La magia había decidido crearlos de esa forma y en ese tiempo, les había dado vidas paralelas, similares y al tiempo completamente distintas, los había educado con esfuerzo para que se convirtieran en lo que eran ahora: un par de líderes en una lucha eterna en contra del otro. La antigua magia deseaba repetir el incidente que los condenó, avivar la maldición, fortalecerla; deseaba confirmar sus conclusiones hacia la raza humana, hacia aquellos pocos elegidos que la poseían para así poder librarse del contrato que había hecho con los primeros magos y brujas de la historia humana, deseaba no tener que otorgarse más a ellos, poder volver a ser libre, salvaje. El entendimiento que el ser humano le había dado a su obsequio era mediocre y ahora se creía el dueño absoluto de ella, decidía ignorar las señales que la marcaban como una fuerza natural encapsulada dentro de su pequeño y frágil cuerpo y proclamarse poderoso e invencible: dos ofensas al antiguo contrato y no iba a seguir permitiéndolo. No cabía en su sentir que existiera ser alguno que pudiese hacerla cambiar de opinión así que preparaba a su Ejecutor para el golpe final en las sombras. El incidente se repetiría y ella quedaría libre.
-Verán-dijo Hermione firmemente a su audiencia- he estado investigando...
-No serías tú de lo contrario, Mione- interrumpió el de pecas.Se acomodó nuevamente muy derecho en su asiento, tensándose ante la mirada que la castaña le dirigía.
-Como decía, he estado investigando y he llegado a la conclusión de que no importa lo que hagamos probablemente nunca puedan estar juntos…
Soltó sobre la mesa de la biblioteca un grueso y antiguo libro que contenía la leyenda de la magia, los demás jóvenes miraron con curiosidad alternando entre la bruja y el libro; la dudosa mano de Pansy se extendió para tratar de tomarlo y fue detenida por una especie de rayo que hirió sus dedos, retrajo la mano abrazándola contra su pecho y miró a Hermione.
-Es la magia misma- contestó a la pregunta muda que se le hacía- va a tratar de impedir a toda costa nuestros esfuerzos y los de ellos… Todo esto es en realidad más complicado de lo que pensamos en el inicio.
El castigo que la antigua magia impuso a las almas complementarias no es únicamente la tristeza y soledad: la antigua magia de hecho creó un ejecutor, una clase de verdugo que se encarga de hacer casi imposible la unión de éstas. La muerte de los primeros complementos selló la maldición pero la magia la había creado siglos antes incluso de ellos pues el ser humano comenzó a comportarse como su dueño en lugar de su compañero; la magia sabía que el egoísmo del ser humano lo llevaría a depreciar su regalo, a destruirlo y para asegurarse de estar protegida creó la maldición.
El Ejecutor miraba todo como una obra.
Casi desde su nacimiento estuvo consciente de que su deber era esperar y asegurarse de romper el pacto. Disfrutaba enormemente ver la sumisión de los complementos y el modo en que inadvertidamente llegaban a su propia destrucción. Solo debía ser paciente, esperar un poco más y podría deshacerse de ellos, cumplir con su destino.
Los infructuosos esfuerzos para identificarlo le divertían: no había mejor escondite que el lugar más obvio y él ni se molestaba en hacer apariciones encubiertas. Su vida entera había sido el centro de grandes acontecimientos, él se había encargado de darse a notar y hasta ahora nadie sospechaba aunque todos lo tenían en la mira.
La magia danzaba furica y expectante alrededor del Ejecutor dándole todas las armas posibles, las ventajas que pudiese encontrar para al fin lograr su meta. Aquel pálido hombre se alzaba orgulloso únicamente observando todo desde la lejanía, una de sus delgadas manos siempre en contacto con su serpiente para protegerla y asegurarse de su bienestar.
El mundo mágico y la inmortalidad, ese era su destino y los únicos que se inerponían eran ese par de complementos. Los únicos obstáculos hacia su meta.
El primer plan había fallado estrepitosamente cuando aquel mocoso patinado traicionó su causa y a su sangre pero él no sería un buen Slytherin y mucho menos el mago tenebroso de más poder si no tuviese otros muchos modos de llegar a su meta. Además, ambos muchachos le estaban haciendo el juego mucho más divertido: si se enamoraban sufrirían aún más, la antigua magia quedaría satisfecha y él podría alzarse como el único poseedor de aquel poder.
Todas las piezas iban juntándose lentamente, su tablero se alineaba y él estaba preparado para dar los siguientes golpes.
