Madoka y Homura estaban de visita en el pequeño apartamento de Kyoko y Sayaka, ambas chicas estaban sentadas en el kotatsu jugando a las pulsadas. Ambas chicas nuevamente estaban haciendo otro tonto reto donde una de ellas podía ser la vencedora , la chica pelirroja estaba contra las cuerdas mientras que la fuerza ejercida de la mano de la peliazul iba a enviarla sobre el borde la mesa pero la situación se invirtió cuando la mano de Kyoko contraatacó empleando una minima fuerza que superaba a la de su oponente.
Ambas chicas se miraban como siempre lo hacían, con esas ganas de matarse a golpes si era preciso mientras sonreían con cierta malicia en sus ojos. Madoka se reía bajito ante esa situación mientras Homura estaba en la cocina preparando los vasos al tiempo que alistaba una Coca Cola familiar mientras ambas taradas seguían en lo mismo, de hecho era así todos los días con ese singular par.
Kyoko y Sayaka por cualquier cosa hasta la más minima se retaban desde cosas triviales como quién calentaría la comida instantánea, quién haría el aseo, quién comía más, quien tenía malas notas, quien dormía más en clases, quien de ellas daría mejor pelea con una bruja, quien de ellas lo uno, lo otro, lo esto, aquello… En pocas se peleaban las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 12 meses que conformaban el año.
Uno diría que más que una simple pareja, más que simples rivales en uno dos por tres eran un par de idiotas masoquistas que juntas no podían sumar un cerebro hasta las intimidades las tomaban como otro medio de su singular convivencia, quien sería la dominante, quien se vendría primero, quien cogía más o hasta quién la tenía más grande.
En estos momentos, la razón de la pequeña pelea y quizás la primera de la noche era porque en estos momentos se iba a dar comienzo a un partido de futbol, la famosa secundaria Raimon se enfrentaba a muerte contra ¡El mismísimo Barcelona!. Kyoko tenía usada la camiseta roja con franjas azules del conjunto catalán mientras que Sayaka tenía puesta la camiseta amarilla con bordes azules del conjunto relámpago de Inazuma.
Homura en menos de nada alistó las Coca Cola sobre la mesa mientras ambas estaban sentadas viendo el tan dichoso encuentro aunque ese par de idiotas seguía en las suyas con las pulsadas, nuevamente Kyoko estaba doblegada ante el empuje de Sayaka, gruñía al no aceptar una derrota pronta mientras la peliazul empleaba un poco más de Newtons, quizás un digito minimo con tal de hacer perder a su amada.
Madoka por curiosidad notaba que ninguna de ellas no se despejaba de la otra mientras la fuerza que empleaban en ese reto tonto de pulsos estaba en pausa, como si ambas estuvieran rodeadas de una estatica que permanecía constante a cada segundo.
-¿Kyoko? ¿Te pasa algo?- Preguntó la pelirrosa manteniendo una distancia para no perturbar a sus dos amigas aunque miraba que su amiga de infancia estaba doblegando a la pelirroja, estaba a unos centímetros de la madera de la pequeña mesa
-No te preocupes Madoka, estoy bien…- No podía despegar la mirada de la peliazul
-¿Sayaka-chan?
-No pasa nada- Respondió la peliazul que mantenía pegada su mirada de la pelirroja la cual de nueva cuenta invirtió la situación, sin duda alguna era fuerte pero por nada del mundo no quería perder ante esa cabeza de manzana como llamaba a su amante
Madoka se encogió y decidió dar un pequeño sorbo de su Coca Cola mientras Homura estaba viendo detenidamente a un muchacho castaño de mechón y bandana naranja que saludaba a toda la fanaticada mientras cerca de él estaba el crack argentino el motherfucking Lionel Messi saludando a la hinchada de los dos equipos.
-Raimon no tendrá oportunidad contra el Barca- Dijo la viajera del tiempo mientras mantenía su seria mirada sobre los dos astros en la pantalla
-¿A que te refieres con eso Homura-chan?- Preguntó Madoka ante las palabras dichas por su novia
-El punto de este partido es hacer que se den cuenta
-¿Darse cuenta? ¿De qué?
