-Me hacías falta-dijo depositando un beso en mis labios.
-Tú más a mí-lo besé de vuelta.
-¿Pero qué rayos sucede aquí?-preguntó Ginevra Weasley claramente enojada.
-Demonios-oí mascullar a Draco a mi lado.
-No te lo puedo creer-dijo elevando el tono la pelirroja-¿es por esto que has estado prácticamente escondiéndote de mí?
-Ginny-traté de calmarla-no te lo había dicho antes porque…
-Porque eres una amiga de mierda sin duda-recriminó.
-Modelas Weasley, modales-gruñó Draco todavía a mi lado.
-¿Modales?-se acercó con un dedo acusador hacia el pecho de Draco-¿tú quieres enseñarme modales después de hacerle su completa estadía en el colegio un infierno solo por su sangre? Tú eres un completo cínico.
-La amo-exclamó sin vergüenzas.
-¿Amarla?-lo miró desafiante-debes estar muy desesperado por meterte en sus bragas para inventar sentimientos.
Mi silencio incómodo tuvo que ser suficiente respuesta para ella.
-Por Merlín Hermione, no me digas que lo has dejado meterse en tus bragas. Es…es…¡es Malfoy!-reclamó y por un momento me recordó más a un Ronald Weasley que a su hermana menor.
-Nos enamoramos hace un montón de tiempo-confesé.
-Y vaya que han sido buenos escondiéndolo-refunfuñó.
-Ginny…-la miré buscando a su empatía-es cierto, nos enamoramos, esto es real.
-Yo, yo solo no puedo con esto ahora-nos señaló-Harry ha llegado de visita, por eso te buscaba en primer lugar, vaya que esta vez sí tendrás un montón de cosas que contarle. Me marcho.
-Ginny, por favor, espe…
-Necesito tiempo, necesito procesar esto-me miró todavía enojada.
Asentí viendo su espalda al marcharse.
-Bueno-rompió el silencio Draco-creo que no se tomará bien que hay un pequeño Malfoy en camino tampoco.
-¿Tú crees?-suspiré frustrada.
-Tranquila-me abrazó y empezó a hacer círculos en mi espalda para relajarme-todo saldrá bien, te prometo que todo saldrá bien.
-Eso espero-susurré apenas en su hombro.
-¿Se lo dirás a Potter?
-Para ser honesta, creí que tendría más tiempo para procesarlo y contarles al respecto, pero ahora se lo diré yo o lo hará ella y prefiero que venga por mi propia boca.
Draco se limitó a asentir y depositar un beso en mi frente.
-Vaya, esto me pasa por mentir acerca de McGonagall buscándonos.
-Probablemente-rompí nuestro abrazo-es hora de buscar a Harry y hablar con él.
Me dio un último beso antes de irme, probablemente solo tratando en vano de animarme.
Caminé por el sendero a mi habitación con mucha lentitud intentando retrasar unos minutos más la pelea que se me avecinaba. Para ser totalmente honesta, nunca he estado segura de cómo se tomará las cosas Harry. Harry nunca fue como Ron que entraba en cólera en cuestión de segundos y cuyo rostro se ponía tan rojo como su cabello. Harry siempre fue diferente, a veces se ponía de mi parte, mayormente se ponía de parte de Ron, pero siempre era un misterio sus pensamientos hasta que los dijera en voz alta. Así que aquí estaba yo, caminando hacia la puerta de la torre que compartía con Draco, para derribar todas las paredes de mentiras que construí hacia uno de mis mejores amigos.
No fue difícil encontrarlo, casi nadie se acercaba a nuestra torre, excepto por supuesto la dulce Pansy que siempre consentía a su autonominado sobrino, pero ahí estaba el muchacho ya no tan muchacho con la cicatriz de rayo. Era curioso cómo la guerra parecía habernos envejecido prematuramente.
-Los entrenamientos de auror están haciendo efecto-dije anunciando mi llegada-por primera vez estoy viendo tono muscular en esos brazos Harry.
-Algo de lo que estoy orgulloso-me dedicó una sonrisa sincera el niño que vivió-deberías ver a Ron, presumiendo cada que puede su físico trabajado.
