¿Fue todo lo que te dijo?

Ginny seguía mirando la pantalla, con los ojos llenos de lágrimas. Asintió.

Supongo que vas a contestarle, ¿no? Tienes que decirle que Ron esta desaparecido… — Harry se sentó cerca de Ginny. Desde hace dos días que no dormían y además el ya tenía un poco de barba crecida.

No, no le diré.

¿Por qué?... Ella tiene que…

Harry — Ginny miro a su novio detenidamente, lo tomo del rostro y por primera vez en muchos días ambos se vieron lo destrozados que han estado esos días — No hay que darle más mortificaciones de las que ya tiene, así hay que dejarlo.

Pero, Ron…

Tú y yo sabemos que está con Lavender. No por nada te deja una nota que dice: 'Me fui con Lavender al aeropuerto' ¿O sí? Hay que… descansar. Mañana tenemos que ir a visitar a Luna y quisiera verme un poco más… mejor.

Harry se recostó en las piernas de Ginny. Ambos cerraron los ojos un momento y se quedaron dormidos.


Un lindo y nuevo amanecer amenazaba con salir ese día en Portugal. Ron abrió los ojos y agradeció otro día más de vida. Poco a poco se levanto de la cama, esperando a que su columna se acostumbrara al peso de su cuerpo. Le dolió un poco al bajar las piernas hacia el suelo.

— Buenos días, amor.

Ron voltio y vio a Ana todavía a un lado de él. Le sonrío.

— Buenos días, cariño.

Ana se levanto despacio y rodeo la cama, se agacho un poco y lleno a Ron de ternura con un beso. Ron no pudo evitar sonreír de nuevo.

Ana se separo de él y le sonrío solo como ella sabía. Ron se quedo quieto durante un tiempo. Hasta que sin darse cuenta, Ana salió del baño en una toalla.

— ¿Aún sigues ahí, amor? — Ana hizo una mueca. — ¿Te duele algo?

— No… no, estoy bien. Estoy cansado, nada más.

Ana regresó hacia Ron y le dio otro pequeño beso. Ron ahora si decidió levantarse y se fue directo al baño. Otro día. ¿Desde hace cuanto que…? Si, ya van 3 años. Mierda. El tiempo no tiene descaro y pasa volando. Ron se miro fijamente en el espejo. No era el mismo. Tenía corte de cabello diferente, un poco de ojeras marcadas, como si fueran una parte de él desde hace tiempo. Cuerpo más atlético y un tatuaje en el brazo. Si se enterará su mamá… bueno, su mamá ya falleció hace tiempo, pero sin duda Ginebra se encargaría de ocupar la rabieta que su madre hubiera hecho. Ginny… ¿Cómo estará? Perfecto, de seguro. Harry está haciendo un buen trabajo protegiéndola a ella y a James. James cumple años hoy. Mierda.

Ron cierra los ojos y su herida arde un poco. Le duele la cadera. ¿Por qué siempre en la misma fecha le sucede?

— Odio este mes, lo odio.

Era mediados de Junio. Qué, además de ser el cumpleaños de James Potter, era también la fecha en que la había conocido… a ella.

— Estúpido mes.

El mes en que vivió todo tipo de sensaciones. En donde por primera vez se enamoro… en el mes en que la amo…

— ¿Por qué…?

Ron cerró los ojos de golpe, una punzada de dolor en la cadera lo doblo. Siempre le pasa lo mismo. En Junio siempre sucede el mismo dolor, el mismo pensamiento y el mismo sentimiento amargo que le recuerda que el amor de su vida está viviendo con Viktor Krum.

— Ya, basta. — Se respondió Ron. Volvió a mirar su semblante en el espejo. Hermione ya está en el pasado. Suspira. Ana lo ha hecho feliz.

*Flashback

¡¿QUÉ ES LO QUE LE PASO?! ¡YO SOY SU HERMANA! — Ginny corría desesperadamente detrás de un doctor que ni siquiera se había molestado en mirarla. — ¡Le exijo una explicación!

Señorita… ¿Weasley?

