- Ron… no puedo.
Hermione se separo bruscamente del pelirrojo. Él la miraba perplejo, con los labios aun hinchados, por la batalla de besos que ambos querían ganar.
- ¿De qué hablas? Te dije que debemos intentarlo… - Ron se acerco un poco más y Hermione se alejo.
- ¡Tienes novia!
- La dejaré.
- Ron…
- ¡Es verdad! Esa relación no es relación ya… es algo innecesario en mi vida y… contigo lo pude asegurar.
Hermione no podía soportarlo más. Se dio la vuelta, si seguía mirando esos ojos definitivamente, la policía se la llevaría presa por tener actitudes inadecuadas en un hospital. Mientras su mente se debatía entre sí huir de ahí o quedarse, unas grandes manos volvieron a rodear su cintura. Sintió el aliento de Ron en su oído y sin dudas, Hermione Granger perdió la batalla.
- ¿Por qué no confías en que podemos intentarlo?
- Es que… Ron, esto es algo apresurado. – Hermione se volteo y lo miró directamente a los ojos – No quiero sufrir en esto… esto es un juego muy peligroso… no debemos jugar con esto.
- Esto no es un juego, Hermione.
- Si, esto es un juego y ambos estamos jugando con fuego…
Hermione miraba suplicante a Ron, ese chico no entendía la gravedad de la situación, ya que sonreía y sonreía de una manera condenadamente sexy.
- Si es eso entonces, quiero quemarme.
La castaña se recargo en la pared, ya no podía más, se desmayaría en cualquier momento. Ron sonrió triunfante de nuevo, le encantaba perturbar de esa forma a Hermione, de esa forma en la que solo él podía hacerla sentir.
- ¿Familiares de… Luna Malfoy? – Ron y Hermione volvieron las cabezas, una enfermera se situó en medio del pasillo buscando los familiares de Luna. Harry y Ginny se pararon de inmediato y el Sr. Lovegood ya se situaba junto a la enfermera.
- Es Lovegood, Luna Lovegood.
- Creo que eso es lo que menos importa Señor. –Harry interrumpió- Si, nosotros somos sus familiares, ¿Qué ocurre? ¿Cómo es el estado de Luna?
- La Señora Luna ha sufrido un legrado de última hora…
- ¿Legrado? ¿Qué es eso enfermera? – Ginny se aferraba más al brazo de Harry, Luna era su mejor amiga, ella no merecía esto. Ron y Hermione se acercaron más a la enfermera, el señor Lovegood miraba la escena en silencio, triste.
- Un legrado es una operación con urgencia, un aborto quirúrgico. La mayoría de los casos, se presenta un legrado cuando la paciente tiene 3 meses de edad… pero, como al desmayarse la señora Malfoy perdió al bebe debido al golpe y lamentablemente… eso no es todo.
Ginny no tenía el valor de preguntar. Se aferro ahora del cuello de Harry y lloro mucho más que antes. El señor Lovegood murmuraba maldiciones por doquier y todas iban directamente hacia Draco. Hermione no conocía a Luna, pero sin duda, todo eso era injusto. Sintió unas tremendas ganas de llorar y no pudo evitarlo, después, sintió los brazos de Ron que la rodeaban y apoyo la cabeza en su hombro. Ron también lloraba.
- Que más sucede… - Harry hablo, casi en susurro –
- La señora Malfoy sufrió un ligero trauma. Al momento de caer al suelo, sufrió un ligero golpe en el lado izquierdo del cráneo, así que sufre una falta de memoria…
- ¡No! –
Draco había llegado en ese momento. Estaba a punto de irse del hospital y buscar a Lavender para decirle que estaba harto, pero había olvidado sus llaves en la mesita de la sala de espera. Todos miraban a Draco con ojos llorosos y sin más… Xenophilius se le hecho a los golpes. Draco no podía defenderse, no podía. Todo eso era su culpa y tenía que pagar.
- ¡Señores, estamos en un hospital! ¡Guardias! – La enfermera gritaba por la sala, Harry y Ron trataron de sujetar a él Sr Lovegood, quien seguía propinándole golpes en toda la cara a Draco. El rubio se dejaba, quería sentir más dolor físico, ya que el dolor que sentía por dentro no se podía comparar.
- Tienes que ayudarme. – Lavender se encontraba en una cafetería. Sin dudas, Hermione le iba a traer varios dolores de cabeza y eso no lo iba a permitir. Ella sabía que Ron y ella tenían cierto vínculo y eso era peligro para Lavender. Blaise Zabini, era tan apuesto como canalla. Este se encontraba enfrente de la rubia, quien lo miraba intimidantemente, ya que ambos habían estado hablando sobre una chica a la que el tenia que enamorar.
- Que recibiré a cambio. Sabes que yo debo tener ventaja. – Zabini sonrió.
- ¿Qué quieres? – Dijo Lavender con tono fastidiado - ¿Dinero? ¿Sexo?