-De la triste realidad: El futbol nipón es insignificante ante el futbol europeo y más de máximo nivel…
En ese momento cuando anunciaron a los titulares de cada equipo Kyoko y Sayaka pararon al instante y se pusieron a ver el partido el cual estaba a unos minutos de empezarse, mientras las otras dos chicas miraban expectantes el suceso.
.
.
.
5 a 0… Fue el resultado del encuentro a favor de los azulgranas aunque en realidad por ahora era final del primer tiempo ambas chicas anfitrionas apagaron el televisor, Sayaka nuevamente reanudó el duelo de pulsadas con Kyoko mientras Madoka suspiraba algo triste mientras Homura levantaba la camiseta del Raimon y la echó sobre Kyubey el cual vino a saber cómo estaba una pequeña parte de su mano de obra.
-Muy bien…- Homura en menos de nada se puso su chaleco negro y su bufanda aunque miraba a todos lados pues la derrota estrepitosa del Raimon daba para un posible malestar de la hinchada que posiblemente estaba en el borde de la ira viendo como su equipo adorado había perdido de tal cruel manera y claro habría episodios de violencia a tardar durante el entretiempo.
-Bueno Madoka deberíamos ir a casa pronto
-Ok- La mencionada asintió a lo que se alistó su abrigo y en menos de nada se despidió de sus dos amigas- Buenas noches, Kyoko-chan y Sayaka-chan
-Mientras veo que ustedes volvieron a lo suyo, creo que nos despediremos aquí- En eso se dirigió hacia la peliazul la cual estaba tratando de reanudar la batalla de pulsos aparte de dejarle una especie de pequeño envoltorio plástico, cosa que dejó algo callada a la marimacho mientras Kyoko miraba curiosa el pequeño paquete
-Sayaka Miki… Cuida a tu mujer- La pelinegra se retiró con su amada y en menos de nada ambas miraron el paquete el cual era redondo y posiblemente de plástico, en menos de nada se miraron las caras y otro reto estaba a la vuelta de la esquina
En menos de nada decidieron irse a su cuarto y en menos de nada se voltearon la espalda para usar un metro de costura se midieron la entrepierna no sin antes usar algo de magia, Kyoko sonrió algo victoriosa mientras señalaba el número medido con la cinta
-20 centimetros de placer, mamu
-Lo siento pero…- La peliazul se volteó y en menos de nada señaló su medida mientras la pobre pelirroja estaba a punto de enfurecerse ante aquello, el numero no era gran cosa pero a pesar de ello era como un duro golpe para ella- Te gané, 22 centimetros mami
La pelirroja en menos de nada comenzó a gruñir estilo anime
-¡Maldita idiota! ¡Si me la metes tendrás que asumir la responsabilidad!
-"Responsabilidad", ¿Eh?- La peliazul se acercó peligrosamente a la pelirroja la cual estaba en silencio, un empujón la envió a la cama estando sentada mientras entendía la situación- Espera, ¿Qué es lo que quieres hacer conmigo?
-No puedes de huír de mí, Kyoko. Ahora vas a pagar caro las veces que perdí contigo
-¿Ah sí?
-Y en ese caso, ¿Qué tal así?- Sayaka tomó una mano de Kyoko y en menos de nada sostuvo la cara de su chica para mirarla a los ojos mientras una pequeña sonrisa traviesa se dibujaba en su rostro, una mano ya comenzaba a acariciarle la barriga y el short que usaba la pelirroja como si quisiera dar el siguiente paso con ella
-No temas nena, lo que voy a hacerte te va a gustar mucho. Te voy a comerte todo de arriba y abajo, preciosa
-¿Qué debo hacer contigo?
La pelirroja envolvió el cuello de su chica para que en menos esta la agarrara de las piernas mientras empezaron a besarse apasionadamente, la pelirroja aprovechó para hurgar debajo de la camiseta de su amada cerebro de pescado como en ocasiones llamaba a Sayaka para tocar uno de sus pechos mientras que su otra mano estaba comenzando acariciar su entrepierna. La peliazul se separó del beso al recibir el tacto de su centro a lo cual decidió quitarse la camiseta mientras como si de un animal hambriento se tratase empezó a lamerle una teta mientras la peliazul abría su cremallera y bajándose las bragas dando con un miembro erecto siendo acariciado por la pelirroja con tal de que tuviera la erección.
