Todavía puedo recordar los años locos, más de 85 años atrás la historia que está en los libros y páginas de internet de historia de hoy en día serian tomados como un grupo de tonterías o una historia de ¿Qué pasaría si? De los comics.

Pero bueno, usted no llego hasta aquí por escuchar lo que ya sabe.

Todo lo que puedo decir de cuando inicio, fue en el trabajo en conjunto con los mexicanos.

Aun me cuesta creer….. Me cuesta creer que fuéramos el segundo caso oficial de lo que vendría, ahora no sorprende, ¿pero en el momento? Es una mierda muy rara.

Fue por el 2028, después de la pandemia y la recuperación de sus efectos económicos, sociales y demás cosas que pasaron.

Los narcos en unos cuantos países de américa volvieron a las andadas, vendiendo sus mierdas y trabajando en sus planes de extorción y delincuencia. Fuera como fuera, en Argentina los destrozamos en las redadas, matando a los grandes y dejando cuando se salvaban a los tontos que los seguían. De esta manera cortamos en un tiempo moderado el liderazgo a nivel general, no extermino a la delincuencia, pero sin coordinación de la gente con cerebro y desorganizados los delincuentes comunes eran más fáciles de tratar.

Los mexicanos nos notaron y pidieron que mi equipo fuera como una colaboración mutua para luchar contra el narco tráfico, paso que mi gobierno acepto y partimos a finales de ese año.

Entrenamos a los novatos, compartimos planes de acción y participamos en 5 redadas exitosas. Fue en la 6 que todo se fue al carajo.

Aprendimos en esa misión que los narcos de peso en México eran más fuertes de lo que pudimos ver, sospechamos de eso en varias investigaciones y por vídeos previos en internet que mostraban como estos tenían armamento pesado… creímos que estos nos querían devolver el golpe, fue Juan Escorpión, el mismo narco que gano reputación y poder en poco tiempo del que sospechamos que podría atacar a varios oficiales. Fue una sorpresa cuando el llamo a la ley para pedir ayuda.

Entre gritos y desesperación el pequeño infeliz llamo al número de la policía federal entre una balacera que se podía escuchar desde el norte de México hasta el canal de panamá, el grito de desesperación era palpable.

"¡POR FAVOR DIOS, TRAIGAN AL EJERCITO!"

No tardamos mucho en ir a su base, casi un pequeño pueblo separado de puros delincuente y narcos. Destinados a sus familias y trabajadores, solo esperábamos a tener más pruebas para entrar con armas y tirar al bastardo a un agujero en la tierra… o a prisión, pero en su lugar fuimos recibidos primeramente por una señora ya entrada en sus 68 años y sus nietos, creo, que era su madre.

En estado de shock.

La pusimos a cubierta, la trataron de interrogar. Pero lo único que salió de sus labios fue.

"Demonios invisibles"

El equipo especial y los refuerzos nos preparamos, entramos al lugar después de unos 3 minutos más de viaje, en lo que era casi un pequeño pueblo… el lugar estaba destruido.

Los muros de los cobertizos y casas estaban manchados de sangre, cuerpos desgarrados y paredes cubiertas de agujeros de balas.

Pudimos ver de manera muy obvia que una pared fue tirada, por la forma en que fue tirada pudimos notar que fue envestida, en ese momento me cuestione muchas cosas.

No fueron otros narcos, no fuimos nosotros…. ¿fueron animales?

No había un auto en la pared que demostrara que fue hecho por el hombre, la escena no nos gustaba para nada.

Decidimos buscar sobrevivientes.

Caminamos por 2 minutos, o eso creo, por el lugar hasta que dimos el mismísimo Rey de Roma Juan Escorpión, dañado, con la ropa cara cubierta de sangre y desgarrada. La desesperación de su rostro nos mostró el miedo en su estado más puro.

Tampoco nos preparamos para ver lo que paso.

Nadie podría en esa época.

Simplemente se elevó en el aire, mientras su pecho sangro y abrió como si hubieras disparado con una pistola de alto calibre a una fruta.

La sorpresa nos duró unos segundos, pero juro por dios que se sintieron como varios minutos.

Dejamos nuestros cargadores vacíos, las balas volaron a lo que sea que en ese momento mato al tipo.

Gritamos, mientras disparamos gritamos como si nuestras almas fueran a salir por nuestras bocas.

El diablo invisible dejo al hombre.

Puedo decir que nos pasamos en ese momento, fue algo desconocido, actuamos como pudimos, como lo vimos mejor.

De Juan solo quedo un cuerpo baleado.

Seguido de un sonido de caída y un pequeño temblor, como si una vaca muy grande hubiera caído. No tardamos nada en recargar y nos dirigimos al cuerpo del tipo, con cautela y presión.

Recuerdo que me sude más de lo normal en esa ocasión, hay gente que cree tipos como yo no sentimos miedo, mierda que sentí miedo y presión. Pero al final y con todo ello el trabajo fue hecho.

Chocamos con algo invisible al ojo.

Fue impactante.

Como ese truco que hacen los mimos, esto era algo perturbador, para un tipo que mataba delincuentes eso es un nivel más alto.

Uno de mi equipo "Jorge", incluso se paro encima de eso una vez nos aseguramos que estuviera bien muerto, ¿las balas sobraban en ese tiempo, otros 2 cargadores menos no serían problema. Jorge parecía un extraño tipo de una película gringa.

En ese momento solo pudimos llegar a la conclusión que fuera lo que fuera eso, mato a todos.

No fue hasta que uno de los mexicanos dijo.

"Jefe, tiene que ver esto"

Fue en ese momento que me dirigí a su ubicación para ver la escena.

En ese momento pude ver muchas cosas flotando o recostadas en varias cosas de forma para nada normal.

Recibí una llamada por el comunicador.

"Pudimos ver todo"

En ese momento pude recordar, teníamos cámaras en los cascos.

Estamos llamando a los altos mandos.

Ese día corrimos con mucha suerte, volví a mi país y tome unos días libres.

Firmamos un contrato de confidencialidad, que no revelaríamos nada al público general.

Estuve bien con eso, solo quería descansar esos días.

Todo hasta que llego el ese día lunes.

Me metí a YouTube, al canal de ese tipo del sombrero de los tops, mostrando un vídeo un auto siendo aplastado, como si algo hubiera caído, como si un animal hubiera caído.

No tarde mucho en volver de mis vacaciones.

Mi pensamiento en ese momento fue que prefería estar cerca de las armas y mi equipo.