No sé cómo explicar tanto retraso, solo puedo decirles que la escuela y mi falta de inspiración hace que ocurra esto D: ¡Mil perdones en verdad! No me gustó tanto el capitulo… aunque ustedes tienen nada más que la última palabra :3 ¡Gracias por estar ahí! Perdón si no respondo comentarios, pero si los leo MIL GRACIAS POR SUS PALABRAS.
Comenzó a llover de una forma nada extraña en Londres. Era muy común que en esos días la lluvia comenzara a salir… de hecho ya se hacía raro que las nubes aún no salieran antes. Esa mañana dejó de ser un día ideal para un buen día de campo… a un día perfecto para estar cómodo en casa. Se comenzaron a escuchar truenos. Al parecer la naturaleza estaba descargándose totalmente y no quería parar… tal como tres parejitas que placenteramente seguían haciendo sus trabajos sin darse cuenta del diluvio que estaba afuera de sus ventanas. Draco y Pansy estaban en la cocina, aún inmunes a que los gemidos de Ron y a los fuertes gritos de Hermione se situaban en la sala… pero al parecer tampoco se dio cuenta que a un lado de la sala había una habitación en donde Ginny como Harry gritaban y gemían tan fuerte que se podrían escuchar por toda la casa. Los seis habían creado una serie de canción bastante perturbadora para los odios. Lamentablemente, la única persona que se había dado cuenta de todo eso era Luna.
—Esto es peor que una película porno. —Luna estaba acostada cabeza abajo y sus piernas sobre la cama. Miraba todo al revés, cosa que le parecía relajante y gracioso. Se había puesto sus grandes audífonos y puso la música en todo volumen para no tener la desagradable sensación de volver a escuchar a sus amigos de esa forma. Luna podía sentir los estragos del alcohol, pero no se sentía del todo mareada… solo que al hablar arrastraba un poco las palabras y no podía mantenerse ni tres segundos en equilibrio. —Necesito ir a tomar aire… — Luna se levanto de la cama y se quito los audífonos. Sonrío al ver que iba a caerse, así que se sostuvo de una silla que estaba cerca y trato de mantenerse firme.
Ring ring.
Ese era su celular. Afortunadamente los sonidos orgásmicos dejaron de escucharse y se fue directo a su móvil, estaba en la mesita de estar. Al ver la pantalla notó que ese era un número desconocido. ¿Será una emergencia? Pensó y decidió contestar el llamado.
—¿Si?
—¡SI!... Digo, hola… em, si, hola.
Luna había escuchando antes esa voz… ¿pero de donde?
—Disculpa… ¿Quién eres?
—S…soy Rolf. Viniste junto con una amiga tuya a la tienda donde trabajo… ¿Hermione? Me parece…
—¿Quién te dio mi numero? —Tenía que admitirlo, estaba asustada. ¿Quién le dio su número a un desconocido!... aún era menor de edad –esocreia- y no debía hablar con extraños… aunque al recordar el rostro sonriente del chico de la tienda de ropa, lo pensó dos veces.
—¡Perdón! ¡Perdón si te incomodé! Solo que tu amiga me dio tu número porque yo se lo pedí, además me dijo que estabas…
—¿Ella te lo dio?... bueno, en ese caso… hola.
—Hola… —Hubo un breve silencio— Bueno, es que llamaba porque… como tengo turno en la mañana me encantaría saber si te gustaría salir por la tarde…
—¿En la tarde? ¡Por qué no de una vez! Nos vemos en 1 hora en donde trabajas… espero recordar donde era, bueno saludos y nos vemos después.
Luna colgó el teléfono y se dispuso a darse un buen baño. ¡Tenía que salir de ese hotel! Ella sabía que en cuanto terminaran de hacer eso que estaban haciendo volverían a empezar nuevamente y ella no estaría ahí para escucharlos.
—Vamos chicas, ya no estén así — Harry trataba de animar a Ginny y Hermione. Ambas estaban muy preocupadas por Luna ya que había desaparecido desde la mañana.
—¡Como quieres que nos calmemos si Luna no está! —Ginny enrojeció tanto como su cabello, Harry se lamento por haber hablado.
—¡Haber, basta! Que estemos así no solucionará nada, por favor. —Ron había estado callado viendo televisión, también estaba preocupado pero no quería demostrarlo —Si hubiera pasado algo malo… ya hubiera marcado. Además… vimos que se arreglo ¿No? tal vez salió a dar una vuelta o no sé…
—¡Exacto! —Harry ya había corrido a abrazar a su novia que estaba punto de llorar —Vamos Ginny, no te pongas así… estará bien.
