POV. Regulus

Después de la conversación con Alexander me decidí por empezar a leer el libro, era muy ligero aunque por fuera era muy grueso lo abro a la mitad y está en blanco por lo que regreso a la primera página y veo el título:

Rituales de la Diosa

Este libro solo puede ser leído en orden, querido lector, el conocimiento lo debe adquirir en su totalidad antes de avanzar.

Bien, tiene una magia de alto grado para verificar que sea leído, aunque ¿adquirir? ¿Podría ser que tiene uno para verificarlo? Mmm, sería raro pero… Bueno, empecemos.

Los Origines de la Bendición

En la Era del Mito los Dioses decidieron muchas situaciones que nos afectarían hasta hoy en día, una de ellas fue el ocultar el verdadero color del mundo. Fue la Señora del Matrimonio, la fiel esposa Hera quien pensando en los mortales sin más habilidad que el combate y la inteligencia dio la idea de protegerlos de las criaturas que solo los dioses y sus hijos con mortales podían derrotar.

Fue el justo señor del Inframundo quien pregunto a la Madre Magia su ayuda; dieron ideas todos quienes el Inframundo habitan y la Madre Magia acepto la idea de sus compañeros:

Un velo que cubra todo el mundo, un velo eterno de su magia. Pero, quien la tranquila muerte trae le dijo que habría que haber personas que vieran a través de este velo; la Madre entonces dio a todo ser vivo su bendición y cada que un nuevo ser que nazca conseguirá esta bendición al dar su primer respiro.

Sin embargo, el señor de la Profecía y la Verdad le pidió a la Madre que pusiera un límite con lo que se decidió que los hijos del vientre de la Madre Magia tuvieran la capacidad de quitar la Bendición de manera absoluta y sin vuelta a quien aprovechará en contra de los Dioses esta Bendición. También el poder usar la Bendición debía seguir rituales específicos que la dejarían dar rienda y eso sería el origen de los Magos y Brujas, Elfos y otros compañeros mágicos.

El capítulo acabo y con rapidez tomo un pergamino y anoto: "Todo ser vivo tiene magia y son los rituales los cuales despiertan esta magia" Dejó secar la nota y cambio de página, el título esta junto al texto, iba a empezar pero escucho la puerta abrirse.

-Mi niño, hora de dormir- volteo y veo a mi abuela, sigue tan arreglada y perfecta- Vamos, mañana reanudas tu lectura, necesitas acostarte- suspiro y dejo el libro cerrado para evitar que se maltrate, me lavo los dientes y me acuesto mientras mi abuela me arropa.

-Abuela, gracias por cuidarnos esta tarde junto al abuelo, ha sido un muy buen día- le digo cubriendo un bostezo, ella me sonríe.

-Cariño, no tienes que agradecer nada, lo hacemos con gusto, aunque Arcturus finja que no- me besa la frente y me acaricia las cejas con su pulgar, mis ojos están cada vez más pesados y… los cierro.

POV. Normal

Melania ve caer en un sueño a su nieto menor y se aleja de él, camina a las ventanas y revisa que estén cerradas. Al pasar por el escritorio ve el pergamino y lo coloca bajo el libro, su nieto le dirá lo que crea necesario por lo que no invadirá su privacidad. Antes de salir pone hechizos de alarma para pesadillas o enfermedad y sale mientras cierra tras de sí.

Cruza el pasillo y entra en la alcoba donde Sirius dormiría estas dos noches. El nieto mayor estaba molesto mientras era acostado por la magia de Mindy. Melania suspira y se sienta a lado de la cama.

-Sirius, deja de pelear y recuéstate- le ordena con delicadeza. Su nieto la ve con un mohín, la mujer observa como la poca grasa facial de la niñez ha desaparecido a favor de los angulosos y atractivos rasgos de los Black- Como has crecido este año, ¿muchas actividades y amigos en Hogwarts?- el chico deja de retorcerse y se deja arropar mientras la ve con curiosidad.

-¿Te interesa?- le pregunta con un brillo emocionado en sus ojos grises con un leve sub tono azul claro- Pensé que los Black no quieren oír de traidores de la sangre- le dice con burla y Melania se alza con un suspiro.

-Si deseas mantener tu vida escolar y tus amigos como tema aparte de la familia, puedes hacerlo sin buscar ofenderme, Sirius Orión- le contesta seria- Buenas noches, ni pienses en irte, la mansión esta sellada y solo Arcturus o yo tenemos autoridad en ella- se dirige a la puerta y antes de salir le dice- Y de verdad quería oír por ti sobre esto, pero…- hace una pausa mientras lo ve- No te volveré a molestar con ello- sale y cierra tras de sí con delicadeza mientras inhala profundo para calmarse.

-Mi querida maestra- la llama con gentileza Mindy, Melania le sonríe con tristeza- Mindy no quiere ver a su pequeña Melania triste, Mindy ayudará a la pequeña a estar feliz- toma de la mano a la mujer y vuelven a la habitación del nieto menor, entran y Melania sonríe al ver al pequeño abrazando su almohada con fuerza; pero la elfina se acerca al libro y le enseña la hoja mientras crea un luz leve que solo ilumina la hoja- Mindy cree que la pequeña Melania debe leer lo que el pequeño maestro descubrió hoy al leer sobre la Gran Señora- la mujer ve la elegante letra, demasiado cuidada para un niño de 11 años:

"Todo ser vivo tiene magia y son los rituales los cuales despiertan esta magia"

Siente un nudo en su garganta y vuelve a leerlo, ve a la elfina que se acerca para cubrir con las colchas al menor que se había destapado.

