Listo. Oficialmente ya nada tenía sentido para Ron Weasley. Ginny seguía mirándolos, a Lavender y Ron tomados de la mano, mientras que Hermione había corrido hacia el elevador.
—¿Cómo te atreves? —Ginny seguía indignada — Sabes lo que Hermione ha estado… eres un bruto.
Ginny se fue caminando, directo por donde Hermione se había ido. Ron iba a seguirlas, pero Lavender lo detuvo.
—¿A dónde crees que vas? —La mirada penetrante de Lavender hizo parar a Ron —Debes de alejarte de ella, Ron. Nos vamos a casar por si lo olvidaste, vamos a tener un hijo.
—No es necesario que me lo estés recordando cada cinco minutos. Además… Hermione…
—Olvídalo, tengo que irme. Te amo.
Lavender le dio un pequeño beso en los labios y se fue caminando. Lo de Hermione la tenía sin cuidado, ya que con solo que haya visto que se había reconciliado con Ron, eso la mantendría alejada de él. Lo único que la tenía preocupada tenia nombre y apellido.
*FLASH BACK.
—Deja de hacer eso.
Zabini dejo de besar el cuello de Lavender, quien al parecer no quería estar en esa situación. El moreno la miró, retándola.
—Me dijiste que haríamos esto, dejé dos citas pendientes porque te tengo ganas —Blaise volvió al ataque, la rubia no se opuso — además, tu también necesitas un buen castigo… tu pelirrojo se divierte, tu deberías hacerlo también.
Más rápido de un zorro, Zabini logro desnudar y hacer suya a Lavender. Antes de penetrarla, el moreno buscaba por todos lados la bolsa de preservativos que traía con él. No sé había dado cuenta que Lavender los había escondido. La chica, suplicaba que la hiciera suya de una vez, mientras que Zabini no soportó y tuvieron sexo sin protección.
En el hotel donde ambos estaban, había una vista maravillosa. La rubia miraba desde el gran ventanal y reía a la nada, imaginando con lujo de detalle lo que haría la semana siguiente, cuando su plan comience en marcha. Unos brazos la rodearon, pidiendo calor. A Lavender no le quedo de otra que darse la vuelta y poner la mejor cara que tenia. Después de cortos besos, ella le sugirió beber una copa, para celebrar ese encuentro tan apasionado. El chico seguía mirando por la ventana y Lavender aprovechó: sirvió dos copas con vino tinto, pero antes de tomarlas, vertió un líquido transparente en la copa de Blaise. Tomó las copas y le dio la correspondiente al moreno, quien inmediatamente se tomo el vino, mientras que Lavender sonreía al beber. Al día siguiente, desde su casa miró el televisor en donde avisaban de un horrible accidente que provoco un hombre que había dormitado en el volante y se había llevado de encuentro a otros dos automovilistas, lamentablemente solo él chico había muerto… según porque al ir conduciendo le dio un paro cardiaco. Blaise Zabini.
*FIN DEL FLASH BACK
Ron seguía plasmado en el mismo lugar. Lavender ya se había ido desde hace varios minutos pero no el podía moverse. Hermione los había visto, Hermione había visto que la había besado, Hermione la había visto tomarla de las manos… Hermione. Se recargo en la pared y cerró los ojos, él no quería perder a Hermione. Definitivamente cada acción tenía su reacción y con el bebe se había dado cuenta. Hermione era lo único real que había para él, era lo único. La quería con él, deseaba con sus ansias nunca separarla de él… nunca. Sintió de pronto una taquicardia fuerte, dolorosa. Se paro y comenzó a correr, buscándola… él debía encontrarla y decirle lo que pasaba.
—¡Hermione! ¡Detente, por favor!
Hermione había salido del edificio de los departamentos, todos los que estaban en la recepción y en la entrada había volteado por los gritos de la pelirroja y fuertes sollozos de la castaña. Hermione no sabía para donde iba, no podía ni siquiera ver porque sus lágrimas nublaban toda su vista e impedían que pudiera accionar hacia dónde ir, pero aún así seguía corriendo, corriendo del mundo, corriendo de lo que había visto hace unos momentos. Ella no iba a poder aguantar otra vez lo mismo, ya no.