-¿Oh que es esto? ¡Estás dura como una roca!
-Hey, tampoco no te pases con querer mi ganzo- La chica tomboy fingió enfado aunque nunca creyó que en menos de nada tuviese una erección dando con su duro y grande (No tan exagerado) pene mientras Kyoko estaba algo dudosa, no era la primera vez que tenía ese tipo de relaciones con su amada pero en ocasiones tenía sus dudas al ver ese miembro pero también le crecía las ganas de sentir esa cosa dentro de ella
-¿Es hora?
-¿Qué pasa, Kyoko?
-Ya sabes, no es hora... Ya sabes ...- No dejaba de mirar ese miembro grande y potente mientras la peliazul entendía esa mirada de interés por parte de su novia la cual lidiaba con un leve sonrojo hasta que se volteó evadiendo la mirada como si fuera una niña pequeña
-No importa- Tan pronto que ladeó la mirada una pequeña risa la hizo enojar- ¿Que es tan gracioso?
Sayaka se limpiaba una lagrima mientras la pelirroja hacía un pequeño puchero de enojo
-Es que eres demasiado linda- Se acercó para tomar una mejilla de su amada pelirroja mientras ésta la miraba de reojo- Esta es la única vez que puedo ver tu cara tímida, ¿Sabes?- Aprovechó para quitarle la cinta de su cabello dejando suelto su cabello
-Mi princesa…- Le habló de manera dulce y en menos de nada acarició la mejilla de su amada mientras ésta posaba una mano sobre su pecho- Kyoko, ¿Quieres?
-Yo…- La chica sonrió de manera pequeña- Cuando me tratas así simplemente no puedo resistir más
En menos de nada la pelirroja se tiró sobre la peliazul en un beso apasionado mientras se tiraban a la cama, en menos de nada Kyoko se despojó de su camiseta del Barcelona dejando ver su torso desnudo el cual era algo inferior al de Sayaka para nuevamente besarla apasionadamente mientras la peliazul le quitaba sus shorts mientras la mano de la contraria masturbaba el miembro.
La peliazul estaba tirada en la cama mientras la pelirroja destapó el paquete redondo dando a entender que era un condón pero no cualquier condón, era uno de esos que tenían un bonito olor a frutas en ese caso era un preservativo verde y… Nunca pensó por su cabeza que hubiera un sabor a manzana, su favorita.
Ya introducido el preservativo alrededor del pequeño musculo decidió tomar sutilmente la punta empezando a lamer alrededor del endurecido miembro sintiendo el grosor como las venas brotadas, comenzó a chupar la punta e introdujo lentamente la forma parada dentro de su boca mientras Sayaka sentía que la boca de su novia la hacía entrar al paraíso mientras dejaba que una mano de Kyoko acariciaba como movía uno de sus pechos.
La pelirroja quería poner a prueba su experiencia en la felación, no era una experta del tema pero quería tratar de hacer sentir bien a su amada mientras acomodaba varios mechones de su cabello, la mano libre Sayaka acariciaba esos hermosos cabellos tan fuertes y brillantes como la sangre. En menos de nada se apartó las bragas para sentarse sobre la pelvis de su amada dejándose introducir el pequeño puñal de carne, era bastante sorprendente como tremendo aparato la hacía sentir bien, resbaladizo al inicio pero disfrutable durante el trayecto.
Sayaka estaba sonriendo mientras sostenía las caderas de la joven sintiéndose bien mientras dejaba que su chica comenzara a cabalgar aunque estaba apretada, Kyoko sentía como ese potente puñal comenzaba a abrirla lentamente, no podía dejar de expresarse en pequeños gemidos junto con el fuerte aferro en los hombros de su contrario.
Era asombroso como ambas se aferraban y perdían la luz en medio de los empujes y movimientos mutuos entre ambas, Sayaka quería saber los límites de llegar hasta el útero, quería ver el lado más sensible de su amada pelirroja. Las manos de la peliazul comenzaban a jugar con los pequeños pero notables pechos, se acomodó hasta sentarse sin dejar de sostener la cintura de su amada que seguía moviéndose al ritmo de su amada, se sentía como una loca sintiendo como los besos de Sayaka mojaban sus senos.
