Estaba muy segura que me encontraba en un sueño.

Lo sabía por dos razones que enumeraré a continuación:

1. No estaba en Hogwarts.

2. No estaba sola, de hecho estaba tan bien acompañada que mi pecho retumbaba en felicidad.

-¿Por qué me miras así?-me dijo Draco con una sonrisa de medio lado- sé que soy muy sexy pero me harás avergonzarme.

-¿Tú avergonzado?-repliqué en una risa-no viviré lo suficiente para verte más de 5 veces ruborizarte.

-Mi pequeña exagerada-dijo atrayéndome a sus brazos-¿qué haría sin ti?

-Buscarte a una slytherin rubia como tú-dije con malicia.

Su risa fue música, lo que atrajo la atención de la otra persona en la habitación.

-¿De qué te ríes papá?-preguntó el pequeño, una copia exacta de Draco.

-Tu madre está perdiendo la cabeza-le dijo tomándolo con el brazo que no descansaba en mi cintura.

-¿Mami estás perdiendo tu cabeza?-sus grandes ojos grises me miraron con asombro.

-No pequeño-aseguré mientras pasaba de los brazos de su padre a los míos-a tu padre le gusta bromear.

El niño suspiró obviamente calmado, un rasgo que había sacado completamente de su padre.

-¿Iré al parque de diversiones hoy?-preguntó de la nada, lo que hizo a Draco lanzar un bufido.

-Por supuesto cariño, Tío Harry vendrá por ti más tarde-asentí.

La idea lo emocionó tanto que saltó de mis brazos al suelo y salió corriendo a su habitación, probablemente a guardar sus cosas en la maleta.

-No sé por qué accediste que saliera del territorio mágico con ellos-siseó.

-No seas tonto Draco, Harry cuidará de él, no le pasará nada-dije suavemente, yo estaba segura que él solo estaba preocupado por su protección.

Draco asintió un poco más calmado, en una postura exacta a la que había tomado nuestro hijo unos segundos atrás.

-Tendremos que apurarnos en darle un hermanito-dijo con una renovada sonrisa en su rostro-así no irá detrás de los otros niños porque no tenga con quién jugar.

-Claro, tus intereses solo tienen que ver con eso, ¿verdad?-alcé una ceja.

-Scorpius tendrá un hermanito para jugar-acercó su boca al lóbulo de mi oreja-y yo aprovecharé el tiempo extra para jugar con su mami.

-Hermione-una voz venía de algún sitio.

No, por favor, quiero seguir disfrutando del sueño.

-Hermione-escuché de nuevo con una mano moviendo mi hombro.

Cuando abrí los ojos estaba de vuelta en Hogwarts, con Draco frente a mí.

-Deberías tratar de comer algo-dijo amablemente-es casi de noche.

-¿Qué sucedió?-pregunté tomando el vaso de agua que me ofrecía.

-Los calmantes en tu bebida hicieron efecto muy pronto-apenas y el vaso tocó mis labios-tranquila, juro que no hay nada en este vaso.

-¿Ahora tomas decisiones por mí?-pregunté enojada.

-Tú no habías dormido prácticamente nada-aseguró como si mis hechizos silenciadores no sirvieran nada con él-necesitabas dormir y ahora necesitas comer, ambos lo necesitan.

Suspiré en voz alta. Mi sueño había sido perfecto, pero la realidad francamente me molestaba.

-Malfoy-me aseguré de decir su apellido- ni siquiera sabemos si estoy embarazada.

-Honestamente pensé que te tomarías la noticia peor-tomó el vaso de regreso-pero solo pareces estar en negación.

-No creas ni por un segundo que no quiero arrancarte la cabeza del cuerpo-dije cansadamente-pero estoy muy agotada para pelear y las probabilidades no son tan altas tampoco. No me volveré loca por algo que no es cierto.

-Llámalo una corazonada, pero estoy seguro-dijo solemnemente-por eso fui a hablar con mi madre.

-Perfecto, así que lo primero que hiciste cuando asumiste que estaba embarazada fue ir y esconderte en las faldas de tu madre.

-No-declaró-fui a notificarle que mataría a mi padre.

¡Hola queridos míos! Muchísimas gracias a los que han dejado algún review, no saben cuántos los aprecio. Espero este capítulo sea de su agrado y espero que hayan podido leer el Oneshot que subí la semana pasada llamado "El amante". Justo ahora me pondré a escribir otro Oneshot.

Les deseo un buen domingo desde ya. Besos.