Sí, soy yo. Por favor, ¿Quiere decirme que es lo que ha pasado? Para su mala a suerte, soy una mujer con mucho temperamento que puede ser capaz de destrozarle la cara con solo una mano.

El doctor se le quedo mirando estupefacto. Ginny camino hacia él de forma amenazante y el doctor retrocedió un poco.

Este… su hermano sufrió de una volcadura en la interestatal…

¡¿Qué?!

Si, sufrió de 7 fracturas en diferentes partes, la más delicada que se le presenta en lo bajo de la columna vertebral y lamento infórmale que es poco probable que vuelva a caminar.

Ginny cerró los ojos ya inundados en lágrimas. Tenía que llamar a Harry, las sospechas de que Ron estaba en un hospital resultaron catastróficamente ciertas. A la mañana siguiente de haberse quedado dormidos en el sillón, recibieron una llamada de Draco, que les decía que en la televisión encontraron un auto en cenizas con un chico pelirrojo y una chica de cabello rubio. Como Ron había dejado la nota que había salido con Lavender, sus suposiciones fueron en concreto con esa noticia.

Bueno… — Prosiguió el doctor — Por ahora está recibiendo una transfusión de sangre, ya que perdió mucha en el camino. Venia despierto pero se desmayo en el trayecto. Nos advirtió que en el auto venia una chica embarazada con él pero lamentablemente ella muro instantáneamente cuando su cabeza golpeo el parabrisas. Además de que al momento de incendiarse el auto, su rostro prendió enseguida…

Ginny se quedo helada. No era que Lavender fuera su mejor amiga, pero… que horrible.

¡Dios santo! ¡El bebe!

Lo siento, se hizo lo que se pudo. El paciente pregunto después si había sobrevivido, pero… bueno, la noticia no la tomo tan bien. ¿Era también su hermana?

No… bueno, era su ex novia, el bebe era de él.

El doctor se le quedo mirando nuevamente. Negó con la cabeza.

Creo que esta en un error… el producto que traía la paciente no tenía genética de su hermano. Lo verificamos porque era una posibilidad de que con algunas células madre…

¡¿El bebe no era de Ron?! ¿Está seguro de eso?

Completamente — El doctor parecía ofendido — Es más, podría decirle que el producto tenía un 68% de ser raza negra. Tenía mucha genética de tipo…

¡SANTO DIOS! ¡ERA UNA…! ¡LAVENDER BROWN!

El doctor se quedo mirando a Ginny como si hubiera sufrido un ataque epiléptico. Ginny se dio media vuelta y corrió hacia un teléfono que estaba cerca, a marcarle furiosa a Harry. Cada lagrima, cada sufrimiento, cada tropiezo de Ron y Hermione… Ginny cerró los ojos cegada por la ira. Aunque relajo un poco el semblante, perdió su bebe. Ron debe estar devastado. El enterarse que no es de él y que además murió… incluso Lavender después de muerta sigue torturando a su hermano. Sin querer, la pelirroja pensó un momento en Hermione. Si ella se encontrara aquí ahora… debía de comunicarle lo sucedido.

3 Meses después.

¿Cómo te sientes?

Ron seguía mirando la televisión, aunque Draco podría jurar que no la miraba. La habitación era muy grande. Una gran plasma adornaba la pared y sin darse cuenta Ron estaba viendo un programa de niños que estaba en otro idioma.

Bien… aunque un poco… adolorido. — Ron lo miro. Draco se sentó a un lado de la cama. Harry estaba dormido en un sillón con los lentes un poco ladeados. El turno de cuidar a Ron en la noche fue el de Harry, por lo que estaba muy develado. Hoy el turno era de Draco.

Ginny fue a traerte algo de comer, está un poco neurótica.

Ni que me lo digas — Comento Ron, abriendo de más los ojos — ¡Me ha obligado a comer más de 7 veces al día! Y digamos que la comida de la cafetería no sabe tan bien que digamos… y menos cuando la mete infraganti.

Lo sé — Draco rio con ganas — Sabes… cuanto quisiera que Luna estuviera aquí.

Ron sonrío vacilante.

