Con amor para todos ustedes. Que lo disfruten.


Una historia de The Loud House: Revelaciones y hermanas

Capítulo I: Conoce la familia (otra vez)

Otra vez se encontraba en ese lugar. No terminaba de entender la razón de su presencia en dicho lugar.

La madera de la silla donde recargaba su cuerpo era tan fría como el metal. Tocó sus mejillas… La humedad evidenciaba la aparición de sus lágrimas. La oscuridad era plena, no observaba nada más allá de su nariz. Hasta que de un momento a otro, una luz muy intensa se hizo presente, obligándolo a cubrir su vista con ambas manos.

Seguía preguntándose ¿Qué rayos hacía ahí? Aquella luz apenas si revelaba algo de penumbra, pocos centímetros que no pasaban de sus pies.

Una pregunta comenzó a rondar su mente: ¿Estaría ahí por siempre? No lo sabía, sentía miedo, se sentía… Indefenso.

Las lágrimas empezaban a brotar nuevamente, cuando de repente apareció una nueva luz, iluminando una zona un poco alejada de él. Se trataba de una mujer… Una chica… Él la conocía muy bien.

¿Por qué? ¿Por qué no pudiste ayudarme? ¿Lincoln?

―0―

Los cálidos rayos del sol se toparon con sus ojos. La ubicación de su cama funcionaba como un despertador en verano, colocada estratégicamente para dejar pasar la luz solar directo a su rostro. Frotó sus ojos para quitarse los restos de impurezas. Observó nuevamente su habitación, notando que no cambió en todo este tiempo. Algunos juguetes desaparecieron y fueron reemplazados por su material artístico. Sin embargo, todo lo demás se mantenía igual como siempre.

Suspiró mientras recostaba la nuca en su almohada. Otra vez ese sueño lo obligó a despertar de forma repentina. Sabía que se trataba de la culpa… Una forma en como su mente lo torturaba por no haber estado ahí para ella. Aun cuando en esos momentos ambos eran novios. Pero sobretodo, por otro motivo que consideraba muy despreciable.

―Uhmmm…

De repente, dentro de sus sabanas un movimiento extraño empezó a surgir, mismo que avanzaba hasta él de forma lenta pero sensual. Se sintió un poco acorralado al notar de quien se trataba.

―Buenos días mi príncipe de la oscuridad.

El rostro de la pelinegra se recostó en el pecho del albino, dándole una vista muy tierna de su primera hermana menor. Lucy no perdió el tiempo y se acercó rápidamente a sus labios para besarlo apasionadamente. Él no la contuvo, sus labios eran dulces… Dulces como la miel. Al separarse para tomar aire notó como su hermana no traía nada puesto, al igual que él.

Ambos estaban desnudos, solo cubiertos por la manta de su litera. Recordó lo bien que la había pasado hace pocas horas. Lucy se infiltró, como todas las noches, en su habitación a medianoche. No le importó, volvieron a besarse con mucha pasión. La mano del albino comenzó a bajar por la cintura de su amada, hasta llegar a su parte favorita.

―Uhm… Lincoln, mi amor… Es muy temprano… Suspiro.

―Como negarme a algo tan delicioso ―. Decía mientras sujetaba con fuerza aquella retaguardia que tanto le gustaba.

Ahhh…

Lucy suspiraba sonrojada por el movimiento de manos de su hermano.

―Pero Linky, debemos bajar en unos minutos.

―Creo que hoy me perderé el desayu…

*SLAP*

La puerta del albino se abrió con ferocidad, retumbando en las cosas dentro de la habitación. Ambos jóvenes se asustaron un poco por la ferocidad de la acción, dirigiendo sus miradas con sorpresa a la fuente de tal feroz estruendo.

― ¡Ustedes! ¡No tarden más y vístanse!

Lincoln vio con una expresión de aburrimiento a la fémina que se posaba autoritariamente en su puerta.

―Bien, bien… Lucy ya estaba por ir a su cuarto ¿Verdad?

