"Rainbow Dash," Applejack llama a la atleta antes de que ella pudiera ingresar a sus clases, "me dicen por ahí que anoche te encontraste con Cloudy Kicks, que la insultaste y que luego le pegaste. ¿Es verdad?"
"Pues sí, es cierto," Rainbow contesta con total despreocupación.
"¡Eres el colmo! Si ya le habías insultado, ¿por qué tenías que pegarle?"
"Es que recordé que Cloudy es media sorda. Por eso fue." Responde la peli arcoíris ante la mirada inquisidora de Applejack.
Adagio Dazzle va recorriendo la carretera en su motocicleta con el viento pasando por su cabellera. En el camino observa una figura borrosa; acercándose se da cuenta de que la figura era Sunset Shimmer arreglando el motor de su auto, por lo que decide fastidiarla un poco.
"Oye Sunset, ¿tienes gasolina?"
Sunset revisa en el interior del vehículo, sacando un frasco. "Sí tengo."
"¡Entonces préndele fuego!" Adagio contestó antes de arrancar su moto e irse a lo largo del camino.
Wallflower Blush se encontraba a la espera de que la llamen en la Escuela de Conductores. En ese momento Lily Valley y Daisy se acercan.
"¡Hola Wallflower! ¿Lista para ganarte esa licencia de conducir?"
"No lo sé chicas, estoy muy preocupada. A pesar que me preparé toda la semana, siento que voy a reprobar el examen."
"Anímate amiga, te va ir bien. Me dijeron por ahí que tu instructora va a ser Fluttershy, ella es bastante paciente y te habla can tranquilidad. ¡Con ella tienes asegurada la licencia!" Le asegura Daisy.
La chica de cabellos verdes se sintió un poco más tranquila con esas palabras de aliento. Y justo a tiempo, porque era su turno.
(Una hora después)
"Ahora, estaciónate entre esos dos autos."
Wallflower sigue la indicación de Fluttershy. Con mucho cuidado ubica el vehículo entre ambos coches sin chocarlos ni rallarlos. "¿Así está bien?"
"¡Excelente! Sólo te queda dar una vuelta en 'U' en esta calle y terminamos la evaluación."
Tal como en los pasos anteriores, Wallflower Blush llevó el auto en la dirección dada sin ningún impase.
"Y dime, ¿cómo me fue?" Pregunta la florista con mucho nerviosismo. La respuesta vino en la forma de una calificación aprobatoria sobre el formulario que Flutershy tenía en mano.
"Haz pasado con creces Wallflower, ¡choca esos cinco!"
De pronto el auto donde ambas chicas iban se estrella contra varios automóviles que tenían en frente de ellas, creando una gran pila de chatarra humeante y trozos de metal desparramado. No hace falta decir que los respectivos conductores salieron disparados por los aires. Wallflower sale con el timón en manos.
"Listo, choqué esos cinco de ahí. ¿Ahora qué sigue?" Le preguntó a una Fluttershy, quien quedó inconsciente tras el fuerte impacto.
La directora Celestia y la subdirectora Luna estaban en la parada de buses esperando a su transporte. Luna se veía bastante malhumorada por lo que Celestia decide animarla un poco.
"¡Vamos hermana, alégrate! No hay razón para poner esa cara larga. Siempre he dicho que hay que verle el lado bueno a todas las cosas en esta vida."
"¿Y se puede saber cuál es el lado bueno de un dolor de muela?" Luna le muestra a Celestia con mucha dificultad el lado izquierdo de su cara, el cual presentaba una enorme inflamación a nivel de la mandíbula (específicamente,a la altura de la segunda molar inferior).
Dentro del quirófano de un hospital el cirujano de turno se prepara para recibir al paciente programado y así dar inicio a la cirugía como de costumbre. Luego de haber anestesiado al paciente, el médico llama a Rarity.
"Bisturí."
"Bisturí," Rarity alcanza el instrumento corto punzante. Antes de realizar la primera incisión el cirujano lo afila un par de veces.
"Doctor, por favor no vaya a sacarle mucho filo a la hoja," le avisa Rarity, "recuerde que ya van tres mesas quirúrgicas que parte a la mitad en lo que va el mes con esa cosa."
Una tarde lluviosa un hombre entra a una librería que era administrada por Pinkie Pie. La chica rosa se presta a atender a su cliente.
"¡Buenas tardes caballero! ¿En qué puedo atenderlo?"
"Dígame, ¿tiene el libro Cómo ganar un Millón?"
"En seguida lo traigo." Tras haber buscado y rebuscado entre los estantes por fin Pinkie Pie da con el mencionado libro. Se lo muestra al señor para que le dé una mirada; sin embargo…
"¡Este libro no sirve para nada!"
"¿Por qué? ¿Sucede algo?" Pregunta Pinkie extrañada por la brusca reacción del cliente.
"Sucede que a esto le faltan la mitad de las páginas. ¡Mire!" Y ciertamente, ese libro no contiene la mitad las hojas que se supone que debería presentar.
"Bueno, ¡medio millón es mejor que nada!" Exclama Pinkie Pie con una pícara sonrisa.
¿Me pregunto si hay posibilidad alguna de tener un cuarto de millón si es que no tengo medio millón?
