Disclaimer:Harry Potter, así como sus personajes, le pertenece por copyrighta Joanne K. Rowling. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.

N/A: Como ya saben, tengo la costumbre de escribir notas de autor (Autora) antes de iniciar la historia por lo que ahora no creo tener nada que decir... Seguro que un "Disculpa" por la muy segura tardanza en publicar, pero en fin.

"Si eres escritor, escribe. El escritor no nace, se hace. Primero vive y después escribe."

La trama de la historia me pertenece, cualquier copia total o parcial de la misma sin permiso previamente del autor queda estrictamente prohibida.

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La Nereida Hechicera

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Capítulo IV

El Canto de la Nereida

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Un beso, esperaba de todo menos un beso, pero debía ser consciente, lo que Hermione le hizo o le dio no fue un beso, fue un roce de piel, un simple roce de labios y eso era lo que lo alteraba más.

¡¿Pero que estaba pensando?!

Bueno, debía aceptar que últimamente no estaba pensando en absolutamente nada que no fuera la boda de Potter y en todo lo que se relacione a Hermione, eso no lo incluye el o a sus acciones para con ella. Claro que al principio todo fue como se planea, una mujer sumamente hermosa que caería con sus encantos (Encantos prefabricados, se recordó) pero al ver su carácter pensó que no le sería tan fácil pero que a la final caería (Con los encantos prefabricados, no implementetaría ningún otro tipo).

Pero ocurrió lo inesperado y tuvo la oportunidad de ver a Hermione Granger vulnerable por primera vez en su vida, contrastaba enormemente con la imagen que se hizo en pocas horas de la actual Hermione con un carácter y personalidad únicos. En ese momento, justo allí dejo de pensar y simplemente dejo correr con fluidez todo, solo por ese sentimiento que se instalo en si cuando la vio vulnerable, ese sentimiento de ser quien la debería proteger de lo que afrontaba.

El punto muerto, el que lo hizo regresar de su ensoñación no fue otro que ese beso (Roce de labios, se recordó) que fue dado en mitad de un transe, claro que el si recordaba lo que paso (Lo que estuvo a punto de pasar) durante el transe.

¿Por qué no le dijo?

Por que la vio tan desorientada y luego tan alterada que le fue imposible, ese sentimiento protector se volvió a instalar y prefería no afrontar lo que ocurrió (Estuvo a punto de ocurrir), no quería que se alejara.

¿Un cobarde? Bueno, era un Slytherin, no es cobarde pero sí que le sobra astucia.

Claro que no podía ni quería afrontar esa situación primero porque ella estaba inmersa en una confusión consigo misma sin saber exactamente algo (Sabia que no saber algo era algo que la altera a puntos extremos, no pregunten como lo sabia) y segundo porque... Debía estar claro que si afrontaba la situación tan a estilo de los Leones sin saber primero que carajos pasaba consigo mismo solo sería una pérdida de tiempo y oportunidades.

Se lo advirtió el pelirrojo, ese Weasley podía ser de gran ayuda, debía ser específico y conciso si quería llegar al punto deseado por ÉL y no por ELLA.

Aunado a lo anterior expuesto, estaba el punto de que no quería enfrentar esa clase de sentimientos, era muy joven para ello, no era como Harry o Ronald que disfrutaban de relaciones estables, o que la añorara como Theo, prefería el estilo de Zabinni, con un amor platónico hacia Pansy pero al estar seguro de no poder sostener la seriedad de una relación quedaba en simple amor platónico...

Pensándolo mejor, tampoco deseaba ese estilo.

¡Pero es que su estilo personal era perfecto! Ese que había adoptado después de su "relación" problemática con Astoria Greengrass, un total suplicio. Totalmente superficial, con unas ganas de sexo insaciable (Y para que él lo diga se imaginaran), la niña tenía el nivel de consideración que tiene una piedra, si él iba a un Club o Bar con sus amigos allí se aparecía ella tratando de llamar su y la atención, la cereza del pastel putrefacto eran sus padres que en el primer evento social que se dio luego de hacer "publica" su relación, los comprometieran sin pensar en lo que la familia Malfoy opinara.

Recuerda perfectamente la cara de su padre, llena de un asombro que no logro ocultar, sin olvidar a su madre ¡Oh! Como detestaba a la pequeña sanguijuela Greengrass. Gracias a esa aberración de compromiso la relación dio fin, mas no así los constantes acosos de la rubia y las sutiles manipulaciones que la hermana mayor pensaba implementar en él para que volviera con su "dulce hermanita".

