Aclaro que los personajes ni nada que reconozcan de los libros es mío, son de la preciosa J. K. Rowling.
-Querido Malfoy:
Este es un secreto que solo puedo compartirte a ti porque de antemano sé que ni siquiera tú me leerás:
Me gustaría ser estúpida.
Sí, sé lo que probablemente estás pensando, ¿cómo es posible que la perfecta Hermione quiera ser estúpida? Incluso yo a veces me río de las tonterías que puedo pensar, solo que sé que en el fondo no es una tontería.
Observo detenidamente a las personas desde que tengo uso de razón, es una habilidad muy buena si me lo preguntas, y eso es lo que me ha hecho tenerles envidia. Me gustaría ser estúpida.
La guerra terminó y sin embargo sigo teniendo esta necesidad de mantener las apariencias, de seguir manteniendo el promedio perfecto, ser la más aplicada, la más atenta, la más feliz. No sé quién se supone esté llevando el marcador o si hay un premio al final por tanto esfuerzo, solo sé que hay una fuerza superior a mí que me impide hacer las cosas diferentes.
Hay algo con mi cerebro, tiene que haberlo. ¿Qué razón más explicaría que escribo cartas en vez de ir y gritarte todo lo que siento en la cara? Pero no, no puedo anteponer ni siquiera mis sentimientos a tus propias reacciones, así que me callo.
Traer a esa morena la otra noche fue un gran detalle de tu parte. Alta, con una figura de envidia y divertida, el paquete completo. Escuchaba sus risas desde mi habitación y ni siquiera intenté dejar de oír. Mi cerebro decidió que estaba bien escuchar, que claramente esta era una prueba más de cuánto no te importo y que ya debería acostumbrarme a ello y seguir con mi vida.
Entré al baño preguntándome si solo estaban teniendo una conversación inocente en el mueble.
Solté mi cabello imaginando que peinabas los suyos.
Desabotoné mi blusa imaginando lo mucho que deseabas quitar los de ella.
Bajé mi pantalón preguntándome dónde exactamente estaban tus manos en este momento.
Yo no era fea, pero no era tan hermosa como ella.
Y podía escucharte reír y eso me hizo preguntarme cuándo fue la última vez que reíste conmigo.
-Para Draco, deja de hacerme cosquillas, van a escucharnos.
-Solo ríe más bajo preciosa-susurraste mientras mordías el lóbulo de mi oreja derecha.
-No sé si quieres hacerme reír o solo excitarme-dije coquetamente.
-Oh, mi pequeña sabelotodo, ¿por qué no dejas a este caballero seguir sus bajos instintos?- tu mano escaló de mi cintura hasta mis pechos en cuestión de segundos.
-Para eso tendrías que ser un caballero primero-dije besándolo, terminando con una suave mordida en su labio inferior.
-Eso es lo que me gusta de ti-dijo mirándome al mismo tiempo que colaba sus manos en mi ropa interior, agarrando mis nalgas y subiéndome a la mesa-no tengo que ser nadie más.
Últimamente repetías muchas veces lo mucho que te gustaba todo acerca de mí, trataba de ignorarte, por supuesto, no podía permitirme ilusionarme de ninguna forma.
-Sigue así y va a explotar la guerra sobre nosotros-tenía que controlar la situación de nuevo.
-Hasta entonces-sentí tus dedos penetrándome-prefiero hacerte explotar en un orgasmo primero.
El agua vertiéndose fuera de la tina de baño me sacó de mis recuerdos. Solo eran esos, recuerdos. Esta era yo desnuda frente al espejo de una habitación que era el único lugar donde me permitía ser libre.
Desearía ser estúpida, lo deseo totalmente. Porque si fuera estúpida mi cerebro me dejaría en paz por un minuto. Podría disfrutar de hacer tonterías como tomar doble ración de poción para dormir sin recordarme repetidamente que era mala idea meterme a la tina inmediatamente después.
Yo no era ninguna clase de suicida. Si hubiera deseado morir, jamás me hubiera aferrado desesperadamente a ganar una guerra preservándome en ella. Pero por un segundo, al menos un solo segundo, desearía que mi cerebro se callara, por solo un maldito segundo.
Fue por eso que acerqué una tercera botella de poción y me la tomé hasta el fondo.
¡Hola de nuevo! No tengo idea cuánto ha pasado desde la última vez que publiqué en esta historia, pero si alguien la sigue deje cualquier comentario para seguirlo haciendo. Les prometo que esto empieza a ponerse interesante, al menos lo hace dentro de mi cabeza.
Besos.
