Un hospital definitivamente no era el mejor lugar para pensar. Idas y vueltas de doctores y enfermeras, visitas de sus amigos, una fría sensación que le recorría en la espalda cada vez que recordaba ese nombre… no, en definitivo no podía tomar una decisión en ese hospital. Tenía que poner en orden sus prioridades.

— Y como te decía… — Interrumpió sus pensamientos, Hermione seguía vagando quien sabe donde — te llevaré al departamento y yo te estaré cuidando…

— ¿Qué? — Hermione por primera vez le ponía atención a Ginny. Desde que llego con unas hamburguesas (clandestinamente, porque no tenía permitido entrar con comida y mucho menos para los pacientes, pero… es Ginny, que diantre.) no le había estado poniendo atención a ninguna palabra que salía de la chica.

— Si. Que mañana te dan de alta y te llevaré al departamento.

— Ginny…

— Sin peros, Hermione Granger. Te estaré cuidando yo. Y bueno, si Ron quiere visitarte solo estará a unos cuantos pasos… — La castaña borro por un momento la sonrisa que tenia — Perdón, no quería hablar de él… pero no me gusta que le sigas dando vuelta a las cosas… no quiero. Es mi hermano y está sufriendo Hermione. Él insiste en darte tu espacio por el momento pero yo creo que es ahora o nunca.

— ¿Y crees que yo no estoy sufriendo?

— ¡Ya basta! — Ginny se levanto tan exaltada que su hamburguesa fue a dar al suelo — ¡Ya me tienen harta con que ambos estén sufriendo! ¡Pues lo seguirán si no afrontan las cosas y se esconden como tontos descerebrados! Y cállate, Hermione. — Ginny levanto un dedo, silenciándola — Me vas a escuchar. He estado contigo todo este tiempo, que sé que es muy difícil para ti pero tienes que entender que ÉL es mi hermano y también me duele verlo así… él también tiene sentimientos ¿sabes? ¡Por Dios, Hermione! ¡Van a tener un hijo! Él estaba dispuesto a dejar todo por ti, pero bueno… ahorita solo tienes tiempo para pensar en que 'solo tú estás sufriendo' esta situación ya me saco de juicio. Hasta que no hables y puedas arreglar las cosas con él, no volveré a venir. Esto lo hago porque sé que ambos se aman, solo que son tan cobardes como para no luchar por lo que tenían construido. — Y sin más, la pelirroja se fue, no sin antes darle a Hermione una mirada de decepción y además de eso un sollozo que fue silenciado por el fuerte golpe al cerrar la puerta.

Hermione se quedo mirando la puerta, como esperando que Ginny regresara y le dijera que estaba bromeando, pero no fue así. En realidad, Ginny le acababa de decir lo que ella se negaba a ver. Miró la hamburguesa tirada en el suelo, sintió una opresión en el pecho al recordar que ella las había traído para pasar toda la tarde con ella. Ginny era su mejor amiga y por ser una cobarde la estaba perdiendo y no solo a ella… a Ron también. Cerró los ojos y sus lagrimas salieron, comenzó a apretar las sabanas de su camilla y sollozando cada vez más fuerte, lloró en silencio, esperando que llegará alguien que la abrazara, que le diera que todo iba a estar bien… pero nadie llego. Estaba sola. Volvió a mirar la puerta y se le volvió a nublar la vista. Se recostó de lado y deseo con todas sus ganas desaparecer de la faz de la tierra, estar sola con su bebe, en otro país o quizá en otro planeta. Se abrazo el vientre y le pidió disculpas a su hijo, él no tenía la culpa de todo eso… quizá esa sería su recompensa. Poco a poco se quedo súpitamente dormida.

Hermione iba corriendo por una gran vereda, iba riendo como nunca. Sentía que era dueña del aire, del mundo, de todo. Corría más deprisa cerca de un árbol para poder esconderse. Se sentía feliz, plena.

¡Te voy a encontrarr! — Dijo Viktor, quien estaba a varios metros de ella. Un poco agitado por subir corriendo la colina.

¡Por supuesto que no! — Hermione ya iba a mitad del gran árbol que estaba ahí, deseando expectante que Viktor la alcanzará ya. Ella sabía que cuando él por fin la atrapará la besaría y quizá hicieran el amor ahí… ella lo amaba tanto. — ¡Eres un tonto! ¡Nunca me atraparás! — Hermione rio. Viktor le sonrió desde lejos y comenzó a correr hacia ella. Hermione sintió una fuerte descarga de adrenalina, sabía que Viktor fácil la alcanzaría, así que trato de subir un poco más alto del árbol. De pronto, Hermione ya no escucho más pasos ni quejas.

