LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENCEN, SON PROPIEDAD DE MASASHI KISHIMOTO.

NOTA: Si notan que los horarios se repiten, es porque pasan las cosas simultáneamente, recuerden que este fic es jodidamente enredoso.


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CAPÍTULO 6: HERMANAS. (Shimai san)

Eran las siete en punto de la mañana cuando los ojos se Hiashi Hyuga se abrían con sorpresa.

—Buenos días otou san— exclamo un joven de cabellos blancos y ojos azules entrando sin siquiera pedir permiso — en vista que ayer no asistieron a nuestro compromiso, me tome la libertad de venir hasta aquí para que sean ustedes quienes me inviten a tomar el té esta vez— la actitud tan altanera y sínica no le caía del todo bien al líder de los Hyuga, pero debía aguantarse y soportar si quería que las cosas continuaran según lo acordado.

—Buenos días Toneri sama, será un placer— respondió con la mejor cara que pudo.

—Y bueno, ¿en dónde está mi prometida? —cuestionó observando su entorno, para luego voltear repentinamente hacia el Hyuga— quiero verla… ¡ya! — ordenó. Hanabi quien veía la escena a lo lejos apretó sus puños con fuerza, todavía no hablaba con él, ni lo conocía y ya sentía que lo odiaba; era presumido, arrogante… ¡un tipo insufrible!

—En un momento la verás— respondió soportando su "tonito de voz" — tenga paciencia.

— ¡Que sea ya! — demandó alzando la voz y Hiashi respiró profundamente.

—Hanabi— le habló haciendo que la niña fuese hacia él.

—Buenos días— hizo una pequeña reverencia hacia las personas presentes, solo por educación — ¿Qué se le ofrece Otou san?.

—Llama a tu hermana, dile que su prometido ha venido a verla

—Si Otou san, con permiso— exclamó sin dejar de mirar al chico, quien le devolvía el gesto, luego volvió a hacer una pequeña reverencia y subió por las escaleras hacia la habitación de Hinata.

—Pasemos al salón — dijo el Hyuga guiándolos con la mano.

Cuando entraron Toneri sonrió inspeccionando todo el lugar como si tratase de buscar algún detallito qué poder criticar. Su palacio al igual que la mansión de los Hyuga era lujosa; con vasijas ancestrales carísimas, vajillas de oro, paredes de mármol y diamantes de diferentes quilates, pero, por supuesto que no lo reconocería, al contrario — "Que imitaciones tan buenas, casi parecen originales" — pronunció con veneno. El líder Hyuga optó por guardar silencio, definitivamente esa mañana sería muy larga.

Por otro lado Neji se preparaba para salir cuando vio a Hanabi tocar la habitación de Hinata con insistencia.

— ¿Qué ocurre Hanabi sama? — le preguntó notándole algo extraño

—El "prometido" — mencionó con desdén— está aquí.

— ¿Cómo? — cuestionó confundido abriendo los ojos de par en par.

—Que el prometido de Hinata ha venido sin previo aviso y quiere ver a mi hermana— luego de sus palabras ambos escucharon un sollozo, voltearon hacia la puerta y la vieron parada frente a ellos, sus lágrimas comenzaban a hacer acto de presencia… otra vez.

—Hinata sama— susurró viendo su sufrir.

—Onee chan, mi padre dice que bajes, vamos a tomar el té— Hinata volteó hacia ella y Hanabi pudo notar la inmensa tristeza que reflejaban sus ojos. Nadie hasta ahora le había dicho nada, únicamente se había limitado a aceptar las órdenes de su padre, pero realmente no entendía del todo la reacción de su hermana— ¿onee chan? — le preguntó cuando la vio derrumbarse en la línea de la puerta— ¿estás bien? — Neji agachó la vista y apretó sus puños.

—Hinata sama, vístase—le ordenó, haciendo que ella voltease a verlo ¿de verdad?, pensó sintiéndose traicionada por él— No me mire así, su boda es mañana, ¿no?, el día apenas comienza, así que no se deprima, tenga valor, y afronte con orgullo lo que venga. Tomaremos el té y después iré con él, yo se lo prometí y se lo voy a cumplir—Hinata asintió— Hanabi, yo sé que no entiendes nada, pero te suplico que no te alejes de tu hermana, ¿de acuerdo?

—Lo haré Neji nii— sabía que no era momento de hacer preguntas, simplemente apoyaría en lo que pudiese— Vamos onee chan, cámbiate.

Hinata secó sus lágrimas, tomó rápidamente una ducha y se puso el kimono más bonito que tenía. Quería verse atractiva para cuando fuera con él, (si es que eso sucedía); uno color lila con flores adornándolo; sakuras que se intercalaban entre blancas y rosa pastel, un maquillaje bonito y no tan cargado que combinaba con su vestimenta; sombra lila muy tenue, mejillas con un ligero color durazno y labios rosados naturalmente. Tras casi media hora de espera bajó al salón principal, dejando a su paso una estela perfumada a lilas, su flor favorita.

—Buenos días— habló haciéndoles una reverencia cuanto entró a aquella habitación. Toneri observó detenidamente a la muchacha que recién entraba y sonrió de lado.

— ¡Vaya! —exclamó con ironía— y yo que pensé que eras tan fea que el sujeto que te embarazó solo quería satisfacer sus necesidades momentáneas, pero ya veo que me he equivocado— los cuatro Hyugas apretaron sus dientes— y mira que yo nunca me equivoco, considéralo un… milagro, pero en fin, es un alivio para tu familia que luzcas mucho mejor de lo que esperé— Hiashi levantó disimuladamente una ceja, Neji cerró los puños, a Hanabi se le revolvió el estómago y Hinata sintió unas enormes ganas de abofetearlo hasta el cansancio.

— ¡Sea más respetuoso! — demandó Neji viéndolo con desdén. Toneri esbozo una maliciosa sonrisa.

— Soy el hijo del feudal y un sirviente como tú, no va venir a darme órdenes— exclamó mirándolo como si fuese inferior. La manera en la que se expresaba era simplemente asquerosa. Neji arrugó la nariz mientras Hanabi y Hinata lo veían de reojo.

— ¡Ya basta! — Intervino Hiashi, mirando fijamente a Neji— es de mala suerte discutir antes de una boda, Neji, discúlpate con Toneri sama— Neji volteó a verlo con molestia, él obedecía todas las órdenes de Hiashi, pero había llegado a su límite. Además la sonrisa que tenía aquel idiota en su rostro le fastidiaba; esa sonrisa que tenían todos los hijos de funcionarios importantes quienes creían que el mundo iba a dejar de girar solo porque ellos lo ordenaban.

— ¡No! — contestó enojado levantándose de su asiento. Solo por esta vez omitiría toda orden dada por el Hyuga

— ¡Neji! — gritó, viendo la cara de molestia del prometido de Hinata.

