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Hola - Hablando.

(Hola) - Pensando.

Hola - Transformación o ser no humano hablando.

(Hola) - Transformación o ser no humano hablando.

[Hola] - Nota de autor

Capitulo 14:

Kill the Patient

(Mata al paciente)

Justo en la frontera de la Tribu del Norte, un carruaje estaba siendo jalado por un cerdo gigante, siguiendo detrás de ellos había un ejército de soldados protegiendo a la gente dentro. Dentro del pequeño carruaje espaciado había un hombre calvo y anciano con un bigote grande y una barba pequeña. Llevaba una especie de corona y un abrigo de invierno encima de un uniforme militar. Era conocido como el Primer Ministro antes de que Honest se lo quitara Chouri es su nombre. Una encantadora muchacha se sentó a su lado, era su hija, Spear, era una niña con el pelo largo rubio y ojos azules. Ella llevaba un abrigo de invierno y un sombrero grande. Pasaron por delante de unas cuantas casas que sufrían de pobreza debido a las brutales políticas fiscales de Honest.

Chouri: Otra aldea devastada - Dijo mirando tristemente por la ventana - La nación no es nada sin su pueblo - Dijo con un aire nostálgico, recordando tiempos mejores.

Spear: ¿De verdad te importa, padre? - Preguntó con una sonrisa como el sol en su rostro - ¿Lo suficiente para volver a los pozos de serpientes de la capital? Solo me hace sentir orgulloso de que seas mi padre - Continuó ella, sosteniendo esa misma sonrisa todo el tiempo sin ocultar su asco en su voz al mencionar las "serpientes".

Chouri: Este no es momento de acobardarme en la jubilación y dejar que la vida solo continué - Dijo con una convención - ¡Tengo la intención de luchar contra ese Ministro hasta mi último aliento! - Dijo lleno de inspiración.

Spear: Y tengo la intención de velar por ti en cada paso del camino - Dijo reforzando la convicción de su padre.

Chouri: Tengo suerte de tener una hija tan valiente - Dijo orgulloso - ¡Mantente así, no me tendré que preocupar por tus pretendientes! - Dijo feliz y tranquilo.

Spear: ¿Q...qué? ¿Qué tiene que ver eso con esto? - Preguntó ella con cara de disgusto.

Chouri se rió de alegría, de repente, el carruaje se detuvo, empujando a los dos un poco hacia adelante.

Chouri: ¿Qué está pasando ahí fuera? - Preguntó preocupado. Spear se preparó, estaba lista para una pelea. Movió las cortinas para ver a los tres asesinos mortales, las Tres Bestias mirándolas fijamente - ¡Más bandidos! - Grito molesto - ¡Juro que esta zona empeorando con el tiempo!

Spear salió corriendo del carruaje,

Spear: No te preocupes Padre yo me encargaré de esto - Dijo con confianza mientras se posicionada en el centro frontal del grupo preparando a su ejército para atacar a los asesinos - ¡Todos listos!

Mientras tanto, con las Tres Bestias, miraban al pequeño ejército como si fuera poco impresionante, ellos no conocían la verdadera fuerza.

Liver: Daidara - Le ordeno con tranquilidad.

Daidara: Si - Se acercó al ejército, Spear solo organizo a sus tropas.

Spear: ¡Aplastanlos! - Ordenó apuntando su espada hacia Daidara.

Ella y su ejército corrieron hacia los asesinos con toda su fuerza armados y listos, sólo para que fueran destruidos por Daidara. Y con un solo golpe en su hacha, el ejército de Spear ya no estaba; ella era la superviviente de todo ese batallón, sólo que no por mucho tiempo. Ella fue herida en su estómago, luchando para ponerse de pie se derrumbó a la tierra arrepintiéndose de que le había fallado a su padre.

Nyau caminó y se sentó frente a ella, su lado sádico salio a flote, sacó un cuchillo gigante de sus bolsillos delanteros. Ella lo miró con terror.

Nyau: Oh, eres un demonio, estas pensando ¿no? Pero considerando lo que estoy a punto de hacerte, vas a desear estar muerta - Dijo con una sonrisa de apariencia inocente pero cargada de maldad.

Chouri fue golpeado hacia el suelo por Liver; levantó la vista y se sorprendió al ver que un oficial imperial lo golpeaba.

Chouri: ¡Eres un Oficial Imperial! - Dijo asombrado.

Liver : Lo soy y tengo un profundo respeto por su diplomacia, señor - Dijo inclinándose por respeto.

