—¡es tu deber real y lo sabes, Volcano City depende de ti!.–Le grito el pelinegro con disgusto, pero la roquera de cabellos granate parecía no prestarle atención, solamente se dedicó a entrar a su habitación con un rostro irritado y desinteresado.–tu padre confía en que harás todo como se debe, no lo arruines como siempre lo haces.
—Si, si. ¡Cállate ya pedazo de troll inservible!.–ella le grito desde adentro de su habitación por un pequeño espacio abierto que quedo entre su puerta y al finalizar ese insulto la cerro violentamente soltando un gruñido.
Barb suspiro irritada, llevándose las manos al rostro y negó cansada con la cabeza, camino lentamente hacia su cama y tiro su guitarra en una esquina de su escarlata habitación, se retiró sus brazaletes de rock y sus aretes y al estar frente a su cama, se tiro sin ganas, soltando un quejido y abrazando su almohada, estaba harta de todas esas estupideces que tenía que tomar en cuenta para mantener a su reino y si fuese peor, en vez de manejarlas como ella tuviese el deseo de hacerlo, ahí estaba su insoportable hermano Riff para regañarla y señalarte a todo minuto que estaba haciéndolo mal.
Ser la líder de los trolls del Rock era la experiencia las increíble que podría estar viviendo ahora mismo, pero con todo ese poder y responsabilidad, caía una gran presión que se le era imposible ignorar, algo que la atormentaba varias veces, que era responsable de su baja autoestima y autoodio, se sentía tan sola teniendo que hacerlo por su cuenta y no tener a nadie con quien la sostuviese por al menos un rato, que no pudiese ser feliz con Trollex sin importar que ambos fuesen tan diferentes y tuviesen un reino que no los dejaba estar juntos como lo deseaban.
Hace días que ella no había podido ver a su pareja por ello, desde hace tiempos que no podía besar sus labios, abrazarlo, sentirlo ni escuchar su hermosa voz por los llamados de su gente, por sus conciertos en el reino y la atención que todos en su reino requería y lamentablemente Trollex estaba igual con ese tema.
Solamente quería estar en paz, quería ser libre, quería disfrutar de lo que tenía frente a ella y tenerlo junto a aquel Rey de los Techno Trolls de la cual ella se había enamorado desde hace tantos años.
Una sonrisa se formó en su rostro mientras recordaba el nombre de ese troll que la volvía tan loca, de ese troll azulado con hermosos brazos de colores neones y un hermoso y latiente corazón en su pecho, con una adorable y masculina voz que la enamoraba cada día, podía ser que su música para ella era algo rara, pero eso no lo hacía amarlo menos, de hecho, era todo lo contrario.
Podía recordar ese día que lo conoció por primera vez, cuando ella estaba en la orilla de aquel lago tocando su guitarra mientras trataba de pensar en nuevas letras para sus canciones y su reino y entre el agua lo vio salir y asomarse por una roca, al principio ella lo veía como una amenaza o alguien que quería hacerle daño, pero luego llego la confianza entre ellos y se hicieron amigos, pero de eso pasaron a lo que eran ahora, aunque tuviese que ser a escondidas de ambos reinos, eran novios, Trollex amaba a aquella alocada y orgullosa roquera con aquella personalidad tan espectacular y Barb amaba a aquel tranquilo y Valiente rey con un talento increíble para la música tecnológica.
Nunca habían creído que se enamorarían de personas tan opuestas y diferentes pero eso era lo menor, habían encontrado en el otro lo que más necesitaban: amor.
Ambos vivían bajo grandes sombras, las de sus padres, los reyes de los respectivos reinos de los que pertenecían se sentían insuficientes, sin apoyo o manera de creer que todo iba a estar bien, sabían lo que ambos sentían, pudieron saber que se tenían que decir o actuar. No falto mucho hasta que empezaron a darse cuenta de que lo que ambos sentían era amor mutuo y real.
