-Harry Potter ni sus personajes me pertenecen-

¿Embarazada?-su voz tembló-¿embarazada de un niño?

-Sí Harry, de un niño, o bueno, puede ser una niña-le dediqué una pequeña sonrisa.

-¿Cómo ocurrió esto?-preguntó casi en un susurro.

-Vamos Harry, estoy segura que sabes cómo se hacen los niños-me forcé a colocar un tono burlón a mi respuesta.

-Por supuesto que sé cómo se hacen los niños Mione, me miró como si me hubieran salido tres cabezas-pero ya sabes, tú eres tan controladora, digo, organizada, ¿cómo esto ha sucedido?

Suspiré sonoramente.

-Como ocurren todos los embarazos a esta edad, por un descuido-Harry era uno de mis mejores amigos, pero definitivamente no iba a explicarle que me había embarazo porque tuve sexo mientras creía que soñaba.

-¿Lo saben Draco, tus padres, la escuela, Ron?-preguntó.

-Draco lo sabe, su madre y Pansy, nadie más.

El niño que vivió me alzó una ceja, juzgándome.

-Ya, no me mires de esa forma, honestamente no sé cómo decírselos a mis padres, ya estuvieron bastante heridos la última vez que les oculté que borraría sus memorias y bueno, ¿hay alguna forma de que Ron se tome bien que voy a tener un bebé de Malfoy?

-Diablos, no, ni siquiera creíamos que tenías sexo, no vayas a ofenderte.

-Oh, por supuesto, ¿quién se acostaría con la sabelotodo?-lo miré claramente ofendida.

-Mione, solo es que organizas tanto tu vida, que pensamos que esperarías hasta el matrimonio, yo que sé, no te enfades-me miró con ojos suplicantes-y yo ni siquiera le he dicho a Ron que todo este tiempo he tenido la alta sospecha de que Malfoy y tú estaban juntos. Merlín sabe que haría tanto escándalo, que para el día siguiente toda la comunidad sabría que Hermione Granger sale con un exmortífago.

-Ahora el titular sería a la espera de un bebé-suspiré.

-Bueno, yo pensé que Ron iba a hacernos tíos primero, no que fuera el mago más cuidadoso del mundo.

-Eso no me hace sentir mejor-susurré.

-Mione-alzó mi mentón y me dedicó una gran sonrisa-anímate, prometo ser un tío encantador, voy a malcriarlo hasta que vuelva al propio Malfoy loco.

-¡No vas a malcriar a mis hijos Harry James Potter!

-Esa es la Mione que yo conozco-dijo feliz.

-No se lo puedes decir a nadie todavía, no estoy lista Harry. Especialmente no a Ginny, hoy ha descubierto mi relación con Draco y creo que ha enloquecido.

-Oh oh, tendré a una Ginny molesta entonces-se rascó el cabello intranquilo.

-Lo lamento por ti-sonreí a medias.

-¿Puedo tocarla?-preguntó dulcemente viendo mi abdomen.

-No se nota tanto porque apenas tengo 12 semanas, pero ahí está-dije abriendo mi túnica, mostrándole el apenas vientre inflamado.

-No se ve diferente a cuando tomabas demasiadas cervezas de mantequilla-empezó a reír con su mano en mi vientre.

-¡Veo que se ha tomado bien la noticia!-exclamó un Draco aliviado entrando a la habitación-lo siento, no podía soportar no saber si se estaban peleando.

-Harry nunca me haría daño Draco-lo miré algo molesta por su falta de confianza.

-Lo sé, pero hablar del bebé es algo que te pone ansiosa y quería estar aquí por si las cosas salían mal-pedía clemencia con su mirada.

-¡Caramba Malfoy, creo que estoy soñando!-exclamó Harry limpiando sus lentes.

-Muy gracioso Potter, se le llama amor, hasta tú deberías saber qué significa-alzó los hombros quitándole importancia.

-Si alguien me hubiera dicho que esto pasaría, yo me habría echado a reír y habría apostado que era una broma-confesó Harry.

-También nosotros Potter, también nosotros.

-Eres consciente que te mataré con mis propias manos si le haces daño, ¿no?-lo miró con seriedad a Draco.

-No me opondré a mi muerte si eso sucede-aseguró.

A Harry pareció relajarle la confianza en la voz de Draco, así que solo se limitó a jugar con mi vientre, hablarle al bebé acerca de su querido tío Harry y de preguntarme sobre mis síntomas de embarazo. Era tarde en la noche cuando Harry dejó nuestra sala común en búsqueda de Ginny y asegurándonos que nos visitaría tan pronto como le fuera posible.

Esa noche, en la cama, me sentía físicamente muy relajada, no sabía cuánta presión había estado llevando de tener que ocultarle a todos mis seres queridos acerca de Malfoy y mi embarazo, que Harry lo sepa finalmente ayudaba en sobremanera.

-¿Feliz de que tenga la aprobación de Potter?-oí a Draco desde mi espalda.

-¿Se nota mucho?

-Demasiado, me gusta tenerte así de feliz-besó mi hombro.

-Te amo Draco-dije dándome la vuelta, dejando mi frente cerca de su boca.

-Te amo Hermione-dijo depositando un beso en mi frente.

Dos semanas después mi vientre empezaba a notarse más, no que luciera como embarazada, pero sí lucía como si hubiera puesto un peso extra en mi cuerpo. Una tarde juré que McGonagall lo notó al reacomodar mi túnica, pero o no lo hizo o simplemente decidió no hacer comentario al respecto; lo cual estaba bien, no creo que en ningún momento de este embarazo estaría preparada para decírselo a alguien más.

Era una sensación extraña, no me avergonzaba de estar embarazada, simplemente no quería tener a cada persona a mi alrededor juzgando para bien o para mal el rumbo que había tomado mi vida y ocultarlo le daba un placer extra al entrar a mi torre y caminar a mis anchas con mi vientre en crecimiento. Me sentía en mi pequeña burbuja de felicidad a lado de Draco y eso era todo lo que necesitaba.

A la hora del desayuno en el comedor, una lechuza que no conocía depositó un pergamino sobre mí. Lo abrí curiosa y tragué saliva tan solo un minuto después.

-¿Algo va mal?-preguntó Ginny desde su asiento.

-No, nada importante-sonreí.

Ginevra no terminó de creerme, pero me lo dejó pasar.

Arrugué el sobre en mi bolsillo, deseando eliminarlo antes de que por error alguien pudiera leerlo.

Era una nota corta pero tenía suficiente letras para generar toda la tensión en mí que no había sentido en semanas.

Srta Granger, ¿nos debemos una conversación tal vez? Encontrémonos en el callejón Diagon, al mediodía del sábado. Todo sea por Draco. –Lucius Malfoy

¡Estoy de vuelta! Espero todavía contar con su interés en esta historia, no la había olvidado solo estaba bastante ocupada o había tenido poca imaginación. Me he enamorado, bueno, eso pasó todo el último año, pero siento que drenó un poco mi imaginación por curioso que suene. También finalmente me he graduado, estoy orgullosa de informales que hay otra médica en el mundo. Besos.