Créeme, yo sé lo… ahora entiendo… la extraño.

Ron miro avergonzado el suelo. Ambos sabían que la plática ya no era referente a Luna, sino a Hermione. Ambos ahora se sentían vacios.

Le faltan cerca de dos meses para salir de rehabilitación. Tengo pensando en irme de aquí, para que ella se sienta cómoda.

¿Qué dices? — Ron lo miraba como si ya se hubiera vuelto loco — ¿A dónde iras? ¡Estas demente!

¡Claro que no, Ron! Quiero que ella esté bien, y tú y yo sabemos que si yo estoy cerca, ella no se sentirá cómoda. Necesito irme. Quiero que ella esté bien.

Hubo un breve silencio en donde solo los leves ronquidos de Harry sonaban en la habitación.

Debes de amarla tanto como para alejarte de ella.

Draco sonrió, pero Ron vio como miraba hacia otro lado para limpiarse disimuladamente una lágrima. ¿Alejarse de ella? Si. Tenía que hacerlo. Tras una lucha que lo dejo totalmente agotado, llego a esa conclusión. Pensó más de 5 veces las cosas y decidió que iniciaría una nueva vida. Una nueva vida al lado de Pansy.

Si. La amo tanto que soy capaz de matarme si ella me lo dice.

Ron le sonrió a Draco. Mierda. Ron haría lo mismo si Hermione se lo pidiera. Ambos amigos se miraron otro rato y Draco decidió sentarse nuevamente al lado de él.

Yo soy tan cobarde que no soy capaz de alejarme de ella. Ese estúpido dicho de: 'Si amas algo, déjalo ir…' no va conmigo. Si amo algo, lucho por él. Lo persigo, hasta que me quede la última gota de esperanza… lo sé, soy un cobarde.

No lo eres, Ron. Yo soy el cobarde. Yo estoy huyendo de lo que es mi felicidad, pero lamentablemente yo no soy la felicidad de Luna. Me iré y comenzaré de cero, lo intentaré con Pansy.

Ron se sorprendió. Draco decía eso como si estuviera en un velorio. No le quedo más de otra que sonreírle y ambos volvieron a compartir una que otra lagrimilla rebelde, mientras que de fondo los sonoros ronquidos de Harry sonaban un poco más fuertes sacándoles sonrisas melancólicas.

Te traje algo leve para que… ¿Qué pasa aquí? — Ginny interrumpió de pronto en la habitación. Draco se levanto lentamente para dejarle el lugar a Ginny y Ron se enderezo, avergonzado de que Ginny lo viera tan vulnerable.

Todo está bien… tranquilos. Vamos a estar muy bien — Ginny sonrío, aunque el ambiente la contagio un poco de sentimiento. — Mira, les traje de comer a todos. Estoy un poco harta de la comida de la cafetería, así que compre algo en el restaurante de enfrente. Mañana les prepararé delicioso algo en casa.

Ron y Draco se animaron un poco. La comida de Ginny no era la mejor, pero últimamente estaba mejorando un poco. Ginny movió un poco a Harry para levantarlo y que comiera aunque sea algo. Harry se levanto exaltado y después de que se rieron de él, el ambiente se relajo un poco más.

— ¿Amor?

Ron se dio cuenta que se perdió un momento en sus pensamientos. Comenzó a recordar lo que había vivido hace tres años. Cuando recibió la noticia de Lavender, la pérdida de su bebe, las pocas esperanzas de volver a caminar, la partida de Hermione…

— En un momento voy, cariño. De una vez me daré una ducha.

— Solo te vine a avisar que llego un paquete a tu nombre y lo dejé en la mesa. Preparare el desayuno, nos vemos en el comedor, te amo.

— Yo… también te quiero. — Susurro, Ron. Al parecer, Ana se había quedado esperando una linda contestación por parte del pelirrojo, pero al ver que no contesto nada se dio la vuelta contrariada.

