POV. Regulus

Subestimé mi mente, eso es lo que pasó.Al entrar a la tina quedé quieto como un objeto, aún con la calidez del agua y su dulce aroma a vainilla, la sensación de estar rodeado de agua es tan amplia que solo pude gritar con fuerza.

Las manos, amplias y suaves; no, pútrida y heladas. Me están jalando hacia el cuerpo, sigo gritando, no quiero ser mordido de nuevo…

-¡Regulus!- es una potente voz masculina, una voz conocida. Parpadeo y veo hacia arriba, la persona que me sostiene: cabello ébano y ojos grises, atractivo y con una empapada túnica de seda verde bosque.

-Papá- susurro, dioses, se ve tan sano y joven- Papá- lo abrazo llorando, lo dejo sacarme del agua y noto que me cubre con una bata. Dejo las lágrimas salir, hace tan poco papá estaba muerto, víctima de los ataques sorpresa de Voldemort.

-Hijo, ¿qué tienes?- me alza en brazos y me saca del cuarto de baño, me aferro a papá mientras intento aclarar mi mente.

-Tuve una pesadilla- le digo, escucho una ligera risa burlona tras de papá- Me ahogaba y, papá- me suelto a llorar, no puedo, es demasiado para mí.

-Sirius ve a tu cuarto, y por la diosa, prepárate para desayunar- le ordena mi padre a mi hermano de casi 13 años, escucho sus quejas pero…

-¡A tu cuarto!- la estricta voz de mi madre se alza ante mi hermano, no pude evitar estremecerme de sorpresa.

-No grites, mujer- le dice papá a madre con nula delicadeza. Siento que el ambiente se tensa y separo mi rostro del pecho de papá; ellos se ven con molestia y cierto deseo que jamás había notado- El niño esta alterado, vas a mandarlo a otro ataque de pánico- explica al verla entrecerrar sus ojos grises con frialdad.

-Solo esta vez te haré caso, Orión- le contesta madre con arrogancia y noto que un escalofrío recorre a papá mientras suspira con ¿deseo? ¡¿Qué clase de cosas está pensando mi papá al ser tratado así?! ¿Papá es un masoquista? Eso explicaría mucho, de hecho.

-Papá, ¿mamá está enojada?- les interrumpo, disculpen pero no quiero saber nada de su relación más allá de lo básico: se gustan, nos hicieron a Sirius y a mí, suficiente.

-Claro que no estoy enojada, contigo- me aclara mientras me coloca papá en mi cama y ella abre mi armario y va sacando ropa- Tu hermano rompió dos jarrones y el muy cínico no se ha disculpado, ¡quiere ir a Diagon mañana para ver a sus amigos, por si fuera más!- se queja madre y cruzo mirada con papá, el me ve con una leve sonrisa divertido… Será malvado, se divierte con la frustración de madre, tenía que ser un Black de la rama principal: Sadomasoquismo, rama principal; Locura sádica, rama secundaria.

-¿Y si no envían una carta a los padres de los amigos de Sirius y avisan que está castigado?- les pregunto con calma, recuerdo que le prohibieron ir pero él se escapó, fue una pelea monumental la de ese día- Incluso pueden decir que no se disculpó después de tirar algunos objetos que pudieron dañarlo, no midió el peligro en que se puso y lo castigaron para reflexionar- les digo, prefiero evitar dolores de cabeza por las peleas con Sirius.

-Es una buena idea, querida- dice mi papá a mi seria madre, ella asiente y le entrega la ropa que me escogió con una arrogante sonrisa.

-Voy a escribirles a los padres de sus amigos, no podrá encontrarse con sus amigos- sale divertida de mi cuarto guiñando el ojo derecho a papá y papá me sonríe cuando estamos solos. Con un movimiento de su varita, ya estoy arreglado. ¡Incluso me peino! ¿Qué planea?