Pero sabían que esto no iba a funcionar en público, era peligroso hacerlo público, serian obligados a separarse y no volverse a ver jamás, por lo que su relación se vio obligada a ser un secreto, de noche o cuando Barb salía para ir a visitarlo a la orilla del lago donde se conocieron, pero no importaba para ellos, nadie sabían lo que hacían, no sabían ni tenían idea de lo mucho que se amaban, estaban convencidos de que todos estaban solamente celosos, no sabían nada de ellos. nadie tenía que saber que había un amor prohibido entre la Reina Barb y el Rey Trollex.
Ella lo amaba, de verdad que lo quería y en ese momento su cuerpo de verdad necesitaba de Trollex y no era solamente una cursilería, deseaba caricias, besos, sexo, todo lo que pudiera para así sentirlo, bastaba con simplemente abrazarlo o escucharlo hablar.
Barb se empezó a cubrir con sus cobijas mientras se acoplaba en la oscuridad de su habitación, tratando de dormir mientras aún tenía en su mente a su adorado Trollex.
Pero en el momento que cerró los ojos, escucho como una voz forcejaba por entrar por su ventana, muy confundida abrió los ojos, se levantó de su cama y se dio la vuelta y quedo estupefacta al ver que era Trollex tratando de abrir la ventana.
—¡Barb!.–este la llamo desde afuera con una sonrisa, le alegraba saber que ella estaba despierta.
—¡Amor!.–Barb se levantó de inmediato con mucha emoción y abrió aquella ventana vieja y lo ayudo a entrar y en el movimiento, Trollex cayó sobre ella hacia el suelo.
—Barb, mi reina. Que hermoso es volver a verte.–sonrió con alegría mientras la abrazaba con fuerza y se acurrucaba en su hombro y acariciaba cabellos tan rojos como la sangre y el granate.
—Oh Baby, también te echaba de menos.–y le dio un rápido beso en sus labios mientras entrelazaba sus dedos entre los cabellos verdes neones del contrario.
Este dejo ir una risita y la sostuvo entre sus brazos para llevarla flotando hacia su cama y dejarla ahí, estando también el ahí, se acostó a su lado.
—¿realmente creías que me iba a olvidar de mi linda y hermosa novia?.–pregunto el con una voz coqueta mientras tomaba los brazos de su pareja y empezó a dejar suaves y lindos besos hasta llegar a su rostro, Barb rio y se quedó ahí, recibiendo su afecto y con su mano acariciando su espalda y hombros.
—no, pero tu presencia me hacía mucha falta.–ella confeso con una sensual y cálida voz.–te extrañaba en mi cama al dormir.
Trollex se apegó a ella nuevamente y se trató de acomodar en aquella cama, pero en el intento, soltó un fuerte quejido de dolor y se cubrió su brazo izquierdo.
Barb noto esto y vio el brazo que su pareja cubría y logro notar como este tenía una mancha morada muy oscura y en una parte de su mejilla derecha también había una, la roquera pudo fácilmente entender que se trataban de moratones.
—Oh cielo santo, ¿Trollex que te paso?.-Barb lo miro con preocupación mientras se sentaba sobre su cama.
—ugh,tres palabras.–Trollex se sentó en aquella cama junto a ella, desviando la mirada, se veía bastante molesto e irritado.–mis estúpidos padres…
La roquera mordió sus labios con molestia al escucharlo, ella sabía de qué estaba hablando.
—¿ahora que con ellos?.-pregunto preocupado mientras ponía su mano sobre el hombro de su amado y rápidamente le dio un suave beso.
—todo, absolutamente todo.–respondió molesto.–esta mañana me regañaron solamente por que llegue tarde a mi presentación a la Tecno Reef cuando solamente quería ir a verte y para acabarla de regar, otra vez me dijeron que me tengo que preparar para mi estúpido matrimonio arreglado con una troll que ni conozco.