Ron se sentó en le escusado aun sin quitarse nada. No tenía ganas ni de ducharse. ¿No volver a caminar? Ron sonrío. Con terapia por más de 2 años y además por haberse hecho una operación exitosa, lo logro. Al salir del hospital, Ginny y Harry decidieron darse unas vacaciones visitando el continente Asiático. Al recibir la invitación de acompañarlos, Ron accedió a un centro de rehabilitación muy popular en China en donde inmediatamente inicio una terapia en donde recibía apoyo psicológico, psicomotor y terapéutico. Aprendió a relajarse por medio del yoga y con el tiempo logro aprender un poco de artes marciales para poder recuperar un poco la movilidad. Desde un principio si pudo apoyarse en ambos pies, lo único insoportable era el dolor en la cadera. Al parecer solo le daba ese dolor en los meses Junio-Agosto. Pronto un psicólogo le dijo que el dolor era un recordatorio de la mente, el dolor lo provocaba su mente, no la herida. Ron comprendió todo al momento. Con la ayuda Ana, que era su traductora en ese lugar, encontró un apoyo que nadie le podía brindar… aunque no lo suficiente. Ron decidió quedarse en ahí, cuando Harry y Ginny fueron por él. A los pocos meses salió de ahí junto con Ana, se marcharon a Portugal en donde iniciaron de cero.

— Comenzar desde cero… — Ron sonrío recordando las palabras que le dijo Draco. ¿Qué será de su amigo? ¿Qué será de Luna? ¿Qué será de Ginny y Harry? No los ha visto desde entonces. La comunicación por teléfono ni internet no es suficiente. Ron solo sabía que Harry y Ginny se casaron en una celebración en China además de que tenía un sobrino llamado James, como el padre de Harry. Luna también se casó, el divorcio con Draco siguió en pie después de que Luna saliera de rehabilitación, al parecer su actual esposo es un amigo de la infancia de su antigua casa. Ron no tenía ni idea de cómo se llama. Luna había sido mamá de unos gemelitos. Por ahora ellos deben tener cerca de tres meses de nacidos. Draco se caso con Pansy desde hacía un año. Tenían un hijo llamado Scorpious de un añito. Un leve pensamiento inundo a Ron. ¿Qué hubiera pasado si Draco y Luna hubieran sido felices junto al bebe que Lavender provoco que muriera y que además provoco que le arrebatarán de las manos un futuro con Hermione?... Ron cerró los ojos, de nuevo ese dolor en la cadera. Se relajo un poco. Él había recibido todas las invitaciones de las bodas, pero… no fue.

— ¿Qué es lo que haces? Comienzas a preocuparme…

Ron se sobresalto. Abrió la puerta y vio a Ana mirándolo expectante.

— Solo estaba… pensando.

— ¿Pensando qué? ¡Ni siquiera te has metido a bañar! — Ana comenzaba a ver raro el asunto. — ¿Te duele algo quizá? ¿Quieres que…?

— Estoy bien… solo que, extraño a mis amigos es todo.

— Bien… hablando de eso, el paquete viene desde Londres. Quizá eso te alegre un poco.

Ron se levanto de un salto y soltó un leve quejido. Se levanto muy deprisa. ¿Un paquete de Londres? ¿Luna? ¿Draco? ¿Harry? ¿Ginny? ¿…Hermione? No, ella ni siquiera vive en Londres. Vive en… Bulgaria.

— ¿Te duele la cadera? — Pregunto Ana al ver la mueca de dolor de Ron. Se acerco cuidadosa hacia él.

— Si… pero ya paso. Solo fue una punzada. Veamos que dice ese paquete.

Ambos caminaron hacia el comedor. Ellos Vivian juntos desde hacía un año y medio, cuando comenzaron una relación. Ana se sorprendió cuando Ron le pidió eso tan rápido, pero no pudo evitar decirle que sí. Lo quería de verdad.

— Es de Ginny. — Ron sonrió. El paquete tenía muchas estampillas y lo había enviado desde hacía una semana. Ron hizo un gesto de reprobación. — Lo envió desde hace una semana. ¿Por qué tardo tanto?