—Es que si le pasa algo yo… yo… —Ginny se hundió en el pecho de Harry, el gustoso le dio unas palmaditas en la espalda.
—Prometan que no le dirán nada a Draco… —Hermione habló, al igual que Ginny estaba muy asustada — Tal vez se preocupe mucho… digo, Luna es su…
—¡Ni que lo digas! —Ahora Ron se había levantado y abrazo a Hermione. —Lo bueno es que fue a dejar a Pansy a su casa… ¿Ustedes creen que todo vuelva a ser como antes?
Se produjo un breve silencio. Al parecer Draco y Pansy ya estaban pasando al otro nivel y ni siquiera llevaban un día saliendo. Pero… ¿Y qué significado tiene que Draco y Pansy se hayan acostado la noche anterior? ¿Draco y Luna ya no seguirán juntos? ¿Pasaran ahora sus caminos cada quien por su lado?
—¿Todo estará bien? —Ginny miró a Harry.
—Te lo prometo, cariño.
—¿Harry?
—¿Draco? ¿En donde estas?
—Pansy y yo estamos en el Pub que está a dos cuadras de tu departamento… ¿Si sabes cuál? En donde celebramos el cumpleaños de Ron el año pasado…
—¡Oh si, claro! ¿Estas ahí?
—Sí, y encontramos una mesa excelente, vengan ustedes y los chicos. Aquí Pansy y yo les guardaremos un lugar. —Draco gritaba debido al sonido de la música — Y por favor, trae a Luna… no quiero que se quede sola ¿SI?
—¿Luna?
—Si… ¿Qué pasa, Harry?
Draco se levanto de inmediato de su asiento. Pansy la miró sorprendida y un poco asustada, debido a la reacción del rubio. Para poder escuchar mejor a Harry salió corriendo hacia la salida.
—¿Harry? ¿Por qué no me contestas? Si pude escuchar como…
—Tranquilo, aquí esta Luna… nos vemos allá, adiós.
Draco miró el móvil y se lo volvió a colocar en la oreja pero ya era tarde ya que Harry había colgado. Él pudo notar como su voz cambio repentinamente al hablar de Luna. Luna… ¿Estará bien que la trajera aunque él viniera acompañado de Pansy?... ¿Está bien o mal? Claro que está mal. Luna es su esposa y Pansy… Luna no lo recuerda. Draco sintió un vacio enorme. Luna no lo recordaba.
—¿Draco? —Pansy lo miraba desde la puerta del pub. Ahí estaba parada, mirando expectante mientras Draco disimuladamente se limpiaba una lagrima.
—Tranquila, vamos adentro… ¿Qué te parece? —Draco la tomó de la mano pero al instante Pansy lo tomo del rostro y hundió sus labios en el. Draco se sintió la peor basura del mundo. Ella no se merecía esto, Pansy era tan buena como para merecer esto. Por inercia, el chico la rodeo con sus brazos y respondió el beso, aunque no de la misma forma apasionada como ella. Al terminar de besarse Pansy lo miró sonriente mientras que el solo se limito a asentir. Draco volvió a tomar su mano y juntos entraron nuevamente al pub.
—Exactamente que te dijo Draco —Ron había estado con Harry durante la llamada, mientras que las chicas estaban un poco aisladas hablando entre ellas.
—Me dijo que estaba en el pub que está aquí cerca, que fuéramos.
—¿Iremos? ¿Después de que…?
—Obviamente no. Ni siquiera sabemos en donde demonios esta Luna y de la nada no saldremos así porque si. —Harry volvió a llamar a Luna, pero nuevamente su teléfono se fue al mensaje de voz.
—Le dijiste a Draco que aquí estaba ella.
—¡Lo siento! —Harry se exalto demasiado que las chicas voltearon al instante — ¡Draco notó en mi voz que algo andaba mal! No sé como lo hizo pero sospecho que aquí pasa algo… obviamente le dije que aquí estaba para que no se preocupara… ahora no sé si eso estuvo bien.
—¿Le dijiste a Draco que aquí estaba Luna? —Hermione se acerco conmovida —¡Pero no es verdad!
—¡Lo sé! —Harry estaba ya desesperado —Se lo dije solo para que no se preocupara… Draco es capaz de cualquier cosa y si sabe que Luna está desaparecida…
—¡Hola!
Todos se quedaron en silencio, Luna Lovegood venía con unas gafas de sol y con varias bolsas en mano.
—¡LUNA LOVEGOOD EN DONDE JODIDOS TE HAS METIDO TODA LA TARDE! —Ginny se levantó del sillón donde estaba, Hermione puso las manos en jarras, Harry pasó de sentir preocupación a enojo y Ron se limitó a suspirar y agradecer en silencio a Merlín.
