Saludos yo soy ShadeLink o simplemente Shade, esta es mi primer historia espero les guste, si es así no olviden de dejar review eso me motivaría a seguir escribiendo, actualizare la historia cada tercer día, espero les guste la historia.
The Legend of Zelda no es de mi propiedad, su historia y personajes son propiedad de Nintendo, solo escribo con fines de entretener y sin fin de lucro.
Antes de que los espíritus, la vida y el tiempo mismo existiesen, en el mundo solo existía el caos. Fue entonces cuando tres diosas doradas descendieron desde los cielos para traer el orden. Din, la diosa del poder creo todo el mundo material, Nayru, diosa de la sabiduría dio ley y orden, Farore, diosa del valor creo todas las formas de vida que habían de coexistir en paz y armonía. Una vez concluida su misión las diosas abandonaron el mundo y en el punto desde donde partieron dejaron tres triángulos dorados, capaces de conceder cualquier deseo sin importar la persona que lo pidiese, estos triángulos pasaron a ser conocidos como la sagrada Trifuerza.
Sin embargo miles de años han pasado ya desde que las diosas regresaron a los cielos, incontables seres malévolos han intentado adueñarse de la sagrada Trifuerza, mas cada vez que el mal surge, también lo hacen dos héroes que lo derrotan, las rencarnaciones de la diosa Hylia y del héroe legendario, siempre renacen cada vez que el mal amenaza al mundo. Pero con el pasar del tiempo el mal dejo de aparecer y se vivían tiempos de calma por lo que estas historias solo se han convertido en meras leyendas que la gente de vez en cuando cuento como historias para dormir a sus hijos o como cuentos fantásticos que jamás ocurrieron.
Hyrule Capital: Año 57400 d.H
Día: Lunes 16 de marzo
Hora: 07:43 a.m.
Era una mañana tranquila, los pajarillos cantaban, el sol era cálido y corría una suave brisa refrescante entraba por la pequeña ventana de una pequeña habitación de un pequeño apartamento, donde se encontraba un chico retorciéndose bajo la suavidad de las sabanas a causa de un molesto pitido.
-¡Nooo, no quiero levantaaarmee! Aún es muy temprano- Decía aquel joven con extremo cansancio.
Con una gran pesadez en su cuerpo se levantó a pagar el muy molesto sonido de su alarma, abrió bien los ojos y noto algo muy peculiar en el reloj de su celular, su cara empezó a palidecer al darse cuenta de lo que era.
-¡Las 7:43! Maldición llegare tarde a la escuela.
De un salto se levantó de la cama y se dirigió a la ducha, una vez dentro se empezó a lavar los dientes al mismo tiempo que se bañaba, no podía perder más tiempo, salió en tiempo record de ducharse en opinión del joven, agarro lo primero que vio de ropa, un pantalón de mezclilla azul con una camisa rojo quemado, recogió su mochila, salió de su apartamento y comenzó a correr a toda velocidad.
Por suerte para él la escuela no estaba demasiado lejos de su hogar, recorrió las mismas calles que siempre recorría para llegar, paso al lado de aquel local de jarrones antiguos que por alguna razón le llamaban profundamente la atención, por la casa de aquella ancianita que todas las mañanas se encontraba regando su jardín, el mismo perro ladrando al cartero, en fin lo mismo de todos los días.
Continuó su camino un poco más lento pues ya había logrado ingresar a su escuela solo le quedaba llegar al salón de clases.
-Uff aún quedan 3 minutos si alcanzo a llegar, de cualquier forma el profesor siempre llega tarde- comento para sí mismo.
De pronto por estar en sus pensamientos chocó con aquel conocido monumento.
-Ja, ja olvide que estabas aquí amiga- dijo dirigiéndose a la estatua.
Era un precioso monumento que parecía un ángel con las manos juntas en su pecho, sin embargo era una obra a la diosa Hylia, donde tenía una gastada y vieja placa de oro que ponía "A nuestra querida diosa que nos ha librado del mal desde tiempos inmemoriales".