Chouri: Entonces, ¿Por qué en el nombre de Dios harías esto? - Preguntó enfadado.

Liver: Porque mi Maestro lo ordenó - Dijo cortando la cabeza del ex Primer Ministro - Y los deseos de mi Maestro siempre serán realizados - Dijo con una voz llena de frialdad.

Después, las Tres Bestias se encontraron con Daidara satisfechas con la cantidad de chicos que "despacho".

Liver: No olvides los avisos - Le recordó a Daidara. Lanzaron los avisos al aire, su misión era enmarcarlo en Night Raid.

Daidara: Si me preguntas la idea del Ministro es un grano en el culo - Dijo con una sonrisa burlona - ¿Por qué no lo amenazamos y chantajeamos como los políticos como suele hacer? - Dijo confundido.

Liver: Porque el plan no funcionaría con tropas bajo la protección del Gran General Budo", dijo Liver.

Nyau: ¿Ya hemos terminado? - De repente preguntó, Nyau salió sonriendo caminando de forma muy femenina hacia el grupo.

Diadara: ¡Nyau deja de joder! - Grito molesto.

Liver: ¿Te aseguraste de acabar con ella bien? - Preguntó

Nyau: Sí - Dijo, poniendo sus manos detrás de su cuello sobre su cabeza - ¡Estaba en medio de despellejar su cara cuando murió de shock! - Dijo con decepción.

Daidara: Estas jodido niño, ¿Lo sabes? - Dijo algo perturbado por el entusiasmo del chico por matar.

Liver: La misión se ha completado, sigamos nuestro camino - Anunció, cuando las Tres Bestias se alejaron de la escena, el papel que arrojaron voló al viento.


En la capital, Seryu se despertó en un hospital después de estar en coma por menos de 4 días. Su perro Korro estaba en una cama frente a su descanso. Ella miró a izquierda y derecha en pánico tratando de averiguar qué diablos pasó. Jadeó y luego comenzó a recordar los acontecimientos de lo que pasó. No podía dejar de pensar en el acontecimiento que había ocurrido. Sus recuerdos lentamente volvieron a crecer cuanto más se sentaba allí. De repente, Korro surgió de su siesta jadeando. Seryu tembló de horror ante lo que había pasado. Todo volvía a ella. Una sirvienta vino con su té y galletas,

Mucama: Hola Seryu - Dijo amablemente.

Seryu: Hola - Dijo aun confundida.

Mucama: Has estado fuera como 7 días. Recibiste una tremenda paliza - Dijo algo mortificada.

Seryu: Espera... ¿Cuánto tiempo estuve fuera? - Se levantó. La mucama la sentó de nuevo en su cama.

Mucama: Quédate quieto, tu cuerpo aún no se ha curado de tus heridas - Tomó un trapo mojado de un balde de agua tibia y lo puso en la frente de Seryu - Sus huesos estaban fracturados así que tuvimos que repararlos. Usted no será capaz de mover un músculo durante el próximo par de semanas - Dijo intentando que no se levantara.

Seryu: ¡Maldición! - Dijo frustrada - No puedo creer esto - Dijo rechinando los dientes.

Mucama: Lo sé - Respondió - Por eso debes quedarte aquí y mejorar - Le dijo amablemente, Seryu suspiró.

Seryu: Bien, gracias um... ¿Cuál es tu nombre? - Preguntó más relajada.

Mucama: Benita, pero mis amigos me llaman Ben - Se presentó la criada provocando indirectamente el repentino shock de Seryu.

Seryu: ¿Perdón? Pero, ¿Cuál es tu nombre de nuevo? - Preguntó una vez más.

Mucama: Beni...

Seryu se acercó tratando de ahogar a la criada. Otros dos doctores llegaron justo a tiempo, uno de ellos llevaba una jeringa llena de melatonina líquida. Todos los otros doctores trataron de sujetarla.

Seryu: ¿Ben? Ben. ¡BEN! ¡BEEEEN! - Estaba teniendo un episodio de histeria - Ben, ¡Te mataré antes de que te transformes en esos FENOMENOS! ¡Te arrancaré la garganta y te meteré tu pene por la boca, monstruo! ¡Llévame a un hospital! ¡Maldito, pedazo de mi...!"

Benita activo el transmisor dentro de Seryu causando que perdiera energía y cayera en los brazos de un Doctor. Korro volvió a la cama mirando a su amo dormir; como Seryu, Korro quería venganza. Cuando los doctores terminaron de grabar se fueron, apagaron las luces y cerraron las puertas.