— ¡No, lo siento Hiashi sama, no lo haré!…. con permiso— le dijo, viendo de reojo a Hinata, quien se había mantenido en silencio en todo ese tiempo. Ella entendió de inmediato su comportamiento, sabía que la actitud de su primo, era simplemente una actuación para poder salir e ir a hablar con "Itachi".

—Lo siento mucho Toneri sama, le ruego nos disculpe—pronunció el líder Hyuga, escuchando el cerrar de la puerta y viendo a la vez el furioso rostro del joven, mientras Hinata y Hanabi permanecían sin decir o hacer absolutamente nada.

—Tch— masculló el Hyuga, saliendo a las 8: 35 a toda velocidad del clan. Sabía que debía comportarse a la altura, pero con ese imbécil era imposible. Definitivamente no podía dejar que Hinata se casara con ese infeliz y además no era el único que lo pensaba. Perdonaría a Shisui si era necesario pues prefería un Uchiha indiferente y mentiroso, que a un niño mimado, altanero y ambicioso con aires de grandeza o en su defecto que Hinata se encargase sola de criar del bebé alejaba de la aldea, del escándalo y sobre todo de él, pues al final era mucho mejor que condenarla a una vida con ese desagradable sujeto o al lado de un hombre que no era capaz de reconocer a su propio hijo —niñato idiota— expresó con odio. Sin embargo no sabía ¿qué debía hacer primero?... ¿ir a preguntarle a Kiba si su hermana de verdad había regresado con el Uchiha o enfrentarlo directamente?

Tras diez minutos meditándolo, llegó a la conclusión que era mejor ir y preguntar directamente a los Inuzuka, de no ser cierto, dejaría que Hinata fuese a hablar con él, conforme lo pactado ayer, pero si era verdad, entonces apoyaría a Hinata en lo que ella decidiera, aun cuando eso significaba ir contra el propio Hiashi.

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8:45 AM.

Toc-toc-toc.

Escucharon los Inuzuka a las siete cuarenta y cinco de la mañana. Kiba y su madre estaban preparando el desayuno como todos los días.

Tsume abrió la puerta y vio al Hyuga —Hola Neji, pasa —le indicó viendo la lluvia que continuaba cayendo.

— ¿Neji? — cuestionó Kiba ante la mención de su madre.

—Discúlpenme— pronuncio un tanto afligido— y perdonen que sea tan directo, pero… ¿es verdad que Hana y Shisui regresaron? — no era el momento de andar con rodeos, una respuesta contundente y rápida era necesaria.

Tsume y Kiba se vieron con sorpresa ante la confesión — de… ¿de dónde sacas eso Neji? — cuestionó Kiba sin poder creerlo— mamá… ¿tú lo sabias? — la mujer negó.

—Yo estoy igual de sorprendida, Hana no ha dicho nada.

—Hinata sama dice que los vio juntos ayer, él estaba regalándole flores y ella las aceptó, asumió una reconciliación.

—Eso no puede ser cierto Neji, Hana estaba furiosa con el Uchiha, no hay manera.

—Kiba— interrumpió su madre— ve por Hana, dile que baje— Kiba asintió y subió hasta el cuarto de su hermana. No alcanzo a tocar la puerta cuando escuchó el ruido de la regadera.

— ¡Hana, mi madre quiere hablar contigo, baja! — pero ella no escuchó—¡HANA! —insistió un par de veces hasta que obtuvo respuesta.

— ¡Ya voy! —exclamó desde adentro de la regadera.

— ¡Te esperamos allá abajo, es importante! —fue lo último que le dijo, para posteriormente bajar con su madre y Neji.

—Lo siento, está tomando un baño, ¿quieres algo de tomar mientras esperas? — preguntó notando como éste movía insistentemente sus manos y su pie derecho— ¿Qué ocurre Neji?, ¿tienes prisa?

—Algo—respondió, pero tampoco podía obligarla a salir completamente empapada, le tocaba esperar.

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Habían transcurrido más de diez minutos tras la salida de Neji y Toneri pidió hablar a solas con Hinata. No muy convencido Hiashi aceptó su petición únicamente porque conocía lo caprichoso y fastidioso que podía llegar a ser y no estaba de humor para aguantarlo.

—Muy bien Hinara— pronunció el muchacho levantándose de su asiento.

—Hinata— corrigió ella, causando cierta molestia en él.

—Si como sea, pedí hablar a solas contigo porque considero que, en vista de la situación debemos hacerlo— exclamó comenzando a caminar alrededor de ella, Hinata por su parte respiró profundamente mientras sus ojos lo seguían y la incomodidad comenzaba a hacerse más grande.

—De- ¿de qué? — preguntó tímidamente viendo como el hombre jugaba con uno de los jarrones más preciados de su padre.

—Ambos sabemos que esta unión es un mutuo acuerdo, un trato entre tu padre y yo para… salvaguardar el buen nombre de tu familia por…—paró volteando lentamente hacia ella para observarla fijamente con ese tono tan burlesco que ya lo caracterizaba — cierto asunto que… debe de mantenerse en… secreto— sonrió viendo como la Hyuga le apartaba la mirada, él sabía perfectamente que ella sabía a qué se refería y disfrutaba molestarla.

—Lo- lo entiendo— dijo apretando sus labios, por supuesto que se había dado cuenta de sus intenciones, la estaba hostigando y haciéndola menos para su disfrute. Le molestaba que se creyese tan omnipotente.

—El hecho que entiendas con pocas palabras te hace ver un poco… inteligente…aunque si te soy sincero no lo fuiste cuando permitiste que ese…. "malviviente" —expresó don desprecio— eyaculara dentro de ti…—Hinata se puso de pie inmediatamente, viéndolo con furia, sus dientes se mantuvieron apretados y sus puños comenzaron a cerrarse con fuerza. —¡¿Cómo se atreve?!, — cuestionó indignada levantando la voz— ¡¿con que derecho me habla de esa manera?! — le parecía increíble que estuviese hablando de su intimidad de manera tan fresca, era tan poco delicado y grosero. Era un hecho que se estaba burlando de ella, además llamaba a Itachi malviviente cuando evidentemente no tenía cara para hacerlo.

—Con el que me da tener que casarme contigo por tus… urgencias —pronunció con sugerencia y burla al mismo tiempo. Hinata se levantó de inmediato sintiendo por primera vez su sangre hervir.

— ¡No se moleste!— contestó intentando contener su ira— no es necesario que se "sacrifique" por mi familia— pronuncio con sarcasmo. El chico volvió a sonreír burlonamente, mientras continuaba dando vueltas a su alrededor.

—No…— respondió casi riendo— yo no me sacrifico… por nadie— susurró muy cerca de su oído izquierdo— que te quede claro— Hinata movió su cabeza hacía la derecha y lo siguió de nuevo con la mirada— si yo acepté casarme contigo, siendo ya una mujer "manoseada" —Hinata alzo una ceja— no fue para salvarte de las habladurías, miradas ni nada por el estilo, mucho menos para darle un apellido decente a eso que llevas ahí dentro— dijo con desdén, Hinata apretó mucho más los dientes — no, "querida" yo no doy paso sin saber dónde piso ,yo no arriesgo si sé que no voy a ganar nada.