El joven reanudo su marcha al salón de clases, entro y deposito su mochila bajo su asiento, al tiempo que alguien familiar para aquel joven le hablaba.
-Hey Link ¿otra vez se te hizo tarde eh?-
Link se volteo de inmediato y pudo ver de quien provenía la voz, un joven más alto que el, delgado y castaño con una llamativa camisa amarilla.
-Ah eres tu Cocu, si se me hizo un poco tarde pero ya sabes lo normal- dijo con una sonrisa
-Ay Link tu nunca cambias, desde que somos niños siempre te levantas tarde- dijo con una mano en su rostro
-Ja, ja sabes lo que dicen el mal habito no se quita-
-Si ya me pude dar cuenta-
Los amigos seguían conversando y el profesor al fin llego al salón de clases, un hombre mayor, barba, bigote y cabello cortó color gris a causa de su edad.
-Lo siento muchachos llegue con un ligero retraso de tiempo pero en fin, empecemos la clase de historia, hoy hablaremos...-
-Y como siempre el profesor Auru llega tarde- pensó Link
El día escolar continuo con normalidad para Link, era lo de siempre conversar por las mañanas con Cocu, encontrarse en los pasillos con Ravio, ser molestado por Mido y Villan, almorzar con Saria, Medli e Ilia; y al salir irse acompañado por Ravio y Cocu a las clases de esgrima, al terminar con el esgrima irse a trabajar al bar de su jefa y amiga Telma.
Días comunes y monótonos para algunos, pero para Link cada uno era un buen día y no le importaba que tan repetitivo pudiera ser, el los veía como un día agradable.
Link llegaba a su apartamento a las 06:50 p.m. como todos los días, hacia su tarea y para terminar de la mejor forma posible solo había una opción….comer, ah pero no cualquier comida pues hoy sería algo diferente, era nada más y nada menos que una deliciosa pizza de peperoni, la favorita de Link. Termino su comida y se fue a su cama a dormir y esperar el comienzo del nuevo día.
Hyrule Capital: Año 57400 d.H
Día: Martes 17 de marzo
Hora: 07:06 a.m.
El despertador de Link sonaba como de costumbre sin embargo esta vez se despertó temprano, se levantó, se fue a duchar y se cambió, algo sencillo como siempre pantalón de mezclilla color café y una camisa verde militar. Salió de su apartamento y emprendió su camino a la escuela, pero había algo extraño en este.
-Qué curioso, juraría que esta tienda era de jarrones antiguos- dijo Link realmente confundido al ver la tienda de aparatos electrónicos –Bueno al parecer estaba equivocado- se dijo convencido.
Siguió con su camino, vio a la misma ancianita en su jardín, pero el perro de siempre no estaba, solo estaba el cartero. Link confundido se acercó con aquel hombre.
-Parece que el perro hoy no lo está molestando- dijo Link con una ligera risa
-¿Perro? ¿Cuál perro muchacho?- dijo el cartero confundido.
-Ya sabe, el perro que siempre lo molesta al intentar dejar el correo en esta casa-
-Lo siento chico creo que te estas confundiendo, nunca he tenido problemas con ningún perro, bueno al menos no en esta ruta-
-Oh….bueno… sí creo que me confundí, nos vemos- dijo confundido el joven mientras se alejaba del lugar.
-Qué extraño, la tienda de electrónicos y ahora el perro que jamás existió pero… ¡Por el amor de Nayru siempre ha estado ese perro y la tienda de jarrones!- Se decía Link confundido.
Pasaba por las calles, evadiendo los automóviles, aun confundido por lo que acababa de pasar. Llego a su escuela y noto algo extraño, el monumento a la Diosa Hylia tenía algo diferente, no tenía esa vieja placa de oro y parecía que ahora era ligeramente más chico el monumento.
Link seguía mirando el monumento fijamente cuando alguien toco su espalda.
-¡Hola Link!- dijo una chica de baja estatura y con cabellos verdes.
-Hola Saria….-Dijo Link mientras veía muy atento al monumento.
-¿Qué te ocurre Link, estas bien?- dijo la chica algo preocupada.
