NOTA DEL AUTOR:
Las siguientes historias son eventos alternos o aleatorizados absurdos que no tienen conexión entre sí y no tienen una cronología exacta, donde quienquiera de los personajes puede tener el rol principal en toda clase de situación, en cualquier lugar y en cualquier momento de la historia. Los personajes y la franquicia son propiedad de Hasbro.
Sin más que decir, disfruten de la lectura.
Filthy Rich caminaba por la vereda de la calle siempre alzando la mirada con orgullo. Si se hubiera fijado por dónde pisaba no se habría caído dentro de un pozo del desagüe cuya tapa olvidaron colocar. Afortunadamente Sunset Shimmer vio lo sucedido y corre al lugar del accidente.
"¡Señor Rich! ¿Se encuentra bien?"
"¡No, no estoy bien! ¡Yo sufro de claustrofobia y no aguantaré ni un segundo más atrapado en este hueco! ¡Por favor, ayúdame!"
"¡No lo voy a poder sacar yo sola! ¡Pero descuide, su compañía está a un par de cuadras de aquí! ¡Iré a buscar a sus empleados para que me den una mano!"
Por unos segundos Filthy Rich no dice nada hasta que decide hacer una pregunta, "dime Sunset, ¿tienes hora?"
La chica revisa la pantalla de su celular, "son las 11:00 am."
"Entonces espera un par de horas más y luego vas a mi compañía."
La respuesta deja perpleja a Sunset. "¿Pero por qué un par de horas?"
"Para que así trabajen hasta la 1:00 pm y después vengan a sacarme durante la hora del almuerzo."
Twilight Sparkle se encontraba en la clase de Química preparando sus fórmulas cuando Derpy Hooves entra, y se veía bastante consternada. "Oye Twilight, ¿me puedes de una duda?"
"Claro, ¿de qué se trata?"
"¿Me puedes decir si este pañuelo tiene olor a cloroformo para ti, por favor?" Derpy coloca una tela embebida con el producto sobre la nariz y boca de Twilight, quien no tarda en caer inconsciente bajo los efectos de éste.
"¡Qué barbaridad! ¡Otra persona que se desmaya y yo sigo con la duda!"
Derpy sale del salón muy molesta en busca de alguien que sí la pueda ayudar. Detrás de ella varios estudiantes yacen tendidos a lo largo de los pasillos de la escuela, todos víctimas del pañuelo con cloroformo.
El sonido del timbre resuena dentro de una enorme mansión, y la mayordomo Pinkie Pie se apresura a contestar el llamado.
"Buenas tardes señorita, soy el doctor. Vine a ver a la paciente."
"Hola doc, adelante por favor," Pinkie Pie conduce al galeno por la entrada principal y lo conduce hacia las escaleras. "La señora tiene traumatismo de cráneo."
El médico se detiene en seco. "Un momento señorita. ¡Usted dijo que la señora tenía dolor de cabeza!"
"¡Así fue!" Asegura Pinkie Pie, "pero después se le había pasado. Y para que no sienta que lo hice venir en vano tomé una de las esculturas de bronce del salón principal y le golpeé su cabeza varias veces."
Pinkie Pie y Rainbow Dash estaban en un viaje a través del desierto. Todo marchaba bien hasta que el jeep donde ambas iban se detiene repentinamente.
"¡Demonios! ¡A esta cosa se le acabó la gasolina!" Rainbow Dash exclama mientras revisaba la causa del problema. Lo peor del caso es que estaban en pleno desierto y muy lejos de llegar a su destino.
Pasaron varias horas y las chicas seguían deambulando sin rumbo alguno sufriendo bajo el inclemente Sol. Ya estaban a punto de caer hasta que Pinkie Pie divisa algo a la distancia que no esperaba ver.
"¡Dashie, mira! ¡Es un puesto de sodas! ¡NOS SALVAMOS!"
"¡Abran paso, que quiero una bien fría!"
Así, ambas adolescentes piden cuanta bebida se les antojó ingerir. Bebieron hasta haber saciado su sed (haciendo un total de veinte sodas para cada una, entre botellas y latas).
"Ahhhh… así está mejor. Bueno Pinkie, hora de irnos, ¡en marcha!" Rainbow se alista para reanudar su viaje cuando el chico detrás del mostrador las detiene un segundo.
"Esperen, falta pagar la cuenta."
"… ¿Cuenta? ¿De qué cuenta estás hablando?"
"La cuenta de todo lo que han bebido, por supuesto."
"¡Cómo! ¿No se supone que esto es un espejismo?" Pinkie Pie quedó desconcertada por este hecho.
Rarity estaba sacando sus pertenencias de su casillero para ir a casa con Sweetie Belle pero un ruido fuerte llama su atención. Se detiene un momento para escuchar el origen de ese sonido, el cual proviene de la clase de Arte y Manualidades.
Echando una mirada encontró a Cherry Crash repartiendo golpes y patadas sobre las sillas de plásticos.
"¡Cherry Crash! ¿Qué estás haciendo?"
La mencionada gira su cabeza buscando con la mirada. "Ah, hola Rarity. No me hagas caso, sólo estoy molesta."
El enunciado no justifica el proceder de la chica peli verde. "¿Podrías ser más específica?"
"Es que acabo de tener una discusión con el idiota de mi novio."
"Y es por eso te estás desquitando con las sillas."
"Descuida. Estas son pegables."
"¡No, bobita! Se dice plegable ¡PLE – GA – BLE!" Corrige Rarity.
Fluttershy invitó a Applejack al patio de su casa para que vea unos árboles que crecieron. En el lugar habían varios árboles frondosos e íntegros, salvo por un par de ellos que presentaban un enorme orificio en sus troncos.
Applejack sugirió que los que tenían hueco debían talarse para que puedan crecer otros árboles. A Fluttershy no estuvo convencida al comienzo, pero después accedió a talarlos.
Pasaron dos meses desde entonces y Applejack iba cargando una carretilla consigo. "Voy a necesitar leña para el granero. De seguro Fluttershy me podrá regalar los maderos de los árboles que taló."
Cuando llegó al patio encontró un montículo de maderos apiñados en un rincón, ¡pero se dio con la sorpresa que se talaron todos los árboles del lugar a excepción del par que tenían orificios en sus troncos!
"Perdón Applejack. Por equivocación eché abajo los árboles que estaban bien," dice Fluttershy apenada, "pero mira, con una barra de metal que coloqué entre ambos orificios, unas cuerdas y un tablerito le construí a Angel su propio columpio."
Y efectivamente, ahí estaba el conejo balanceándose hacia adelante y hacia atrás de lo más feliz en la vida.
