CAPÍTULO 5

El día transcurrió en un suspiro entre preparativos para la fiesta de Law. Todos estaban preparando el barco, Sanji se había pasado todo el día en la cocina preparando la cena junto con Robin que le hacía de pinche. Franky y Usopp se excusaron ya que estaban preparando unas mejoras en el Sunny. Nami y Chopper decoraban el barco con una alegría inusual en la akage, mientras Brook practicaba con la guitarra, Luffy corría de un lado para otro como un niño pequeño el día de su cumpleaños. Zoro gruñía, montar fiestas no era su pasatiempo favorito y menos cuando eran para ese pirata. Como no le dejaban entrenar en paz se fue a la cocina a descansar pero los constantes flirteos de Sanji a Robin consiguieron que se fuera de allí gruñendo. Tras romper un par de guirnaldas y ser amenazado con subirle las deudas dejó la cubierta refunfuñando más aún y se fue a ver los progresos de Franky y Usopp. Cuando el ruido en la cubierta aumentó de repente los tres subieron a recibir a los invitados.

Allí estaban los piratas de Heart con Bepo siendo perseguido por un entusiasmado Luffy, Penguin y Sachi saludando tímidamente a las chicas de la tripulación Mugiwara y el gran Jean Bart acomodándose en el césped del Sunny. Law saludó amablemente a todos los Mugiwara entreteniéndose demasiado, para el gusto de Zoro, a hablar con Robin. En seguida la comida y la bebida empezó a correr por la cubierta y Law decidió dejar el asunto que quería tratar con Luffy para el día siguiente, ya sabía que con ese pirata primero habría que celebrar. Los piratas de Heart y los Mugiwara siguieron celebrando hasta bien entrada la noche. Franky hacía sus super poses ante la atenta mirada de Penguin, Sachi y Chopper. Brook y Usopp amenizaban la velada con música, Sanji no paraba de entrar y salir a la cocina, sirviendo a sus bellas damas y llenándose de elogios por parte de todos. Luffy y Nami hablaban y reían con los piratas corazón y sentados apartados del resto se encontraban charlando tranquilamente Robin y Law. Zoro se había pasado toda la fiesta bebiendo sake sentado en una esquina de la fiesta mirando a esos dos sin una pizca de disimulo, veía como ella se reía por algo que él decía pero no llegaba a advertir qué era y él le tocaba el pelo o rozaba sus hombros. Quería matarlo a él por acaparar a su chica y tratarla con demasiada confianza y quería castigarla a ella por no hacerle ni caso en toda la noche. Cuando Law le puso la mano en el muslo a Robin Zoro no pudo contener su furia asesina y se levantó rápidamente.

- Tranquilo marino, Law es un tío listo y si se da cuenta lo que pasa entre vosotros puede usar eso en nuestra contra, no seas baka por una vez y estate quieto .- Sanji le había parado poniéndole una mano en el hombro mientras le miraba serio y se encendía un cigarro.

- No sé de qué estás hablando, solo iba al baño .- Zoro no sabía si sentirse molesto o agradecido con él, lo que sí estaba era tremendamente confundido.

- Lo que tú digas pero no hagas tonterías, solo ve allí y pídele que te acompañe a por un trago, así te lo quitas de enmedio y puedes hablar con ella .- Sanji ni siquiera parecía molesto.

- tsk… pervertido de cejas rizadas .-Aunque era un consejo de Sanji Zoro decidió aceptarlo y se dirigió a donde estaban.

- ¡De nada, Baka marino! .- Sanji se volvió a regañar a uno de los piratas de corazón .- oii no trages así mi deliciosa comida, come con más clase… que vergüenza…

- Robin, ¿me acompañas a por una bebida? .- No parecía una pregunta más bien una orden.

- Zoro-ya siéntate con nosotros, nos lo estamos pasando bien .- se notaba que Law no quería dejar ir a Robin.

- Tengo que hablar un momento con ella .- Cogió a Chopper que pasaba por allí con palillos en la nariz y lo sentó delante de él .- Chopper, el cirujano quiere contarte una complicada operación, así que atiende.

Chopper, con estrellas en los ojos, acercó mucho la cara al cirujano de la muerte, ansioso por conocer aquello que él le quería decir. Law no tuvo más remedio que prestarle atención por lo que Robin pudo irse con el espadachín a la barra improvisada en una esquina de la cubierta.

- No has sido muy amable con nuestro invitado Kenshi-san, fufufu, Law solo quería ser amable.

Para Robin aquello era su dinámica normal, en una fiesta el espadachín bebía en una esquina solo y ella se dedicaba a escuchar historias de sus excéntricos invitados. No podía comprender qué era lo que le molestaba a Zoro, porque estaba claro por la cara que tenía que algo le irritaba más de lo normal. Zoro por su parte no sabía ni por dónde empezar, así que empezando por lo último, ¿él no se podía quitar ese estúpido mote de kenshi-san pero al cirujano lo llamaba por su nombre? ¿Qué coño era aquello? Para Zoro no tenía ningún sentido pero no le sentó nada bien, después de todo lo que había pasado entre ellos, después de aquella noche de intimidad, pese a todo seguía siendo solo Kenshi-san. A parte de eso todo el resto de la fiesta en la que ella le había ignorado tampoco le había sentado nada bien. Sabiendo que con palabras no le ganaría una discusión a esa onna así que la cogió del codo y la metió por uno de los pasillos del Sunny. Luffy y Nami que estaban cerca vieron la cara de enfado de Zoro antes de desaparecer y se miraron preocupados. Sanji que no le había quitado ojo soltó un simple "baka marimo" bajito.