— Tal vez por… ¡Ya ábrelo! — Ana sonrió. Ron rio con ella. Abrió desesperado el paquete y vio que era una camiseta, unos jeans y una invitación. Sonrió. ¡Unos Jeans nuevos! ¡Camiseta nueva! Mierda… entendió de pronto. Era una fiesta importante y quería que fuera bien vestido. Esa Ginebra no cambia por nada. Puso los ojos en blanco, Ana entendió de pronto y comenzó a reírse fuerte. La sonrisa de Ana fue tan contagiosa que Ron rio con ella.

— Es la invitación para el cumpleaños de James — Ron leyó rápidamente — 'A las 4 de la tarde en la casa de Ginny y Harry…' Mierda, ¿Viven ahí?... bueno… ¡¿QUÉ?! — Ron palideció de pronto

— ¿Qué sucede? — Preguntó Ana asustada — ¿Una mala noticia, Ron? ¡Contesta!

— No, no… es que, ¡Es mañana! ¡No puede ser posible! — Ron miraba el paquete de nuevo — ¡Mierda! El paquete tardo una semana en entregarse… ¡Mierda!

— ¿Seguro que es mañana?

— Si… es mañana. ¡Tenemos que estar listos!

— ¡Por fin conoceré a tu familia, amor! — Ana se fue directo a la habitación a hacer las maletas con el equipaje necesario. Ron suspiro pesadamente. Es cierto, Ana nunca ha conocido a su familia ni amigos, ha llegado el momento. Desde un principio ambos habían quedado en descartar el matrimonio. ¿Matrimonio? Ron tuvo un escalofrío. Esa palabra definitivamente no está en su vocabulario.

— Nos iremos hoy, Ana.

Ana no contesto. Ron se le quedo mirando lo entretenida que era para ella hacer las maletas. Ana era algo bueno que le había sucedido a Ron. Era de la misma estatura que él, compartían el mismo sentido del humor, tenían los mismos gustos y hasta ambos eran pelirrojos.

— ¡Ron! — Ana grito por tercera vez — ¡Contéstame! Te pregunto que si hace frio por allá…

— El clima de Londres es un poco loco, pero llévate algo por si las dudas.

Ana se dio la vuelta y volvió a su trabajo. Guardando y sacando cosas por doquier haciendo sonreír melancólicamente a Ron.


Si… entonces, quiero ese vuelo. Gracias.

Hermione colgó el teléfono. Suspiro. Llego la hora. Estaba muy sorprendida de cómo Ginny había encontrado su dirección desde hacía 2 años. Invitaciones de despedidas de solteras, bodas, Baby showers… y ahora, el cumpleaños de James. Nunca había accedido a ir a ninguna fiesta por miedo… Hermione ahora se sentía lista, tal vez no tanto psicológicamente, pero después de varias noches en vela, supo que el momento ya había llegado. Tenía que afrontar el destino.

— Mami…

Oh no. Esa carita de nuevo. La misma cara que su padre.

— No, no. Si tendremos que ir hija. — Hermione, sabiendo muy bien que la niña no quería irse ni despegarse de la televisión, volvió a acercarse a ella — Solo serán unos días, además, Bob Esponja se ve en cualquier lado del mundo.

— Si… — Sus pocos dientes de leche se asomaron por su boca. A sus tres años aún no sabía hablar bien, pero era toda una corredora profesional. Al escuchar la respuesta de su mami, salió corriendo hacia su recamará en donde puso una mochila con la imagen de la esponja amarilla y metió toda clase de ropa, incluso de su perrito Rochy.

— No querrás llegar a Rochy… ¿Cierto?

— ¡Porfis! Mami… ¡Porfitas! — De nuevo ese puchero.

— Está bien, está bien… aunque, dudo mucho que lo dejen pasar por el aeropuerto… veré si podemos conseguir un permiso.

Hermione sonrío al ver como su pequeña nena daba saltitos por la habitación. Después de saltar salió corriendo esperanzada en encontrar a Rochy.