La gótica observo a su hermano, notando una expresión de complicidad. Lucy solo asintió, besando a su hermano en los labios. Se cubrió con las sabanas y empezó a caminar hasta su cuarto. No sin antes decirle algo tierno.

―Te veré abajo, mi amado príncipe de la oscuridad. Suspiro.

Lincoln sonrió mientras llevaba sus brazos detrás de su cabeza. Se sentía tan bien tener a una chica tan linda como Lucy a su lado, ¿moralidad? Hoy en día poco le importaba.

―Te ves demasiado feliz conejo.

― ¿Cómo no estarlo? ―. Decía mientras se ponía de pie. ―Tengo una hermana que me quiere tal como soy, que accedió a sostener una inmoral relación conmigo… ¿Qué más puedo pedir?

Una pequeña pizca de sarcasmo era notable en su comentario. Desde el "incidente" hace ya tres años, Lincoln presentaba un comportamiento diferente al conocido en sus años de preadolescencia. Ahora con 15 años, comprendía la gravedad de todo lo que en antaño sufrió. Su familia no fue diferente, cada integrante incluso los que no vivían en la casa, tuvieron cambios notorios en su personalidad.

No le importó mostrar su desnudez a aquella fémina, de todas formas no hay nada que no hubiera visto antes.

―Deberías vestirte, dentro de poco Lori servirá el desayuno… Sabes cómo se pone si no bajas… ―. Decía algo sonrojada al notar la zona inferior del albino.

Era notorio su "estado de ánimo" mañanero. De todas formas, Lincoln esta en medio de algo antes de que llegara. Caminó hasta ella, acercándose a su oído para hablar suavemente.

―Creo que me quedare así por unos minutos más… ¿Qué opinas? ―. Decía muy cerca de su oído. ― ¿Linka?

Ambos cuerpos cortaban su distancia. La albina empezaba a morderse el labio al sentir su respiración contra su piel. Bajo la mirada levemente, notando que el "pequeño Lincoln" seguía muy alegre, también empezaba a toparse con su falda azul mezclilla.

―No es el momento… Además, creo Lucy sigue siendo la más indicada para eso.

Lincoln se separó abruptamente de Linka, cogiendo su ropa interior y pantalones, vistiéndose raudamente para no perderse el desayuno.

―Me temo que así será. Terminaré de vestirme en unos momentos, nos vemos abajo Linka.

Con una mirada algo molesta, Linka se retiró de su antigua habitación. En un primer momento, resultaba incomodo vivir con una "hermana" más. Pero como todo en la vida, el tiempo terminó por solucionar los pequeños inconvenientes iniciales.

Le costó, no lo negaría. Su vida cambió desde el funeral de Ronnie Anne. A pesar de tener a Lucy a su lado, la culpa no lo dejaba en paz. Cada noche recordaba que fue incapaz de salvarla. No solo eso, debió escuchar a ese sujeto. ¿Cómo no pudo notarlo antes? Sabia cosas que solo él conocía… Y fue eso exactamente el motivo suficiente para haber confiado en él, cosa que no hizo.

Aunque admitía algo, su vida volvió a cambiar desde el "nacimiento" de Linka. Hablar de clonación siempre es y resultará complicado, Lincoln entendía las implicaciones éticas que traía. En principio, el peliblanco se negó a tener algo así como una esclava personal, no era ético ni humano. Pero Lisa le dejo en claro que ese no era el caso.

El proyecto L-12 o mejor conocido como Linka Loud era un ser individual, dotado de diversos conocimientos en muchas materias. Aun con eso, carecía de conocimientos sociales, emotivos y afectivos. Su creación era el primer paso en una nueva era para la ciencia… O por lo menos eso entendía Lincoln a escuchar a su hermanita genio. Claro que, en su mente, la persona más importante en el mundo es y será Lincoln, la clon vivía para el peliblanco, aunque eso no evitaba que tuviera su propia independencia de acciones. Podría servir al albino, pero también decidiría si era correcto o no hacerlo.