Benita: Me atacó por alguna razón - Dijo afuera de la habitación.

Doctor: Ella sólo necesita un poco más de descanso - Le indico a la mucama - Los pacientes que sufren de estrés postraumático necesita más descanso. Lo que le pasó a ella destruyó algo muy importante para ella - Dijo intentando tranquilizar a Seryu.

Los médicos se fueron con su investigación dejando a Seryu en un sueño profundo.


Ben estaba dormido recuperándose de sus heridas menores de hace una semana mientras Sheele aún herida pero viva, ya habia despertado y estaba vigilando la puerta de Ben. Mine estaba caminando junto a ella mientras veía a su amiga, su brazo envuelto en una venda viendo a Sheele protegiendo la puerta. No se le ordenó hacerlo de ninguna manera, pero su jefe no parecía como si tuviera un problema con él.

Mine: (Me pregunto por qué Sheele está vigilando la puerta. Pensaba que Akame estaba loca, ¿Pero ahora ella? Algo va mal. Ben es un buen tipo y todo, pero me temo que nos distraerá de acercarnos a nuestros objetivos) - Se dijo preocupada.

Aunque no era la atención de Ben, Night Raid había estado hablando de él últimamente, esto recientemente mucho más en admiración y alivio. Había protegido a Sheele y a Mine con su vida, quedándose detrás de ellos mientras se encargaba de los guardias y lo hizo rápidamente. Aunque había unos pocos que lo mantienen en su radar de sospechas. Incluso el más poderoso de los portadores de las Teigu suelen ser asesinos como ellos. Akame compartía un poco de duda, pero eso parecía desaparecer poco a poco. Hablando de ella, se dirigía directamente a la habitación de Ben con su comida en la mano. Sin embargo, Akame se detuvo cuando notó a Sheele frente a su puerta mirando hacia ambos lados como si estuviera a punto de cruzar una avenida muy transitada.

Akame: ¿Sheele? - Llamo confundida a sj amiga

Sheele entró en pánico y casi cae al suelo; su corazón latía con nerviosismo. Ella se reincorporo rápidamente y se puso de pie.

Sheele: Oh lo siento - Se disculpo por alterar a su amiga.

Akame: Buenos días - Saludo restandole importancia a su caída - Sólo estoy aquí para llevarle algo de comida para el desayuno. ¿Hay alguna razón por la que estés de pie frente a su puerta? - Le preguntó.

Sheele: Sólo estoy comprobando si Ben está bien - Dijo algo preocupada.

Akame: No estás bien. Tienes que volver a la cama ahora Sheele - Le dijo severamente a la pelimorada - Tus heridas aún no se han curado del todo.

Sheele: Pero todavía puedo protegerlo como me protegió...

Akame: Sheele...

Sheele conociendo la seriedad de Akame se inclinó por respeto y volvió a su habitación. Akame escaneó su pequeño arrebato emocional. Sheele no mostró mucho, pero ella había estado cada vez más cerca de Ben, de hecho ella podría haber sido el primero. Akame abrió la puerta para encontrar una habitación vacía; Akame puso su comida en una cama bien hecha y comenzó a mirar alrededor. Rápidamente empezó a sospechar y a sacar un poco su espada. Ben no estaba en la cocina y normalmente dormía hasta tarde, siendo el último en despertar de su sueño. Su espada estaba fuera, lista para arrojar a cualquiera en cualquier momento dado. Se estaba preocupando.

¿Dónde podría estar? ¿Los ha traicionado? Todas estas preguntas comenzaron a circular a su alrededor. Alguien tan poderoso como Ben sería considerado imprudente atacarlo solo, pero ¿Y si fue secuestrado y que estaba incapacitado de alguna manera? Era un pensamiento aterrador, una colección de pensamientos aterradores, hasta que escuchó un susurro.

¿?: Akame... - Susurró una voz decrepita. Akame volvió su atención hacia el sonido - Akame... - Akame apretó su espada.

Akame: ¿Quién eres tú? ¿Dónde está Ben? - Detrás de ella, una criatura fantasmal flotaba hacia ella.

Tenía la piel gris y lineas negras que recorrian todo su cuerpo y un ojo de color verde dentro de esas lineas, además de que en su "estomago" habia unos asquerosos tentaculos.