Barb abrió los ojos con dolor al escuchar eso último, su novio ya se lo había dicho varias veces, sus padres estaban listos para darle su lugar a su hijo en el trono, pero de verdad era necesario que este tuviera pareja y lo que les quedaba era que este tuviera un matrimonio, pero al rey no le gustaba para nada esa idea, la detestaba por completo.
—¿y que te dijeron?, ¿que será pronto?.-Barb pregunto preocupada.
—no pero solamente me lo acordaron y tan solo pensar en ello me da nauseas.–confeso mientras se cruzaba de brazos.–y pues como siempre terminamos peleando y entre mi papa y yo se nos fue demasiado la mano y pues, eso los golpes.
—ay, ¿eso debió ser horrible, no?.—Barb acaricio su espalda con suavidad.
—si, es que no lo entiendo, si ellos si se casaron por amor de verdad, porque yo me tengo que casar con alguien que mi conozco por un estúpido reino?. Mi felicidad no les importa.-este se quejó con enojo y tristeza al mismo tiempo y se dejó caer sobre la cama y miro a Barb con pena en sus ojos al igual que ella lo miraba a él y con su mano, empezó a acariciar su mejilla.–yo no me quiero casar con cualquiera, me quiero casar con quien de verdad amo.
—Oh Trollex…-ella susurro su nombre con dulzura y se acostó junto a el descansando sobre su pecho.–no tienes por qué sentirte mal, yo lo entiendo perfectamente…ser reina es bastante solitario.
Trollex la miro en silencio mientras acariciaba su cabello, en los ojos de la troll lavanda había tristeza y pena.
—hay mucha presión en ser una gran reina.–confeso ella desviando la mirada.–y en vez de verdaderos amigos estas rodeada de personas que solamente te dicen lo que quieres oír…todo mundo depende de ti y tus decisiones y ahí están, mirándote y esperando a que metas la pata, no tienes e quien confiar ni sentirte a salvo…estas solo en todo.
Trollex la tomo del mentón haciéndola verlo a los ojos con un rostro tímido.
—hey…no estás sola.–le afirmo decidido mientras acariciaba su mejilla.–nos tenemos el uno al otro para estar bien, estaré ahí a pesar de lo que digan mis estúpidos padres. Te amo Barb y que no te importe esto estúpido matrimonio al cual estoy sometido, a la única Troll a la cual yo quiero pedir mano es a ti.
Barb sonrió tiernamente mientras ocultaba su rostro entre la mano sobre su mejilla, dándole un beso.
—¿que hice para merecerte?.-ella le susurro con una dulce voz, cosa muy desconocida en ella.
—yo me pregunto lo mismo todo el tiempo.–Le respondió corriéndole los cabellos de su rostro.–…te e extrañado mucho mi amor…-y beso sus labios rápidamente.
—y yo también te extrañe a ti,Trolly.-ella le correspondió y de reojo miro aquel corazon palpitante en su pecho, sonrió de manera picara…se le había venido a la cabeza una deliciosa idea.
—jeje, eso puedo notar…-ella miro aquel corazón en su pecho y movió lentamente su mano, Trollex suspiro nervioso al ver como esa curiosa mano de su novia se acercaba peligrosamente a su corazón, ambos lo sabían, esa era la zona más sensible que tenía Trollex en su cuerpo y también la que más placer le producía.
Los dedos de la roquera empezaron a dejar pequeñas caricias sobre aquel corazón en el pecho del troll del Tecno, en forma de círculos y también a hasta con ambos dedos, rodeaba las esquinas de este y terminaba con el resto con toda su suave palma, Trollex suspiro con pesadez y arqueaba la espalda, sonreía mientras apretaba su labio inferior con fuerza ,tratando de no gemir, pero se le era imposible, las Manos de Barb sabían que debían hacer para despertarlo.
—B-barb…-gimió con las mejillas sonrojadas, su corazón latía tal como su palpitante erección.