Por un par de meses, Linka vivió en la pequeña habitación de Lincoln. Solo él, Lisa y Lucy conocían de su existencia. La gótica no tardó en enterarse de la presencia de la albina. Es necesario mencionar que son incapaces de llevarse bien. Desde el inicio, Lucy solo la considera como una amenaza a su hermosa relación. Aún peor, estaba en desventaja frente a Linka, pues esta sí dormía en la habitación de su amado.

Esos pocos meses juntos fueron divertidos para Lincoln. Su "gemela" era sumamente curiosa ante las cosas más sencillas. No imaginó lo entretenido que era enseñarle a alguien cosas tan banales como el uso de un celular, la forma correcta de saludar o la diferencia entre un niño y una niña… Esto último fue un tanto difícil para el albino.

Flashback

― ¡Así es! ¡Es como saludamos a los demás, sobre todo cuando son amigos!

Linka no entendía muy bien el significado de chocar los puños como saludo. La información en su cabeza indicaba que saludar solo era mencionar un "hola". Pero no contaba con la existencia de tantas formas de saludar a otras personas, desde las más formales hasta las que son exclusivas de muy buenos amigos.

― ¿Entonces yo soy tu amiga?

Las palabras dejaron perplejo al albino. ¿Eran amigos? No lo pensó antes. Su situación no era claramente una "amistad" normal. Pequeños rastros de nerviosismo eran notables en él.

―C-claro Linka, aunque para mí eres como una hermana más.

Eso pareció dejar un poco inconforme a su "gemela".

― ¿Una de tus hermanas? Pero aun así hay algo que no comprendo del todo ―. Decía mientras tocaba sus rodillas.

― ¿Qué podría ser?

Lincoln noto algo particular en ella, es como si de un momento a otro sintiera vergüenza.

―He notado como Lucy y tú juntan sus labios cada vez que se encuentran solos… ¿Los hermanos también hacen eso?

El hombre del plan tragó saliva. Tarde o temprano se enteraría de eso. Si bien Lincoln era muy cuidadoso en sus acciones con su primera hermana menor, no consideraba lo impredecible que podría ser Linka.

―Si bueno, en realidad no… Los hermanos no pueden hacer eso ―. Decía mientras se rascaba su cabeza. ―Pero… Lucy y yo tenemos una… conexión especial, desde que éramos pequeños sentíamos que debíamos estar juntos. Por años me negaba a aceptar eso, pero el tiempo terminó por abrirme los ojos. Amo a Lucy como a ninguna otra mujer en esta vida, pero de igual forma quiero también a Lola, también a Lynn en cierta forma… Incluso si todas mis hermanas llegaran a sentir algo por mí, yo las aceptaría porque las amo…

Linka empezaba a sentir calor en su pecho. Su corazón empezaba a latir cada vez más fuerte.

―Dime Lincoln… ¿Cuándo un macho siente amor, su órgano reproductor se endereza?

Nuevamente, la situación dejaba más que nervioso al chico de doce años. Sabía a qué iba su pregunta, era vergonzoso, aunque siempre trataba de ocultarlo.

―Cada vez que estamos juntos, estas erguido "ahí abajo". Esas primeras veces que me ayudabas a vestirme, también estabas así. ¿Es una expresión de amor?

Pequeñas gotas de sudor empezaban a deslizarse por sus sienes, el albino estaba más que nervioso.

―B-b-bueno… Verás, los chicos sienten muchas cosas cuando ven a una chica hermosa…

― ¿Soy hermosa?

― ¿Ehh? Pues… Eres… Muy hermosa…

Sin perder el tiempo, Linka se acercó mucho más a Lincoln, sus narices rozaban una a la otra. Sus pupilas se encontraron en una hipnotizante batalla de miradas. Sin esperarlo, la mano de Linka empezó a deslizarse hacia aquella zona peligrosa.