-¿Todos tienen magia?- la elfina la ve y se acerca para tomar la hoja y ponerla en su lugar- Mindy, ¿eso es verdad?- le pregunta mientras ambas salen.

-Sí, lo es- le contesta con suavidad y de la mano la acompaña a su tocador, la ayuda a prepararse para dormir- Mindy sabe que hay magia en todo ser vivo, Mindy nota que entre más pensante la magia llega con mayor facilidad y que cada ser vivo debe aprender a controlarla, Mindy sabe que el pequeño maestro Regulus fue elegido por la Gran Señora pero que esta le enviará un guía absoluto, Mindy se preocupa por la familia de la pequeña Melania porque esa persona es conocida y desconocida para Mindy- le explica mientras entran a la habitación matrimonial- Mindy le desea un buen descanso y dulces sueños- la deja sentada en la cama mientras Arcturus entra ya listo para descansar.

-Tengo que decirte algo- empieza Melania.

POV. Regulus

Me alzó de golpe y trato de respirar, sé que no estoy en la cueva, sé que no hay manos ni bocas, no hay nada maldito a mi alrededor, el veneno ya se fue y yo… Un chasquido.

-Pequeño maestro, ¿está bien?- mis ojos encuentran un par de bonitos ojos verdes y me acerco gateando sobre la cama, la elfina me abraza y acaricia la cabeza con suavidad.

-Una pesadilla, Mindy, solo una pesadilla- le contesto mientras bostezo en su abrazo, me gusta la elfina de mi abuela ya que es muy cariñosa y amable; si recuerdo bien, ha estado con mi abuela como su elfina personal desde que mi abuela era una bebé de pocos meses- Lamento haber interrumpido tu descanso- le digo mientras me separo, ella me ve con atención- Voy al baño, ¿me puedes traer leche caliente y un pequeño aperitivo?- le sonrió y ella suspira mientras asiente.

-Después de merendar se lava su boca y directo a dormir- me ordena- O Mindy lo noqueará- le regalo una gran sonrisa mientras asiento, me dirijo al baño y ella sale de mi cuarto.

-¡Qué lindo, mi hermano menor!- escucho y voltea a mi derecha, las ganas de ir al baño han desaparecido en su totalidad.

-Alexander, buenas noches- le susurro señalando el reloj que marca la 3:19 am. Los ojos azules ven la hora.

-Vivo en Estados Unidos, muñeca- me dice con calma viendo tras sí, una tarde muy luminosa. Su cabello brilla con un tono dorado mientras me observa- Tuviste un mal sueño, ¿o me equivoco?- asiento y él me ve comprensivo- Hermano mayor está al pendiente de ti, no temas confiar en mí, Regulus- lo veo sorprendido, quiero tocarlo pero…- Iré en poco, te veré en Yule y me instalaré en dos años a más tardar cerca de ti- le dice sonriendo suave, siento un ligero alivio. Él me… ¿él no abandonará? ¿No hará lo mismo que Siri?

-Pequeño Maestro- volteo y veo a Mindy ver el arcoíris con calma- Hijo de la Magia, Mindy lo saluda- dice haciendo una ligera reverencia.

-Mis saludos, Mindy, soy Alexander Jones- se presenta amable y sonriente con Mindy- Soy el nuevo hermano mayor de Regulus, pero es un gran secreto- le dice a la elfina.

-Por supuesto, Mindy lo mantendrá mientras el joven hijo de la Magia viene a cuidar al pequeño maestro- Mindy deja la leche y un sándwich a mi alcance- Mindy trae la merienda, coma y duerma-me ordena y le sonrió con cariño. ¡Amo a Mindy! La veo retirarse, nos dio privacidad. Alexander me ve con una profunda mirada pero de repente un ruido violento suena de su lado y el salta.

-Bueno mi hermano menor, debo irme… algo paso- se escuchan ruidos y gruñidos, como si hubiese un salvaje combate- Nos vemos, bye- y desaparece pero puedo observar una habitación con muchas camas improvisadas, los niños corriendo con armaduras y espadas… tan jóvenes como yo, alguno algo mayor, quizá de 18.

-Idiota Alex- es una voz tétrica algo joven y veo la piel morena del tono de Thanatos pero este es un joven de unos 15 o 16- Se corta la…- pasó la mano por el arcoíris y quedo todo en silencio.

-Alexander- susurro preocupado, veo la merienda y la como con cuidado, al terminar dejo todo en la mesa de noche y me dirijo al baño para después regresar a la cama. Me recuesto pero…

Estoy preocupado, espero y Alexander este bien. Suspiro y me alzo con cuidado, salgo de mi cuarto mientras me acerco al de Siri, ¿me aceptará? Tiemblo de inseguridad y niego.

Corro a la habitación de mis abuelos y toco con suavidad, según recuerdo algo dicho por mi tía Lucretia, el abuelo tiene sueño muy ligero. Al poco se abre y mi imponente abuelo se muestra en su ropa de cama, me ve con el sueño aún en su rostro.

-¿Puedo dormir un poco aquí?- le pregunto con miedo, mis padres siempre me rechazaron con vehemencia en mi niñez. Mi abuelo suspira y me abre paso a su habitación.

-En medio- me ordena en un bostezo, me recuesto viendo a mi izquierda a mi profundamente dormida abuela. El abuelo se recuesta al otro lado mío, me jala a su brazo izquierdo y cubre mis ojos- Duerme- siento su magia mezclarse con la mía y un gran sueño me rodea. Estoy a salvo, seguro…