¿Viktor? — La chica bajo un momento la cabeza pero no vio nada, solo hojas. Trato de bajar un poco más la cabeza pero al no sujetarse bien cayó al vacio. Gritó. Así como había comenzado a estar tan feliz, sin duda su emoción paso a lo contrario y ahora se encontraba totalmente aterrada. Seguía cayendo, de un momento a otro el árbol al que había llegado ahora media más de 100 metros.

¡AYUDAME! ¡POR FAVOR! ¡VIKTOR! ¡VIKTOR!

Seguía cayendo. Hermione estaba llorando y deseando que esa sensación de caer terminara. Se sentía horrible, era la peor sensación que había experimentado en su vida.

Tranquila, aquí estoy yo. — Una voz muy diferente a la de Viktor le habló. Hermione abrió los ojos y se encontró con unos hermosos ojos azules, así como el cielo ese día, en esa colina. — Te ibas a caer y te alcance a sostener.

Hermione estaba agarrada de el cuello de un chico pelirrojo, mientras que los fuertes brazos del chico la sostenían firmemente, ella se sentía tranquila… ella estaba bien.

¿Quién eres tú?

Me llamo Ron. — Al decirle esto, la bajo de sus brazos, a lo que Hermione hizo una mueca, no quería bajarse de ahí nunca. — ¿Estas mareada? — Añadió asustado.

No… estoy bien solo es qué… estoy buscando a Viktor. ¿Dónde está él?

¿Quién es Viktor? — El chico la miraba como si estuviera loca — No sé de qué me estás hablando… cuando llegué estabas sola, yo te atrape.

Hermione lo miro detenidamente, observando a que él chico no le estuviera mintiendo. Al ver su rostro notó que decía la verdad, ella estaba sola cuando Ron la atrapo. Hermione miró el suelo avergonzada, sin querer se había sonrojado.

Un placer conocerte, Hermione.

Es un placer… Ron.

Ambos se sonrieron. Los dos levantaron la mano al mismo tiempo y ahora a los dos les toco sonrojarse. Cuando estaban a punto de estrecharse las manos, al sentir el contacto con la cálida y amorosa mano de Ron…

Despertó.

— ¡Hasta que te levantas! — Pansy estaba muy agitada. — Sé que no debo decirte esto… pero, Luna acaba de tener una crisis emocional e ingreso al hospital esta…

— ¿Qué? ¡PERO COMO! ¿QUÉ? — Se levantó de golpe, pero al momento se regreso a su sitio ya que estaba conectada con muchos cables. — ¡Necesito que me digas ahora mismo que es lo que está sucediendo!

— Al parecer… iba con Draco a su hogar pero… ella tuvo una crisis y… tiene una fuerte crisis, lo recuerda todo.

Hermione abrió la boca sorprendida. Luna antes del accidente había perdido a su bebe, su separación con Draco ya demás la infidelidad...

— Quiero ir con ella.

— ¡Ni se te ocurra! ¿Quieres que le llame a Viktor?

¿Viktor? ¿Quién es Viktor?

— ¿Quién?

— ¡Como que quien! ¡Viktor! Y por favor, solo te avise porque ella es tu amiga… y di que te lo dije, porque nadie quería comentarte. Aunque creo que es una idiotez… — Pansy parecía que hablaba para sí misma — Bueno, Hermione reposa un momento y haré lo que sea para poder traerte más información.

Hermione se sentía un poco más tranquila… Ginny. Volvió a sentir esa opresión en el pecho y a decir verdad, le dolían los ojos. Al parecer, ese sueño (O tal vez pesadilla) quedo en el olvido.


Había sido un idiota, mierda, él era un idiota. Había dejado exaltar a Lavender y ahora andaba por ahí como una loca desquiciada. Salió aprisa de su departamento y ni siquiera se regreso a cerrar la puerta. Corrió por los pasillos y en vez de esperar el elevador se decidió por correr escaleras abajo. Estaba siendo más idiota buscándola pero no iba a dejar que se hiciera daño, no, no a su hijo. Pronto llego hasta la entrada del edificio, y ahí la miró. Estaba llorando en su automóvil, por un momento Ron sintió lastima por Lavender. Ella había sido su novia por mucho tiempo, quizá la mitad de su vida. Y verla ahí llorando como lo hacía… ¿En que se había convertido? ¿En un tipo detestable que no le importan los sentimientos de los demás? Bajo la mirada y espero a que se calmará un poco. Al parecer todo lo que Ron le había dicho le había afectado mucho, Ron temió por el bebe. Se fue acercando lentamente y llego hasta la puerta del copiloto.

