Capítulo VIII: Laura parte II

Quinn estaba recostada en el sofá, Laura en el sillón frente a ella, Liam comiendo pequeños trozos sentado en la alfombra, Alba picando una tajada de pizza, Kyle con Rachel mirándose.

- Auuuu – soltó Quinn intentando moverse, eso es lo que hizo a Kyle moverse e ir a ayudarle, palpando su cuello.

Él demoró un poco, quería cerciorarse bien de todo - no hay nada roto, ni nada de qué preocuparse, además – les dijo a Quinn y a todos – es seguro dentro de todo, sólo que duele mucho ¿verdad? – le preguntó

- Sí mucho – le respondió a lo que el peque se acercó a Quinn y le cogió de la mano.

- Muy bien Liam, eres de mucha ayuda, amor – le dijo al adorable peque que asintió serio ante lo dicho, derritiendo a todos ahí – Quinn te pondría un collarín, pero no tengo ninguno aquí – dijo Kyle rascándose su cabeza.

- No te preocupes – le respondió ella

- El dolor va a seguir talvez por dos días, pero al final de este definitivamente va a bajar un poco, sólo que tienes que tener paciencia, quedarte quieta y descansar, un poco de ruda te puede ayudar, unos masajes con esencias – dijo él tratando de darle algún tratamiento que le haga sentir mejor.

- Ok, lo que digas Kyle, yo lo acato – dijo.

- Muy bien, ¿quieres comer algo? – le preguntó aún sabiendo que el más ligero movimiento le provocaría dolor

- No realmente – dijo Quinn, una exhalación fuerte siendo escuchada, por lo que todos voltearon a mirar a la dueña del mismo.

- Woahhh, yo sólo, woahhh – repitió Rachel con la mano en la boca – nunca había oído a Quinn rechazar tocino.

Y Rachel lo hizo con una gravedad única que hizo reír a todos en la habitación, incluido el peque, ya que él entendía cómo alguien no puede rechazar el tocino – el tocino es rico – dijo él y varios estuvieron de acuerdo.

- Muy bien, te llevo al cuarto – le dijo Kyle cargándola y con la ayuda de Rachel que dirigía hacia dónde y no fue el cuarto de invitados fue al cuarto de ella.

Kyle delicadamente la dejó sobre la cama, Alba entró después diciendo – Quinn, cariño – tomándole la mano, cosa que les sorprendió a ambos – tomate esto – le dijo Alba entregándole dos pastillas – son milagrosas, son para el dolor, de repente te da algo de sueño, pero definitivamente te va a servir para el dolor.

- Ok, lo tomo – dijo ella cogiendo al mano de Alba y dándole un apretón, ante el ojo vigilante de Rachel quién le preguntó sin palabras lo obvio, siendo su respuesta – nunca me burlo de alguien en necesidad de ayuda – sólo eso dijo.

Alba le dio las pastillas y le ayudó a tomarlas, arropándola luego – duerme princesa – le dijo colocando un beso en su frente.

- Ok suficiente ¿qué está pasando? – preguntó Rachel, y no, ella no estaba celosa para nada ¿verdad Rachel?

- Claro que no – respondió en su mente, ella no era celosa, sólo, muy, pero muy curiosa, y Alba le hizo una seña para hablar en la sala prometiéndole a Liam que Quinn estaba bien y estaba dormida, sólo así el peque se fue a seguir pintando habiendo comido una rodaja grande de pizza, él estaba contento y muy lleno.

- ¿Ok entonces? – preguntó Rachel pidiendo que todos se sienten en el sofá, Rachel ahí, en el sillón Laura, en el otro sofá, Kyle y Alba, los cuatro mirándose en la sala de estar.

- Quinn y yo estábamos hablando y ella se torció el cuello, al igual que tres veces – dijo Alba

- ¿Y por qué no ayudaste? – preguntó incrédula Rachel

- Porque estabas tú en el departamento – dijo ella calmadamente

- ¿Y dónde estaba yo? – preguntó Rachel

- Conmigo amor, estábamos besándonos – contestó Laura con gran sorna muy feliz de haber besando a una mujer tan bella.

- ¿Caray Rachel, en serio, otra vez? – le preguntó Alba

- Yo… - se iba a defender ella

- ¿Yo? Dices, bien que te gustó y mucho – soltó ella guiñándole un ojo.

- ¿Amor? – preguntó Kyle mirándole

- Fue en mi etapa de la universidad bebé – le dijo Alba besándolo y él asintió un tanto inseguro.

- Soy muy buena en la cama, muy buena – dijo ella guiñándole un ojo a Rachel.