―Yo también quiero sentir eso…

Lincoln no pudo evitar ese apasionante beso. Su clon carecía de experiencia, pero lo compensaba con un dulce sabor a fresas. Por un momento pensó en Lisa, recordó que Linka podría cumplir con las actividades que él "desee". Sus ropas se esparcieron por el suelo de la habitación, mientras ambos cuerpos chocaban frenéticamente en intervalos cortos de tiempo.

A pesar de todas las posibilidades de nuestro albino protagonista, no abusaba de la disposición de su "gemela". Solo en pocas ocasiones tuvieron noches de pasión. Esto debido en gran medida al factor "Lucy" y "Lola".

Desafortunadamente, toda la familia terminó por enterarse en unos pocos meses, luego de que ambos peliblancos salieran de la ducha. Descubiertos por Lynn, la cual armó un gran alboroto por la presencia de, según ella, "un Lincoln mujer".

A pesar de lo extraño que resultaba, las Loud terminaron aceptando a la clon, con la única excepción de Lynn. La deportista no paraba de quejarse por la presencia de la albina. Esto no pasó desapercibido por Linka, quien observaba con algo de recelo a su nueva "hermana".

Para infortunio de ambas, Rita decidió que Linka viviría en el cuarto de Lynn y Lucy al ser este el más adecuado por la cercanía de edad. La deportista lanzó un grito al cielo, mientras la gótica guardaba un sepulcral silencio.

A regañadientes, ambos albinos tuvieron que separarse. Linka no la tuvo tan fácil en su nueva habitación. Por varios días tuvo que soportar los constantes golpes "accidentales" en su cama. Lynn aprovechaba el estar en la primera planta de la litera para patear ocasionalmente el colchón de la albina. Aunque eso poco a poco fue cediendo, a diferencia de su rivalidad, misma que seguía muy viva hasta el día de hoy.

Lucy casi no le hacía caso. Solo en muy pocas ocasiones se dirigían la palabra, sobre todo por asuntos básicos como alcanzar un cubierto o saber el paradero de Lincoln.

Con el pasar de los meses, Linka comenzó a desarrollar una personalidad propia. Eso sí, no perdía su objetivo principal, estar para Lincoln todo el tiempo que pudiese. La albina se volvió una fiel compañera para el albino. Incluso ayudaba a mantener en secreto la relación que este tenía con Lucy.

Y así pasaron tres años de muchas vivencias. Algunas muy fascinantes para un simple chico de cabellos blancos.

Fin de Flashback

Ya en la actualidad, los desayunos en la casa más ruidosa de Royal Woods cambiaron completamente. El rol de la hermana mayor fue asumido por Lynn Jr. Era tan estricta como Lori la mayor parte del tiempo, aunque mantenía una debilidad muy marcada… Lincoln.

Podía ser muy radical con Lily, Lisa, "Lola", Lucy y Linka… Pero Lincoln era casi siempre tolerado por la deportista. Ella no era tonta, sabía muy bien que su hermano no era un "pan de Dios". Pero, sus sentimientos podían más que ella.

Esos extraños fetiches no habían parado con los años. Ya con 16 años, Lynn había desarrollado ciertas características físicas que resaltaban en los ojos de Lincoln. Aunque por más que quisiese, era difícil competir tanto con Linka como Lucy. Esta última a pesar de iniciar su adolescencia, tenía una marcada figura femenina. Producto de dos hechos importantes, los fuertes genes de su madre y los constantes coqueteos de Lincoln.

Linka por otro lado, era atractiva físicamente, pero no a un punto superior al de Lynn Jr. Punto el cual aprovechaba para burlarse en varias ocasiones.

Fue un poco difícil para toda la familia la partida de Lori y Leni. Ambas tenían que apoyar al hogar, pero al mismo tiempo no querían abandonar su verdadera vocación. Viajaron a estados distintos para estudiar y trabajar, mensualmente enviaban un porcentaje importante de sus ingresos a las cuentas de la casa Loud. Eso sí, visitaban su antiguo hogar cada fin de mes. Esos momentos eran de celebración, las dos rubias adoraron a Linka la primera vez que la vieron, aceptándola de inmediato.