— ¿Puedo entrar?

Lavender lo miró entre enojada y asombrada. Aunque, de antemano sabía que él iría a buscarla, así era él.

— Entra… quiero decirte algo.

A Ron le extraño que fuera tan 'amable' después de haberlo querido matar hace unos momentos. Se metió al carro y la miró. Que él recordará ella nunca viaja en auto sola, ya que le daba pavor manejar.

— ¿Trajiste tu automóvil?

— No, cuando salí lo habían dejado aquí, lo lleve a arreglar y mande a que lo trajeran acá.

— ¿Por qué aquí?

— ¿Qué querías decirme? — Lavender dio el tema por zanjado. No le dirá a Ron el rumbo por el que iban sus planes.

— Quiero pedirte una disculpa… no debí decirte todo lo que te dije… soy un idiota.

— No eres un idiota. Solo… — Lavender respiro hondo. — Quiero que me lleves al aeropuerto estatal de Londres, yo… me voy.

Ron se quedo callado, tal vez pensó que quería a Lavender tan lejos de él que le pareció haber imaginado lo que había dicho ella. Al ver que Ron no contestaba, Lavender prosiguió.

— Me voy de Londres, has tu vida con Hermione.

— ¿Qué? — Era imposible.

— Ron. — Comenzaba a desesperarse — Si ni eso quieres hacer por mí, no me interesa. Así que…

— ¡No! Espera… ¿Y mi hijo?

Por un microsegundo Lavender pensó que Ron se negaba a que ella se fuera. Al parecer Ron se dio cuenta de eso.

— Lo verás, cada mes. Por ahora… solo quiero despejarme. — Su actuación estaba siendo muy convincente, tanto que en el largo túnel por el que Ron se había quedado estaba comenzando a haber un poco de luz al final.

— ¿Estas… segura?

— Llévame. Me quiero ir de una vez.

Ron no sabía si llorar o reír de emoción. Al parecer, dialogar todo con Lavender era fantástico, además vería a su hijo cada mes y… era posible poder reconciliarse con Hermione.

— Espera, iré a cerrar bien el departamento. En un momento bajo.

— Está bien.

Ron salió corriendo hacia el edificio. El teléfono de Lavender sonó.

— ¿Si?

Soy yo. Y créeme, ya hablé con tu padre y no esta tan contento con esto.

— Miré doctorcito, le estoy dando una muy buena recompensa por lo que me está haciendo, así que no me este jodiendo. ¿Hizo lo que le dije? ¡Eso espero!

Hubo un breve silencio.

Si. Y no sé porque accedí nuevamente.

— Excelente — Lavender sonreía, y el doctor lo noto.

No sé porque se empeña en hacer estas cosas, señorita… usted debe ser feliz, tendrá un bebe y…

— ¿Eso qué importa? Además no le pedí su estúpida opinión. Ahora escuché. Va a entregarle esos resultados a Viktor. ¿Me escuchó? Déselos a él. Ya después, si usted quiere… desaparezca. Ya no lo necesito, váyase y pronto porque yo lo más probable es que me vaya de viaje así que por aquí no es necesario.

Pero yo quiero…

— ¿Qué no escuchó? O bueno, haga lo que se le dé la gana. Si quiere arriesgarse a que lo descubran, bien por mí. Es su palabra contra la mía, yo no tengo nada que temer.

Está bien, me iré. Pero quiero saber qué es lo que tiene en mente porque…

— ¿Qué tengo que andarte explicando? Adiós.

Lavender colgó y sonrió para sí misma, todo estaba saliendo tal y como estaba en el plan.


— Tenemos que hablar, Ginny.

— No quiero hablar con nadie, Harry.

Ginny volvió a cambiarse por 4 vez de lugar. Ya que las otras veces había sucedido lo mismo.

— ¿Por qué no? ¡Por favor! ¿Qué fue lo que sucedió con Hermione? ¿Te peleaste con ella?