—¡Hermione!
La chica se paró en seco, dándose cuenta por primera vez que Ginny iba detrás de ella. Al parecer ambas habían recorrido un par de calles. Ginny, quien tenía buena condición física llego rápidamente con Hermione y la abrazó al instante. La castaña no pudo más y al sentir el confortante abrazo que le regalaba su amiga, pudo descargarse completamente.
Ron llego a la planta baja, en donde todos seguían preguntándose el espectáculo de las chicas.
—¡Susan! — La recepcionista del edificio volteo hacia el chico, quien parecía desesperado. —¿Has visto a mi hermana o a… una chica alta y delgada… por aquí?
—¡Todo mundo las vieron! ¿Sabes que les pasa a ambas? Tu hermana iba detrás de una chica que corría como si hubiera visto a un muerto… pobre.
—¿Hacia dónde se fueron? —Comento Ron, ignorando las miradas de las otras dos recepcionistas que estaban a los lados.
—Salieron hacia…
Antes de dejarla terminar de hablar, Ron salió hecho humo escaleras abajo. Sintiendo los latidos del corazón en ambos oídos, pudo distinguir la melena de Hermione a lo lejos. Cada paso que daba hacia ellas era como un ligero parpadeo, lento y pausado. Ambas se abrazaban y podía ver que Hermione estaba llorando desconsolada en el hombro de Ginny, quien a ser contagiada por su dolor soltaba unas pequeñas lagrimitas. Seguía caminando y ahora sentía los latidos de su corazón en la boca. Al estar a solo una calle de ellas, Hermione levanto un poco su cabeza para acomodarse en el otro hombro de Ginny y pudo verlo. Estaba parado, mirándolas con una lagrima rodando por su mejilla. Hermione recordó todo lo vivido con Viktor, todo ese dolor que había experimentado y que Ron le estaba recordando pero multiplicado por millón. Ron hizo ademan de acercarse y con todas sus fuerzas, su coraje y el sentimiento de decepción, Hermione corrió hacia Ron, propinándole golpes en el pecho. Ginny se asusto al ver que Hermione corría, pero al ver que trataba de golpear a Ron, fue a sostenerla.
—¡¿Por qué? ¡¿Por qué me haces esto? —Hermione golpeaba con sus puños cerrados el pecho de Ron, mientras él trataba de agarrar sus muñecas —¡Me dijiste que harías al respecto! ¡Qué terminarías con ella!
—Hermione… basta por favor… tenemos que ir…
—¡Eres un maldito cobarde! —Hermione lo miro a los ojos y le dio una bofetada. Ron cerró los ojos y sintió que un balde de agua caliente lo bañaba completamente.
—Ginny —Ron agarraba su mejilla y miraba a su hermana —Vete. Necesito hablar con Hermione.
—¡No! ¡No hablaré contigo!
Ginny supo que era lo correcto. Antes de darle una mirada reprobatoria a su hermano, se alejo hacia los departamentos.
—¡Ginny! —Hermione trató de alcanzar a Ginny, pero el brazo poderoso de Ron la detuvo, la tomo fuerte pero sin hacerle daño —. ¡Déjame! ¡Déjame!
Ron sabía que calmar a Hermione iba a ser muy difícil. Sin pensarlo dos veces, la cargo y se la monto en el hombro. La gente que iba caminando por las calles y se había detenido a ver la pequeña pelea, se asombrado por la facilidad con la que iba caminando Ron, cargando con el hombro a Hermione.
—¡Bájame, idiota! —Soltó Hermione indignada —¡Bájame!
Hermione quien iba de cabeza, trataba de golpear la espalda baja de Ron, pero esos golpes no le provocaban nada al chico.
—Tú provocaste que hiciera esto, ahora te llevaré a casa y hablaremos.
