Aclaro que los personajes ni nada que reconozcan de los libros es mío, son de la preciosa J. K. Rowling.
Gracias a rochylrdm por su comentario, me hiciste feliz.
Querido Malfoy:
Es la segunda vez que vomito esta mañana.
Odio la sensación asquerosa del contenido estomacal vertiéndose fuera de mí, pero no lo odio tanto como tu gesto de anoche en el Caldero Chorreante.
Yo, la amante de las reglas, Hermione Jane Granger, volvió a realizar su perfecta poción multijugos y no solo me he dedicado pacientemente a guisar crisopos durante 21 días, también he ido recolectando muestras de cada compañera de Hogwarts que se atreviera a dejar un cabello en cualquier lugar.
Nunca me he transformado dos veces en la misma persona y me aseguro de escapar del colegio con el mapa del merodeador que amablemente Harry me dejó antes de regresar a mi último año. No lo niego, nunca pensé que alguna vez el alcohol fuera más que un compañero de celebraciones, pero lo he reducido a un analgésico general que uso cada vez que el insomnio me persigue.
A veces todo se siente demasiado como para soportar. Me siento sofocada frente tantas personas que me admiran y felicitan por mis éxitos. Ellos sonríen y yo sonrío de vuelta.
Menuda tontería.
Honestamente no sé cómo le hace todo el mundo para ser tan funcionante siempre, creo firmemente que todos somos un puñado de mentirosos, nadie puede estar tan bien todo el tiempo. Veo el dolor en sus ojos, la rabia de la pérdida, el miedo que nunca los dejará dormir tranquilos por las noches a algunos, pero ahí están esas amplias sonrisas todo el tiempo.
Nos conformamos con colocarnos máscaras y el mundo entero se volvió una bonita obra de superación tras una guerra en la que todos actuamos; porque Merlín no permita que te sientas miserable o que la tristeza no permita levantarte de la cama.
Entonces tomo la poción cada que todo es demasiado, algunas noches solo los observo, en otras bebo hasta que se me olvida mi nombre incluso antes que el tuyo. Bebemos por el mero placer de compartir el secreto, por sentir algo o por olvidar que sentimos algo.
Tu gesto hizo que duplicara e incluso triplicara la cantidad de alcohol que ingerí anoche. Y sí, estoy celosa y dolida a la par porque pensé que era un gesto antinatural que hiciste hace más de un año cuando por una ridícula apuesta de Ron bebí dos copas de más y me sentí extremadamente mareada.
Pastillas para no vomitar decía el empaque, ni siquiera sabía que podíamos tener acceso a ellas, aunque probablemente las hubieras tomando sin el consentimiento de Madame Pomfrey. Te deslizaste hacia el costado vacío a mi derecha y las depositaste junto a mi mano, acto seguido te fuiste tan rápido como llegaste. Amé aquel gesto y seguí sonriendo por horas después de que te hubieras ido. Ron y Harry nunca entendieron a que se debía mi buen humor y yo no me atrevería a explicárselos.
Supongo que anoche era una más de tu tipo, no tenía mi enmarañado cabello, esta vez era liso, rubio y brillante. Me dije a mí misma que solo sería una copa, me la merecía para adormecer mi cerebro y rezar por un descanso tranquilo. Pero tenías que deslizarte a la silla a mi lado y depositar las pastillas en mi mano.
Quise ponerme en evidencia.
Quise golpearte y lanzar tus pastillas hacia tu perfecta cara.
Pero anoche no era Hermione Jane Granger, era una hermosa estudiante de Huffepuff que disfrutaba de una bebida, así que pedí otra.
Tomé una tras otra, acariciando la bolsa de pastillas en mi mano.
¡Hola de nuevo! ¿Qué les ha parecido este capítulo? Honestamente no sé cuántos capítulos me tomará o cómo terminará esta historia, simplemente me estoy permitiendo deslizarme en el cuerpo de una Hermione no tan perfecta.
Espero les guste y me encantaría recibir algún comentario de su parte.
¡Bonito día!