—¿sabes?...hace mucho tiempo que no nos vemos y en verdad que extraño tur caricias, tus besos, tu piel contra la mía, esa voz tan profunda que me vuelve tan loca.-ella insistió y bajo su mirada hacia aquel corazón, se entre lamio los labios y empezó a dejar húmedos besos sobre este mientras que con su mano seguían las caricias, las reacciones y muecas que hacia la excitaban más, paso de besos a pequeñas lamidas, solamente sintió como este la agarraba de sus cabellos.
—aah~,mng~…–Soltó un leve gemido mientras levantaba la cabeza hacia el techo con jadeos entrecortados, los dedos de la roquera eran una cosa, pero sus labios sobre su pecho eran una experiencia mucho más majestuosa.–Barb, yo…yo también te he extraño bastante.
—hmm.-ella sonrió con malicia y se posiciono sobre él, aun acariciando su corazon.–Eres la tentación a la que no me puedo resistir…
—B-barb…-este la miro a los ojos y sus manos lentamente la fueron atrayendo a él, la agarro firmemente del trasero, haciendo la soltar un grave gemido de placer, quedando con sus labios casi rozando.
—¿qué tal si tú y yo compensamos el tiempo que estuvimos separados?.-ella pregunto moviendo deliciosamente sus caderas sobre el abdomen de Trollex.
Trollex le sonrió de manera atrevida aun recibiendo las caricias, sentía la lujuria llenar cada parte de su cuerpo, mientras pedía a gritos el cuerpo de Barb. No era la primera vez que hacían el amor de esa manera, ya lo habían hecho varias veces hasta incluso cuando era de día, pero, aun así, cada noche era especial, llena de amor verdadero y pasión salvaje.
—Mi cuerpo está ardiendo, comienza a gritar…-ella tomo las manos de su pareja y las puso sobre sus pechos, indicándole que deseaba caricias.-El deseo se acerca, estalla en voz alta…-hablaba con una voz seductora y sensual, sintiendo la masculinidad de su pareja despierta debajo suyo, esa era una buena señal.-La lujuria está en jaulas hasta que la tormenta se desata. La noche está llamando.-ella puso su mano en el pecho del contrario, quien le sonreía de manera picara.-…El lobo tiene hambre y yo también…
Estaba por responderle, pero se congelo al sentir los labios de Barb rozar contra sus frías orejas y susurrar:–Quiero sentirte dentro de mi…
—he he…–Este rio con malicia y la tomo por detrás de su cabeza.-como lo ordene su Roquestad…
Unieron sus labios, moviéndolos en un coordinado vaivén, las manos de Trollex empezaron a recorrer aquella espalda ajena, metiéndola debajo de su camisa, llegando a su suave y desnuda piel, no soltaba los labios de la chica, sus lenguas luchaban por tomas control, de dominarse mutuamente.
Paso por el trasero de esta y lo apretó nuevamente, Barb gimió entre aquel beso, le gusto esa reacción de parte, así deseaba tenerla entre sus desnudos brazos.
—voy a hacer que se te olvide tu propio nombre esta noche…–le aseguro este con una voz profunda y dominante y enseguida la dejo debajo suyo, viendo sus hermosos ojos granate mirándolo con curiosidad y timidez.
Si algo le encantaba a ella, era que su pareja fuese dominante sobre ella, que tomara el control de todo, que la volviera loca y llegara hasta los límites del placer y parecía que iba a ser una de esas noches.
—te amo Trollex…-ella dijo suavemente mientras lo veía desde abajo.-tómame por favor…
—como lo ordene…-este rio nuevamente y se acercó a besarla, dando su mejor intento de beso francés, los suspiros y respiraciones de ambos se esfumaban en aquella habitación, esperando que nadie los llegase a escuchar, los besos de Trollex empezaron a bajar por su cuello y hombros, haciéndola soltar ligeros gemidos de placer mientras movía sus piernas, cerrándolas con fuerza.