— ¿A qué se refiere? — le preguntó con sorpresa ante su confesión. Ahora que veía las cosas con claridad y su mente por fin reaccionaba, si lo pensaba bien y en base a las actitudes que había tomado para con ellos, le generaba cierta incertidumbre y miedo saber, ¿qué tipo de trato había hecho con su padre?, porque era más que obvio que ese hijo de papi, no se iba a conformar con cualquier cosa, además de las groserías que su padre le había dejado pasar.

— ¿No te lo dijo? — cuestionó sonriente, Hinata negó— pues bueno, como nos vamos a casar es necesario que empecemos esta relación sin ningún tipo de… "secretos", así que por consideración a nuestra futura, feliz y prospera vida marital te lo diré — pronunció derrochando sarcasmo— un intercambio, mientras yo aparento que quedaste embarazada dentro de nuestro matrimonio….

— ¡Sí! — lo interrumpió — ¡eso ya lo sé, me refiero a usted! … ¿qué pidió usted? — estaba preocupada porque era el hijo del feudal, por lo tanto provenía de una familia con una buena posición económica y social, ¿Qué más quería?

—Reconocimiento y poder— respondió con seriedad mirándola fijamente. Hinata ladeó un poco la cabeza y entrecerró los ojos tratando de entender sus palabras, ¿reconocimiento?... ¿poder?, ¿realmente los necesitaba?, de hecho "los tenía".

—Pe- pero usted… es hijo del señor feudal, tiene dinero, sirvientes que lo atienden y lo obedecen en todo, goza de reconocimiento y es respetado por todas las naciones…no…no entiendo.

—Sí, es cierto, soy conocido y respetado por todas las naciones, pero eso es debido a mi padre y ya estoy cansado de ser su sombra, así que, conseguiré mi autonomía sin renunciar al poder.

— ¿Cómo? — la Hyuga estaba demasiado confundida— ¿Qué poder podría proporcionarle nuestro matrimonio?

Él sonrió— más de lo que te puedes imaginar— Hinata lo miró con extrañez— eres… la hija mayor del líder Hyuga, ¿no?

—Si… pe- pero no entiendo, ¿Cómo podría obtener poder?

—Es muy sencillo, cuando nos casemos asumiré de inmediato el puesto de líder de clan Hyuga, como tu futuro esposo tengo todo el derecho— expresó sonriente.

—Pe- pero eso no es posible— respondió, más que sorprendida estaba desconcertada— no importa si llega a ser mi esposo, solo un Hyuga de sangre puede ocupar el puesto de líder del clan.

—Yo soy la excepción a esa ridícula regla, además fue tu propio padre quien me lo ofreció a cambio de mi silencio, a cambio de no decirle a todo el mundo que la heredera del respetado e intachable clan Hyuga, dio el mal paso.

—Entonces, ¿es todo parte de un chantaje?

—Awww vamos no lo digas así, suena muy feo, es más bien una compensación a cambio de un favor que les voy a hacer.'

—Pero usted lo tiene todo, ¿por qué?

—Nunca he sido conformista— respondió sonriendo ladinamente— siempre busco tener más y ésta es mi oportunidad para ser el líder de un clan importante y dejar de ser "el hijo del feudal" ¿no te parece maravilloso que tu futuro esposo quiera superase? — le interrogó levantando una ceja.

—Lo que me parece es que es demasiado ambicioso— respondió viéndolo con desdén.

— Llámalo como quieras—sonrió llevando ambas manos detrás de su nuca— prefiero ser la cabeza de un gato que la cola de un león y si nuestro matrimonio me va a ayudar a tener poder absoluto sobre un clan entero, entonces lo prefiero mil veces a tener que seguir obedeciendo las reglas de mi padre, yo nací ordenar no para que me ordenen— dijo tomando una copa y sirviéndose un poco de sake. Hinata no podía creer que su padre le hubiese ofrecido eso a cambio, era preferible irse lejos y criar a su hijo sola, a dejar el futuro del clan en manos de alguien como él, ¿en que estaba pensando?. Quizá lo más probable era que su padre no conocía la clase de persona que era, porque no encontraba otra explicación— así que como veras este matrimonio es muy conveniente para mí, lo voy a tener absolutamente todo— paró quedando frente a la Hyuga— además como ya dije anteriormente, no eres tan fea, tienes buen cuerpo, cara, me gustas físicamente… estás…buena — pronuncio lascivamente recorriendo con la mirada su cuerpo.

Hinata se echó para atrás y tapó sus pechos cruzando los brazos—no pretenderá que… —pausó sintiendo escalofríos bajar por su espalda.

— ¡Por supuesto! — afirmó altivo— vas a ser mi esposa, así que tendré todos los derechos, por lo que deberás ser muuuy complaciente conmigo— relamió sus labios.

— ¡De ninguna manera! — replicó asustada. Ella jamás dejaría que alguien como él la tocase de esa forma, no lo amaba ni siquiera lo soportaba— nu- nunca pasará nada entre noso…

—No puedo ni imaginar— la interrumpió sin dejar de sonreír— cuanto te disfrutó el otro, ni cuanto gozaste, pero supongo que fue una experiencia… más que fascinante, bastante placentera, digo, llegaste tal punto de dejar que él…

— ¡Cállese! —grito dándole una bofetada. La cabeza de Tonerí se movió hacia la derecha y rió burlonamente — la verdad es dura… ¿no es así? — cuestionó enderezándola de nuevo. Hinata comenzó a respirar agitadamente, era la única forma en la que podía dejar salir su rabia y la impotencia que sentía en ese momento — ¿qué sucede?, awww… ¿estas enojada? — continuó molestándola acariciando un mechón de su cabello, Hinata inmediatamente reaccionó dándole un manotazo— ¡no me toque! — gritó con el ceño fruncido.

— ¡Yo te toco cada vez que quiera! — respondió sosteniendo fuertemente su muñeca— si no te gusta, lo siento por ti, porque viniendo de un clan tan conservador y tradicional, debiste pensar mejor las cosas antes de andar de ofrecida— Hinata volvió a hervir, apretó sus puños e intentó con la mano que le quedaba libre golpearlo con el puño, pero su acción fue anulada inmediatamente por él.

— Te deje pasar la primera, pero una segunda no— pronunció con seriedad.

—¡Si piensa que después de esto me casaré con usted, está muy equivocado!.

Toneri apretó fuertemente sus muñecas haciendo que Hinata hiciera un gesto de dolor — ¡Escúchame bien!" — pronunció jaloneándola— ¡no me interesa lo que quieras, tu padre ha dado su palabra, me debes devoción y respeto, así que vas a tener que obedecer y cumplir toda orden dada por mí!