Luego de ese "torcido romance" con la Greengrass, su estilo de soltero de una noche fue el mejor y más perfecto (Su madre y padre no opinaban lo mismo, pero preferían eso a la pequeña Astoria).

Hasta que llego Granger a su vida y dejo de ser perfecto, ahora incluyendo ese beso (Roce de labios) que se dieron (Que no se dio).

– Perfecto Draco Malfoy, ahora estas delirando –Se recrimino en susurros mientras se despeinaba algo alterado escuchando las burlas de fondo de sus amigos.

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– Ahora, luego de que nos ignoraras por media hora completas comenzaras a decir que carajos es lo que te pasa –Interrogo la pelirroja rebosante de energía, exigiendo más que todo a la castaña frente a si una respuesta, estaban en el cuarto que le corresponde a Ginny y Luna– Ya se fueron todas las mujeres para terminar la despedida de soltera así que puedes hablar con libertad.

– Estoy segura que hay algo más que la simple atracción que se tienen Draco y tu –Acoto con calma Luna acompañada de su mirada soñadora– Lo tratan de ocultar pero lo sabemos.

– ¡¿Que Malfoy y yo, pero que dices?! –Se altero y sonrojo fuertemente la castaña, las chicas no contestaron así que prosiguió– No es sencillo, desearía no tener que preocuparlas, menos a ti Ginny –Comenzó apenada la muchacha de ojos castaños, la pelirrojo realizo un gesto para que le restara importancia y prosiguiera– Creo y estoy casi segura que mi abuela paterna era una especie de sirena –Murmuro bajito– Una Nereida para ser exacta.

– ¿Y eso lo descubriste por...? –Insistió a continuar Ginny.

– El ayer Malfoy me llevo a ver la Gruta Azul, ustedes saben que los muchachos le dijeron que me mostrara la isla –Comenzó a relatar con algo de vergüenza, cosa que extraño a Ginny, sobre todo el hecho que aun se refiera a él por el apellido– En una de sus gracias me lanzo al agua y... –Se detuvo– Me salió una aleta, era una típica sirena Muggle –Murmuro, para luego guardar silencio y ver las expresiones de sus amigas, Ginny tenía una expresión de sorpresa impresa en su rostro en cambio Luna la miraba con curiosidad– Digan algo , por favor.

– Debes verte hermosa como Nereida –Comento Luna mientras la abrazaba, ganándose una risa de las presentes, pero la expresión preocupada de Ginny asusto a Hermione.

– ¿Qué mas sabes? –Interroga la pelirroja y vio la necesidad de comentarle todo a ellas, hasta de su inusual sueño que no había tenido la oportunidad de comentarle a Draco.

– Aun no se lo he comentado a Malfoy, pero en cuanto pueda lo hare saber aunque tengo cierta duda –Musito con algo de intriga– Según Malfoy, me desmaye por el shock, pero yo recuerdo que... –Y callo.

– Piensas que te oculta algo –Afirmo la pelirroja, Hermione solo asintió.

– Debían ver su expresión, no parecía el –Murmuro, ganando una sonrisa divertida de Luna y una picara de Ginny– ¿Qué?

– ¿Y tú sabes cómo es él? –Pregunto Ginny con malicia sin quitar su sonrisa, a consecuencia, un fuerte sonrojo se instalo en el rostro de la castaña.

– Debes buscar a tu abuela –Trato de ayudarla Luna– ¿Cuándo comenzamos?

– ¡Cierto! Hay que decirle a Harry y comenzar después de la boda –Dijo Ginny, ganando una negación por parte de Hermione.

– Disfrutaras de tu Luna de Miel, juro mantenerte informa Ginny y en cuanto a ti, Luna, debes regresar por que tienes una expedición programada para pasado mañana –Les regaño la castaña.

– Pero... ¿Lo harás sola? –Pregunto preocupada Ginny.

– Informe a ambos despachos que deseaba alargar las vacaciones y como me debían muchas me la concedieron hasta el año que viene, mediados de enero en el mundo Muggle y a finales de enero en el Mundo Mágico –Explico con calma– Y... Malfoy se ofreció a acompañarme –Murmuro bajito y con algo de vergüenza, luego de unos segundos de silencio, las carcajadas se hicieron escuchar por todo el pasillo ganando la atención de un joven castaño que pasaba por allí, se adentro en el cuarto, encontrando a la rubia y pelirroja riendo a carcajadas y a la castaña abochornada.