-Eres… Una maldita…- Decía Kyoko que abrazaba con locura colocando sus manos sobre la fornida espalda de su amada
-Mmm ... Soy una lechera muy buena aunque ahora me siento especialmente lujuriosa- El tacto en la espalda de su amada daba la sensación de que ambas estaban empapadas durante mucho tiempo-Ng… No estás sudando mucho, ¿Eh?- Lamió el omoplato- Es un poco salado
-Decir cada… Pequeña cosa en voz alta… Como eso es vergonzoso- No dejaba de mover sus caderas- Tu también estas sudando
-Bueno, estuvimos bajo el kotatsu por bastante tiempo y ahora que lo estamos haciendo- Ahora tiraba a la pelirroja sobre la cama sin salirse de ella reanudando la acción mientras su cuello y caderas eran amarradas por las extremidades de su amada que quería anexarse más con la peliazul
-Nh... Ah... Eso se siente bastante bien como tan profundo…
La pelirroja en menos de nada empezó a expulsar su voz lasciva sintiendo como el puñal golpeaba y devolvía en medio de sus paredes mientras Sayaka estaba tratando de controlar su respiración sintiendo como su musculo se unía al interior de Kyoko como si la apresara dentro de ella pero no importaba, quería darle placer a su pelirroja hasta quedar agotada como en darle otra mejor noche en su vida.
Kyoko se sentía como una niña alzando los brazos para unir el cuerpo de Sayaka con el suyo mientras exclamaba algunas jergas sucias que daban más aumento a los motores de su peliazul, la joven luego de un rato estaba en sus límites, oír gemir y jadear a su chica como en verle su lado pasivo y sensible ya la puso hasta las últimas instancias, en menos de nada con un gruñido se vino en el interior de su amada.
La pelirroja se sintió morir cuando sentía que el fuego de su amada inundaba su ser entrándola en un calor más grande de lo normal como si hubiera estado gozando una estadía pequeña en el infierno, Sayaka le había dado tan duro que por un momento olvidó de la realidad solo llevándose llevar por el extasis.
La peliazul salió lentamente del interior de su chica viendo que casi todo el preservativo estaba lleno en la punta de su semen, si no le hubiera puesto ese preservativo que le dio Homura posiblemente la tendría más difícil que nunca con alguien de por medio. Tiró el preservativo hacia una cesta cercana y en menos de nada se acostó en la cama mientras su pelirroja estaba durmiendo en su pecho, ambas estaban agotadas, quizás tendrían más rondas pero en esta ocasión Morfeo haría de las suyas para cobijarlas en su mundo.
-Eso si que fue una buena cogida- Kyoko se acomodaba en el pecho de su amada espadachína la cual abrazaba dulcemente con tal de aferrarla a su cuerpo
-La proxima vez será una noche muy romántica- Dijo la peliazul la cual empezaba a bostezar mientras la pelirroja estaba sumiéndose en el sueño como si fuese una princesa encantada aunque Sayaka tenía algo de energías a lo cual encender el televisor en el cual aún seguía transmitiendo ese estúpido partido
Como era evidente, el Raimon perdió por goleada, peor que la goleada que le hizo Colombia a Argentina en las eliminatorias para el mundial de 1994 que se disputó en Estados Unidos, peor que la goleada que le hizo Alemania a Brasil en las semifinales del mundial de 2014 disputadas en las mismísimas tierras cariocas, peor que la goleada que le hizo Hungría de 10 goles a 1 ante el Salvador en el España 82…
Raimon sufrió una putiza de 13 a cero, el estadio desde el primer tanto del conjunto español quedó en silencio hasta quedar como un cementerio y hasta una ciudad abandonada luego de semejante mierda de partido aunque todo empeoró cuando hubieron protestas y saqueos en toda Inazuma, pues no creían que su amado equipo terminaría con otra horrible goleada luego de tanto tiempo.
Pero… Allá ellos, apostaba como siempre con Kyoko por el resultado del partido, la peliazul apostó por una goleada de 20 mientras que la pelirroja apostó por 30 pero ninguna dio en el clavo así un empate más entre ambas pero aquí no terminaban las disputas por tonterías, como siempre quien limpiaría el apartamento, quien haría el desayuno, quien haría otras cosas, ni modo se diría que su relación con Kyoko era como una viva rivalidad para toda la vida.