- Ambas suenan excelente saliendo de tu boca, preciosa. – Blaise trato de acercarse más a Lavender, pero ella se retiro al instante. – Sabes bien que quiero dinero y mucho. Bueno, depende de que tan fea sea la chica…
- Hasta en eso tienes suerte, estúpido. La chica es linda, así que, en eso tienes un poco de ventaja.
Zabini volvió a sonreír.
- ¿Por cuánto tiempo? Sabes que en pocos meses tengo que irme a Japón a seguir con mis estudios.
- No te preocupes, solo quiero que Ron te vea una o dos veces con ella… Ron es tan tonto como para sentirse culpable por salir con alguien comprometida.
- ¿Ron, estúpido? Lavender, sabemos que eso es mentira.
- Yo mando aquí Blaise. Yo mando. – Lavender se levanto de la mesa decidida. – Así que, tengo más contactos, si no quieres ayudarme…
- Sabes que lo haré. Además, necesito diversión antes de ponerme a estudiar… - Zabini, con una mano le indico a Lavender que volviera a sentarse, esta obedeció.
- Bueno, este es mi plan.
- Te escucho, preciosa.
- ¡Basta! ¡Basta! – La enfermera trataba de poner orden por decima vez. – Si no se tranquilizan…
- ¡Me tranquilizarse cuando este bastardo se vaya de aquí! – Draco seguía mirando el suelo, tenía el labio roto y un ojo hinchado - ¡Lárgate!
- Sr. Lovegood… lo siento, pero el Sr. Malfoy, no se puede retirar, aún… - Draco alzo la mirada – Tiene que enterarse de la situación de su esposa, aunque tenga diferencias con ella… aunque, después de lo que le diga…
- ¡¿Quedarse! ¡¿Pero…!
- Si no quiere respetar lo que estoy diciendo, Sr. Puede hacerme el favor de retirarse. Estoy haciendo mi trabajo y no quiero tener problemas por señores no que conocen el valor del Respeto.
Todos permanecieron callados.
- Antes de que continúe enfermera… Yo no estoy cuestionando su autoridad aquí. Lo único que si le voy a prohibir, es que cuestione como mi autoridad de padre. Cuando usted tenga sus hijos, y que un bastardo… un tipo le haga tanto daño a su hija y este en una camilla en el hospital muy grave… solo le pido que usted me comprenda.
Y sin más, el Sr. Lovegood camino hacia la recepción, tratando de alejarse lo más posible de un deprimido Draco. La enfermera enmudeció de pronto.
- Señorita. – Ginny hablo. – Esto ya me tiene harta. Si no me dice que es lo que tiene Luna, iré a hablar con su…
- Ok, lo siento. Les estaba diciendo que la Sra. Malfoy sufrió un ligero trauma, que provocara que olvide unas cosas…
- ¿Olvide? – Harry hablo, estaba nervioso. - ¿Cómo una Amnesia?
- Para no confundirlos… Luna solo recuerda todo hasta que tenía 19 años.
- Eso no puede ser posible, eso no…
- Tranquilícese Sr. Malfoy… usted también necesita una curación en esa boca. En un momento más, despertara Luna del coma inducido. Pero ella solo recordara que tiene 19 años. Poco a poco irá recuperando momento en su vida después de esa edad y…
- ¿Volverá a ser como antes? – Draco comenzó a llorar. - ¡Dígame que si!
- Quiero que esté tranquilo Sr. Malfoy… aún no se sabe si se recupere del todo… por ahora, no. Y si gusta acompañarme, necesito checarlo bien y cerrarle esa herida.
Draco perdió la noción de donde estaba y con quien. La enfermera comenzó a guiarlo, pero él no estaba ahí, esto ya era demasiado… esto no podía estar pasando.
- ¡Que vamos a hacer Harry! – Ginny lloraba en el pecho del moreno - ¿Qué le diremos a Luna cuando la miremos…?
- Esto puede sonar malo, pero… esto es bueno.
- ¡¿Acaso estas demente Ron?
- ¡No! – Ron esquivo un golpe de Ginny – Solo que, me refería a que no sabe que perdió a su hijo… eso le quitara un gran dolor de encima. ¿No lo creen?
- Bueno amor, eso es verdad. –Harry le daba unas palmaditas a Ginny en la espalda. – Ella nos reconocerá… la conocemos desde los 11 años así que…
- ¿Los conoce desde los 11? – Hermione hablo. – Y… a Draco, ¿Desde cuándo?
- A Draco lo conoció a los 22, así que…
- ¿Pueden decirme que les dijo la enfermera? – Xenophilius había llegado con los chicos, los cuatro se miraban tristes.
- Perfecto, entonces preciosa… nos veremos muy pronto.
- Te espero esta noche en mi casa Zabini. – Lavender se acerco a Blaise y le beso la mejilla, cerca de la comisura de los labios. – Te espero.
Lavender se fue caminando con una sonrisa en el rostro, sin duda, la suerte estaba de su lado.
Por un lado, el moreno también sonreía, de forma triunfante.
- Me las vas a pagar, perra. – Y sin más, Blaise se fue caminando a pagar la cuenta, mientras reía a sus adentros, Lavender se las vería con él, nadie juega con Blaise Zabini.