– ¡Epa! Dejen a la bella Hermione tranquila –Defendió el moreno mientras la abrazaba divertido de manera protectora, la castaña rodo los ojos.

– Ya deja el complejo de héroe Oliver –Se burlo Ginny con malicia.

– Cierto, que de estas dos nadie me podrá salvar –Bromea Hermione al momento que se aparta disimuladamente del recién llegado.

– Y deja de aprovechar que Harry no está para toquetearla –Complementa Luna con una inocente sonrisa, logrando un sonrojo en el castaño y una risa de sus amigas.

– Mejor retírate que ya vamos todos de salida a la plaza principal –Alentó Ginny al tiempo que lo sacaba de allí sin tiempo para reclamar– Yo que tu, buscaría pareja fija para que no tengas que estar rehuyendo de la manada de hombres que aprovecharan que Harry este muy ocupado con su boda mañana –Aconsejo con cierta seriedad, Hermione le resto importancia y juntas se fueron a la plaza principal donde estaban todos los invitados que asistirían a las respectivas despedidas de solteros.

El trió de chicas se acercan al grupo donde se encuentran Harry y Ron junto a los muchachos de Slytherin y les saludan con una sonrisa. Draco sonríe con algo de nerviosismo cuando Hermione le saluda con un ademan lo que Ginny y Luna notan al instante y se miran con complicidad.

– Debo aclarar algo, como muchos invitados se van mañana mismo y muchos otros llegan y se van el mismo día, podrán ocupar mañana una habitación del edificio –Indica Draco con calma, dirigiéndose a Theo y Blaise, que estaban junto a Hermione, cuando vio que esta asentía se apresuro a aclarar– Solo ellos, te puedes quedar allí si lo deseas –Le hablo a Hermione con suavidad.

La aclaratoria gano la atención de los presentes quienes miraban a la pareja con suspicacia algunos y otros con diversión. Ginny se apuro a actuar antes de que su estúpido prometido se entrometiera y jalo a Draco junto a Hermione de sus brazos quedan entre ellos.

– ¡Harry! A que no adivinas quien se aprovecho de tu ausencia para acercarse a Hermi –Comenzó con la intriga la pelirroja, Luna sonríe desde atrás y toma del brazo a Harry que las mira con el ceño fruncido al igual que Draco.

– Oliver Wood –Completa la rubia– Fue cuando notamos que debíamos buscarle una pareja fija a Hermione para la boda.

– Por supuesto, porque todos esos buitres caerán a Hermi cuando te vean tan radiante y contento por tu boda como para espantarlos como comúnmente haces –Siguió ahora Ginny, Hermione solo se tapaba la cara resignada y algo avergonzada, sabiendo por donde iba la explicación al igual que su amigo de la cicatriz quien suspiro resignado.

– Déjenme adivinar, desean que Draco sea el acompañante de Hermi –Termino el castaño con resignación mirando a su amiga y luego a Draco que sonrió algo nervioso lo que le hizo gracia.

– ¡EXACTO! –Gritaron el par de chicas con una radiante sonrisa.

– Si Draco no tiene problema... –Comenzó a decir pero el rubio le interrumpió.

– Ninguno –Contesto al momento, escuchando unas risitas a sus espaldas cortesía de sus amigos.

– Claro porque mi opinión dejo de interesar –Dijo Hermione con algo de resignación, Draco le sonríe con arrogancia y se coloca a su lado para pasar un brazo sobre sus hombros ella lo mira con una ceja alzada y sonrisa de lado.

– Todos sabemos que no te importa, tengo un encanto irresistible –Dijo el rubio galante y arrogante a lo que ella solo pudo carcajear.

– Y el ego por las nubes –Completo con burla– Pero es mejor tu ego por las nubes que la baba de algún otro sobre mi hermoso vestido –Agrego con gracia y una sonrisa.

– Hermi, si aparece de improvisto Astoria, tu solo debes alejarte y esconderte debajo de la mesa pues el terremoto comenzara y el diluvio se hará presente –Comento Ronald con cierto aire burlón, ganado una mirada matadora de Draco.

– ¿La Greengrass? –Pregunto extrañada– ¿Ahora también son amigos de ella? –Pregunto con cierta duda, mas sintió a Draco tensarse a su lado.