- No, no vas a meterte aquí – le dijo Alba muy firme

- ¿En qué amor? – preguntó Kyle

- En Quinn y Rachel – respondió ella y Kyle asintió, incluso él se daba cuenta que algo estaba pasando

- Oh vamos ni siquiera se ha dado cuenta – respondió Laura acompañando sus palabras con ademanes.

- ¿Quién no se dio cuenta, de qué? – preguntó Rachel mirándolos.

Y los tres volvieron a mirarse incrédulos de que ella no se haya dado cuenta, si el amor estaba en el aire.

- Lau – soltó Alba con cariño – baaaaaa – soltó ella – no me meto, ya ustedes verán – acompañando sus palabras con ademanes.

- ¿En qué? – preguntó Rachel mirándolos a la par que su pareja de vecinos se sirvió una copa de vino y siguieron conversando un poco más.

- Woahhh – decía Quinn somnolienta – ¿qué me tomé? parece sedantes para caballos – dijo abriendo y cerrando sus ojitos, Quinn estaba adormilada y así estuvo por un buen rato, viendo desde su puerta entreabierta a todos sentados en la sala de estar conversando – algo pasa – se dio cuenta de ella.

Cogiendo así trocitos de conversaciones y palabras de todos.

- Ella es una puta – decía uno de ellos, obviamente Rachel no

- Si lo soy y te encanta – dicho obviamente por Laura

- Sí lo es – decía Quinn y cerraba sus ojitos

- Su strap es enorme

- ¿Qué carajo? – preguntó Quinn con el ceño fruncido volviendo a cerrar sus ojitos

Otra de las frases sueltas…

- No soy egoísta, yo comparto – decía Laura - ¿qué te parece un sándwich cariño? – le preguntaba con un guiño y coquetamente a Rachel.

- No, yo prefiero el tocino – respondía Quinn desde su cama, sin saber de qué se trataba.

Rachel siguió conversado un poco más con todos, antes de que la pareja se fuera.

Quinn abrió sus ojitos otra vez viendo a Laura recostada sobre el espaldar del sofá con Rachel en su regazo – ay mierda – dijo ella en esa vez ya sin saber cómo sentirse, Rachel se estaba riendo y Laura también, pero ella no.

Ella despertó en otro momento, ya no había nadie en la sala de estar - Amo Quinn – eso le había dicho su peque acomodándose al costado de ella

- Awww mi amor, te amo mucho más – la arrulló ella y con eso cerró sus ojitos, durmiendo así su siesta con el peque plácidamente y muy feliz que su Liam estuviera junto a ella.

La próxima vez que se levantó, ella sintió dos delicadas manos acariciando su cuello, aplicando una escencia de vainilla, que olía delicioso – huele muy rico – dijo ella con voz ronca

- Lo hace – contestó Rachel sobrando su cuellito con mucha delicadeza mirándola con mucha adoración indicando algo al costado con su mirada.

Quinn suavemente miró hacia su izquierda, viendo al peque dormir cómo estrella de mar con su manta de elefantitos encima – awww bebé – lo arrulló Quinn por lo adorable que lucía el peque.

- Te ayudo, ya es casi la hora de cenar – le dijo Rachel muy suavemente, para aún no despertar a su peque cogiendo de ambos brazos a Quinn y procurando no mover mucho la cabeza de ella, levantarle y recostarle al espaldar de la casa - ¿Te sientes bien? – le preguntó aún acariciando su cuello muy suavemente.

- Sí, un poco mejor, aún duele, pero no tanto cómo en la mañana, ¿y por qué susurramos Rach, ya casi es hora de comer de Liam? – observó y preguntó confundida Quinn.

- Por esto – respondió Rachel cogiendo con ambas manos la carita de su Quinn, y pegando ambas frentes juntas, relajándose.

- Rach ¿qué pasa? – respondió Quinn con el corazón latiendo a mil.

- Tranquila bebé – le susurró, dándole un beso esquimal, con su muy linda naricita – mi Quinn – susurró con gran sonrisa

- Tu Quinn – contestó ella también suavemente un pelín más calmada copiando la sonrisa de su Rach.

Es ahí que Rachel aún cogiendo con sus manos la carita de Quinn se acercó aún más de ser posible, dándole un beso muy tierno sobre sus labios, uno que apenas siendo un roce, desconcertó a ambas y mucho, de la mejor manera.

Ambas soltando un suspiro después de ello, ambas con las frentes juntas, Rachel mordiéndose los labios porque quería otro beso, pero ese era decisión ya de Quinn.