—¿Por qué tanto alegato? ¿No sé alegran de verme acaso? —Luna hizo un puchero —¡Se que no les avise donde estaba! Pero no quería incomodarlos en su orgia…
—¡Luna! —Hermione se puso más roja que un tomate —¡No es para tanto!
—Bueno… solo estaban cogiendo sin preguntarse en donde estaba su hermosa y agradable amiga Loony, que diantre… mejor les digo que les traje del centro comercial.
Tanto como Harry y Ron olvidaron el enojo y sonrieron, Luna en definitiva nunca cambiaria. Aunque Hermione y Ginny aun seguían dolidas pero cuando Luna les conto en donde había estado en toda la tarde al parecer también olvidaron todo enojo, además de que Luna les compro muy buenas cosas en el centro comercial.
—Luna, ¿Quieres ir al Pub que está aquí cerca? —Ron se acerco a las chicas, que estaban en la habitación de Ginny —iremos todos y Draco está allá esperándonos.
—¡Me encantaría! —Luna sonrió radiante —Pero… ¿Puedo llevar a un invitado? — Hermione y Ginny sonrieron.
—¡Claro! Solo que te esperamos allá, está a dos cuadras de aquí…
—Perfecto, nos vemos ahí.
Ron, Hermione, Harry y Ginny se marcharon al Pub. Luna se quedo en el departamento de Ginny esperando a Rolf, con el que había pasado todo la tarde de compras en el centro comercial.
Desde hace dos horas que Harry le había dicho a Draco que iban a verse en el Pub. Draco seguía un poco disgustado por eso y además por el hecho de que no sabía nada de Luna desde que colgó con Harry. Pansy había estado hablando todo el tiempo con Draco pero el solo se limitaba a decir que Si o no. Pansy no se había dado cuenta del estado del rubio así que la noche siguió como si nada. De pronto Draco pudo distinguir el cabello pelirrojo de su amigo, así que los llamo:
—¡Hey, chicos! ¡Por acá! —Draco levantaba las manos y hacía señas para llamar su atención. Los chicos los vieron y fueron directo a la mesa en donde Draco estaba junto con Pansy.
—¿Por qué demonios tardaron tanto?
—También nos alegramos de verte, amigo. —Todos rieron al comentario de Ron. Hasta que dejaron de reír debido a que el celular de este sonaba.
—¿Quién podrá ser, Ron? —Hermione lo miró suspicaz.
—Tranquila, veré que quiere. —Ron se levanto y antes de irse le dio un beso a Hermione. La chica lo siguió con la mirada ya que salió para poder marcarle de nuevo a Lavender. Al salir del Pub, le marcó, no sin antes tratar de controlarse ya que un enfado comenzó a surgir en él.
—¿Por qué no me contéstate? Oh, claro. Debes estar acostándote con tu amante, cierto.
—Que quieres.
—¿En donde estas?
—Que quieres.
—Bien… parece que alguien no está de muy buen humor hoy.
—Y al parecer alguien parece estar de muy buenos ánimos… o me equivoco. —Ron comenzaba a perder la paciencia. ¿Por qué diantre no le decía que quería y se iba para poder estar tranquilo con sus amigos y con Hermione?
—Al parecer todo comienza a tomar su curso… y para muestra, tengo que verte hoy.
—¿Qué es lo que tramas, Lavender? Por favor, no me salgas con tus…
—Tranquilo. Te apuesto a que me lo vas a agradecer toda tu vida.
—¡Basta ya! ¡Por favor déjame tranquilo a mí y a Hermione!
—¿¡Por qué siempre tienes que meterla en todas nuestras conversaciones?
Ron cerró los ojos.
—Mira, de antemano sé que estas tramando algo para sepárame de ella y voy a dejarte en claro que no la dejaré.
—No estés tan seguro, Ron. Nunca lo estés.
—¿Solo para esto me llamas? ¿Para hacer tus estúpidas llamadas infantiles? En ese caso, adiós.
—Dime donde estas, por favor.
—Adiós.
Ron quiso aventar su móvil en la pared más cercana. El ya no quería saber nada, absolutamente nada de ella. Pero no podía dejarla… ella estaba esperando a su hijo. Se llevo las manos a la cabeza y se apoyo en la pared. ¿Todo estaba bien? No, no lo estaba.
—¿Ron?
El pelirrojo levanto la mirada y ahí estaba Hermione. La calle en donde estaba la entrada del pub estaba obscura y solitaria, solo ellos dos estaban ahí.
—Vamos adentro, amor. Aquí está obscuro… —Hermione lo detuvo, ella no quería volver adentro.
—¿Qué te dijo Lavender?