—¡No! ¡No quiero saber nada, absolutamente nada de ti! ¡Bájame! ¡Auxilio! —Comenzó a gritar Hermione, gritaba fuerte —¡Auxilio!
—¡Hey! —Ron volteó, era un chico que iba en una bicicleta y se había detenido al escuchar a Hermione gritar —¿Qué está pasando?
—Nada amigo, nada. Puedes irte —Ron hizo un ademan con la mano de que podía irse —. Ella es mi novia, solo que está enojada conmigo.
—¿Qué? ¿Estás demente? ¡Por supuesto que no Ronald! —El chico de la bicicleta bacilo un poco, ya que la chica si conocía a su raptor —¡Era tu novia! ¡Es más, no éramos nada! —Corrigió la castaña —¡No quiero hablar contigo! ¡Bájame!
Siguieron caminando y llegaron a los departamentos. Todos se quedaron mirando a Ron como si tuviera cargada a su hija que había hecho una travesura. Hermione ya se había dado por vencida y dejo caer sus manos, aunque de vez en cuando le pegaba a lo que estaba más cerca que era su trasero, ya que Ron al querer sujetarla y poder acomodarla mejor, le agarraba las nalgas. Subieron por el elevador y Ron por fin bajo a Hermione.
—¡Idiota! —Hermione le dio otra bofetada a Ron —¡Se me fue toda la sangre a la cabeza! ¡Tonto!
—No me dejaste otra opción, Hermione. No quieres escucharme… y yo quiero que hablemos ahora.
—Pues lamento decirte que no hablaré contigo.
El elevador se abrió y fuera del departamento de Ron estaban Ginny y Harry.
—¿Qué fue lo que ocurrió? —Harry se acerco a Ron —¿Qué sucede?
—Nada. Es mejor que nos dejen solos a mí y a Hermione, hablare con ella… después te contaré.
Ginny tomo de la mano a Harry y este, sediento de poder saber lo que ocurría resoplo enojado.
—¡Pero yo quiero saber! —Harry hizo un ademan de entrar al departamento de Ron —¡No es posible que tu no quieras saber!
—Después Ron hablará contigo, además… yo sé. —Harry abrió la boca, sorprendido —Y no te diré. Ahora, solo quiero que me lleves al hospital.
—¿Te sientes mal, cariño? —Al parecer a Harry se le olvido el chisme de Ron y Hermione —¿Te duele algo?
—No amor, me marcaron del hospital para poder ir a recoger a Luna. La dan de alta hoy y se vendrá a vivir con Hermione… después te contaré todo. —Al parecer nadie quería contarle a Harry Potter los sucesos que atravesaban sus amigos. Ginny sonrío al ver la cara de Harry y le dio un corto beso, mientras ambos se fueron tomados de la mano hacia el hospital.
Luna estaba sentada en su cama, en el hospital. Miraba hacia un lugar fijo y con una sonrisa en el rostro, esperado que la puerta se abriera. Ya estaba lista, Pansy le había avisado que le habían hablado a Ginny para poder ir por ella. Luna había tenido un sueño sumamente extraño… de hecho, más extraño que todos los sueños extraños que ella tenía. Soñó que un chico lloraba a un lado de ella, quien estaba tirada en suelo… al chico no se le podía ver el rostro, alrededor parecía una nube negra, tratando de tapar al chico. En las manos del chico había sangre y él sostenía una mano de ella mientras le pedía disculpas. El pobre chico que decía algo así como 'Soy un estúpido…' 'Nunca debí engañarte…' eso fue sumamente aterrador para Luna, ya que se levanto sudando y deseando no haber soñado aquella horrible pesadilla. La puerta de la habitación de Luna, se abrió.
—Hola, ¿Puedo entrar? —La enfermera de Luna se acerco, cuando la rubia le dio una respuesta afirmativa —Ginny está afuera esperándote.
—Genial, solo te estaba esperando para que me retires el suero.
Ambas chicas se sonrieron y hubo un breve y cómodo silencio. Pansy termino y ayudo a Luna a levantarse y poder acomodar en sus maletas todas sus cosas que le quedaban por guardar.