Quién viendo su más grande fantasía hecha realidad, un besito corto de Rachel, fue a por otro beso pensado – si mi cuello me dolerá después, valdrá totalmente la pena.

Quinn fue a por su beso, Rachel cerró la distancia, ambas disfrutaron de un beso muy necesitado, muy rico.

Rachel besó el labio inferior de Quinn, lo haló, lo chupó y mordió, haciendo lo mismo después por el otro, todo ante gemidos de ella. Ambas en perfecta sintonía, Rachel hizo casi todo el movimiento, ella quería que Quinn se mueva lo mínimo dado el estado de su cuello.

- Ayyy Rach – dijo ella separándose finalmente, muy emotiva, muy feliz por su esperado beso.

Rachel colocó un par de besos más sobre sus ojitos, sobre su mejilla – hablaremos más, lo prometo cariño, pero después – dijo ella muy emocionada también, muy feliz.

- Ahora a despertar al príncipe de la casa - dijo Rachel cargando a Liam y poniéndolo en el regazo de Quinn – voy a traer la cena mis amores - dijo robándole un beso en los labios a Quinn que aún estaba un poco en shock por el resultado de todo, y un sonoro beso en la mejilla a su hijo, que le trajo una linda sonrisa a Liam.

- Awww – lo arrullaron ambas mujeres, Rachel le dio otro beso y se fue por la cena.

Quinn entonces, tuvo el privilegio de ver al peque despertar, su gran sonrisa, el abrir de un ojito, luego el otro, su bostezo aka rugido de león, ambos bracitos estirados hacia arriba, ufff, toda una monada.

- Eres demasiado hermoso bebé – dijo Quinn con gran sentimiento, y es que este bebé no era sólo hermoso por fuera, él era el bebé más lindo que Quinn había conocido, él y su Beth, su ángel, su príncipe, él era muy bondadoso, muy noble, tenía un muy bonito corazón y eso lo hacía de lo más adorable, de lo más lindo – hola mi amor – le dijo ella y el peque muy sonrojado contestó – hola Quinn - su muy lindo puchero – awww mi vida – replicó Quinn abrazándole

Y él siendo el más lindo, acarició el cuello de Quinn por si le dolía – sólo un poco mi amor – eso lo hizo asentir, eso era importante para él, que Quinn mejore.

El peque se recostó en el pecho de Quinn hasta que su mami vino – te amo Quinn – le volvió a decir girando su cabecita para verle de lado, regalándole la sonrisa más linda que ella había visto hasta el momento, eso hizo a ella encogerse y darle un merecido beso en la frente añadiendo – te amo mi amor, muchísimo más.

Así esperaron ambos a que Rachel regrese.

Rachel regresó con trocitos de pizza recalentado, igual de rico que el original, con el queso derretido. Liam se bajó de Quinn y se recostó en el monto de la cama y almohadas que su mami había hecho para él – gracias mami – dijo el peque y ambas mujeres lo arrullaron, él era un bebé muy lindo, educado y adorable.

Rachel entre bocados, alcanzó a darle de comer a su hijo, cuándo parecía que la pizza se le iba a caer, a la par de poder cortar trocitos pequeños para darle a Quinn y también a su nene que viendo comer a Quinn así, él también quería que le dieran de comer en la boca.

- Gracias mami – decía el peque muy feliz

- Gracias Rach – decía Quinn sonrojada disfrutando de su pizza, y es que comiendo así, despacito, le dolía menos el cuello.

Rachel sonrojada, muy feliz por ambos de sus amores, muy sonriente, les ayudó a comer a ambos – hoy pizza, pero mañana menestra ¿ok?

- Sí – dijeron ambos entre trocitos felices.

- ¿Qué es menestra? – luego preguntaría el peque muy adorablemente, entre risas de todos, ya que si ellas se reían, el peque también reía.

Así las tres terminaron de comer, luego Rachel ayudó a bañarse a Liam y a alistarlo para dormir.

Quinn estaba recostada en su cama con los ojos cerrados, cuándo Rachel se le unió, gateando sobre la cama muy suavemente para llegar al centro de la misma, dónde se encontraba Quinn.

- Espero que esa sonrisa sea para mí – dijo ella traviesamente, cosa que hizo sonreír mucho más a Quinn y enchinar los ojos.

- Awww bebé – la arrulló Rachel muy rojita al igual que Quinn. Rachel se sentó al costado de ella, colocando ambos brazos a cada lado de su cabeza - ¿estás bien, te sientes bien? – preguntó acariciando delicadamente su cuello y sus mejillas.