Ella se dio la vuelta y gritaba con fuerza por el susto tratando de cortar y cortar en tantas partes pudiera a la criatura espectral. Pero nada ha funcionado, la criatura emitía una risa fantasmal y escalofriante.

Fantasmatico: ¡Sabía que lo harías! - Dijo en tetrico tono rison.

Akame estaba a punto de atacar con toda su fuerza hasta que vio el sello Ultimatrix arriba de donde salian los tentaculos.

Akame: ¿Ben?

Fantasmatico: ¡No puedo creer que te lo tragaras! - Ben dijo entre risas - ¡Esto vale oro!

De repente, el reloj de Ben parpadeó cegándolos a ambos en un rayo de luz verde transformándolo de nuevo en humano. Ben no sabía que se había transformado de nuevo hasta que abrió los ojos para ver a Akame con una mirada obscurecida en su rostro con una de sus manos en el pecho mientras que la otra mano sujetaba su espada apuntando directamente hacia su cara. Ben sudó nervioso.

Ben: ¿Eh... tiempo fuera? - Dijo nervioso.

Akame: Por ahora - Dijo seriamente mientras guardaba su Katana.

Ben: ¿Cómo lo supiste?

Akame: Te vi en múltiples ocasiones transformarte de nuevo en humano golpenadolo - Dijo mientras señalaba el Ultimatrix.

Ben: (Mierda) - Gritó internamente.


Capitulo 15:

Kill the Sailor

(Mata al marinero)

Ben y Akame fueron convocados para una reunión en la Sala de Conferencias al mediodía. Akame y Ben habían estado hablando todo el día, aunque Akame a menudo le hacía preguntas personales sobre su persona. En un día a día normal de Ben 10, Ben a menudo no respondía y cambiaba a otro tema. Esto la molestó un poco pero sabía que Ben necesitaba tiempo para explicarle a ella y al equipo de dónde venía exactamente. Ella simplemente lo anotó como no importante.

Por ahora eso es.

Hasta el mediodía, Ben estaba tomando una ducha lavando la suciedad que recogió durante los últimos días. Además, el olor corporal finalmente le estaba afectando; notó que sus compañeros de equipo eran ligeramente repelidos por su olor. No querían decir nada porque eso lo avergonzaría. Mine estaba a punto de ir a decírselo, pero se dio cuenta rápidamente cuando vio el vapor saliendo de las aperturas del baño. Suspiró aliviada de que Ben finalmente se estuviera duchando.

Habían pasado algunos días, al rededor de 1 semana, desde que Ben había llegado a este extraño universo; se estaba acostumbrando lentamente a su nueva compañía... El reloj de Ben estaba reposando en la mesa de apoyo tapado por un paño blanco y estaba detrás de una pequeña lámpara justo al lado de la puerta. Él realmente no pensaba que nadie dudaría en revisar un extraño paño blanco que cubre un objeto misterioso

Oh espera sí.

Akame. Se detuvo para decirle a Ben que se diera prisa con la ducha ya que estuvo allí los últimos 10 minutos sólo para encontrar el Ultimatrix de Ben bajo un paño blanco.

Akame: (¿El reloj de Ben?) - Pensó después de quitar la tela - (¿Pero qué está haciendo esto aquí?) - Akame sostuvo el reloj durante bastante tiempo. Se lo coloco en la muñeca y se sorprendió por que no había pasado nada.

El reloj era demasiado grande para que le quedara a ella. Era más bien como una bandana crecida que se coloco en su brazo..

Cuando Ben terminó su ducha de 12 minutos, abrió la puerta con una gruesa toalla beige cubriéndolo.

Ben: Mucho mejor - Dijo con una sonrisa matutina.

Se volvió hacia la mesa donde puso el reloj sólo para encontrar a Akame que lo tenia, intentando ponérselo. El Ultimatrix estaba desactivado y Akame parecía como si estuviera tratando de averiguar cómo funcionaba. Se miraron el uno al otro durante bastante tiempo. Akame pensó que podría haber estado en problemas desde que estaba sosteniendo el arma de Ben, de hecho rompiendo su código de no tocar las cosas de otras personas. Sin embargo, en el caso de Ben, esto estaba justificado en su cabeza.

Ella no tenía idea de cuáles eran los motivos de Ben o cómo llegó aquí. Él era increíblemente fuerte con el reloj activado, pero débil con el desactivado. Podría haberlo ocultado y corrido, pero hizo lo honorable y lo devolvió.