– ¡Dios nos libre! –Exclamaron todos a coro, excepto claro, Draco.

– Mi estimada Diosa, Astoria es la acosadora sexual de tu pareja de boda –Exclamo con solemnidad Blaise, mientras miraba divertido todas las expresiones que hacia Draco detrás de Hermione para que se callaran.

– Cada que va a un lugar para acosarlo lleva una bandada completa de reporteros y cámaras para que vean... –Theo fue interrumpido.

– El amor que aun sienten aun luego del rompimiento –Recito Draco con fastidio e imitando una voz chillona. La castaña guarda silencio y luego suelta una carcajada abierta y suelta, mientras señala a Draco y le palmea la espalda.

– Eso te pasa por coqueto superficial –Se burla la castaña, el rubio la mira tan alegre y radiante que solo evoca una sonrisa de lado.

– Bueno Granger, aunque sea solo debes cuidarte de una –Comienza a decir Theo– ¿De cuantos debe estar pendiente Draco? –A dicha pregunta Draco presta atención a lo que dirá la castaña pero es Harry quien contesta.

– Mclaggen, Wood y Mcmillan son los eternos enamorados –Responde Harry con algo de fastidio– También esta Anthony Goldstein que es Ex-Ravenclaw, el idiota de Viktor Krum y un Ex-Slytherin, Nathan Callaghan de ese hay que cuidarse porque es un total manipulador de primera –Resumió con detalles el castaño, todos lo miraron en silencio mas Draco a diferencia del resto que lo miraban con sorpresa el solo podía mirarlo totalmente agradecido por la información.

– Bueno Draco, al regresar a Londres tendrás un informe completo de la competencia –Se burlo Blaise– Mucha información para alguien que solo será el acompañante de una noche ¿No crees? –Comento con malicia el moreno, Harry carraspeo un poco y fue llamado por George– Salvado por la campana.

– Andando chicas –Llamo Angelina, fue cuando se despidieron y cada quien se fue por su lado.

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A las horas de la madrugada, las chicas hicieron presencia en la plaza principal del Hotel Narciso, todas ellas rodeadas de risas y carcajadas, todas ellas celebrando lo que ese mismo día se realizaría. Ginny, más que cualquiera, estaba abrazada a sus dos amigas más cercanas con fuerza mientras cerraba los ojos y dejaba escavar de sus labios una amplia sonrisa.

– Calma, Ginny –Le pidió la castaña de ojos café– Tomaste más de lo que deberías, ahora te toca dormir –Indico ahora con una sonrisa a su amiga, Luna a su lado asintió.

– Estoy feliz, cuando ustedes se casen lo sabrán –Les dijo la pelirroja, ganando de Hermione una mueca y de Luna una carcajada– Si, Hermione Granger, no podrás huir toda tu vida del matrimonio –Regaño con diversión, notaron que todas las demás mujeres se habían retirado a sus respectivas habitaciones dejándolas solas en el centro de la plaza, la primera en sentarse en el piso es Ginny, mirando al cielo oscurecido, seguida de sus amigas.

– Claro que puedo –Contradijo ahora Hermione– Lo he hecho de maravilla estos años.

– Hasta la llegada de Draco, por supuesto –Ataca ahora Luna– Acepta que a este no lo podrás espantar, es más, no lo deseas espantar.

– Hasta Harry se dio cuenta, por que no lo corre como a los demás –Índico Ginny– Según tengo entendido eso es el logro más grande para ese Potter luego de derrotar al Mago Oscuro –Bromeo la chica de su prometido.

– Yo le pedí que no lo espantara, Draco es el que me está ayudando con mi problema con escamas –Se defiende la castaña con falsa seguridad, las chicas le miran sin creerle y Hermione suelta un suspiro resignado– Me cae bien –Murmuro bajito.

– Y hablando de los reyes de Roma –Grita Ginny al tiempo que se levanta y corre a los brazos de su prometido y, en solo horas, esposo. Los muchachos lo siguen desde atrás con risas.

– Potter, no creo que se le escape una a Ginny con tus salidas –Bromeo un chico de tez pálida, ojos negros y cabellos del mismo color, de gran estatura y cuerpo fornido, para luego dirigirle una intensa mirada a Hermione que seguía en el piso junto a Luna.

