Querida Pansy:
Sé que recibir una carta mía es totalmente inesperado, pero eres en la única que puedo confiar en este momento para esta decisión tan importante que he tomado. Aspiro que encuentres esta carta en el momento correcto, ni antes ni después.
Probablemente cuando leas mi decisión vas a enloquecer, no tanto como Draco, por supuesto, pero te ruego que si encuentras esta carta antes de tiempo me des tiempo suficiente para llegar a mi destino.
Pansy, he decidido encontrarme con Lucius Malfoy y sé que suena a una completa locura, pero tengo esta corazonada de que será lo mejor. Draco y tú se cuentan todo, estoy segura que conoces su decisión de matar a su padre y siento que va a arrepentirse si lo consigue.
Esta es una historia completamente de amor, de un hombre que me ama más que a su vida y de un bebé inesperado que consiguió reunirnos a pesar de que fuimos tan testarudos. No me malinterpretes, no estoy ni remotamente deseando poner en peligro a este bebé, pero te prometo que hay una voz dentro de mi cabeza que dice que mi decisión es la correcta y no deseo que Draco, ni siquiera por mí, se convierta en el asesino que jamás ha deseado ser. Sé que lo ama Pans, sigue siendo su padre y siempre lo amará, no quiero que vaya a dormirse por las noches con el pensamiento de que acabó con la vida de su padre, ni siquiera si nosotros somos su razón para hacerlo.
Espero que esta carta la encuentres después del mediodía del sábado, de hecho, espero que ni siquiera tengas que leerla, pero si no escuchas de mí o he vuelto después de las cuatro de la tarde, saca el demonio en ti y revuelve el mundo hasta encontrarme.
Espero me entiendas Pans.
Tu amiga,
Herms
Doblé la carta y la oculté entre mis libros, esperando que Draco no la encontrara hasta que pudiera dársela a Pansy. Estaba nerviosa, si esto salía bien o si esto salía mal, de todas formas Draco se enojaría, obviamente esperaba que saliera bien, de esa manera estoy segura que en algún momento me perdonaría y sobre todo, sería más feliz de lo que él esperaba ser.
Me acosté en la cama con premura, casi afiebrada de todos los pensamientos que rondaban en mi cabeza. Mi plan no tenía un 100% de probabilidades de salir bien, demonios, creo que no tenía ni 50%, pero en todos los años con Harry y Ron nuestros planes nunca parecían asentados en bases muy sólidas y siempre salimos victoriosos. Quizás esta vez no Herms.
-¿Tan temprano en la cama?-un Draco curioso me sacó de mis pensamientos.
-Dormir extra no le hizo daño a nadie.
-¿Pasa algo?-preguntó con una ceja alzada.
-Nada de lo que debas preocuparte-todavía-simplemente quería esperarte en la cama.
-Oh-dijo lentamente desabrochando su camisa para mi deleite personal-si ese es el deseo de mi leona, ¿quién soy yo para privarte de él?
Di unas palmaditas en el colchón, invitándolo.
El sexo fue muy diferente al de otras ocasiones. Bueno, el sexo siempre fue bueno, exquisito, un deleite a todos los sentidos, pero no sé si debido a que temía por mis propias decisiones del futuro o que Draco sospechaba que algo estaba pasando dentro de mi cabeza, pero sin duda el sexo se sintió más real, más profundo, más etéreo.
Recorrió mi piel con lentitud, besándola con delicadeza pero presionando en los lugares correctos. Dejó un sendero de besos y pequeños mordiscos desde el inicio de mis pechos hasta mis muslos, de regreso se detuvo en mi vientre, un poco más evidente que antes, pero todavía podía esconderse bajo la ropa, depositó un suave beso ahí, susurrando a su hijo cuánto lo amaba. Esto derritió mi corazón y por supuesto, también convirtió en un charco de excitación en el medio de mis piernas.