— ¡Jamás! —le gritó intentando zafarse de su agarre. ". Un calor intenso nació dentro de ella, por primera vez sintió el odio recorriendo sus venas, ni él ni nadie, iban a volver a lastimarla. ¡ya no más, ya era suficiente de esa Hinata abnegada y llorona, era el momento de sacar las uñas y ser valiente, incluso si eso significaba ir en contra del feudal, su hijo o de la voluntad de su propio padre pese al miedo que le tenía.

— ¡¿No has entendido?¡—preguntó acorralándola entre su cuerpo y la pared, Hinata a pesar de su repentina valentía tembló asustada ante su acción; él era mucho más grande y fuerte que ella y en esa situación estaba completamente segura que su propio padre con tal de mantener intacto el nombre de los Hyuga era capaz de pasar por alto sus acciones, incluso si la golpeaba, además estaba embarazada por lo que enfrentarse a él no era una buena opción y Neji quien era la única persona capaz de defenderla no estaba, así que resistiría un poco más, solo hasta que regresara — vas ser una esposa sumisa y obediente— pronunció entre dientes acercándose a ella inspirando el aroma de su cabello— así que… si yo digo que saltes, vas a saltar, si tengo ganas lo vamos a hacer , yo tengo la última palabra ¿entendiste? — ella no respondió, simplemente se quedó mirándolo con temor— ¡¿entendiste?! —repitió de nuevo y Hinata asintió— perfecto— dijo soltándola para posteriormente sonreír, supo de inmediato que la tenía dominada y más que tener el apoyo de su padre, también lo tenía a él, tenía a Hiashi Hyuga en sus manos— así que espero que mañana te arregles bonita para mí y seas provocativa en nuestra noche de bodas… "mi amor" —Hinata lo vio con desprecio mientras se sobaba las muñecas y estuvo a punto de volver a enfrentarlo, pero se contuvo, Eran las nueve en punto cuando salió de aquella habitación y temerosa subió a su cuarto a esperar por Neji, todavía le quedaba esa esperanza.

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9:10 AM.

La espera era larga y tediosa, Hana se había dado el tiempo de arreglarse y maquillarse. Se iba a ver con Shisui esa tarde y el motivo lo ameritaba, debía verse bonita para él. Se puso un kimono morado con pétalos blancos impresos en él y un ligero maquillaje con sombras color durazno, mejillas rosadas y labios también naturalmente rosados.

—Lo siento— comentó sonriendo mientras bajaba las escaleras. Su familia notó al instante su cambio, ella nunca vestía con kimonos, ni mucho menos se maquillaba.

— ¿Hana? — preguntó Kiba, asustado de su cambio. Su madre entrecerró los ojos, quizá Neji tenía razón.

—Entonces es cierto— pronunció Neji al ver la joya que resplandecía en el dedo de ella— usted… realmente regresó con él.

Hana suspiró al ver la incredulidad de su familia y no los culpaba, seguramente les era extraño, pero ahora que sabía la verdad no había motivos para callarlo— Si, regresé con él esta mañana— confesó haciendo que tanto su familia como Neji arrugaran la nariz.

—Pero Hana, ¿Cómo pudiste?, ¿Cómo te atreviste?, ¿Por qué…

— ¡No oka san!— interrumpió viendo fijamente a Neji. Ella sabía perfectamente lo que el Hyuga estaba pensando— Neji— lo vio seriamente— yo no los he fallado, ni mucho menos los he traicionado — el Hyuga levantó una ceja— escúchenme bien, Shisui no es el padre del hijo que Hinata está esperando.

Todos los presentes la vieron sorprendida, sin poder creer en sus palabras, ¿era posible que Hana recurriese a semejante mentira con el único propósito de quedarse con un hombre?, ¿pesaba más su dignidad o el amor que sentía por él? — ¡¿Qué está tratando de decirme Hana san?! — cuestionó Neji indignado ante su insinuación. Hinata no era ninguna cualquiera.

—Calma Neji— habló serenamente— yo no estoy insinuando nada, pero sé… ¡que no es de él!

—Hana… ¿Cómo sabes eso? — cuestionó su hermano

Ella suspiró. Sabía que no podía decir "que era de Itachi", porque hasta ese momento no estaban seguros de que fuese cierto. Hinata había mentido, y ni ella ni Shisui entendían, ¿por qué?, pero si estaba escondiendo algo más, entonces era deber de Neji preguntárselo a ella— Por ahora, no puedo decírselos, pero Neji, se de muy buena fuente que no es de Shisui, hubo una gran confusión que nos afectó a todos, pero sería irresponsable de mi parte señalar a alguien si no estamos completamente seguros de lo que estamos diciendo.

El Hyuga apretó los puños —Hana san, ¿me está diciendo que hay otro hombre involucrado?— ella asintió dejándolo en shock— ¡eso… eso no puede ser, es imposible que no sea de él! — el Hyuga negaba insistentemente— lo está inventando todo ¿no es así?, lo hace para poder continuar con sus planes de matrimonio, ¿verdad?, la… ¡la convenció con un ramo de flores!

— ¡Neji!— lo interrumpió colocando ambas manos sobre sus hombros— ¡no sé de qué ramos de flores me estás hablando, pero te estoy diciendo la verdad, es más, Shisui estaba tan sorprendido como yo, ni siquiera sabía que lo estabas culpando del embarazo de Hinata!..

—Es obvio que lo iba a negar.

—No Neji, Shisui dijo que iría personalmente a preguntarle a Hinata ¿por qué lo culpa?

—Hana— intervino su madre— tu sabes algo más, ¿verdad?

—Sí— suspiró de nuevo— pero como mencioné anteriormente, no puedo decirles, porque de no ser verdad, estaremos culpando a alguien más, tal cual lo hicimos con Shisui.

—Hana, ¿estas completamente segura? — volvió a cuestionar Kiba.

—Si Kiba, no hay duda sobre ello, el bebé de Hinata no es de Shisui.

—Entonces— pronunció Neji todavía incrédulo— ¿de quién es?

—No lo sé — respondió Hana, mirándolo con pesar— pregúntaselo—Neji volteó de nuevo hacia ella. ¿estaba diciendo la verdad o solo era una excusa para continuar con su romance?, le era inconcebible pensar que Hinata hubiese mentido, ¿con que propósito?, además nadie más que él había visto su sufrir, no tenía sentido. De cualquier forma, debía preguntárselo, porque tampoco era ético desconfiar de la manera en que lo había hecho de la Inuzuka.

—Con permiso— dijo repentinamente y se fue tan rápido como pudo. Los Inuzuka lo vieron con tristeza, pues su expresión facial demostraba mucho más de lo que dejaba ver.

—Sabes de quien es, ¿verdad? —preguntó su madre cuando vio que Neji se había alejado lo suficiente. Ella asintió, pero con una sola mirada les dejo saber que no les diría absolutamente nada.