—¿Ginny viene sola? —Habló Luna
—No, trae a su novio… ¿Harry?
—Que bien, no he visto a Harry —Luna sonrió, desde hace mucho que quería ver a Harry —Espero que ya decidan casarse, porque quiero ser la madrina.
—¿Luna? —Ambas chicas voltearon a la puerta y vieron una cabeza pelirroja que se asomaba —¡Hola!
Luna y Ginny se abrazaron y la pelirroja se dio cuenta de que en ese día había llorado más de lo que había llorado toda su vida.
Hermione se había sentado en el sillón de Ron y no había hablado. El chico se había sentado a un lado de ella, esperando a que emitiera sonido alguno. Se dio cuenta que no hablaría y le tomo una mano a lo que ella retiró en repetidas ocasiones.
—Hermione.
La chica bufaba cada vez más fuerte. Era el colmo que se había profesado amor con Lavender hace unos momentos y después estaba ahí, con ella. Era un sucio traidor.
—Me voy —Hermione se levanto del sillón pero Ron la detuvo de la cintura — Me voy.
—Escúchame, por favor. —Hermione lo miró y se perdió en esos endemoniados ojos azules. ¡Porque tenían que ser tan perfectos!
—Solo quiero saber… porque no terminaste con ella —Hermione se sentó de nuevo a un lado de Ron y no pudo evitar soltar una pequeña lagrima —. Porque estabas besándola…
—Hermione… —Ron acerco su frente con la de Hermione. Ambos cerraron los ojos y en silencio Ron comenzaba a llorar —
—Dime… Ron… ¿Qué pasa?
—Esto no es fácil.
El pelirrojo bajó la mirada, Ron sintió que la vida se le derrumbaba. ¿Cómo iba a decirle a Hermione lo que sucedida? Le temblaban las manos pero sintió un fuerte apretón proveniente de Hermione, tratando de brindarle apoyo y conformidad. Después, Hermione le acaricio lentamente sus mejillas sonrojadas y mojadas por las lágrimas. Ron al sentir el contacto de su suave piel cerró los ojos. Él estaba sufriendo pero… ¿Porqué? ¿Qué había pasado? Ron abrió los ojos y notó que Hermione lo escudriñaba con la mirada. Ron se mojo los labios y se acerco poco a poco a su chica. Ambos se fundieron en un beso, un beso muy intimo, lento, tranquilo. Hermione olvido el porqué estaban ahí y rodeo sus brazos en el cuello de Ron. Por su parte, el chico la tomo firmemente de la cintura y la sentó arriba de él. Los dos ahora dejaron el tierno beso a un lado para darle paso a la pasión que los comenzaba a caracterizar, Hermione seguía con sus brazos alrededor del cuello del pelirrojo mientras él ahora metía sus manos debajo de la blusa de está, dándole a Hermione un calor que comenzaba a sentir muy familiar.
—Espera —Hermione comenzó a razonar un poco, ¿Por qué Ron la trastornaba de esa forma? —. ¿Qué tienes que decirme?
—Oh, si… perdón —Hermione seguía montada en Ron y lo seguía abrazando del cuello. Ron acerco más su cadera hacia él —. Lo que pasa… esté… —Hermione se bajo y se sentó a un lado de Ron.
—Dime —La castaña estaba comenzando a perder la paciencia —. Ron, no seas…
—¡No puedo Hermione! ¡No puedo!
Ron se levantó del sillón y se dirigió a la ventana. Hermione se paró siguiéndolo, y lo abrazó por detrás.
—Juntos lo podremos solucionar.
Ron dio un largo suspiro. Tomó las manos que lo abrazaban por detrás y tomo aire.
—Lavender está embarazada.
Pasaron unos segundos eternos, cada segundo era una tortura. Había un silencio, un silencio horrendo. De pronto el pelirrojo sintió que las manos que lo rodeaban se alejaban, rápido, Ron volteo.
—Hermione…
La chica miraba el suelo, con una mirada inexpresiva.
