Aclaro que los personajes no son míos, son de la preciosa J. K. Rowling.

Querido Malfoy:

He decidido que es suficiente, suficiente de ti y de toda esta amargura y dolor que llevo en tu nombre. Si la gente leyera lo que escribo estoy segura que creerían que algo malo pasa conmigo. No más.

Nunca he amado a nadie como te he amado a ti, pero me estoy perdiendo a mí misma intentando encontrar una explicación para tus actos. Me rehúso a continuar de esta manera. No puedo sentarme y llorar cada vez que recuerdo todos nuestros buenos momentos, voy a atesorarlos sin duda, pero esto se acabó. El sombrero me puso en Gryffindor por una razón, soy valiente y finalmente el coraje ha vuelto a correr por mis venas.

Hoy obtendré todas mis respuestas.

-No te merezco-susurraste contra mi boca, ayudándome a bajar el cierre de mi falda-nunca voy a merecerte.

-Y a mí no me importa Draco- te miré directamente, sin reservas.

-Mi madre se ofendería si lo supiera-dijiste con una pequeña sonrisa, como un niño confesando un secreto que nadie más puede escuchar-pero eres lo más importante que tengo en este mundo.

Y entonces me besaste.

-Para tu buena suerte-dije mientras dejabas un camino de besos en mi cuello-tu madre no tiene por qué enterarse.

No sé qué pasaba conmigo, probablemente se trataba de la excitación que se filtraba por cada poro que tocabas con tu boca, pero tu ropa me fastidiaba. Quería sentirte piel con piel.

-Alguien está emocionada-levantaste una ceja ante mi intento desesperado de tenerte desnudo.

-Un poco-confesé-¿Soy igual de fácil que las demás por quererte desnudo ahora?

-Hermione- sentí una risa ligera sobre el nacimiento de mis pechos- tú jamás serás una chica fácil.

-Eso está bien-repliqué-porque te necesito desesperadamente desnudo.

Tu risa fue música en la sala de Menesteres.

-Déjame ser un caballero-pediste amablemente tomándome en peso y depositándome sobre la cama-déjame ser el hombre que mereces.

-Ya eres el hombre que quiero-presumí sintiendo como mi brasier era despojado de mi cuerpo.

Me habías tocado un par de veces antes, pero nada se comparaba a ésta. Yo siempre he sido una mujer curiosa y conozco mi cuerpo, pero tú lo estabas adorando, como si el mundo iniciara y terminara conmigo.

Para Hermione, no imagines cosas, esto no puede ser tan especial para él como lo es para ti, me dije a mí misma.

-Eres la cosa más hermosa en el mundo- tomaste mi pezón izquierdo en tu boca, lo mordiste delicadamente y luego lo soltaste-una diosa que necesito adorar.

-Francamente me estás volviendo loca-sintiendo mi ropa interior humedecerse de la excitación.

-Quiero que esta sea la mejor noche de tu vida-tomaste mi otro pezón con tu boca mientras no quitabas la atención de mi pecho izquierdo con tu mano.

Los hilos de la sábana era realmente fuertes, porque siento que podría haberlos rotos con la fuerza con que los tomaba. No esperaba que fueras un bruto tampoco, pero esta lentitud me iba a llevar al delirio.

-Puedo leer tus pensamientos hasta acá-mordiste mi ropa interior y la bajaste por mis piernas-voy a adorarte Hermione, ni tú me detendrás.

Estaba tan excitada que cuando introdujiste un dedo en mi interior tuve mi primer orgasmo con tu nombre en mi boca.

-¿Cómo estás?-preguntaste mientras besabas la extensión de mis piernas lentamente.

-Estoy en algodón de azúcar -apenas pude decir, sintiendo como el inicio de otro orgasmo se cernía en mi interior.

-Podría ser-regresaste a mi boca y saboreaste mis fluidos en tus dedos- sabes a algodón de azúcar.

Yo probablemente llegué a nuevos niveles de rojo no conocidos.

-Draco, por favor-rogué, sintiendo el orgasmo muy cerca.

-Eres una leona muy impaciente-me dedicaste esa sonrisa de medio lado mientras te quitabas tu pantalón y bóxer.

Mis ojos definitivamente se abrieron impresionados y me miraste con ese orgullo Malfoy que no había visto en demasiado tiempo.

-¿Estás segura?-preguntaste al sentir el temblor de mis piernas al colocarlas a los costados, tan cerca de que entraras en mi interior.

¿La gente me creería alguna vez si decía que Draco Malfoy era una persona tan considerada?

-Te prometo que voy a atacarte si no lo haces ya-aseguré.

-Eres increíble-mordiste tu labio y deseé morderlo también.

Y lentamente entraste, sí, todavía más lento de lo que pensé que era humanamente posible. Tus músculos faciales estaban totalmente contraídos, calculando cada pequeño movimiento que hacías. Finalmente me observaste detenidamente a los ojos, tomaste una de mis manos con la tuya y te introdujiste profundamente.

Las lágrimas se me salieron. No era el dolor, yo llevaba años combatiendo pequeñas batallas ayudando a Harry y Ron, estaba acostumbrada al dolor; no, era acerca en la forma en la que me veías, embelesado, como si quisieras grabar cada milisegundo por siempre.

-Nunca he sido más feliz-besaste mis lágrimas-no puedo describir cuán feliz me haces, Hermione.

Mi nombre en tu boca fue lo último que escuché antes de explotar, me estaba elevando al mismísimo cielo y solo descendía a milímetros a la tierra.

No sé en qué minuto me quedé dormida, pero me sentía segura en tus brazos.

Me amabas Draco, yo lo sé. Y como dije antes, hoy demandaré todas mis respuestas.

Bajo a nuestra sala y por primera vez en demasiado tiempo, me miras. Buen día para decidir mirarme, porque estoy segura que puedes ver el fuego en mis ojos. Y mi fuego va a quemarte esta vez.

En el segundo que abro mi boca para decir todo lo que ha estado rondando mi mente, mi desayuno regresa abruptamente a mi boca y salgo corriendo a tu baño que es el más próximo.

Maldición, mal momento para estar enferma.

¡Hola a todos! Tal como lo había prometido, gracias a sus reviews aquí está el capítulo. Espero realmente sea de su agrado. Un beso a todos.