Iba saliendo del clan Inuzuka mientras recordaba las palabras que Hiashi le había dicho en la madrugada.

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FLASH BACK...

—Neji, escucha bien lo que tengo que decirte, tal vez se te haga extraño, pero quiero que estés cerca de Hinata cuando se case

— ¿Por qué Hiashi sama? — pregunto intrigado, viendo como él hombre miraba al horizonte. Ese día el líder Hyuga había estado particularmente nervioso.

— Cuando busqué un marido para mi hija, no pensé en las consecuencias que esto podría acarrear, o más bien, no esperé que un hombre de nuestra "clase", de renombre, criado dentro de una de las mejores familias se atreviese a actuar de la manera en la que lo ha hecho.

— ¿A qué se refiere Hiashi sama? — no entendía del todo sus palabras.

—A que reconozco que ésta ha sido la estupidez más grande que he cometido en toda mi vida — Neji en ese momento lo observó con asombro y preocupación, que Hiashi Hyuga, siendo un hombre tan frio, soberbio y perfeccionista se estuviese expresando de esa forma de sí mismo era increíble.

—Po- por favor Hiashi sama, dígame de una vez… ¿Qué sucede?, ¿tiene que ver con el clan, verdad? — el líder lo vió fijamente con asombro y asintió— supuse que solo así, usted accedería a tal decisión.

—Sí, él aparentó querer ayudar, cuando lo único que estuvo haciendo fue preparar la trampa, y yo caí en ella— pronunció entre dientes apretando sus puños—maldita sea la hora en que la se me ocurrió ir a hablar con él— expresó golpeando la pared— yo solo quería que no fuera juzgada ni despreciada por los demás.

—Hiashi sama— susurró viendo su actuar.

—Me amenazó y no me quedó más remedio que entregarle el liderato del clan a cambio de su silencio.

—Eso es absurdo, es… humillante Hiashi sama— pronunció Neji con molestia— ¿no cree que es mejor que Hinata se vaya de la aldea y tenga a su hijo lejos?, habrán más especulaciones si usted le entrega el clan a alguien que no pertenece a él. ¿no lo cree?

—Lo sé Neji, y lo pensé, pero él ya lo sabe y amenazo con inventar mucho más de lo que realmente es. Si Hinata no se casa con él, hablará y la honra de nuestra familia quedara por los suelos, en cambio sí acepto sus condiciones aunque no sea un Hyuga de sangre, la gente entenderá mi decisión porque al ser hijo del feudal se tomará como un tipo de arreglo familiar.

—De verdad cree que… ¿se atreva?.

Hiashi sonrió— Toneri es un sin vergüenza sin escrúpulos, capaz de asesinar a su propio padre con tal del lograr sus ambiciones, si no lo ha hecho, es por la cantidad de seguridad que hay dentro del palacio, en cuanto a nosotros puedes estar seguro que no se detendrá ni dudara en difamarnos— Neji respiró profundamente y se agarró la frente— por eso aunque lo dudes y a pesar de las estupideces que ha hecho, me duele y me pesa tener que casar a Hinata con ese malnacido, pero ya no hay marcha atrás— Neji abrió los ojos completamente sorprendido, era la primera vez que veía al líder Hyuga tan decaído, completamente derrotado.

—Si la hay Hiashi sama— Ahora más que nunca debía convencer a Shisui Uchiha que se hiciera responsable. Hiashi lo observó fijamente.—lo sabes — el asintió— dímelo— exigió.

—Lo siento Hiashi sama, pero no puedo.

— Es Hinata quien te lo impide, ¿verdad? — volvió a asentir. Hiashi cerró los ojos lentamente y dio media vuelta— si lo ves, dile de mi parte que si de verdad es hombre, que repare el daño que ha hecho, que recapacite o no estará en su conciencia— luego de esas palabras caminó a lo largo del pasillo parando justo antes de doblar la esquina — ¿Cómo te enteraste? —cuestionó sin voltear a verlo.

—Lo supuse, ha estado preocupado y pensativo toda la semana, eso no es normal en usted, además es su hija mayor y… sabemos lo que eso significa — Hiashi volvió a sonreír.

—Siempre has sido bastaste perspicaz— terminó para luego continuar su paso, muriendo de rabia e impotencia de tener que estar a merced de otros; por un lado tener que ceder a las exigencias y amenazas del bueno para nada de Toneri, y por otro le asqueaba el solo pensar que casi casi tenían que rogarle al tipo que había deshonrado a su hija.

FIN FLASH BACK.


—Maldición— exclamó parando antes de salir de los dominios Inuzuka. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Ir con Hinata y preguntarle por el verdadero padre aunque eso significase dudar de ella o buscar al Uchiha?. Pensó por un momento y al final, decidió ir con él, si resultaba ser inocente, solo entonces iría con Hinata y le preguntaría ¿por qué había mentido? Y si no, entonces cumpliría con la promesa hecha a Hiashi Hyuga.

—Neji—escuchó sintiendo una mano sobre su hombro justo antes de salir del clan y giró hacia esa persona— ven conmigo, es importante— el Hyuga asintió a pesar de saber que Hinata lo esperaba con ansias, pero la situación era critica en ese momento y al no tener un nombre en concreto no había mucho que hacer.

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9:05 AM.

Hinata estaba de espaldas, apoyada sobre sus rodillas, cubriendo su rostro con ambas manos mientras lloraba, Neji no regresaba y la situación era mucho peor de lo que se imaginaba. La desesperación y el miedo aumentaban con cada segundo transcurrido. Temerosa escuchó la puerta de su habitación cerrarse. Alguien había entrado y rogaba que no fuera ese hombre…

—Onee chan— se calmó cuando escuchó la voz de Hanabi.

— ¿Qué sucede Hanabi chan?— preguntó, limpiando su rostro sin voltear a verla

—Eso lo que quisiera saber yo ¿qué ocurre?

—Na- nada, no pasa nada no te preocupes.

La menor suspiró con pesadez, de tonta no tenía un pelo; tanto llanto de su parte, la frustración de su padre, lo preocupado que estaba Neji sumando la actitud de esa mañana, una apresurada boda, así como también el hecho que su padre le dejara pasar tanta grosería a ese hombre, no, Hinata no podía seguir negándole las cosas, no cuando todo demostraba lo contrario — lo sé— habló haciendo que la mayor voltease a verla desconcertadamente.

—Nh no sé a qué te refieres— contestó nerviosa.

—Sé que estas embarazada, sé lo desesperado que está Otou san, sé sobre ese "acuerdo" de matrimonio y sé también que no quieres decirle a Otou san su nombre

—Ha- Hanabi—murmuró respirando agitadamente, las palabras de su hermana la habían dejando completamente sorprendida, ¿Cómo se había enterado? —nh- no Ha- Hanabi chan, es- estás equivocada nh- no….

