-Voy a matarte-escuché mientras dos fuertes brazos me atraparon en la oscuridad.
Intenté poner todo mi cuerpo pesado para que los brazos no me arrastren, pero fue inevitable. Solo me quedaba seguir forzando y esperar que por Merlín los aurores me encontraran antes que los Carrow me asesinaran.
-No puedo creer que seas tan tonta-está bien, esta no era la voz de ninguno de ellos-¿intentas que los maten?
Me quedé quieta. No podía creer que Draco en persona estuviera a mi lado. ¿Ya había sido asesinada y no me había dado cuenta? Esta definitivamente no era la forma en la que los fantasmas de Hogwarts me habían contado cómo se sentía morir.
-¿Dónde estás sangresucia?-escuché la voz de Amycus desde algún lugar.
Draco me hizo seña de que mantuviera silencio y asentí.
-Por aquí-dijo varios minutos después, cuando la voz de los Carrow pareció perderse en la distancia-estamos lejos de mi traslador.
Alcé una ceja en respuesta, mi boca estaba seca de repente.
-Mujer, dejé entrar a los mortífagos el año pasado-explicó-¿No se te ocurre que sé cómo salir y volver del colegio? Al menos yo sí tengo formas seguras, no como tú.
Me quedé en silencio, me sentía avergonzada por sus palabras y al mismo tiempo mi cerebro empezó a martillearme con preguntas. Francamente, me sentía es una realidad desconocida. Solo lo seguí, casi siendo arrastrada con su mano que sujetaba fuertemente la mía.
Caminamos por un largo rato hasta que incluso yo me sentí perdida, finalmente se deslizó en un caserío vacío, rebuscó hasta encontrar una lámpara inservible y de un momento a otro me sentí como si algo me enganchara y me llevara con él. Cuando volví a ser consciente de mí alrededor estábamos en una habitación. A juzgar por la disposición de la cama y los objetos en ella, está debía ser su habitación.
Era la primera vez que me encontraba en su habitación.
-¿Cómo puedes ser tan estúpida?-bramó en casi un rugido animal.
Su tez siempre pálida, ahora lucía lo suficiente roja como para competir con el cabello de Ron.
-¿Tu plan es convertirte en una maldita diana?-siseó
-Primero, no eres quién para gritarme-si él creía que podía tratarme como quisiera después de todos los meses de silencio, bien y podría irse al infierno-y segundo, no soy una estúpida, yo tenía un plan.
-¿Conseguir que los maten era tu plan?-Su voz no había disminuido una sola décima. Gracias a Merlín que estábamos en nuestra torre o alguien ya habría venido alertado por los gritos.
-¿Nos?-mi humor estaba tan reactivo como el suyo ahora-no soy tonta, no llevaría a nadie conmigo.
Entonces se quedó callado unos segundos, viéndome con incredulidad.
-Tú no lo sabes-a pesar de que el comentario iba dirigido a mí, su cabeza parecía estar en otro lugar.
-¿Qué se supone que debería saber?-inquirí.
Se quedó callado una vez más, visiblemente incómodo ahora.
-Malfoy-por supuesto que no lo llamaría por su nombre-¿qué se supone que debería saber?
-Hermione-no sé que me sorprendió más, el escuchar mi nombre venir de sus labios o el tono excesivamente bajo que usó-¿hace cuánto que no tienes tu periodo?
¿Qué? Esta debía ser la pregunta más estúpida que podría hacerme en una situación como ésta.
-¿Y a ti qué te importa?-dije mitad confundida, mitad furiosa.
-Solo analízalo un instante-pidió amablemente, ni un solo vestigio de enojo en su voz.
¿Por qué se supone que tenía que pensar en ello? Empecé a hacer cuentas hacia atrás y la verdad es que no podía recordar cuándo fue la última vez que tuve mi período, pero yo siempre había sido irregular, así que no era algo que realmente me importara.
-No lo recuerdo-respondí hoscamente. Él me ocultaba algo y mi paciencia se debilitada con cada segundo que pasaba.
Me miró solemne, tragando dos veces, como si prefiriera lanzarse a sí mismo un crucio antes de hablar.
-Hermione-tragó una vez más-estás embarazada.
¡Hola queridos míos! Lamento estar desaparecida por tantas semanas, estuve bastante enferma y luego los exámenes de la universidad ocuparon mi tiempo y bueno, lo importante es que estoy de vuelta. Espero este capítulo sea de su agrado y me alegraría ver un mensaje suyo en respuesta. ¡Buen fin de semana!