– Aun no sé por qué invitamos a Nathan Callaghan –Le susurra al oído Ginny a Harry, el suspira resignado apoyándola.

– Mi Leona, que gusto verte por fin –Dice ahora Nathan al tiempo que se acerca y le extiende una mano para ayudarla, todos notaron las mejillas sonrosadas de las tres mujeres apenas llegaron.

– No comiences, Callaghan –Escupe la castaña al tiempo que aparta la mano de Nathan e intenta levantarse apresurada, pero pierde el equilibrio y es agarrada por Draco, quien la sostiene por la cintura con un brazo– Gracias, Malfoy.

– ¡Wao! Hermione está rodeada de serpientes –Bromea George, quien estaba notablemente más ebrio que cualquiera– Wood, si no actúas la morderán las serpientes –Sigue con la burla el chico. En ese momento, Hermione ve como se le acerca Wood a ella, busca con la vista a Harry y lo ve con Ginny abrazados en la baranda, suspira con resignación.

– Que bueno que Hermi ya tenga pareja para la boda –Comenta Luna a los Slytherin amigos de Draco, estos sonríen ampliamente con malicia.

– Claro, sino tendría que estar de brazo en brazo –Completa Blaise.

– ¿Quién será tu pareja, Mi Leona? –Le interroga Nathan con el ceño fruncido, mirando de mal manera como Draco aun sigue aferrado a la cintura de la chica.

– Ya dejen de joder a Hermi –Defendió Ron caminado de forma errática debido a la embriaguez.

– Yo a ustedes les dije que no me interesaban, ya no fastidien –Evadió la pregunta la muchacha al tiempo que tenia la intensión de retirarse pero Oliver le intercedió a mitad de camino, Theo y Blaise, notaron como Draco estaba por perder el control con esos chicos así que se acercaron al lugar.

– ¡Epa, epa! Dejen ya tranquila a Hermione –Defendió George con algo de torpeza, ganando la atención de Harry quien también se acerco con Ginny.

– Hermione está saliendo con Draco –Soltó Ginny con una sonrisa arrogante, los hombres le miraron con asombro.

– Pero es algo que no les interesa por lo que Hermione no debe de estarle dando razones a ustedes –Culmino Draco siguiendo la mentira totalmente serio mirándolos con frialdad, entrelazo su mano con la de ella que la miraba con falso reproche aguantando las ganas de reír.

– Ahora, todos a dormir –Declaro la castaña con una risita, siguiendo el camino a la cabaña junto a Draco seguidos de Theo y Blaise.

Escucharon a lo lejos la risa estruendosa de George.

– A la final si la mordió una serpiente, y hasta duerme entre ellas –Bromeo a gritos el pelirrojo.

Los Slytherin se rieron mandándose miradas cómplices entre sí, Hermione solo se reía por lo bajo recordando la cara de los chicos, su leve embriaguez los ayudaba a no pensar en la unión de sus manos que seguía presente hasta llegar dentro de la cabaña.

– Creo que me tomare un baño y me iré a dormir –Dijo Theo al tiempo que entraba al baño, Blaise a su vez desapareció por la puerta de la cocina dejando a la pareja solos.

– Tengo algo que decirte –Susurra Hermione– Ven, vamos a mi cuarto –Le pide mientras se dirige a su cuarto, sus manos se separan en ese momento. Al entrar, cierran la puerta detrás de sí.

– ¿Paso algo mientras estabas con las muchachas? –Pregunto preocupado jalando la silla de la peinadora cerca de la cama de Hermione donde estaba ella sentada.

– No, pero se me había olvidado decirte lo que soñé –Le dice con algo de nervios– Soñé con una canción –Draco se tenso un poco, Hermione le relata lo que decía la canción y al finalizar guarda silencio– Luego escuche la voz de alguien que me pedía que despertara porque mi príncipe me esperaba –Agrego luego– Tengo miedo, si esa canción no es solo una canción y si le hace daño a alguien mientras duermo –Decía angustiada la castaña, Draco se sentó a su lado y la abrazo, ella se hundió en el pecho del chico mientras lo abrazaba con fuerza.

– Si deseas mando a los chicos a dormir a mi cuarto, así estarán más alejados de ti.

– ¿Dónde dormirías entonces y si te hago algo a ti, Malfoy? –Le interrogo con asombro y algo de preocupación mientras se separaba para mirarlo a los ojos, él le sonrió para calmarla.