—No intentes negarlo, escuché la conversación con Toneri sama —la mayor agachó la cabeza — la persona de la que hablaban Neji nii san y tú es… él ¿verdad?—Hinata asintió, ya no tenía caso continuar negando nada— lo que no entiendo es… ¿por qué? — Hinata volteó a verla de nuevo— ¿Por qué ocultaste su nombre?, ¿por qué no se lo dijiste a Otou san?, ¿Por qué prefirieres someterte a él?, ¿por qué Hinata, por qué? — cuestionaba al mismo tiempo que la tomaba de los hombros y la sacudía. Hinata abrió los ojos completamente, mientras veía la reacción de su hermana, era la primera vez que Hanabi se atrevía a tratarla de esa manera y más al notar cierto tono de reproche en su voz

— ¡Porque es demasiado vergonzoso! — respondió poniéndose de pie, para volver a darle la espalda.

— ¿Vergonzoso? — expresó confundida y un poco asustada a la vez— ¿por qué?... ¿Qué hiciste onee chan?

—No puedo decírtelo— pronunció con la voz entrecortada.

Hanabi rodó los ojos, le dolía ver sufrir a su hermana, pero por un lado estaba cansada que lo único que hiciera fuese llorar, como si con eso solucionara las cosas, pero haría lo que fuese necesario para hacerla confesar— si no me lo puedes decir y dices que es demasiado vergonzoso, entonces eso quiere decir que…. — paró para generar más inquietud y curiosidad en su hermana, se miró las unas tratando de actuar de manera despreocupada, mientras Hinata volteaba a verla "disimuladamente"— estuviste con varios y no sabes quién de todos ellos es el padre, o quizá te embarazaste de un hombre casado— Hinata dio media vuelta viendo a su hermana con horror, mientras la menor sonreía internamente.

— ¡Ha- Hanabi… ¿Cómo se te ocurre?!... — preguntó asustada.

—Bueno, si no me quieres decir, no me lo digas, pero tampoco puedes pretender que no saque mis propias conclusiones, y si no me desmientes, entonces quiere decir que no estoy tan equivocada— sabía que ponerla en el peor de los escenarios la haría hablar, aunque realmente la creía incapaz de cualquiera de las dos acciones dichas por ella. Hinata suspiró, cerró los ojos y se dejó caer en sus piernas, Hanabi se acercó a ella— por favor onee chan, dímelo, lo que sea dímelo.

Hinata hizo un esfuerzo por contener sus lágrimas y abrió los ojos para ver fijamente a su hermana— Me… enamoré de un hombre— "si lo sé, Itachi san", pensó la menor— y cuando él me dijo que me amaba, fui muy feliz, nos vimos varias veces a escondidas y pasaron cosas entre nosotros —"si ya me imagino que cosas" volvió a pensar— pero él… estaba comprometido — Hanabi se quedó boquiabierta, no era posible que su hermana hubiera sido capaz de hacer algo así, si antes lo había insinuado había sido de broma, únicamente para incomodarla y hacerla confesar.

— ¡¿Cómo te atreviste Hinata?! — la miró con reproche — ¡Otou san se esmeró en nuestra educación, para que fuéramos decentes y ahora resulta que tú…

— ¡Hanabi! — interrumpió entre llanto— no me mires así, no me hablas así, yo…no sabía que él estaba comprometido—ahora fue la menor quien agachó la cabeza — nunca imagine que un una persona como él, tan correcto, amable y gentil me mentiría de esa manera, lo creería de cualquier otro menos de… Itachi san— dijo susurrando su nombre.

— ¡¿QUEEEE?! — Hanabi vio a su hermana completamente sorprendida, nunca esperó que Uchiha Itachi le hiciese caso, ni que fuese él, el padre de su hijo— shhh... baja la voz por favor— imploró. La menor asintió aun sin poder creerlo, así como tampoco que estuviese comprometido y mucho menos que fuese tan irresponsable y mentiroso, cuando prácticamente tenía una reputación intachable en la aldea — no puedo creerlo….¿Itachi san comprometido? —preguntó viendo a su hermana asentir— pero…¿con quién? —volvió a preguntar y fue entonces que Hinata se puso de pie, camino hacia la ventana, respiro profundamente y con todo el dolor de su corazón respondió —Con Hana Inuzuka—Hanabi levantó ambas cejas al principio y después las bajo haciendo un gesto de extrañez.

— ¿Ahora comprendes?, por eso no puedo decirle a Otou sama su nombre y no para protegerlo a él, sino por mi… ¿Cómo le iba a decir a nuestro padre que me embaracé del prometido de la hija y futura líder del clan Inuzuka?, ¿Cómo le iba a decir que por mi culpa canceló su boda? y menos cuando… ella también está embarazada y Kiba es uno de mis mejores amigos. Cuando lo supe, se me cayó la cara de vergüenza y me sentí la peor de las mujeres— pausó para tomar un poco de aire, mientras su hermana se limitaba a escucharla—además… ayer se reconciliaron y seguramente continuarán con sus planes de matrimonio y yo… —pausó tratando de contener sus lágrimas— estoy obligada a casarme con Toneri sama— pronuncio quebrándose, sus lágrimas volvieron a brotar y cerró los ojos con fuerza comenzando a respirar agitadamente.

Hanabi estaba bastante confundida Hinata le decía cosas que contradecían otras que ella misma había visto— no entiendo— habló por fin después de varios minutos de silencio. Hinata volteó a verla limpiando su rostro— ¿Qué es lo que no entiendes ?, todo está muy claro Ita…

—Hmmm…no —volvió a interrumpirla— según yo, es Shisui Uchiha quien está comprometido con Hana san y no Itachi— pronunció rascando su cabeza

— ¿Qué dices?, ¿Cómo sabes eso? — pregunto acercándose lentamente a ella.

—El día de la celebración de Konoha, cuando me abandonaste y te fuiste como loca detrás de Itachi san, vi que Shisui y Hana san iban tomados de la mano, al parecer pasearon juntos toda la noche y justo antes de regresar a casa —Hanabi comenzó a reír un poco— vi que Hana san lo llevaba cargando hasta el clan Uchiha, porque el muy tonto pateó la taquilla de concreto y se le hinchó tanto el pie que no podía ni caminar y luego en la academia un compañero dijo que Shisui san le había dado dinero para comprar un anillo, pero se escapó sin comprarle absolutamente nada, eso sin mencionar que había rumores que tenían meses saliendo a escondidas— Hinata palideció, caminó lentamente hasta la cama y se sentó en ella, sin poder asimilar lo que Hanabi acababa de decirle.