Akame: Será mejor que tengas suerte de que fui yo quien lo recogió. No puedes ser descuidado cuando se trata de tu Teigu. Cualquiera podría tomarla y transformarse en quién sabe qué - Dijo con una sonrisa.

Ben, avergonzado, tomó la Ultimatrix, mientras se frotaba solemnemente la parte posterior de la cabeza, con las mejillas sonrojadas.

Ben: Gracias - Me dijo él.

Akame: Estaba tratando de averiguar cómo funcionaba hasta que saliste de la... - Se detuvo a mitad de la frase para ver el Ultimatrix activarse y como se encogió para adaptarse a la muñeca de Ben; la luz brillando un tono esmeralda brillante, oyendo los muchos ruidos que marcaba el reloj.

Ben: ¿Estás bien? - Preguntó Ben a una silenciosa Akame. Asintió.


Llegaron a la Sala de Conferencias mucho antes que el resto del equipo. Akame y Ben no se habían dicho ni una palabra, estudiándose mutuamente. Ben sabía que tenía que cuidar su espalda. Akame estaba a punto de tomar su reloj y ella descubrió que se lo podía quitarselo a voluntad. Él pensó que puesto que el Ultimatrix era tan avanzado nadie averiguaría cómo funcionaba; sin embargo él tuvo que culparse a sí mismo por solo y expuesto en un lugar cualquiera. Akame tenía un punto, en cualquier momento, cualquier miembro del equipo que tenía un rencor contra Ben, es decir: Leone, habría aprovechado la oportunidad para aprovecharlo y usarlo en su contra.

Ben entendió que no puede ser descuidado en este mundo porque en cualquier momento podría estar muerto. Sería una buena idea poner el reloj en modo cerradura en todo momento. Akame era la prueba.

Ella estaba estudiando a Ben tratando de trazar su debilidad. ¿Qué exactamente la hizo no confiar en él? Akame puede no tener un ego inflado como Lubbock, pero ella era todavía cauteloso. Ben fue capaz de derrotar a un ejército por sí mismo en una sola forma. Empezó a imaginar que si ganaban la guerra, Ben podría usar el poder que tenía sobre la gente a la que supuestamente ayudaba. Le agradaba su personalidad, pero no confiaba en él en absoluto. Era demasiado poderoso para su gusto.

En cualquier momento podía sacar su espada y Ben podía transformarse inmediatamente en un ser que podía romperla una parte de la espada, regenerarse o destruirla completamente. Necesitaba estar en guardia. Hablando de eso, a pesar de que se miraban amistosamente, Akame tenía su mano en la empuñadura de su espada, mientras que Ben tenía su mano en la esfera, ambos tratando de no empezar nada. No se odiaban entre sí; pero seguramente no confiaban el uno en el otro.


Sheele se sentía bien después de esa noche. Ella tuvo menos tiempo para darle las gracias a Ben. Ella estaba justo al lado de su habitación esperando que él saliera. Habían pasado 45 minutos desde que Ben se despertó. Impaciente, ella irrumpió pensando que algo malo le había pasado sólo para encontrarse con una cama bien hecha y una silla de madera sentada junto al colchón.

Sheele: ¿Ben? - Preguntó Sheele antes de ser interrumpida por Mine que estaba detrás de ella.

Mine: ¿Sheele? ¿Qué estás haciendo? Se supone que estás en la cama sanando - Dijo ella preocupad.

Sheele: Todavía puedo mover mi brazo... más o menos - Dijo algo insegura - Yo sólo... Nunca consigo darle las gracias. Arriesgó su vida para salvar la mía. Creo que se lo merecía, ¿No crees? - Dijo algo triste.

Mine: Bueno...

Sheele: Es sólo por esta vez - Suplico - Sólo déjame decir gracias y luego iré directamente a mi habitación para sanar.

A Mine le gustaría seguir discutiendo sus puntos, pero ella tenía razón. Desde que Ben y la banda regresaron de su misión, Sheele nunca agradeció a Ben por todo lo que hizo. La mantuvieron en su habitación sanando.

Eso no fue justo. A regañadientes dio un gran suspiro y la llevó a donde estaba Ben, la Sala de Conferencias.

Para cuando Sheele ya estaba en la habitación, todo el elenco ya había llegado. Sheele se ayudó a sí misma a estar junto a Ben. Inmediatamente Ben se dio la vuelta y vio que ella le sonreía.

