DEMONIOS!
Hermione voltio hacia la casa. Al parecer, ese rubio era Draco. Draco iba llorando cerca de una camilla en donde iba una chica, que debía ser Luna. Ginny estaba totalmente mal, lloraba como nunca, Harry trataba de alejar a Draco de la camilla, ya que este se aferraba demasiado y no dejaba trabajar a los enfermeros que llevaban a Luna.
- ¡Yo soy su esposo! ¡Quiero ir con ella ahora! – Draco no se lo iba a perdonar nunca. Luna se había desmayado por su culpa y debido al golpe, Luna, perdió a su bebe.
- Draco… debes dejar que los señores hagan su trabajo…
- ¡Pero si estos imbéciles no quieren que me suba con Luna a la ambulancia!
Ron llego y tomo a Draco de los hombros, Draco lo miro y sin más, se abrazo del pelirrojo. Hermione no pudo contenerse y sintió que sus mejillas se humedecían.
-¡No Ron!, ¡Esto no me puede estar pasando a mí!... – Draco aún seguía abrazado del pelirrojo, estaba totalmente muerto en vida. Su bebe había muerto por su culpa y además, la vida de Luna peligraba también. Y solo por la culpa de su infidelidad con Lavender.
- Tranquilo… que tal si… que tal si nos vamos en el carro de Harry al hospital… por lo que veo, estos tipos no te dejaran subir a la ambulancia.
- Ron tiene razón… debemos irnos ahora.
Ginny volvió a tomar de la mano a Harry y ambos se dirigieron al carro, Hermione se sintió un poco alejada de la situación, no le pareció inconveniente hablar en un momento como ese.
- Sé que no es el momento… ella es Hermione… Hermione, el es Draco.
Draco seguía cabizbajo y miro a la castaña, y le hizo una pequeña reverencia, Hermione se la devolvió.
- Bueno, vámonos. – Ron, Draco y Hermione caminaron hacia el auto y sus planes de diversión, se transformaron en una ida al hospital.
- ¡Llevo más de dos horas aquí! ¡Necesito saber cómo esta Luna Malfoy!
- Discúlpame Draco, pero mi hija es Luna Lovegood. Yo se lo advertí, le dije que tu ibas a ser una desgracia para su vida y mira… mira a donde la mandaste.
- Señor Lovegood no… - Harry se interpuso entre Draco y Xenophilius – No creo que…
- Déjalo Harry. Es verdad, no merezco estar aquí, todo es culpa mía.
Y sin más, Draco se dio la vuelta, tenía que parar todo esto y Lavender, no volvería a estar en su vida, jamás.
- Necesito hablar contigo… - Ron se acerco a Hermione. La castaña trato de irse pero, el pelirrojo la tomo del brazo. – Ahora.
- No tenemos nada de qué hablar. Tienes novia y…
- Dejare a Lavender por ti.
Hermione miró a Ron, por alguna razón sintió unas inmensas ganas de abalanzarse sobre él. Paso un minuto, dos, tres… paso el tiempo. Ella no se cansaba de mirar los ojos más expresivos que había visto en su vida, sin duda, se perdía en el azul de los profundos ojos de Ron. El chico comenzó a rodear la cintura de la castaña y se fue acercando poco a poco… se besaron. Hermione tenía una lucha contra ella misma, algo le decía que besar a Ron era lo mejor y por otra parte algo le decía que estaba haciendo mal… ¿Quién tiene la razón?
- ¿Qué pasa?... ¿Estás bien?
- Ron… esto es muy… apresurado, creo que estas confundido…
- No, no lo estoy.
- Si, Ron si lo estas.
- No, no lo estoy.
- ¡Sí! – Hermione se separo de él – Solo quieres esto por la noche que pasamos juntos… - Hermione bajo la voz, ya que todos voltearon a verlos – Tu amas a Lavender y…
- ¿Y que si te digo que me atraes más tu que en todo lo que he estado con Lavender?
Sin duda, Ron tenía un cierto poder sobre Ella.
- No sabes lo que dices… - Hermione se dio la vuelta pero el pelirrojo la abrazo por detrás-
- Y que si te digo qué… Quiero intentar que seamos algo tu y yo.
Hermione no pudo más, olvido todo, en donde estaba, esa vocecilla que le decía cosas y escucho a su corazón. Volteo y nuevamente sus labios se unieron de una forma salvaje y desenfrenada.