Ron bajo la mirada. Hermione le tomo la barbilla y miró esos ojos azules que tanto le fascinaban. Le sonrío para alentarlo a contarle todo lo que esa arpía había estado hablando con él, pero al parecer eso empeoro todo. Ron se limitó a abrazarla fuerte, demasiado a decir verdad. Hermione le correspondió pero no puedo evitar estar consternada.
—¿Todo está bien? Ron…
—Estos han sido los mejores días de toda mi vida. —Ron dejó de abrazarla y la miró, ella pudo notar lágrimas en sus ojos —Y todo ha sido gracias a ti.
Hermione sonrió. Se levanto de puntillas para besarlo tiernamente en el labio inferior. Ron la tomo de la nuca y profundizo el beso de una manera que antes no había hecho. Hermione notó húmeda su mejilla, eran lágrimas de Ron. No supo el porqué, pero algo no andaba bien. Se aferro más a su cuerpo, como si fuera lo último que hiciera, sus brazos estaban en el cuello de Ron mientras que las manos del pelirrojo estaban en la esbelta cintura de ella. Un fuerte trueno hizo que se separaran, al parecer en esa obscura noche un diluvio iba a caer. Ron miró a Hermione y notó que ella también había comenzado a llorar.
—No… no llores. No lo hagas. —Ron se acerco a ella y comenzó a limpiarle el rostro. Ron comenzó llorar al momento de tocarla, ambos lloraban en ese momento. —No… no Hermione, por favor…
—No sé qué es lo que esté pasando — La lluvia comenzó a caer, primero como leves gotitas. —Pero yo sé que aquí pasa algo y si no… —Ron la calló con un beso. Las gotitas se hicieron más fuertes al ritmo del beso que estaban protagonizando Ron y Hermione.
—¡¿HERRMIONE?
Un fuerte trueno cayó cerca de ellos. Hermione sintió su alma en el suelo, hecha mil pedazos. Se separó de Ron y la miró extrañado, pero al instante miró al hombre que los miraba desde la obscuridad de la calle. Todo pasó en un segundo. La mirada confusa de Ron, el semblante de terror en la cara de Hermione, la obscura calle en donde Viktor Krum estaba parado… Hermione perdió el conocimiento y lo último que pudo sentir fueron las cálidas manos de Ron nuevamente en su cintura y la fría lluvia que azotaba en su rostro.
Ron estaba paralizado. ¿Qué había sucedido? La lluvia los empapaba a ambos en ese instante y tenía que proteger inmediatamente a Hermione. El hombre que estaba en la calle aún los seguía mirando, con su rostro desencajado. Al parecer estaba en un trance.
—¡Necesito su ayuda! Mi novia…
—¿Tu… qué? — El hombre se acerco bruscamente y tomo del cuello a Ron. El chico hizo un esfuerzo sobrehumano para que Hermione no cayera al suelo y se golpeara, al parecer el hombre se trago su furia y la ayudo a meterla al Pub. Ron no sabía que estaba ocurriendo. Primero ese hombre lo amenazaba con golpear y después lo ayuda amablemente, no entendía absolutamente nada. La gente que había en el pub se sobre exalto al ver a dos hombres empapados que cargaban a una chica igual o peor que ellos y además, inconsciente. Ginny se paró al momento y Harry junto Draco se acercaron de inmediato. Cuando Viktor y Ron dejaron a Hermione en un sillón, Viktor tomo bruscamente a Ron de la camisa y lo estampo en una mesa. La gente comenzó a gritar y Harry rápidamente se puso alerta dejando a Draco con Hermione.
—¿Pero qué demonios te ocurre?
Viktor amenazaba con volver a tomar a Ron de la camisa pero este, ya enfadado le metió un puñetazo en la cara. Después, otro y al final le metió un cabezazo. Tan duro que la frente de Ron tenía sangre, pero no de él, sino de su víctima. Draco y Harry habían sujetado a Ron para que ya no se acercara a él y comenzaran a pelear más.
—¡Tranquilos! —Un señor, al parecer de seguridad se acerco a ambos y los separo de tajo. —¡Salgan de aquí si tienen sus problemas! Aquí en el pub no se viene a hacer desastres.
—¡Yo no tengo ningún puto problema! ¡El apareció de la nada y…!
—¡Estabas besándote con mi prrometida! ¡Obviamente tenía que rromperrte la carra en dos!
—¡¿QUÉ? ¡QUE DEMONIOS…!
—Oh no… no es verdad… —Ginny se llevó las manos al pecho. Ese hombre era el mismo de la foto que Hermione tenía en su departamento… ese hombre le había roto el corazón a su amiga.