Ben y la banda no tenían idea de lo que estaba pasando, pero por lo que nuestro héroe estaba analizando, era algo malo.

Najenda: Ahora que todos están aquí, me temo que traje malas noticias - Anunció la jefa - Esdeath logro derrotar a la Tribu del Norte y ahora ha regresado a la Capital Imperial.

Todo el mundo se sorprendió al escuchar la noticia del regreso de Esdeath, todos excepto Ben y Tatsumi que no tenían idea de quién era la mujer.

Ben: ¿Quién es Esdeath? - Ben susurró.

Tatsumi: No sé - Dijo en la misma situación - ¿Alguna mujer asesina? No sé por qué estás preocupado. Acabaste con todo un ejército.

Ben: ¿Quien dijo que estoy preocupado? Preocupado no es sinónimo de estar confundido - Dijo antes de que Najenda le aclarara la garganta para romper la conversación - No es que me importe pero, ¿Quién es esta chica de Esdeath? La hiciste parecer como si fuera el Boogeyman. ¿Es realmente tan mala? - Le preguntó confundido, su ego elevándose en espiral.

Najenda: Es una psicópata perturbada, Ben. Está obsesionada con matar - Dijo seriamente - No seas descuidado, incluso con ese reloj tuyo, sigues siendo vulnerable. No importa la forma que tomes, para ella, no eres más que otro objetivo - Dijo con severidad - También desde su llegada ha habido un aumento de los asesinatos de funcionarios imperiales. Hasta el día de hoy, 4 oficiales y 61 guardaespaldas habían sido asesinados - Continuó sosteniendo su argumento - Pero lo que me preocupa son estos volantes que estaban dispersos diciendo que Night Raid fueron los autores de los ataques.

Bulat: Así que están tratando de hacerlos pegar todo el asunto en nosotros, ¿Eh? - Suspiró cansado.

Tatsumi: ¿Ese tipo de cosas no quedan en evidencia? Quiero decir que esas cosas no parecen todas legítimas - Dudo el castaño.

Ben: Tengo que estar de acuerdo con Tatsumi - Afirmo - Quienquiera que haya hecho esto claramente lo hizo para engañar al público y culpar al Ejército Revolucionario - Dijo molesto.

Sheele: Eso es verdad - Dijo sonrojando sus mejillas - Te has adaptado bien, Ben.

Ben: Gracias - Le sonrio amablemente.

Akame ignoró a los dos y se centró en lo que estaba pasando. Najenda estaba terminando sus preocupaciones.

Mine: Así que básicamente vamos contra el pez grande a propósito que tiene a su cargo unas pocas personas que podrían matarnos - Dijo tragándose su orgullo.

Akame: Eso solo seríamos nosotros o alguien igualmente hábil - Dijo en el mismo estado que Mine.

Najenda: Es seguro asumir que estas personas tienen Teigu y están trabajando para el General Esdeath - Concluyó su preocupación afirmando que las personas que el misterioso grupo estaba matando eran objetivos importantes para la rebelión - Añadió - No podemos seguir perdiendo simpatizantes, Quiero escuchar lo que piensan - Les pidió.

Tatsumi: Mira, realmente no entiendo estas cosas políticas, pero la idea de que alguien abusara del nombre de Night Raid de esa manera realmente me molesto - Dijo y por lo tanto fue apoyado por Bulat que tenía su espalda. Ben asintió y juguetonamente le dio un puñetazo en el brazo.

Najenda se levantó triunfante con una sonrisa determinada en su rostro.

Najenda: ¡Bien! Eso lo arregla, muestra a esos bastardos lo que pasa cuando usan nuestro nombre. Night Raid no será mancillado - Dijo inspirandolos - Hay dos de nosotros que probablemente atacarán a proximamente: Akame y Lubbock; Tatsumi, Bulat y Ben cuidarán a la persona que les asigne - Les ordeno.

Tatsumi: Me parece bien, sólo dinos dónde encontrarlo y nos encargaremos de todo - Dijo entusiasmado Tatsumi y Ben asintió.

Najenda: ¡Su encargo será embarcar en un crucero actualmente atracado en el Gran Canal cerca de la Capital Imperial, El Ryuusen!

Ben: Muy bien, eso suena como un nombre normal para un barco embarcado por plutócratas. ¡Apuntame para eso! - Dijo en broma haciendo reír a Sheele. Akame escondió el suyo un poco, pero trataba de no mostrarlo.

Pero eso es historia para otro dia.

Esta historia continuara...