Era una noche fría con luna llena, una joven de cabello morado dormía plácidamente en su cama, su nombre era Sugiura Ayano, y esa noche tenia un dulce sueño...

Era un campo de flores, uno bastante grande, la joven estaba acostada en las flores, estaba tan relajada, hasta que escucho un grito el cual provenía de otra chica

-¡Ayano!...- Se oía desde la lejanía

-¿Ella? ¿Qué hace ella aquí?- Se preguntaba la chica hasta que efectivamente otra joven de su misma edad estaba aquí frente a ella por arte de magia

-Ayano, al fin te encuentro-dijo un chica rubia de listón rojo y ojos celeste, no era cualquier chica, era la chica que la logro enamorar… Toshino Kyoko...No... Ya no quería estar cerca de ella, le había hecho tanto daño, siempre tan sonriente, y feliz, creyendo que todo el mundo también lo estaba...

-¿Me buscabas? ¿Para qué? ¿Que no estabas con Funami-san?-Dijo ligeramente enojada

-¿Ah? Pero vine corriendo a verte...- Dijo Kyoko algo triste porque parecía que ella no era deseado por la pelimorada.

-Adiós...- Dijo simplemente la pelimorada mientras caminaba para irse de ese lugar.

-¡No! ¡Espera! No te vayas, tenemos que hablar -Dijo la rubia agarrando su muñeca para detenerla, hasta que se dio cuenta que ella estaba llorando, sintió un agudo dolor en su pecho, al ver esas lagrimas caer de su hermoso rostro. Kyoko no lo entendía, mientras que Ayano estaba en las mismas, Kyoko estaba saliendo con Yui y no con ella, ¿Por qué esa tonta cerebro de ron con pasas sentía dolor por ella y no por Yui?... No lo entendía.

-¡Déjame Toshino Kyoko!-dijo soltándose de su agarre- ¡Tú no entiendes! ¡Tu no entiendes nada! ¡Eres una idiota!- dijo con lágrimas en sus ojos purpura- ¿Quieres decirme otra virtud de Funami-san? ¿Una noticia? ¿Algo del club de entrenamiento? Si es eso no me importa- Dijo, pero después sintió un agarre más fuerte en su muñeca.

-No…- Dijo secamente- Quiero saber porque estos días has estado tan fría conmigo

-¿Por qué? ¿Te digo porque? ¡Porque sales con Funami-san si no sientes nada por ella! ¡¿Que no entiendes que me gustas?!...

-¿Ayano?

-¡Sí! ¡Me gustas Toshino Kyoko! ¡Y mucho!"-Dijo sacando todos sus sentimientos- Me gustas... Me gusta tu forma de ser... Tan sonriente... Tus ojos... Todo... Me gusta todo de ti- Dijo con una sonrisita y sus lágrimas dejaban de salir.

La rubia otaku estaba impactada, emocionado y... ¿Feliz?... Si, estaba feliz

-Ayano...- Sonrió- Tú también me gustas...- dijo sonrojándose

Ayano quedó con los ojos abiertos como si esas simples fueran un tremendo golpe, no podía creérselo, sus sentimientos eran por fín correspondidos pero...

-¿Que hay de Funami-san?-Dijo mientras mostraba una cara de tristeza

Kyoko solamente sonrió más, y sin que Ayano se diera cuenta, la abrazó, con mucho cariño.

-Yui es mi mejor amiga, todas ustedes son mis amigas… Pero ellas y todo el mundo me dan igual al saber que me amas- dijo susurrándole al oído.

La pelimorada simplemente sonrió cálidamente, después de tan breve silencio ambas chicas se fueron acercando, hasta que se dieron un largo beso y de pronto una especie de lluvia roja cayó sobre ellas.

-¡Ah-La pelimorada despertó de su dulce sueño al sentir que la tocaban- ¿Que demonios haces?- le dijo a la persona que dormía a su lado.

-Jugando"-dijo una voz de mujer- ¿Porque sonreías mientras dormías?- preguntó

-El día en el que nos declaramos-Dijo sonriendo- Jamás olvidare ese día

-Yo tampoco, fue el día en que conocí a mi esposa-dijo la rubia sonriente -Y hablando de eso, ¿De que era la lluvia de sangre que hizo ese día?

Ambas se rieron bajito y se dijeron

-Chitose…