Viernes por la noche. Varias personas pasaban su rato dentro de un club nocturno ya sea conversando, riendo de cualquier cosa o demostrando su talento para la música al ritmo del karaoke.

Entonces un cliente se hizo presente de golpe, se trataba de Discord quien llama la atención del público por medio de su seria mirada y sus pasos agigantados. Escoge una mesa, toma asiento y pide una copa del licor más caro que la casa pueda ofrecer.

"Cuando Discord bebe, todos ha de beber. ¡Salud!" Ingiere la bebida tras haber hecho su exclamación. El público sigue su ejemplo con emoción ante ese carácter fuerte, a pesar de que no lo conocen.

Luego Discord saca su billetera y dice, "cuando Discord paga, todos ha de pagar."

Sin embargo todos se quedan en silencio. Minutos más tarde, Discord se veía a sí mismo corriendo por su vida mientras era perseguido por los furiosos comensales del club nocturno.


Un día que Timber Sprunce se encontraba de visita, Twilight Velvet lo llama a que venga a la cocina.

"Timber, ¿serías tan amable de reparar el microondas por favor?"

"Pero señora Velvet, usted sabe que yo no soy bueno en esas cosas. Recuerde que la última vez que quise reparar el refrigerador su esposo terminó por comprar uno nuevo."

"Exactamente." Aclara Velvet esbozando una maliciosa sonrisa de sus labios.


En la sala de espera de un hospital se encontraba un señor que no paraba de dar vueltas una y otra vez. Su esposa estaba dando a luz y habían transcurrido cerca de una hora con veinte minutos sin tener alguna noticia de ella o de su hijo/hija. El pobre estaba al borde del colapso total.

De pronto escucha que las puertas de la sala de parto se abren, Sunset Shimmer traía en brazos un pequeño bulto cubierto por sábanas blancas.

"Felicidades señor, es niño y se parece mucho a usted."

El angustiado hombre se apresura a ver a su primogénito, tomándolo con cuidado para ver más de cerca la mirada del infante. "¡Muchas gracias doctora! No sé cómo agradecérselo."

"Pues, podría comenzar dándome su autógrafo si no es mucha molestia." Sunset le alcanza al señor un papel con bolígrafo. Esto genera bastante extrañeza en el padre primerizo.

"Pero doctora, debe haber un error. Yo soy una persona común y corriente, no soy una celebridad o algo por el estilo."

"Oh, ¿eso cree?"

Y detrás de ella salieron Twilight Sparkle, Applejack y Fluttershy cargando doce bebés, entre varones y mujeres, sobre sus brazos.


Sunny Flare toma asiento en una mesa dentro de una cafetería enviando mensajes de texto mientras espera a que le traigan su orden. Aunque no estaría sola por mucho tiempo ya que Sour Sweet pasa por su costado.

"¡Sunny, te estaba buscando por todas partes! Necesito que me hagas un favor, ¿puedes?"

"Sí claro," Sunny deja el teléfono a un lado para atender a su amiga, "¿de qué se trata?"

"Préstale a Royal Pin 120 dólares."

"¿Y para qué quieres que le preste esa cantidad?"

"Para que pueda pagármelos. ¡El desgraciado me está debiendo desde hace un mes!"


Teddy se dirigía a casa luego de haber culminado su sesión de ejercicios. En el trayecto divisa a Flash Sentry con el brazo izquierdo enyesado y llevando un balón con el brazo que estaba sano. Teddy decide ir a saludarlo.

"¡Hey Flash! ¿Qué te ocurrió?"

"Hola Ted, me lesioné jugando rugby." Responde el peli azul.

Esta afirmación no parece convencer a Teddy. Conocía a Flash desde que tiene memoria y nunca en la vida lo vio practicar ese deporte.

"Sí, ya sé que te parece inverosímil pero resulta que es una tradición en mi familia jugar al rugby."

"Ya me lo imagino," comenta el joven deportista.

"Y si aun así no estás convencido, espera a que te enseñe el álbum de radiografías familiar."


Rarity había invitado a Sonata Dusk a pasar la tarde el fin de semana. Regresaron de hacer compras en el súper y encuentran a Sweetie Belle sentada en el sofá viendo la televisión.

"Sweetie Belle, ¿todavía sigues prendida de esa cosa?"

"Sí," responde la niña sin apartar la mirada de la pantalla.

"¿Y desde qué hora estás así?"

Sweetie Belle hace un esfuerzo por recordar el tiempo que ya lleva sintonizando los canales. "Creo que desde que salieron."

"¡Pero eso fue hace tres horas! ¿Qué no te das cuenta que ver televisión por mucho tiempo te hace daño?"

Eso llama la atención de su hermana menor. "¿Que me hace daño? ¿Por qué?"

"Porque embrutece a las personas."

"Eso es cierto," Sonata secunda a Rarity, "es por eso yo jamás veo la tele."

Ahora Rarity dirige una mirada fulminante a la sirena. "¿Y tú de qué lado estás? ¿Del mío o el de Sweetie?"