-Hmm….Saria…. ¿No crees que hay algo distinto en el monumento a la Diosa?-
-Pueeess….no….esta como siempre ¿Por qué Link?-
-¿¡Como siempre, pero entonces como explicas en donde está la placa!?- Grito Link algo alterado al notar otro cambio en su día a día.
-¿Placa? ¿Cuál placa? Link este monumento siempre ha estado así, recuerdas incluso ayer dijiste que se veía muy triste al estar así sin nada- Dijo Saria confundida.
-¿Dije eso? No, no porque ayer choque contra el monumento ahí vi esa placa…..lo siento Saria me tengo que ir- Dijo Link y se fue corriendo al salón de clases.
Al llegar se encontró a Cocu, quien noto que Link venía con una cara de preocupación y nerviosismo.
-Hola Link, ¿Estas bien? Te ves un poco mal-
-Aaaaam….si, creo, hay algo extraño que está pasando, pero en fin ahora no es tiempo, no acabe la tarea del profesor Asteus ¿tu terminaste?-
-¿Tarea? ¿Profesor Asteus?- dijo Cocu muy confundido.
-Si ya sabes, las ecuaciones diferenciales que nos dejó el Profesor Asteus- dijo Link con un poco de preocupación temiendo lo peor.
-Link no hay ninguna ecuación de tarea y no tenemos un profesor Asteus…..-dijo Cocu aún más confundido.
-¡Claro que hay tarea, eran cinco ecuaciones y yo hice cuatro me falto una!- dijo Link mientras buscaba su cuaderno en la mochila.
-Link… ¿Estas bien?- dijo al ver que Link tenía la cara pálida.
-No pude ser….donde están las ecuaciones que hice….- Decía muy preocupado Link
-Link relájate no había tarea, mejor toma asiento ya llego el profesor Auru-
-¡Que pero si son las 07:50!- dijo Link exaltado.
-Link ya sabes que el profesor Auru siempre llega temprano- Dijo Cocu con una ceja arriba y media sonrisa.
-¡QUÉÉÉ!- dijo Link gritando fuertemente –pero si ese viejo siempre llega tarde- Pensó Link asustado.
-Joven Link no haga escándalo y tome asiento- Regaño el profesor Auru
Link no lo escucho y salió corriendo del salón, debía ordenar sus ideas, el mundo había cambiado esa era la única forma de decirlo, como podía ser que lo que siempre era igual de un día para otro se fuera sin dejar rastro.
Recorrió la escuela intentando organizar sus ideas, pasaron las horas y por más que lo pensaba siempre llegaba a la misma conclusión, definitivamente algo estaba mal con su entorno. Miro la hora en su celular y la era el momento de sus clases de esgrima así que se dirigió al gimnasio de la escuela donde entrenaba.
Al llegar al lugar se puso su equipo y se equipó su espada en la espalda como de costumbre, se dirigió con sus compañeros y comenzó con sus clases. En esta ocasión su pareja seria Ravio.
-¡Ja! No puedo creerlo después de tanto tiempo por fin logré vencerte- exclamó Ravio con emoción mientras con su espada apuntaba a Link quien estaba en el suelo
-Te felicito amigo…-
-¿Te encuentras bien? Te veo un poco distante, con la mente en otro lado-
-Si… no te preocupes todo bien-
-Lefhart, Egonus ya es hora la clase acabó- ordeno el profesor de esgrima a los jóvenes
-En fin debo irme al trabajo nos vemos Ravio-
-Si… cuídate Link-
El joven salió de su escuela y se dirigió al bar en donde trabajaba el cual quedaba a unas cuadras más, cerca de la tienda de jarrones o la tienda de electrónicos, cosa que lo tenía confundido. Llego a su trabajo y comenzó con sus deberes sin embargo su mente aun trataba de encontrar una explicación lógica a lo que sucedía.