— Le dije sus verdades, es todo.

Harry rodo los ojos.

— Tus verdades a veces logran ser ofensivas, Ginny.

Ginny se giró hacia Harry, impresionada por haberle dicho algo así.

— Pues para tu información — Harry retrocedió un paso — me lamenta saber que la gente de hoy en día solo espera escuchar lo que quiere oír y no es así… a veces hacen las cosas mal y no se aceptan con todo y errores y cuando llega alguien lo suficientemente valiente como para decirlo se sienten los ofendidos… pues lo siento, yo solo dije la verdad.

Ginny se fue hacia otro lugar donde no hubiera anteojos redondos o grandes cabelleras castañas.

— ¡Mierda! — Harry se recargo en la pared. Miró hacia el techo, hasta que alguien lo saco de sus pensamientos.

— ¿Dónde se encuentra Draco?

Harry volteó y vio a Pansy.

— ¿Sucede algo?

— Si, al parecer Luna será transferida a una clínica de rehabilitación.

— ¿QUÉ? — Dijeron Harry y Draco al unísono, el rubio salió de la nada. — ¿Rehabilitación? ¡Luna no es una drogadicta o una…!

— No todas son clínicas de rehabilitación, Draco. — Pansy al parecer estaba un poco molesta. Harry sospecho que era porque Draco se encontraba muy preocupado por Luna — El caso es que tienes que firmar esta autorización por ser el aún esposo de Luna. Por su condición no puede firmar nada como esto y además, su padre no contesta las llamadas.

— ¿Cuánto tiempo durará su estancia ahí? — Harry intervino, ya que Draco iba a gritar.

— Pues según la hoja de permiso… — Pansy le dio una rápida leída por toda la hoja — Se irá a la clínica psiquiátrica por 6 meses.

— ¿QUÉ? — Draco no dejo que Harry hablará. — ¿Me está diciendo que estaré alejado de mi esposa por 6 meses?

— Pansy… ¿Podrías dejarnos solos unos momentos, por favor?

— Está bien.

Pansy frunció el ceño. Antes de irse, le dedico una tierna mirada a Draco, que sin duda estaba en un fuerte debate interno.

— Ya sé lo que tienes en mente Potter, pero déjame decirte que no firmaré eso. — Draco se sentó firme en el sillón. Poso su cabeza en las manos, estaba frustrado.

— No te voy a decir que tengas que hacer, solo te diré una cosa. Creo que quieres hacerte el de oídos sordos y quieres negar la verdad. No quieras escuchar lo que quieres oír porque no te lo diré. Si Luna tiene esa rehabilitación, pronto estará con nosotros, ella ahorita está en una situación perturbante… le fallaste, Draco. No quieras quitarle el derecho de una sana recuperación. Necesita estar alejada un tiempo de los problemas, lejos de ti.

— ¿Sabes que lo siento al pensar que estará lejos de mí, Harry? ¡Se que le falle! ¡No valgo nada!

— Lo único que sé es que la amas y que harías lo posible porque se recuperara. ¿O estoy equivocado?

— Quiero que este bien… — Draco comenzaba a llorar. — Quiero que… quiero que…

— Haz lo que creas correcto, amigo.

Harry se levanto y dejo a un Draco totalmente indefenso, incluso mucho más que antes. Al irse alejando, se dio cuenta de cuanta razón había tenido Ginny. Hay que hablar claro. Es lo mejor.


— ¡Este tráfico es espantoso!

Llevaban ya media hora en la misma curva. Ron no era nada paciente así que como pudo trato de salir de la gran avenida.

— ¿Qué es lo que haces? — Lavender se estaba quedando dormida, pero al ver las difíciles maniobras que hacia Ron, se exalto un poco.

— Tomar un atajo.

— ¿Y aunque sea sabes a donde te diriges?

— Claro que si, solo que no quiero estar más tiempo varado sin hacer nada, así que… le meteré un poco de turbo — Ron acelero considerablemente — Además, si seguimos a este paso, no encontraras un buen vuelo.

— Por el vuelo no te preocupes… ambos estaremos bien.

Ron la miró extrañado. ¿Ambos?

— ¿Por qué…?

— ¿A dónde quieres ir, amor? ¿A una playa? ¿A la nieve?... debo decirte que me encantaría que tuviéramos una pequeña luna de miel en una playa… — Lavender movía las manos en el aire, como imaginando la afrodisiaca playa.

