Aclaro que los personajes no son míos, son de la preciosa J. K. Rowling.
Querido Draco:
Sí, hoy he decidido llamarte por tu nombre simplemente porque estoy de buen humor. En estos días a pesar de estar cansada, mis ánimos son los mejores que he tenido Merlín sabrá desde cuándo. No sé si es porque ahora estoy durmiendo más o porque he recibido una carta de Harry y de Ron, sea lo que fuera, voy a disfrutar de esta dosis extra de emoción positiva.
Harry y Ron están algo preocupados por mi falta de cartas hacia ellos, creo que realmente tenían la impresión de que les escribiría todos los días, sin embargo, esa miradita extra de asombro me ha hecho sentir alagada, ya sabes, querida.
Sin embargo, lo más raro es lo que ha pasado esta tarde. Fui a la biblioteca como habitualmente hago, dispuesta a tener tiempo para mí misma y que el resto del mundo me ignorara. En algún momento, entre leer y engañarme a mí misma de que estaba realmente prestando atención al libro, debí quedarme dormida. Cuando me desperté, tenía la capa de Slytherin sobre mí.
No lo negaré, por un segundo pensé que eras tú el de aquel gesto, fui lo suficiente patética para dejar que mi corazón se llenara de dicha. Luego noté que Pansy estaba a dos mesas de distancia y a pesar de que es el gesto más extraño que ella ha hecho a una sangresucia, aprecié el detalle.
-¿Qué está mal?-pregunté, llevabas al menos dos minutos viendo la nada.
-¿Crees que soy una mala persona?-me respondiste con otra pregunta.
-Las malas personas no habrían enviado el único libro de la colección de plantas acuáticas que sé que debía estar en tu colección personal a Neville solo porque mencioné que llevaba todo el año buscándolo-tus ojos se abrieron ampliamente al verte descubierto- o se hubiera desquitado con sus propios amigos por jugarle una mala broma a la pobre de Luna. Por supuesto-cambié a un tono sarcástico- por supuesto que el príncipe de las serpientes jamás le habría enviado una escoba anónimamente a Ginny porque la de ella se rompió en su último partido contra los de tu casa o se quedaría hasta tarde con la profesora Trelawney para ayudarle a recoger las cosas de la clase.
Tu cara estaba roja de la vergüenza y eso me hizo sonreír.
-¿Por qué me has estado observando?-demandaste ofendido.
-Ya sabes-tomé un pedazo de tu rubio cabello-demasiado guapo para no observarte.
Tu risa fue tan sincera que me tocó el alma.
-Vamos, ¿qué está mal?-volví a interrogar.
Me miraste fijamente, probablemente decidiendo si debías o no contarme algo.
-¿Qué pasaría si estuvieras obligado a hacer algo que no quieres?-tus ojos ahora eran dos lagunas que me miraban con esperanza, como si esperaras que te absolviera de tu culpa.
-Oh Draco, ¿qué has hecho?
El silencio reinó en nuestra autonominada habitación. ¿Qué podría ser peor que tú tomando la marca tenebrosa?
Acaso…
-Por favor, dime que no has matado a nadie Draco-rogué, de repente mis ojos llenos de lágrimas.
-No he matado a nadie Hermione-respondiste serio.
-Júramelo-pedí.
Te alejaste, de repente estabas a más de dos metros de mí, apretando tus puños en los costados de tu cuerpo.
-No Hermione- esta vez me miraste a los ojos-no he matado a nadie, lo juro.
-Está bien-me levanté, acerqué y me estrechaste entre tus brazos- te creo.
-No deberías creer cosas solo porque yo te lo digo- volviste a tu estado serio- soy un mortífago Hermione.
-Lo eres, es cierto- alcé mi rostro para poder verte- pero me lo has jurado y elijo creerte.
-Todo el mundo dirá que eres una estúpida- negaste con tu cabeza, con los ojos cerrados-la mujer más inteligente de Hogwarts, enredada con un mortífago.
-Tú haces que deje de importarme el mundo-susurré.
-Nunca permitiré que te manches con mis actos-dijiste firmemente.
-No lo harás Draco- ambos nos recostamos en nuestra cama improvisada y pude sentir tu erección en mi cadera, en respuesta solo alcé mi ceja.
-¿Qué? No esperaras que te tenga desnuda contra mí y que mi cuerpo no reaccione.
-No han pasado ni 10 minutos desde que lo hicimos- aseguré.
-Mujer-me colocaste a horcajas y te sentí en mi entrada, lista, esperándote-nunca tendré suficiente de ti.
Pansy me sacó de mis pensamientos demasiado pronto. Creo que Pansy es de la clase de persona que le gusta hacer buenas obras a escondidas, era eso, mis ojos ahora húmedos por los recuerdos o el hecho de estar sentada junto a otra de las serpientes de tu casa, porque se fingió confundida de mi acto de devolverle la capa y agradecérselo. Por primera vez sentí pena de ustedes, qué tristeza que su orgullo prevalezca más siempre. Ya saben, no les mataría comportarse como humanos de vez en cuando, justo como tú me lo mostraste.
Al final, te cansaste de mí Draco. Después de todo, no debí confiar en las palabras de un mortífago.
En serio muchísimas gracias a los que se toman un minutito extra para dejarme algún mensajito, por ustedes la estoy continuando. Admitiré que este no es un capítulo que esté satisfecha de escribir, pero estoy tan cansada como Hermione justo ahora. Espero leerlos, besos.