—T-trollex…-ella llamo a su nombre, con el rostro completamente rojo, dándole caricias en su desnudo torso.
El rey del Tecno se dedicó a desvestirla con cuidado y sin dejar de transmitirle amor en el proceso, quería que ella se sintiera amada en todo momento, empezando por su cinturón de calavera y luego con sus cortos short negros, los cuales quito y tiro lejos en la habitación y por ultimo su camisa blanca y desgastada, llegando a los pechos de Barb, los cuales eran perfectos para sus manos, la troll lavanda empezó a vibrar al sentir esas caricias en sus pechos y pezones ya erectos y le ayudo a su pareja a quitarle rápidamente aquella molesta prenda, quedando con el torso completamente desnudo, el azulado de brazos neones se sonrojo fuertemente.
—d-deja de mirarme así…-ella desvió los ojos avergonzada.
—me encantan…-Trollex afirmo mientras aun masajeaba los pechos de la chica.-todo de ti me encanta Barb…
Llevo uno a su boca, lamiendo, succionando y chupando, Barb tenia las manos sobre el cabello verde de Trollex, se movía locamente sobre la cama mientras sentía como su pareja le provocaba placer, lo sintió succionar, apretó con más fuerza su cabello y llamo a su nombre, solamente el podía traerle y transmitirle esas sensaciones tan apasionadas y alocadas.
—eres tan rica, mi amor.-Trollex le susurro mirándola desde abajo y enseguida volvió a quedar sobre ella para darle un beso entre sus labios, al cual estaba correspondió dulcemente.
Las manos de Barb empezaron a correr por detrás de la espalda del troll azulado hasta llegar a su trasero el cual apretó con fuerza, soltando una risita de parte de su pareja, ella rompió el beso y mordió su labio inferior mientras sus ojos estaban en dirección hacia abajo, Trollex estaba curioso hasta que sintió el roce de la mano de Barb contra su dura entrepierna, ahí fue donde bajo la cabeza y gemidos empezaron a salir de sus labios.
—¡A-ah!.-apretó los puños contra las sabanas, aun con la cabeza baja, trato de sonar dominante, pero en vez de eso, tiernos y suaves gemidos salieron de sus labios.–B-barb…
—¿te gusta, eh?.-ella le sonrió con picardía y masajeaba el miembro de su pareja con lentitud.
—Barb…-este trato de hablar.-s-si sigues así me volverás loco…-le advirtió.
—aja…-ella se acomodó entre sus piernas, levantándolas sobre sus hombros y lo miro con unos ojos despóticos y este le regreso la mirada con nervios, sabía lo que estaba por hacer su novia, la troll lavanda se entre lamió los labios frente a él y empezó chupar y lamer el miembro de su pareja entrando y saliendo lentamente y con sus manos se encargaba de masajear.
El troll del tecno empezó a suspirar ya gemir con la mirada perdida en el cielo, tapo su boca para evitar ser escuchado, pero parecía inútil, el placer era demasiado para su cuerpo, movía sus piernas en busca del caliente contacto de Barb, con una mano en su boca y la otra sobre la cabellera granate de la roquera, quien estaba concentrada en su trabajo y este se animo a ayudarla en sus movimientos, moviendo su cabeza.
—¡B-Barb!.-Trollex soltó un fuerte gemido mientras agarraba fuertemente la cabeza de su novia, no tardo mucho hasta terminar corriéndose dentro de su boca.
—¡Mng!.-Barb se apartó, quedando con sus labios manchados.
—l-lo siento.-este estaba muy avergonzado.
Pero la granate no hizo más que entre lamerse los labios y tragar cada gota de su esencia.
—sabes raro…-ella comento con una voz burlesca.