En un instante Draco cambió nuestras posiciones y me dejó sobre él, entregándome todo el control del acto y tomó la decisión correcta, porque justo ahora, con lo inesperado que me parecía el futuro, realmente me sentía con deseos de controlar algo, aunque ese algo fuera tan carnal.
Me autopenetré enseguida, gimiendo por lo alto a sabiendas que los únicos que nos encontrábamos en la torre éramos nosotros. Me sentí imparable y poderosa. Draco no desaprovechó la ocasión para atender mis senos, los cuales también ahora lucían más hinchados debido a mi embarazo en curso, no que ninguno de los dos se estuviera quejando. Siempre tuve un buen par, pero definitivamente no me estaba quejando de que mis chicas lucieran extra voluminosas.
Clavé mis uñas con fuerza en la piel de sus hombros cuando el éxtasis me devoró por completo y sospecho que fue mi grito animado lo que lo llevó a venirse conmigo.
-Amo terminar dentro de ti- susurro en mi oreja, yo estaba descansando en su hombre, aunque mi respiración era más jadeo que cualquier otra cosa-no me retes, pero me hace sentir como si me pertenecieras por completo.
-Cariño-dije todavía a jadeos-soy completamente tuya, y ya sabes, tenemos un bebé en camino que lo confirma.
-Y yo soy completamente tuyo-aseguró besando mi hombro.
Me acosté sobre él con mayor comodidad, mi oreja derecha en su corazón, era mi lugar favorito a la hora de dormir, la música de su corazón siempre calmaba mis pensamientos.
-¿Me dirás que sucede?-dijo acariciando mi vientre, si no estábamos haciendo el amor, su mano siempre parecía tener la necesidad de descansar ahí, justo en el lugar más cercano a nuestro hijo.
-¿por qué crees que pasa algo?-pregunté sin mirarlo.
-No sé cómo, solo lo sé-aseguró.
-Te lo contaré después-Prometido.
-Eres mi vida Hermione-declaró antes de quedarse dormido.
Lo sé, literalmente descansa en mi cuello.
Una hora después, todavía seguía sin poder dormir, a pesar de agotamiento, mi cabeza estaba trabajando extra, ¿y si iba a cometer un error?
A las 11:00 am del Sábado mi corazón era un tambor, estaba aterrada. Cuando salí del castillo caminé cada paso con el deseo sincero de voltear y volver, pero tomé un par de respiros y me dije a mí misma que yo era una persona valiente.
''''''
-Voy a matarla juro que voy a matarla-estaba furioso, tan furioso que los pocos niños de primer año que caminaban por el largo pasillo corriendo despavoridos.
-Draco…
-Le dije que iba a matarla si hacia algo tan estúpido de nuevo-golpeé la pared hasta sentir la sangre brotar de mis nudillos.
-Hay que buscarla-susurró apenas.
-Por supuesto que hay que buscarla-la miré con los ojos inyectados en sangre-¿no habrás retrasado el avisarme, no?
-Por supuesto que no-aseguró trémula.
-Él no le hará daño, ¿verdad?-dijo llorosa.
-Más le vale que no-aseguré caminando hacia el pasadizo que llevaba al Callejón Diagon-ve donde la directora, trae a todo el que te siga, arma el alboroto de tu vida, pero asegúrate de que todo el mundo busque a Hermione.
Eché a correr, la desesperación filtrándose por cada uno de mis poros. Hermione no podía ser tan tonta, no podía hacer algo tan estúpido como eso, pero ella debía seguir viva, tenía que estarlo.
Después de todo, yo seguía vivo.
Hola, he vuelto con otro capítulo, a partir de ahora he decidido que vamos también a ver el escenario desde los ojos de Draco, espero sea de su agrado. Esta ha sido una semana bastante desagradable hasta ahora, he estado enferma y aparte de eso me han dado noticias con las que no contaba y literal ponen de cabeza mis planes, así que en general estoy bastante triste. He escrito este capítulo curiosamente por eso, me hace sentir un poco de ánimo que ustedes me lean y que se diviertan con lo que escribo. Les deseo buena noche.
J.