Cuando estuvieron bastante retirados para no oír las voces pero oyendo todavía la música, Zoro invadió la boca de Robin con urgencia y con cierta furia, le cogió las manos y se las puso encima de su cabeza agarrándolas con una sola de las suyas sin ninguna delicadeza. Metió una mano por debajo de su falda hasta notar el borde de su braguita y acarició su clítoris por encima de la tela. Los movimientos aumentaron de intensidad casi al instante y Zoro devoraba su boca como si fuera agua en el desierto. La arqueóloga respondió con agrado ante esta urgencia, se dejaba llevar porque sabía que aunque el peliverde pudiera ser un poco agresivo nunca le haría daño y pronto se encontró cerca del orgasmo.

- Umm.. Kenshi-san estoy a punto…

Fue un murmullo contra su boca pero Zoro lo oyó bien, Kenshi-san, otra vez ese apodo que denotaba desconfianza, que hacía parecer que no eran personas cercanas cuando era Zoro el que devoraba su boca y era ella la que lo disfrutaba. Harto de todo y sin saber cómo gestionar la situación Zoro se apartó de ella bruscamente y se fue a su camarote a dormir. Pero antes de irse la miró fijamente y sólo le dijo "estoy harto de ser solo Kenshi-san".

Robin se quedó allí parada, justo cuando iba a alcanzar el orgasmo él se había apartado, negándoselo. No podía entender por qué había hecho aquello y menos aún el significado de sus palabras. Creía que el espadachín necesitaba pasar la noche solo y decidió no molestarlo, así que asomándose a la fiesta y avisar que estaban bien le dijo a Nami que se iba a dormir. Al cabo de un rato Nami apareció por el dormitorio que compartían.

- Robin, ¿estás bien? Sé que no debo meterme donde no me llaman, pero el otro día me ayudaste mucho y si quieres hablar aquí me tienes.

Robin se incorporó en la cama y apartó el libro que estaba intentando leer, la otra mañana ella había escuchado los tormentos de Nami y al final tuvo que admitir lo que hacían Zoro y ella en la cocina con la consiguiente charla sobre todo lo que les había pasado estos meses, así que Nami estaba al corriente de la situación solo tenía que contarle lo que había pasado esa noche.

- Estoy bien Nami, o eso creo. La fiesta iba como siempre yo estaba hablando tranquilamente con Law cuando Zoro ha venido muy serio y me ha apartado a un lado .- Nami asintió, lo había visto todo .- luego empecé a hablar pero él me llevó al pasillo y me besó .- prefirió omitir la parte en la que la masturbaba para no traumatizar a la pobre Nami.- entonces le llamé Kenshi-san como hago siempre, él se apartó me dijo que estaba harto de ser Kenshi-san y se fue. La verdad es que no entiendo qué le ha picado pero supongo que esperaré un par de días a que se le pase.

- Yo creo entender al pelo de lechuga… Robin a todos se nos hace raro que nos llames la mayor parte de las veces por nuestro nombre pero a Zoro aún no. Antes lo llamabas kenshi-san y a Usopp nariz larga-kun y con el tiempo y la confianza empezaste a llamarlo Usopp. Pero pese al tiempo y pese a todo lo que has pasado con él sigue siendo solo Kenshi-san… ¿Por qué lo haces? Creo que tenéis confianza suficiente y él te llama Robin siempre.

- No sé, supongo que me sale solo llamarlo así. No le había dado importancia. Aún así me parece demasiado borde el dejarme allí plantada solo por eso.

- Robin, a veces, en una relación…

- Kenshi-san y yo no tenemos una relación .- se apresuró a decir Robin.

- Lo que tu digas .- como si ella se tragara eso .- el caso es que a veces la comunicación es vital. Luffy y yo lo hablamos todo, sé que nuestra relación avanza lento, pero estamos construyendo cimientos sólidos y los dos sabemos a dónde va esto. Creo que vosotros, por muy inteligentes y fríos que seáis no sabéis a dónde va vuestra "no" relación. Sé más clara con él.

Nami decidió darle espacio y volver a la fiesta. Robin se quedó pensativa, ella no era así, ella siempre tenía la respuesta, conocía todas las historias. Pero lo que le pasaba con el espadachín era todo un misterio, y por un lado le aterraba entrar en un lugar de su alma en el que no había entrado, pero por otro lado, a ella le encantaba resolver misterios. Supuso que antes de hablar con Zoro debía aclararse las ideas, así que se fue a dormir aprovechando para madrugar al día siguiente mientras todos estuvieran durmiendo aún por la fiesta y dar un paseo por la playa para resolver tantos interrogantes.