-Van a ir a visitar a sus abuelos hoy, hijo- ¡No quiero saber porque! ¡Quita esa sonrisa pervertida! ¡Maldición, maldita mente adolescente mía!- Se quedarán hoy y mañana, voy a avisar a madre- Sí, ve y consigue que mi abuela te solape tu perversión contra la seriedad de mi abuelo, estás tan mimado por mi abuela como yo con madre.

Lo veo salir y solo puedo suspirar cubriendo mi rostro, ¡por los dioses! No quiero imaginar nada pero… Pensé que no se casaron por gusto ni opción; por lo que hoy he visto, diría que deseo carnal si hay y mucho. Sonrió y suelto una leve risa, mis padres si se quieren como pareja.

POV Normal

Sirius estaba desayunando bajo la mirada indiferente de su apático progenitor, el chico suspira con disimulo al ver llegar unas lechuzas, reconoce a Godric (la lechuza rojiza y de buen carácter de James), a Alix (la pequeña lechuza café dormilona de Peter) y el elegante Corvus (la lechuza negra de ojos azul de su padre).

Kreacher recibe y acomoda las lechuzas en una mesa con golosinas para las mismas y mientras las saluda, les retira los sobres y entrega todos al patriarca Black.

-Kreacher va por el pequeño maestro Regulus, Kreacher regresará en 3 minutos con el pequeño maestro- informa el elfo saliendo del comedor y Sirius ve a su padre leer los sobres. Walburga entra con calma y se acerca para susurra algo al oído de su esposo, este sonríe con un brillo intenso en sus ojos.

-Sirius Orión, tienes tres cartas de tus compañeros de escuela- dice Orión sonriendo a su esposa con una mirada que su hijo no logra descifrar; Walburga toma las cartas de su hijo y las pasa al menor. Este ve como sus padres tenían otras tres cartas y ambos las veían con una clara diversión.

-Papá, mamá, Sirius- saluda la voz infantil del menor de la casona. Sirius lo ignora a favor de abrir las cartas, pero escucha a su padre decir.

-Fleamont, Lyhall y Marie están de acuerdo con nuestra decisión sobre el castigo de Sirius Orión, avisaron a sus hijos- señala las cartas.

-Los Sangre Pura entienden, que bueno que todos los amigos de este niño tienen al menos un progenitor de los nuestros- dice arrogante la mujer mientras el más pequeño entra a la cocina y sale con un vaso de leche fría para sentarse y ver el show.

-¿Qué hicieron?- pregunta tenso Sirius.

-Le avisamos a los padres de tus amigos sobre tu castigo, por lo que no podrás ir a Diagon mañana con ellos- le informa Walburga con una gran sonrisa que resalta su belleza y su orgullo, Orión vea su esposa con un brillo en sus ojos y Regulus suspira por lo bajo.

-Van a ir, los dos, a casa de mis padres- les informa Orión señalando a sus hijos- Padre solo abrirá la red para su entrada, hasta pasado mañana nos veremos- Walburga ve curiosa pero interesada a su marido- Su madre y yo necesitamos discutir ciertos asuntos sobre su educación- les miente con descaro.

-¡¿Qué?! ¡Pero el viejo da miedo!- grita Sirius, y Regulus asiente levemente: su abuelo parecía un vampiro hambriento o algo así- ¿Y por qué no puedo ir con ms amigos?- reclama y Orión lo ignora a favor de leer las cartas mientras bebe un poco de su té de jengibre y yerbabuena.

-Estas castigado, sabes muy bien el por qué, Sirius Orión- dice con su poca paciencia su madre, la mujer lo ve con asco- Agradece que te permitimos las cartas de los mestizos y cállate- Regulus la ve y abre los ojos como platos.

-Un hijo de un dios en el mundo humano… ¡Un mestizo divino! No se les llama Híbridos sino semidios o mestizo- piensa el menor y empieza a atragantarse con su leche, al instante Kreacher aparecer y con un chasquido le salva- Gracias, Kreacher- le susurra, mientras Orión se alza y revisa su hijo menor- Estoy bien, papá, mamá- dice al verla de pie y baja la vista- Hoy no es mi día- piensa con una leve sonrisa de disculpa.