—Dios, me vuelves loco…-este admitió con un rostro sonrojado y se levantó de donde estaba, dejándola nuevamente debajo suyo.-pero aun deseo más de ti…
—tu sabes muy bien mi amor…-Barb lo rodeo con sus brazos y beso su frente con dulzura.-puedes hacer lo que sea conmigo, menos abandonarme…
Sonrió con picaría y se inclino para besar su frente, sus labios, su mejilla, bajar por su cuello, sus pechos, vientre hasta llegar a sus piernas, miro la ropa interior y aquellas medias de mallas, sus manos agarraron cada extremidad de aquella ropa interior y se la retiro a la reina del rock, se acomodo entre las piernas de ella, aquellas lindas piernas largas y delgadas que lo volvían tan loco, sosteniéndolas entre sus brazos, y con la punta de sus dedos toco su sexo, sonrió al ver que ella estaba completamente mojada, su respiración choco contra ella, haciéndola estremecerse empezó a introducirlo en ella, simulaba vaivenes lentos dentro de ella, haciendo a su pareja levantar la cabeza soltando ahogados gemidos, movía desesperada sus caderas, así que el decidido poner su plan en marcha.
Mientras le retiraba aquellas medias, dejando su piel al descubierto, dejo pequeñas lamidas y besos sobre los muslos de su pareja, dando también suaves mordiscos, escucharla gemir su nombre lo calentaba más, no fue hasta que recorrió el sexo de la chica con su lengua, de arriba hasta abajo, saboreando sus dulces fluidos,mientras lamia y besaba cada zona,acariando aquella parte que mas le daba placer con su lengua,solamente escucharla gemir mas su nombre,lo volvia mas loco que antes y lo motivaba a no detenerse.
Barb gemia, se moría por correrse en su rostro, lo apreso con sus piernas y acaricio su cabello con su manos, sintiendo como su pareja hacia su trabajo con su lengua.
Pasaron un rato haciendo aquello, Barb estaba temblando del placer que le daba su pareja, pero ella sabía que aún les quedaba bastante diversión…querían llegar al climax juntos, quería que el tecno troll la sacudiera como un huracán, que la corriera como un rio.
—¿estas lista mi vida?.-Trollex se paró frente a ella, acariciando sus piernas.
—tu sabes que si…-ella le sonrió en aquel trance de su amor.
Puso las manos sobre su pecho y beso sus labios con pasión, Trollex no dudo en corresponderle y acariciar su desnuda espalda en el proceso.
—T-trollex…
—¿si mi reina?.-respondió con ternura.
—Q-quiero ir arriba…
Este se sorprendio al inició pero luego de pensarlo bien, pensó en lo mejor que seria la experiencia para ambos.
—Claro mi amada reina...–este dijo de manera cursi.
De inmediato, Trollex se acosto sobre la cama quedando boquiarriba y Barb estaba sobre él con sus piernas abiertas, rodeando su cadera,en la posición que ambos deseaban.
—lista?...
—s-si...
Y lentamente Trollex la tomo de la cadera y la ayudo a bajar, sintiendo como él entraba lentamente en ella, lo calida que estaba, ambos empezaron a soltar sonoros gemidos en coro, sintiendo la extasis correr por sus cuerpos y mentes, el placer era lo único que describia lo hermoso que era lo que estaban viviendo.
—Ah!, Ah!. T-Trollex.–Barb gimió a lo alto mientras lo sentía dentro de ella, rogando que nadie los escuchara.
—Oh Nena...–Trollex se mordio el labio inferior con placer.
Ella empezo a saltar sobre su miembro y los nombres de su pareja salierin como gemidos de sus labios, estaba moviendose lentamente, queria sentirlo, quería disfrutar, queria sentir ese momento.
—B-barb...oh Cielos... Oh Dios.–exclamo Trollex invadido por el placer, sintiendo como ella bajaba y subia, la sostenia debla cadera, ayudandola a ir mas profundo, se sentía en el mismísimo cielo.–S-si...
—Oh Trollex~, Ahh~.–Barb aumento poco a poco la velocidad, hasta el punto donde hicieron que la cama empezara a golpear contra la pared.