– El sofá es más cómodo de lo que aparenta –Bromeo el rubio– Debes confiar en mi fortaleza –Trato de calmar el rubio.

– Entonces coloca la colchoneta acá y yo la uso –Pidió la castaña con determinación, el rubio le tomo la mejilla con dulzura.

– ¿Qué clase de caballero seria si lo permitiera? –Interrogo solemne y con una sonrisa al tiempo que se levantaba– Duerme Nereida Hechicera, que yo me encargo de todo –Bromeo mientras desaparecía por la puerta cerrándola detrás de sí, la chica se acerca a la puerta y recarga su frente en ella al tiempo que lleva sus manos al picaporte y pasaba la llave.

– Todos los días me estas sorprendiendo, Draco –Murmuro para sí, llamándolo por primera vez con su nombre de pila.

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Al otro lado de la puerta, Draco estaba recargado de espaldas a la puerta aun con sus manos en el picaporte, pudo escuchar el murmullo de Hermione y cerró los ojos con angustia.

– No debería de sorprenderte, Hermione –Pensó el rubio con frustración– No debería, pero tampoco puedo evitarlo –Murmuro ahora al viento.

Se levanto y camino al sofá donde se sentó, por la puerta de la cocina apareció Blaise y al rato apareció por la puerta del baño Theo quienes lo miraban sin entender su notable frustración.

– Duerman en mi cuarto, yo estaré acá por si necesitan algo –Anuncio el rubio al tiempo que salía de la cabaña para apreciar la inmensidad de las instalaciones de su Hotel, rodeado del esplendor digno de la isla.

Puedo ser encantadora, pero bastante peligrosa, no cierres los ojos, y no escuches este canto –Escucho la melodía en susurros, se sobresalto de inmediato adentrándose con apuro a la cabaña.

En la sala-recibidor estaban los dos Slytherin conversando de lo que hace unos momentos escucharon, al verlo sobresaltado fruncieron el ceño pero callaron cuando la melodía volvió a hacerse presente con más claridad.

No te dejes llevar, no sabes lo que te puedes encontrar –El rubio dirigió su vista a sus compañeros y los encontró observándolo a él con clara intriga– Puedo ser tu princesa o puedo ser ladrona –La melodía aun retumbaba en la habitación, proviniendo del dormitorio de la castaña.

– ¿Qué jodidos pasa, Draco? –Exigió el trigueño aun confundido sin recibir respuesta por parte del rubio que volvió su mirada a la puerta de la castaña.

¿Sabes lo que quiero robar? Tu corazón, tu alma, tu cuerpo, quiero ser la única en tu universo –Siguió la canción, atrayendo la atención total del rubio, olvidando a sus amigos que vean confusos como el rubio se acercaba hasta la puerta de la habitación de la castaña e intentaba abrir la puerta.

– Hermione, mi bella Nereida –Llamo el rubio a la puerta, los muchachos hicieron el amago de acercarse pero un golpe del rubio a la puerta los sobresalto– Ábreme, cruel Nereida –Volvió a llamar con clara frustración, logrando su cometido por que al instante la puerta se abrió dejando ver a Hermione con su larga cabellera suelta y tapada apenas por un blusa sin mangas holgada que llegaba a cubrir apenas la mitad de sus muslos.

Puedo enseñarte muchas cosas, aprenderás a amar –Le canto con dulzura mientras le tomaba el rostro con ambas manos.

– Granger, Draco ¿Qué hacen? –Llamo ahora Theo, no encontrando respuesta por parte de ellos.

¿Estás dispuesto a jugar con fuego? ¿A jugar todas tus cartas? –Siguió con su canto– Mantente atento, me puedes dar todo y terminar con nada –Termino con tristeza reflejada en su rostro, el rubio en respuesta le toma de la cintura.

– Cruel Nereida, no me alejes de tu lado –Le dijo mientras acercaba mas sus cuerpos.

Un estruendo a sus espaldas causado por los espectadores logro que salieran de su ensoñación, notando inmediatamente la posición en la que se encontraban.

Hermione se alejo como si el tacto del rubio quemara y el rubio la miraba intrigado.

– ¿Qué hice? ¿Por qué hice eso? –Balbuceaba confundida y con la respiración agitada, Draco intento acercarse pero ella se alejo de él– ¡No te acerques! –Exclamo alterada– No sabemos qué paso, no te acerques –Exigió, mientras retrocedía mas pasos lejos del rubio quien la miraba dolido, Hermione noto su mirada y le dieron ganas de llorar así que salió huyendo de la cabaña.