En Londres ya había comenzado a salir el frio. Ayer por la tarde estaba un sol abrazador, en donde la temperatura estaba a más de 28°, hoy por la mañana amaneció a 16° y no era de sobra un pequeño sweater. Desde muy temprano Ginny se había levantado esperanzada a encontrar algún mensaje o algo en el correo sobre su hermano o su mejor amiga. Tuvo suerte en encontrar algo de Ron. Le había contestado mediante un correo que si irá a Londres por todo el fin de semana y que además iría acompañado por su novia. Ginny no lo creía. — Ya tendré tiempo para una buena charla contigo, bobo — Pensaba Ginny. Según el mensaje de Ron, llegarían en el vuelo de las 6 de la tarde. Ya por la tarde, Harry y Ginny habían dejado a James junto con Scorpious para que jugaran un rato. Así ambos podrían ir al aeropuerto a esperarlo junto con esa chica tan misteriosa. Cuando llegaron al aeropuerto, Ginny estaba muy nerviosa, Harry la abrazó.

— Tienes que tranquilizarte, todo está bien… — La sonrisa de Harry al parecer obtuvo resultado. Ginny respiro tranquilamente y decidieron esperar a Ron y a esa chica que curiosamente vendría con el nombre de: 'Nueva novia de Ron'.

— ¿Crees que venga, Hermione? — A Ginny le volvió a latir el corazón deprisa — ¡CREES QUE LO HAGA!

— Tranquila, Ginny. — Harry miro a ambos lado, verificando que nadie los tachará de locos — Si viene Hermione, recuerda que no vendrá sola. Vendrá con su hijo o hija —Ginny y Harry aún estaban muy sentidos con Hermione por no avisarles el sexo del bebe o siquiera la fecha de su nacimiento — además de que vendrá acompañada por Viktor. Además… Hermione nunca nos ha contestado nuestras cartas.

— En ese caso, Ron tampoco.

— No lo sé, Ginny. Pueda que no vengan, puede que si vengan… solo lo sabremos si llegan.

Ambos se miraron y se dieron un corto beso. Se separaron cuando escucharon en el altavoz que distintos vuelos ya habían llegado. Ginny volvió a ponerse nerviosa, ya había llegado la hora.

— Llego la hora.

— Llego la hora — Repitió Harry — ¡Por allá! ¡Hey, Ron!

Ron venia caminando de la mano con Ana. El iba caminando normalmente, pero se cansaba cada tanto. No esperaba que en Londres hiciera una brisa un poco helada.

— Creo que el clima si está un poco loco — Comento Ana — Creo que aquel tipo está tratando de llamar tu atención…

Ambos miraron para donde estaba apuntando Ana y vieron a un chico azabache corriendo mientras que detrás de él venía una chica pelirroja con los ojos un poco rojos a causa del llanto, aunque a pensar de eso venia con una sonrisa de oreja a oreja.

— ¡Rose, no corras de esa forma! ¡Ven hacia acá!

Tanto Harry, Ginny, Ana y Ron voltearon. Una niña que no debía de pasar los 3 años venia corriendo rápidamente muy lejos de su madre. La niña venia riendo a carcajadas y mirando hacia atrás, iba tan encismada en su travesura que no vio por donde corría y se estampo de pronto con Ron que acababa de darse la vuelta.

— ¡AUCH!

— ¡Nena!… ¿Estás bien?... ¿Estás…

Tanto Ron como la niña que al parecer tenia por nombre Rose se miraron detenidamente. La niña tenía un parecido impresionante con Ron. Ojos azules, cabello pelirrojo…

— ¡Rose! ¡No te me vuelvas a escapar de esa forma!

El corazón de Ron se detuvo. Su alma recién construida desde hace 3 años acaba de hacerse trisas. Enfrente de él se encontraba ella. Era Hermione.


MILES DE PERDONES POR TARDAR AÑOS EN SUBIR D: Literalmente (? ¡GRACIAS! por su apoyo incondicional, veo a nuevas lectoras y eso me emociona, KLJSDFKLSDFJ. Les aviso que quedan menos de 2 capítulos :( y el epilogo. Aunque, no quiero porque esta es una historia que me ha hecho gozar escribiendola xD ¡Gracias nuevamente! Y espero que les guste este capitulo, no me golpeen (?