POV. Regulus

Vaya vergüenza pase en el desayuno, madre le ordeno a Kreacher vigilar que no me volviera a atragantar como si fuera un bebé. Lo único bueno es que Sirius olvido su pelea, aunque no su enojo. Ya son las 11 am y estamos preparados para ir con los abuelos, Sirius se ve muy molesto pero emocionado; lo entiendo, la abuela Melania es muy cariñosa con nosotros pero, el abuelo Arcturus da miedo, siendo un Nigromante ahora lo comprendo. Estoy seguro, sin embargo, que después de estar frente a dioses mi abuelo no me dará la misma impotencia ante él.

-Obedezcan a sus abuelos, es mi padre quien castiga y les aseguro que no quieren su castigo. Son desagradables- nos dice papá con una sonrisa divertida, es un sádico. ¿Cómo no me di cuenta antes? Cierto, veo a madre jalando la oreja de Sirius, madre es más sádica y lo opaca.

-Mansión Principal Black- grito al lanzar lo floo antes de que Sirius quien me sostiene, diga algo y nos mande hasta el otro lado del país.

Salimos con cuidado, o lo intente pues Sirius me empujo y caía cual largo al piso de la chimenea de la recepción de la Mansión. Unos tacones y la voz de nuestra abuela.

-¡Sirius, ten cuidado con tu hermano!- Si supiera que esto seguro que lo hizo apropósito, alzo la vista mientras me ayuda la elfina personal de mi abuela: Mindy- Debes ser más cuidadoso, eres el mayor y tu deber es cuidar a tu hermanito- lo regaña y veo a Sirius hacer una mueca triste, te comprendo hermano mí, desilusionar a la abuela Melania es horrible me dejo terminar de revisar y limpiar por Mindy.

-Abuela, estoy bien y fue un accidente, Sirius siempre me cuida- le digo con una leve mentira, desde que regreso como un Gryffindor me ha tratado como si no existiera. ¡Ni me escribió ni una vez!- ¿Sabes que van a discutir sobre nuestros futuros nuestros padres, abuela?- le pregunto, quizá solo sea mi mente adolescente y no había ningún plan de ese tipo.

-Ja, ¿ahora lo llaman discutir? Siguen como los adolescente hormonales de antes- dice y Sirius ríe pero yo me cubro el rostro ¡NO, no quería la confirmación!- No se preocupen, no creo que les den un hermanito o hermanita, esos dos no soportarían otra temporada de desvelos, aún no se reponen de la última y eso que ya tienes 11, mi Regulus- ahora la risa de Sirius desaparece.

-¿Van tener sexo?- ambos lo vemos y ella sonríe divertida- Pensé que iban a divorciarse o algo así- la sonrisa desaparece del rostro de mi abuela, mala elección de palabras, hermano mío.

-Tus padres se casaron por amor, Sirius, no bromees con algo así- le dice estricta y ¡de ahí lo saco papá!

-Melania, ¿llegaron los mocosos del mocoso?- siento el gran amor del abuelo, como una bofetada con clavos.

-Abuelo- saludo al viejo y sí, ya no me siento como una basura ante su mirada… pero la abuela es un buen escudo de su fría mirada, no es que me asuste ni nada.

-Leonis y el perro- nos saluda viéndonos y los tres lo seguimos a la biblioteca de visitas: libros oscuros muy básicos y mucha política en la biblioteca, Sirius ve el lugar con aburrimiento y niego a su cara de molestia.

-Soy Regulus y mi hermano es Sirius, abuelo Arcturus- le digo antes que Sirius se le lance y termine castigado.

-Lo que sea, Leonis- me ignora y veo a la abuela que niega con un suspiro con una sonrisa, ¿nos estás tomando el pelo, abuelo? No te veía de ese tipo, ya sé de donde lo saco Sirius. Por fin lo descubrí, ya sé porque nunca lo desconoció.