Luna era un caso diferente, en estos tres años no supieron nada de ella. Con el pasar de los meses, dejaron de sentir su ausencia. La vida de la rockera era un misterio, se sabía que escapó con Paul Siderakis… Pero de ahí a saber más… Nada.

La salud mental de Luan seguía siendo crítica. La doble personalidad no parecía ceder. Constantemente lograba convencer a uno que otro psiquiatra desprevenido, obteniendo resultados fatales… Todo apuntaba a que la Loud Lunática pasaría el resto de sus días en el asilo mental. O eso era lo que todos creían…

Por otro lado, la gemela recluida en el mismo asilo mental, ubicada en una zona completamente distinta, mejoró notablemente su persistente comportamiento… Los tratamientos parecieron dar buenos resultados, había dejado de decir que era "Lola" tal y como fue por muchos días. Aceptó su "verdadera personalidad como Lana Loud". Aunque muy en el fondo, dicha afirmación no era cierta.

En la casa Loud no era tan diferente. Nadie sospechaba sobre la "Lola" que vivía su día a día con total normalidad en esas cuatro paredes. Aunque eran pocas las ocasiones donde mostraba comportamientos propios de su personalidad. Pero su mayor respaldo era conocer al milímetro cada detalle de la personalidad de su gemela "encerrada". Su nueva vida seguía un buen rumbo, su hermano mayor poco a poco empezaba a interesarse en ella, cada vez que se quedaban solos, Lincoln la trataba como toda una princesa, algo que no experimento en todos sus años de vida anteriores. Ahora con nueve años, empezaba a mostrar algunos rasgos físicos un tanto… Atractivos.

Lisa seguía en sus investigaciones, con la muerte del "visitante del tiempo" muchas dudas quedaron sin respuesta, algo que ella juraba solucionar, pensando solo en el futuro de su familia. A pesar de los premios y reconocimientos científicos ganados en los últimos tres años, no eran su verdadero motivo para seguir en la comunidad científica. Ella solo necesitaba una cosa, evitar la "catástrofe" de la que tanto le habló Lexter Lavern… O mejor conocido como "Lincoln de un futuro pasado". Los sentimientos hacia su hermano de cabellos blancos habían empezado a florecer… Aunque no lo demostraba con tanta facilidad.

Lily pasó de ser un bebé a una niña muy inquieta, siempre buscaba a su hermano para jugar, solo él la entendía por completo. Aún más desde su primer regalo… Una cámara instantánea polaroid. La niña capturaba cada momento que veía en su dispositivo. Amaba esa cámara, como Lincoln amaba a Bun Bun.

Rita… Era un caso distinto. Todos perdieron la cuenta de la cantidad de citas de la matriarca Loud desde su separación con el señor Lynn. La gran mayoría de veces eran jóvenes que intentaban una oportunidad con la hermosa rubia… Aunque poco podían hacer. Eso sí, dichas citas eran solo un pasatiempo, una relación formal no estaba en sus planes… Por el momento.

Esto es la casa Loud… Una desintegrada y poco usual familia americana ubicada en la 1216 Franklin Avenue de la pequeña Royal Woods, Michigan. La historia de un afortunado adolescente de cabellos blancos sigue tan viva como nunca.

Los problemas no harán falta, pues hay ciertos personajes que desean ver muerto al albino y a toda su familia…

Esto es…

"Una historia de The Loud House: Revelaciones y hermanas"


Luego de un buen tiempo fuera de esta plataforma, hago un regreso ligero con la continuación de "Secretos y Hermanas". Espero poder continuar de forma mensual esta deliciosa historia. Quiero leer su sincera opinión respecto a este episodio en sus reviews. Solo me queda invitarlos a seguirme en Wattpad, YouTube y Facebook con el mismo nombre, encontrarán contenido interesante en dichas plataformas. Ahora sí, conmigo será hasta un nuevo víde... A no eso es en otro lado he he... Conmigo será hasta un nuevo capítulo fanáticos de la rikura, nos vemos y BYEEE!

PD: Los quiero mucho ;)