—B-barb.. Ahh... M-mas rapido.–Le pidió mientras empezaba a mover su cadera al ritmo de los saltos de ella.
Los gemidos de ambos se hacian ecos en esa habitación, lo disfrutaban, lo adoraban, les encantaba sentir el amor del otro,no querían detenerse, rogaban por quedarse ahí para siempre,Barb sobre él saltando y Trollex debajo suyo, moviendo las caderas de ambos.
Gotas de sudor corrían por la piel de Barb, dandole brillo y el corazón de Trollex palpitaba y brillaba locamente entre la oscuridad.
—¡a-ah!.–la reina del rock gemia, apretando con fuerza el pecho Rey del Tecno, mientras saltaba, empezaba a acariciar aquel palpitante corazón en su pecho.
—Mng!. Tks!. B-barb!.–Trollex hizo muecas que exitaban mas a la roquera.
Bajo la cabeza, llegando a su rostro y dándole sensuales besos, calentandolo más y escuchando esos lindos gemidos que daba este en el proceso, sus gemidos se escuchaban al unísono con los de ella y se esfumaban en aquella habitación en el aire.
Mientras ambos movían sus caderas de una manera coordinada, las manos de Barb encargaban de rasguña el pecho de su pareja,el placer que sentía ahora mismo era simplemente demasiado,lo sentia arder dentro de ella.
Trollex empezo a jugar nuevamente con los pechos de la chica y en el proceso acariciarlos y besarlos.
—B-barb,ngh,Mi a-amor, ¡Ah-ah! ~.–Trollex trababa de manterse fuerte ante su pareja, pero se le era imposible no soltar sonidos de placer y gruñir mientras sentían las garras de Barb lastimar su Piel, no sabía si era masoquismo, pero le fascinaba cuando hacia eso.
—L-lo estas haciendo genial, mi rey...–Barb le dijo a su oído de una manera dominante.–N-no te detengas,quiero sentirte dentro.
Trollex sentía como sus músculos se pasmaban mientras se movía en aquel cálido interior de la reina del Rock,y rogaba que por favor no saliera el sol para estar ahí de lado de su amada, quería sentirla y amarla ahora y siempre, su piel estaba sudando, su corazón palpitaba muy exitado y su Zona G estaba por explotar.
Barb lo tomó del rostro para unir sus labios y twner un salvaje besoby enseguida ambos soltaron un fuerte gemido, Barb sintiendo como su entrads apretaba el miembro de Trollex, indicando que elma estaba llegando al climax.
—¡A-ah, mng!~.–Trollex empezó a respirar con fuerza, pero sus movimientos aún eran profundos,sintio su miembro ser atrapado y ademas empezaba a palpitar.–S-su R-roquestad... N-no puedo aguantar mas.
—¡No te contengas, dámelo todo!.–Barb grito exitada mientras apretaba sus manos en la sabana.
Y soltando un último gemido de placer, Ambos se empaparon, llegando al orgasmo, sintiendo sus fluidos mancharse mutuamente,quedaron estaticos y con sus respiraciónes opacando todo.
Barb cayo sobre la cama, saliendo de él y cayo sobre el pecho de su pareja, ambos disfrutaban de ese para nada incomodo silencio, de hecho, era lindo ver que todo estaba tranquilo después de culminar en un acto de amor.
—eres tan linda Barb... –y Trollex prosiguió a dulcemente besar su frente.–gracias por está nochd tan hermosa.
—...yo También te amo mi rey.–ella le dijo dulcemente .–nunca dejes de amarme como lo as Hecho esta noche, de acuerdo?.
—jamás... Te lo prometo, mi amor.–le respondio en un susurro muy amoroso.
Y unidos y abrazados,despues de esa noche, ambos quedaron profundamente dormidos.
Menos mal que solamente Debbie desde abajo de la cama los escucho.
F I N