- Listo Sr. Malfoy. Procure no volver a pelear con su suegro, eso no es bueno. – La enfermera había terminado de curar las heridas del rubio, el se mantenía callado y cabizbajo.
- Disculpe. – Otra enfermera asomo su cabeza a la pequeña habitación, miro a Draco y se sonrojo.
- ¿Qué quieres Pansy? Estoy ocupada.
- Lo siento, solo quería avisarle que la paciente de la habitación 254 ya despertó.
Draco levanto la mirada, esa paciente era Luna, su Luna. Las miradas de Pansy y Draco se conectaron por unos segundos, Draco se incomodo un poco y volvió a mirar al suelo. Pansy se sonrojo aun más.
- Muy bien, en unos momentos iré a verla… Sr. Malfoy… usted y yo tenemos que hablar. – Pansy aún seguía observando a Draco - ¡Vete, muchacha!
Pansy se sobresalto y cerró la puerta con cuidado, Draco volvió a mirar a la enfermera.
- Por lo que me conto hace unos momentos… su esposa no sabe que es su esposa.
- No, no lo sabe. – El rubio sintió más coraje contra el mismo. – La conocí en su cumpleaños 22 y por lo que sé, ella tiene 19… esto es estúpido.
- Por favor, no quiero que la sobresalte mucho… por el momento está débil y…
- Quiero verla.
- ¿Y qué va a decirle? Le dirá que se casaron pero ella no sabe y qué…
- Le diré que… - Draco vacilo un momento. – Le diré que… que tuvimos un choque. Si, le diré eso. Tengo unos cuantos golpes y… le diré que ella sufrió… no sé, un desmayó y yo unos golpes.
- No sé Sr. Malfoy… ¿Esta seguro?
- Solo quiero verla, saber que está bien. Eso es todo. – Draco volvió a bajar la mirada, pero ahora, su mirada estaba llena de lágrimas, lágrimas de un dolor interminable.
- Pobre Luna, ¿verdad?
Hermione quería hablar con Ron. El chico estaba muy serio y tenía la mirada fija en un lugar desconocido.
- Si… esto es algo… extraño.
- Sin hablar de Draco… ¿Cómo se tomará esto? Luna no lo conoce…
- Ni que lo digas, Draco sufrirá aún más por todo esto. – Ron volvió a mirar a un lugar desconocido.
Hermione miró detenidamente a Ron. No había tenido la oportunidad de verlo así, tan cerca. – Hermione se sonrojó por eso - Miro sus ojos, su nariz, su boca… joder esa boca.
Ron se sintió más incomodado que antes. Se sentía observado y eso lo perturbaba. Hermione lo miraba con la boca ligeramente abierta y con los ojos entornados. Ron sintió unas inmensas ganas de besarla en ese momento.
- Hermione…
- Ron, no hables por favor.
El pelirrojo voltio y miro a Hermione. Ella seguía observándolo, el también la observaba. Ambos parecían que se estaban estudiando, como si quisieran recordar cada detalle de su rostro. Ron no pudo contenerse más. La beso. El beso fue delicado, suave, tranquilo. Hermione se acerco más a Ron, poco a poco más. Ambos se tomaron de las manos y las entrelazaron, el beso comenzaba a pasar a un grado diferente. Esos besos se estaban volviendo una adicción para ambos, esos besos ya eran necesarios…
- ¿Ron?
Ron y Hermione se voltearon rápidamente, Ginny los observaba con una sonrisa.
- Perdón por interrumpir… pervertidos. – Harry que iba al lado de su novia, sonrío. – Solo les avisaba que en unos momentos más nos dejaran pasar a ver a Luna… bien, ahora, sigan con eso.
Ginny y Harry siguieron caminando como si nada ocurriese. Ron estaba un poco confundido. ¿No se supone que debía regañarlo o decirle que hacia mal por besar a una chica que no era su novia? Definitivamente… Ginny era su preferida.
- Ron esto tiene que parar.
- Hermione – Ron rodo los ojos. – Por favor, no digas eso… ¿No viste a Ginny? Ella no dirá nada.
- ¡¿Quieres que sea… - Hermione susurro asustada- tu amante? –
- ¡No!... Bueno… ¡Espera! – Ron tomo a Hermione de la mano, ya que iba a irse. – No serás mi amante porque no estoy casado, por si no te habías dado cuenta.
- ¡Pero tienes novia! Es casi lo mismo…
- Ya te dije lo que haré.
- No lo harás.
- Si lo haré.
- ¡Basta! No lo harás Ron, no lo harás. Llevas conociendo a Lavender… ¿Qué? Unos… ¡Toda tu vida! Y a mi llevas conociéndome menos de 3 días… esto es algo ridículo.
- Lo sé, pero yo quiero intentarlo, y quiero intentarlo contigo.
Hermione esperaba que Ron contestara cualquier cosa, pero eso hizo temblar a la castaña de pies a cabeza. Sus ojos marrones se perdían en el fondo de los ojos azules del pelirrojo, una perfecta combinación… el café de la arena y el azul del mar.