El extra de masa muscular le hacía bien, Harry ya era alto y con apariencia bonita heredada de sus padres, pero siempre me había parecido flaco y era un pensamiento que constantemente le inquietaba aunque no lo dijera en voz alta.
-Adelante-le indiqué cuando la dama en nuestra puerta me reconoció y nos permitió el paso.
-Esto es realmente bonito-comentó Harry al ver nuestra pequeña sala común.
-Es bastante cálida-sonreí pensando en todos los buenos momentos que habíamos compartido con Draco en las últimas semanas.
-Tú también te ves bonita-me alagó-Ginny no dejaba de decirme que estabas demasiado delgada, pero te ves muy bien, hay un brillo sobre ti que no sé cómo explicar.
-Te caerás para atrás cuando descubras mi secreto se belleza-reí nerviosamente sentándome en uno de los sillones-cuéntame, ¿cómo les va en la academia?
-Bastante bien, no puedo negarlo, ese año que estuvimos afuera antes de la guerra nos hizo desarrollar un montón de habilidades-dijo un poco vergonzoso.
-¿Y cómo los tratan los demás?-me atreví a preguntar.
-Ahora un poco mejor, finalmente empiezo a sentir que todos somos compañeros y no soy uno de los dos héroes de guerra que los acompaña. Ron se lo toma bien, ya sabes, él adora esa clase de atención, pero si tengo que repetir una vez más como fue luchar con Voldemort creo que vomitaré. Estuvimos tan cerca de morir tantas veces y perdimos a tantos, que no es como si me emocionara recordarlo todo una y otra vez.
-Lo entiendo-asentí mirando fijamente una pequeña mancha rosa en el piso- se emocionan demasiado por los hechos que no vivieron y creen que nos convertimos en seres gloriosos solo por participar en una guerra en la que se perdió tanto, no sé qué detesto más, los halagos excesivos o los susurros a mi paso.
-Los susurros sin duda-interrumpió-nuestra Mione siempre odiará ignorar algo.
-Probablemente-volví a asentir.
-¿Qué está mal Mione?-preguntó-no me has mirado directamente a los ojos ni una sola vez.
-Tengo que contarte algo-lo interrumpí-y debo confesar que todavía no estoy lista, pero Ginny me ha descubierto y no quiero que te cuente mis cosas cuando yo perfectamente puedo hacerlo.
-Ya se me hacía raro que no volvieras con Ginny cuando ella te fue a buscar en primer lugar.
-Estoy enamorada-volví a interrumpir en un intento de aprovechar la descarga de valentía.
-¿Y eso es un crimen por?-preguntó.
-Porque estoy enamorada de Draco Malfoy.
Hubo casi medio minuto de silencio en la pequeña sala común y luego el silencio fue interrumpido por una risa fresca.
-¿Es esto lo que te preocupa?-se levantó y se arrodilló a la altura de mi cara-Mione, estar enamorada de Draco Malfoy no es un crimen, de hecho, llevo un tiempo esperando que lo confieses.
-¿Qué?-me quedé perpleja.
-Los vi en plena guerra, la forma salvaje en la que te protegió, eso no podía ser otra cosa que amor-declaró-y tú lo veías con ojos de amor y preocupación de vuelta.
-Nos habíamos separado-confesé-apenas hace unos meses hemos vuelto a estar juntos.
-Oh, lamento mucho escuchar eso-se enderezó y se sentó en el sillón más cercano-pero ahora están bien y por eso brillas tanto.
-Sí y no.
Se calló, en la espera de una explicación a mi corta respuesta.
-Hemos vuelto a estar juntos, pero estoy muy segura que el brillo extra en mí es por otra razón-lo miré por primera vez a los ojos y no aparté su mirada-estoy embarazada Harry.
Y así fue como dejé al niño que vivió sin habla.
Hola amigos míos, sé que ha pasado un montón de tiempo. Es más, es una muy larga historia, pero lo resumo con que mi computadora se murió y perdí toda la información en ella y estoy a pocos meses de terminar mi carrera. He decidido terminar esta historia pase lo que pase, así que espero contar con su apoyo.
Gracias por leerme.
J.