— ¿De qué demonios estás hablando?

— ¿De qué? ¿De nosotros, de quien más? — Lavender miró a Ron entornadamente y él enfureció rápidamente. Sin más, giró el volante y regreso su camino a casa.

— ¡NO! ¿QUE ESTAS HACIENDO? — Lavender no pudo mantener el equilibrio y se golpeo contra la puerta del carro, la brusca maniobra de Ron hasta a él lo hizo moverse.

— ¡Sabia que tu infinita amorosidad era cuestión extraña! Estoy harto de que seas así, te llevare a tu casa y ahí permanecerás, así como…

— ¡No!

Lavender tomo el volante y el automóvil volvió a girar. Ron trato de mantener el volante en posición pero fue muy tarde. El auto se volcó.


Hermione estaba triste. Habían pasado dos días y no había visto a sus amigos. Todo había cambiado en esos dos días. Salió del hospital y según las pruebas de ADN que Viktor mando a ser, el es el padre. Ella al parecer tenía 3 meses de gestación, además, fue testigo de cómo se llevaban a Luna mirando como todos (incluida ella) lloraban al ver como Draco trataba de alcanzar el coche mientras que ella iba sedada… Ginny no le dirigía la palabra, Harry no se había aparecido en el hospital desde lo de Luna y Viktor… Viktor iba a un lado de ella. Iban en un avión.

— Toma, aquí esta.

Viktor le tendió una laptop, Hermione quería mandar un mensaje. Al verlo sonrió, pero al momento en que él se volteo ella volvió a su semblante triste. No podía… no podía enviar el mensaje, pero tenía que hacerlo.

Espero que te encuentres bien.

Hola, Ginny. En estos momentos estoy en un avión con Viktor. Sé que no quieres saber nada de mí, pero me pareció cobarde (si, más de lo que soy) no decírtelo. Según las muestras de ADN, mi bebe no es de Ron… sé que esto te sorprenderá como a mí, yo quería un futuro con él y lo sabes. Un día antes de salir del hospital creí que Ron iría a buscarme pero no fue así, al parecer… bueno, no juzgaré sus motivos pero tiene todo el derecho de elegir lo que sea. Si llega a preguntar por mi dile que estaré bien, que le deseo toda la felicidad del mundo y que fue un placer haberlo conocido.

¿Qué pasará con nuestra amistad?... Me encantaría seguir en contacto contigo, pero no tengo el suficiente valor para lograrlo. Te quiero mucho, a ti, a Harry, a Luna, Draco y hasta comencé a sentir afecto por Pansy… los extrañaré demasiado. En verdad.

Besos, Hermione.

La castaña cerró la laptop en silencio, aunque sus sollozos sonaban débiles. Trataba de contener el llanto pero últimamente no le funcionaba. Viktor ya se había dormido así que no eran necesarias las explicaciones. Así estaba bien, Hermione tenía que alejarse sobre cualquier pensamiento de Ron… así tenía que ser. La chica no soporto más y sofoco un grito, Viktor se levanto sobresaltado y la observo detenidamente, Hermione no aguanto y se aferro al fuerte brazo que la abrazaba, lloro como una niña, cuando la castigan sin motivo alguno.


— ¿Fue todo lo que te dijo?

Ginny seguía mirando la pantalla, con los ojos llenos de lágrimas. Asintió.

— Supongo que vas a contestarle, ¿no? Tienes que decirle que Ron esta desaparecido… — Harry se sentó cerca de Ginny. Desde hace dos días que no dormían y además el ya tenía un poco de barba crecida.

— No, no le diré.

— ¿Por qué?... Ella tiene que…

— Harry — Ginny miro a su novio detenidamente, lo tomo del rostro y por primera vez en muchos días ambos se vieron lo destrozados que han estado esos días — No hay que darle más mortificaciones de las que ya tiene, así hay que dejarlo.

— Pero, Ron…

— Tú y yo sabemos que está con Lavender. No por nada te deja una nota que dice: 'Me fui con Lavender al aeropuerto' ¿O sí? Hay que… descansar. Mañana tenemos que ir a visitar a Luna y quisiera verme un poco más… mejor.

Harry se recostó en las piernas de Ginny. Ambos cerraron los ojos un momento y se quedaron dormidos.


Gracias por sus comentarios, me alimentan. ¡Gracias a todos! Y que tengan un buen año 2013, tarde pero seguro xD