—Pe- pero entonces si…si es así… po- ¿por qué Itachi san estaba tan enojado conmigo?, ¿Por qué dijo que jamás me iba a perdonar? , ¿Se habrá ofendido por…—pausó recordando el día de su regreso; cuando después de haber terminado y a pesar de sus dudas la había buscado y tratado con amor, cuando a pesar de su actitud había sido comprensivo, cuando le había dicho que la amaba —entonces…—paro de nuevo, recordando la preocupación en su rostro y sobre todo la inocencia que a través de su actuar, su voz y sus ojos reflejaban— ¿lo acuse injustamente? — no tenía otra explicación, pues aquel día Itachi parecía que de verdad no sabía de lo que estaba hablando — pero entonces— sonrió— eso quiere decir que su enojo se debe a que él cree que existe alguien más — pronunció, teniendo en mente aquellas palabras "te lo suplico Hinata dime de una buena vez por todas si ya no me quieres o si existe alguien más, porque de ser así, yo te juro que jamás vuelvo a molestarte, es más ni siquiera volverás a saber de mi" — sí… es por eso Hanabi chan, está molesto conmigo porque el día que fue a verme yo…lo trate mal y lo corrí porque pensaba que estaba comprometido con Hana san, porqué pensaba que me había engañado….! Hanabi él piensa que hay otro hombre y por eso no quiso reconocer a nuestro hijo! — Hinata respiró aliviada, sabía que si le explicaba a Itachi que todo había sido una confusión, él entendería y volverían a quererse como antes, después de todo él le había dicho que la amaba. La Hyuga estaba inmensamente feliz, posó una mano en su vientre e imaginó una vida feliz a su lado; su hijo corriendo en una gran casa dentro del clan Uchiha, rodeado por sus abuelos y sus "tios", "Neji nii san" pensó de inmediato y Hanabi apreció como la enorme sonrisa de su hermana se apagaba nuevamente — pero… hay algo que no entiendo, ¿por qué Kiba y Neji nii acusaron a Itachi san?, si Kiba sabía que su hermana estaba comprometida con Shisui san, entonces… ¿por qué continúan insistiendo con Itachi? y entonces… ¿por qué él… le estaba regalando flores a ella? —Hinata volvió a agachar la cabeza, llevó ambas manos hacia su boca y respiró profundamente— y… ¿y si también engañaron a Shisui san? — pronunció volteando a ver a su hermana — ¿y si… Shisui san los descubrió y… por eso se pelearon?—Hinata soltó de nuevo el llanto y Hanabi volvió a rodar los ojos.

— ¿ Y si mejor dejas de hacer suposiciones estúpidas y le preguntas? — cuestionó con sarcasmo

—Hanabi—murmuró impresionada — pe- pero Neji nii….

—No importa, ve y pregúntale, yo le avisaré a Neji nii san

—Pe…

— ¡Que te vayas! — le grito, su hermana mayor era exasperante, Hinata dio un brinco y encogida entre hombros vio a su hermana menor como si fuese un perrito asustado. En silencio abrió la ventana y salió lentamente sin dejar de ver la expresión de fastidio que tenía en su rostro ¡qué horror! pensó al darse cuenta que era idéntica a su padre. Tras ello corrió entre la lluvia lo más rápido que pudo, ya pasaban de las ocho de la mañana. Sabía por dónde debía ir sin ser descubierta, tenía experiencia en ese tema, había ido a escondidas tantas veces a su habitación que podía llegar con los ojos cerrados y conocía de sobra todos los atajos. Llegó completamente empapada y cuando estuvo debajo de su ventana notó que estaba cerrada; era temprano y en un principio pensó que quizá estaba durmiendo, no le extrañaba pues después de la pelea de ayer era lógico que se sintiese cansado, subió por un árbol hasta llegar a la ventana para ver la cama vacía y ante ello suspiró profundamente, no podía quedarse ahí afuera la lluvia no paraba y comenzaba a hacer frio, posó ambas manos sobre el vidrio de la ventana y empujó hacia arriba, para su suerte el candado no estaba puesto entrando sin forcejeo alguno, se sentó a un lado de la cama a esperar su regreso en aquella oscura habitación que únicamente era iluminada por los relámpagos que continuaban azotando con gran furia el grisáceo cielo. Eran las 9:20 am.

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9:15 AM.

Fugaku había dado la orden para comenzar con las reconstrucciones ese mismo día pese al mal tiempo, casi nadie estuvo de acuerdo con su decisión debido a que la lluvia dificultaba las labores y eran pocos los momentos en los que el agua cesaba, por ello era de esperarse que el avance fuera poco y los ratos asueto prolongados. Itachi y Shisui caminaban con un par de barrotes de madera sobre sus hombros cuando la lluvia comenzó a arreciar — ¡oh no de nuevo! — pronunció Shisui con cansancio al tener que parar y resguardarse de la misma por tercera vez en una hora.

—Entonces… ¿Cuándo iras a hablar con ella? — preguntó Itachi sentándose en una banca de la estación de policia, estaba impaciente, la duda comenzaba a carcomerlo y eso no era para nada normal en él. Shisui lo vio de reojo y esbozo una ligera sonrisa.

—En cuanto la lluvia pare y terminemos de llevar toda la madera, no te desesperes Itachi, pero como verás hay mucho que hacer y si continuamos a este paso creo que no será pronto— respondió sentándose a su lado.

—Entonces iré yo— respondió a punto de ponerse de pie, pero Shisui lo detuvo.

—No te precipites, sé que este muy ansioso pero…

—Lo sé, lo sé Shisui, es que… ni siquiera pude dormir en toda la noche, sigo dándole vueltas a lo mismo, anoche hasta pensé que quizá… —volteo hacia el suelo y apretó sus puños— puede que… quiero decir estoy consciente que puedo ser yo, pero si Hinata mintió, entonces puede que el bebé que está esperando… no sea mío.

Shisui lo vio completamente sorprendido — ¿por qué piensas eso?, yo la vi muy afectada aquel día en el hospital.

Suspiró— es que es precisamente por eso que no dejo de pensar en ello, hasta he pensado que quizá Hinata me lo ocultó por miedo y si es así la entiendo, pero por otra lado no tiene ningún sentido que te haya culpado, ¿Qué ganaba con eso?, si era de otro o mío ¿para qué culparte?, la verdad se descubriría tarde o temprano y yo…ya no sé qué pensar, todo es muy extraño, muy confuso. Cuando regresé de la misión ella estaba muy cambiada conmigo, me trató mal, me rechazó y por eso he pensado que… puede deberse a que está enamorada de alguien más y ahora con ésta mentira…

—Ya-ya-ya deja de pensar en eso —interrumpió—mejor ten calma y espera a que hable con ella Itachi—le dijo dándole unas palmadas en la espalda.

—Buenos días— escucharon los dos hombres la voz de aquella mujer que se acercaba con paraguas en mano.

—Buenos días mi amor— contestó Shisui levantándose para tomarla de las manos, Hana se acercó a él para darle un fugaz beso.

—Buenos días Hana san— dijo Itachi levantándose de su asiento—nos ve...