- Sí, muy bien – contestó ella igual de rojita - ¿Laura? – preguntó

- Ella se fue – le dijo Rachel levantando ambos hombros

- ¿Puedo preguntarte si puedo preguntarte acerca de ella? – preguntó adorablemente ella.

- Por su puesto – contestó Rachel con un suspiro sabiendo que tenía que aclarar algo sobre ella, a fin de poder profundizar lo suyo con Quinn.

- Cuando quieras – dijo con una pequeña sonrisa.

- Ok – replicó Rachel y mirándole, empezó la historia – Laura es muy buena en la cama

- Rach ¡ - se quejó Quinn aparentando estar indignada con un adorable puchero

- Awww bebé, te prometo que es importante esa parte – y Quinn a regañadientes asintió a que siga – bueno, cómo te decía, ella es muy buena en la cama – repitió y Quinn se volvió a quejar haciendo un gesto de lo más adorable, que Rachel se mordió el labio para no arrullarla, después de eso siguió – y lo digo porque esa parte e importante – le dijo mirándola, Quinn a regañadientes asintió lamentándose por mover su cuello, Rachel la acarició, mordiéndose el labio también por lo hermoso que era.

- Joder, estoy hasta las ramas – pensó ella internamente y luego siguió con su explicación – ella era muy buena, ya sabes dónde – Quinn bufó muy lindamente por ese hecho – pero eso era todo lo que teníamos en común, Quinn, es decir, ella me ayudó mucho, después de que Brody se fue, ella me ayudó a sanar – Quinn asintió levemente – y era grandiosa con Liam, pero la relación que teníamos, era más parecida a la de amigas que a la de pareja, siempre hubo algo sabes, que no terminó de cerrar, de hacer click – finalizó.

No contándole la parte en que ella había confundido el nombre de Laura por el de Quinn repetidas veces, cada noche, Woahhh.

- Ella es grandiosa pero no era el momento, supongo, ella vino, pensando ambas, talvez que podíamos retomar el camino, pero a medida que el tiempo pasaba, ambos nos dimos cuenta que era genial divertirnos, pero no había más en eso, ¿se entiende? – le preguntó a Quinn

- Supongo que sí, ahora estoy más agradecida con ella que enojada o celosa – le dijo

- Así qué – añadió Rachel traviesamente - ¿celosa eh? – preguntó acomodando el pelo de su Quinn, disfrutando lo suave que era y los ruiditos deliciosos que sacaba al correr sus uñas por el pelito de su Quinn - ¿me puedes contar cómo te hiciste daño en el cuello, por favor? – añadió

Quinn bufó un poquito antes de contestar – primero estaba sola, después estaba hablando con Alba sobre Laura y supongo que me puse celosa – le dijo con un muy adorable puchero.

- Awww bebé – se quejó Rachel con una muy linda sonrisa.

Ambas se quedaron mirándose, compartiendo un silencio cómplice.

Ahhh… el primer beso, y el después, del primer beso, otro beso o una ronda de ellos.

Rachel se acurrucó en el cuello de su Quinn – eres muy importante para mí Quinn, para nosotros – le susurró directamente al oído.

- Ustedes son todo para mí – le susurró Quinn de regreso, abrazándole fuertemente.

- ¿No te dolerá el cuello, después? – le preguntó besándole ahí.

- No, estoy en el mejor lugar del mundo ahora mismo – susurró ella con gran sonrisa.

Eso hizo a Rachel separarse un poco, y volver a besarla.

Ufff, caray, ahora que Rachel lo había descubierto, ella no iba a para nunca, sin duda besar a su hijo y besar a Quinn, era lo mejor de su día y lo sería siempre.

Aún tenía muchas preguntas en su cabeza acerca de este nuevo desarrollo, pero sin duda alguna, todo podía esperar.

Laura pudiera ser muy buena en la cama, más el sólo beso de Quinn le hacía suspirar de sobremanera, le llevaba a límites y alturas nunca antes descubiertas.

Rachel suspiró después del beso, recostándose ella en la cama, y acomodando a Quinn sobre ella – eres todo un caso Lucy Quinn Fabray – susurró ella regalándole un par de besitos en su cien, después entregándose al sueño.

- Soy TÚ caso, hermosa – dijo Quinn después besando su mentón y acomodándose para dormir acurrucada en su princesa.

Ya el príncipe de la casa se reuniría con ellas por la mañana, para seguir durmiendo acurrucados cómo familia, cómo la familia que ya eran.

...

Nota:

-Él próximo capítulo será el final