-Tal vez me equivoque de ruta… puede ser que no tomara la calle de siempre y por eso no vi aquella tienda de los jarrones… o quizá la tienda de electrónicos siempre estuvo ahí y no la vi… tal vez me confundí con el profesor y con la tarea debo admitir que soy muy distraído…- pensaba Link intentando clamar su mente
-Oye chico ¿Todo bien? Tu mente parece estar en otro lado- dijo su jefa Telma interrumpiendo los pensamientos al muchacho
-Si… o no… es solo que tengo muchas cosas en la cabeza-
-Sabes no hay problema si hoy sales temprano, es más, ve a tu casa y descansa ya cuando te sientas mejor regresas-
-Si eso hare la verdad no me siento muy bien… gracias Telma cualquier cosa yo te aviso-dijo el joven y salió del establecimiento
Link había llegado a la salida del bar, necesitaba tomar aire, comenzó a caminar hacia su casa cuando de pronto vio como una limosina se le acercaba. La limosina portaba el símbolo de la familia real, lo que indicaba que alguien de la monarquía de Hyrule estaba en ella. Al joven se le hizo extraño que alguien de esa categoría se encontrase en esos lados de la ciudad. El vehículo se detuvo a su lado, la puerta se abrió y de ella salió una mujer alta, cabello gris con ojos color carmesí, se veía que era joven y fuerte pues su complexión la delataba.
-¿Tu eres Link Lefhart?- preguntó la mujer
-Sí, ese soy yo- dijo Link con desconfianza
-Perfecto, joven Lefhart la familia real requiere de su presencia de manera urgente- dijo aquella mujer.
-¿La familia real? ¿Para qué?-
-Es clasificado por favor, suba a la limusina no hay más tiempo, no me obligue a usar la fuerza- dijo la mujer mientras sacaba una pequeña pistola.
-¡De acuerdo no hay por qué ponerse violentos!- dijo Link asustado con una ligera sonrisa.
Link subió a la limosina, dentro se encontró con una persona, al acostumbrarse a la iluminación del interior logró ver mejor aquella figura, era una joven hermosa de aproximadamente la misma edad que el, tal vez menos, tenía el cabello rubio, piel blanca y unos ojos azules como el cielo, portaba un vestido elegante y una tiara en la cabeza, de inmediato supo de quien se trataba.
-¡Princesa Zelda!- dijo al tiempo de que se inclinaba en forma de respeto a la princesa de Hyrule.
-Hola joven Link, tome asiento no es necesaria tanta formalidad- comento la princesa con una sonrisa amable.
Link obedeció a la princesa y tomo asiento en la limosina.
-Princesa disculpe pero me dijeron que la familia real solicitaba mi presencia, ¿usted sabe a qué se debe?- Pregunto Link de forma respetuosa.
-En realidad era yo quien quería verlo joven Link- dijo la princesa con una ligera risa
-¿Usted? Bueno dígame princesa ¿Cómo puedo servirle?-
-Joven Lefhart… ¿Ah notado últimamente algún extraño cambio?
-¿Cambio extraño?-
-Si algún cambio en lo que usted considere normal, desde un cambio pequeño hasta un cambio grande-
-Bueno ahora que lo dice si pero seguramente son inventos míos, creerá que estoy loco- dijo Link con una sonrisa nerviosa
-Dígame esos cambios por favor- pidió amablemente la princesa
-Bueno, una tienda cerca de mi casa cambio, un perro desapareció, un monumento de mi escuela es diferente, ayer me encargaron tarea pero ahora me dicen que no es verdad e incluso desapareció lo que yo hice, bueno eso no fue tan malo- dijo Link con una sonrisa- ah sí y un maestro desapareció… Pero por más que lo pienso no tiene lógica esto, como le digo todo esto deben ser inventos míos-
-Bien joven Link, le creo pues todo lo que usted acaba de decirme es real, el mundo está cambiando- dijo de manera seria la princesa
Link no podía creer lo que escuchaba, en verdad todo estaba cambiando, no estaba loco, él tenía razón.
-¿El mundo está cambiando? ¿Entonces tengo razón? ¿No estoy loco?... pero aun así ¿Por qué me busca princesa?-
-Joven Link necesitamos de su ayuda, alguien está cambiando la historia…-