— ¡Espera! — interrumpió la Inuzuka haciendo que ambos Uchihas volteasen a verla — Neji fue a mi casa esta mañana— ambos Uchihas se vieron entre sí, sin entender muy bien la forma en la que estaban actuando — me preguntó si era verdad que Shisui y yo habíamos regresado— hizó un disimulado gesto con la ceja— le dije que sí, pero me sorprendió que lo supiera, quiero decir llevamos apenas unas horas y ni mi familia lo sabía todavía… ¿cómo se enteró? —los tres se quedaron pensando.

—Pero si Neji san te lo preguntó, eso quiere decir que sigue pensando que el hijo que Hinata está esperando es de Shisui, ¿no?.

—Sí, pero cuando le dije que Shisui y Hinata nunca tuvieron nada que ver, que estaba completamente segura que el hijo de Hinata no era suyo, su rostro cambio por completo, su reacción y su desconcierto fueron tan sinceros que…

—Entonces es cierto…. —interrumpió Itachi — Hinata… ¿mintió?

—Eso parece y no me atreví a comentárselo a Neji, ya que no podemos asegurarlo todavía, hasta ahora hemos sacado muchas conclusiones sobre el tema, pero nadie se lo ha preguntado a Hinata directamente , también le dije a Neji que Shisui iría a hablar con ella para aclarar esta situación, ¿no has ido todavía?

—No, todavía no —respondió— pero sería bueno que "alguien" fuese conmigo a preguntárselo

—Quizá— pronunció Itachi sin dejar de mirarlos.

—Itachi, Shisui — escucharon la voz de Fugaku, quien venía acompañado por Sasuke— pararemos por hoy, las fuertes lluvias continuarán por el resto del día, no tiene caso seguir, además la madera y los demás materiales se van a echar a perder si los exponemos a este clima, así que apresúrense y guarden todo.

—Si— respondieron los dos.

—Lo siento, buenos días Hana san— pronuncio y ella le contestó el saludo.

—Te espero en casa— pronunció Sasuke , Itachi asintió y se fue junto a su padre. En ese momento, el cielo comenzaba a tronar de nuevo y gotas de lluvia comenzaban a caer con más fuerza, el cielo estaba completamente cerrado y a pesar de pasar apenas las nueve de la mañana parecía que estaba anocheciendo.

—Entonces iremos Hana y yo a buscar a Hinata y en cuanto nos diga ¿por qué mintió?, iré a hablar con Tsume sama ¿de acuerdo? — era necesaria una pequena mentira, si no se sabía algo en concreto, no podían mencionar a Itachi, no cuando ese alguien los estaba escuchando.

—De acuerdo— respondió la Inuzuka, mientas Itachi en silencio los observaba, Shisui supo en ese momento que Itachi, aunque a regañadientes había aceptado. El Uchiha generalmente era paciente, pero no tenía más opción que aceptar y esperar noticias de Shisui.

—Me voy a casa, nos vemos— dijo Itachi tras diez minutos de charla y desapareció en menos de un segundo.

—Y bien… ¿Qué piensas ahora? —cuestionó la Inuzuka, Shisui vio como detrás del lugar donde estaban ellos aparecía Neji Hyuga (aunque tanto Itachi como Shisui ya sabían que él chico estaba escuchando conversación y entendieron al instante que ningún nombre debía ser mencionado) su cara más que molestia reflejaba seriedad y hasta cierto punto tristeza. Por un lado le había molestado que hubiesen llamado mentirosa a Hinata aun cuando había hasta el momento demasiada evidencia de ello.

—Shisui san—pronunció en voz baja— ¿me permite hacer una prueba? —cuestionó con miedo, pero era la única manera de despejar su mente de dudas sin la necesidad de ofender la honra de Hinata, en caso que fuesen ellos los mentirosos.

Shisui vio de reojo a Hana sin entender sus palabras— adelante— respondió e inmediatamente el Hyuga concentró el chakra en sus ojos— ya veo— dijo el Uchiha, entendiendo el motivo.

— ¡Byakugan! — expresó alzando de inmediato las cejas con sorpresa— no puede ser…mintió— susurró con profunda decepción; los canales de chakra no correspondían, el flujo no era el mismo, todo era completamente diferente. No podía creerlo, no podía creer que Hinata hubiese mentido de esa manera, no podía creer que hubiese sostenido su mentira hasta esos extremos; había enfrentado a Shisui por ella, dudado de medio mundo e incluso se atrevió a contestar de mala forma—Yo… no sé qué decir, lo- lo lamento tanto, yo.…— apretó sus puños mineras bajaba la cabeza de la vergüenza.

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x-x-x

Ese día a las 9:45 de la noche…

Dentro del cuarto de Hinata parte de su ropa había desaparecido y tras ello un caos se había desatado; se manifestaba la furia de aquel hombre al darse cuenta de lo que sucedía en ese momento. Bajo echando maldiciones al mismo tiempo que tiraba todo lo que se encontraba a su paso. Los sirvientes de los Hyuga veían impresionados y temerosos que avanzaba cual huracán, en su trayecto había empujado a uno que otro.

— ¿Qué sucede? — cuestionó Hiashi enfurecido al escuchar el escándalo dque habia ocasionado

— ¡NO VOY A PERMITIR QUE NADIE ME HUMILLE DE ESTA MANERA!. — grito iracundo, mientras caminaba amenazante hacia el líder de los Hyuga.

— ¿ A qué se refiere?

— ¡LA ZORRA DE SU HIJA, HUYÓ!— respondió temblando de coraje, Hiashi arrugó la nariz.

—Le pido que guarde la calma y esperemos…

— ¡NO! — gritó con exigencia— ¡ NO PIENSO CASARME CON ESA, PERO…— pausó al ver una fotografía familiar y sonrió— SI NO ES UNA, BIEN PUEDE SERVIR LA OTRA— el Hyuga lo vio con incertidumbre— AMBAS SON HIJAS SUYAS— pronunció haciendo que los dientes del líder se apretaran con fuerza, sabia a donde quería llegar — ELLA— señaló la fotografía— ELLA SERÁ MI NUEVA ESPOSA— en realidad, a estas alturas poco le importaba el "título, se guiaba únicamente por su sed de venganza y esa "prostituta" como le llamaba, se había atrevido a burlarse de él y la haría pagar con creces su atrevimiento, la quería destruir, quería hacerle el mayor daño posible, que llorase lagrimas de sangre, quería verla de rodillas suplicándole perdón y qué mejor herramienta que ella... Hanabi su preciada hermana menor.

CONTNUARA...


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FALTAN DOS CAPÍTULOS PARA EL FINAL D:

GRACIAS POR ESPERAR, DEJEN SUS REVIEWS, EL PRÓXIMO CAPITULO ESTA EN ESPERA DE CORRECCIÓN, PERO POR AHORA DEBO DE ACTUALIZAR LOS OTROS FICS.

SALUDOS ;)