Los Slytherin se quedaron en silencio, dos de ellos observando el rostro abatido del rubio.

– Su abuela es una especie de Ninfa Marina, una Nereida –Comenzó la explicación Draco, aun con su mirada fija por donde había salido huyendo la castaña– Cuando toca el mar, sus piernas se convierten en una aleta. Ella no lo sabía hasta llegar acá, tampoco sabía lo que su abuela era solo espera a que termine la boda para buscarla –Terminó de explicar recargándose en la pared a un lado de la puerta de la habitación de Hermione, aun con su rostro derrotado.

– Estábamos escuchando el canto de una ninfa –Afirmo Theo pensativo– ¿Por qué solo te afecto a ti?

– No lo sé, pero no es la primera vez –Anuncio ahora Draco– Ayer también paso, pero ella se desmayo cuando termino la canción y no lo recordaba, yo no quería que se asustara y se alejara –Terminó con dolor cerrando los ojos.

– Pero Draco, ambos estaban en transe –Informo Blaise– Cuando entraste luego de la primera frase nos mirabas pero luego nos ignoraste.

– Y le pediste que no se alejara, la llamaste cruel Nereida –Dijo ahora Theo.

– Lo recuerdo, recuerdo todo –Draco golpeo la pared con fuerza, mostrando su impotencia– Aun así se alejo.

– Está asustada, a lo mejor fue en busca de sus amigas –Dijo ahora Theo– Debe estar más confundida que tu, Draco.

– Debes tener paciencia con ella –Le pidió ahora Blaise.

– Voy a buscarla –Sentencio el joven Malfoy saliendo de la cabaña, sus amigos suspiraron resignados.

– Lo mejor será irnos a dormir.

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Las olas del mar golpeaban las rocas corroídas con fuerza, los fuertes vientos azotaban la noche y su oscuro manto lleno de estrellas destellantes acompañaba a la luna en su esplendor. La arena blanquecina se hundía entre sus pies, las lágrimas corrían por su rostro y llegaban a la arena, empapándola por segundos.

– Ven, mi niña –La llamaron desde el mar, la misma voz cálida de sus sueños– El mar te llama.

Cerró los ojos para sentir la brisa marina que azoto su cuerpo por completo, enfriando cada poro de su piel, erizando cada bello de su cuerpo.

– ¡HERMIONE! –Escucho que la llamaban a lo lejos, una voz que conocía perfectamente.

Extendió sus brazos y se lanzo del precipicio, realizando un perfecto clavado hacia el mar, hundiéndose totalmente en las salinas aguas.

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Creo que me salió más largo que de costumbre, espero les guste este capitulo...

No sabía si dejarlo allí, pero me decidí y si, mejor hasta allí.

También dije que respondería comentarios =D pero no hay mucho que responder más que agradecer personalmente por cada comentario sobre la historia, sobre todo el apoyo que me dan:

Serena Princesita Hale (Futura Colega3)

Gwenog Black Jones, lauchiha (Por tu apoyo desde el primer capítulo3)

susan-black7

blackrose2797 (No tarde tanto ¡Yaaaay!)

Ilwen Malfoy (Yo también creo que son cortos, y como lectora estaría exactamente como tu así que te entiendo... Gracias por tu apoyo3)

Christabell Cute (Hiperventila con este capítulo ahora3)

Mirak94 (En una sola palabra, es Draco... Pero es humano asi que ya verás)

inu-love.

Les regalo, a ustedes y a todos aquellos que siguen la historia y la colocaron como favorita, un adelanto del próximo capítulo:

Sabes que las deidades griegas tienen más problemas familiares que deidades en sí y somos unos cuantos ¿No? No pensaras que yo me salve de ello –Dijo con gracia– Muchos dioses llegaron a seducirme, pero ninguno me brindaría la libertad que quería así que escape cuando conocí a Jhean.

¿Escapaste con mi abuelo?

A los 250 años me debía casar con algún Dios por orden de mi padre, en edades de mortales equivale a 25, así que escape, pero lamentablemente, ahora tú deberás sufrir mi pesar, niña mía.

¿Qué significa eso?

Ahora que saben de tu existencia te buscaran para casarte con algún Dios –Se lamento.

Espero comentarios bellos ;)

Atte:

~CoherenciaNula~

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