Nada me pertenece es un pequeño One-Shot, espero lo disfruten. Todos los horrores ortográficos son míos y me disculpo por ellos.

Beck amaba en serio su carrera de actor, no había otra profesión que prefiriera ejercer que no sea actuar, claro que en ocasiones se cansaba de su ajetreada agenda, pero ser el soltero más codiciado de Hollywood no estaba mal, aparte de todos los beneficios que le traía ser famoso, podía tener a todas las chicas que quisiera. Su vida era fantástica.

Se encontraba entrando a su apartamento cuando su celular timbro, al contestar se dio cuenta de que quien llamaba era Tori, dudando si contestar o no finalmente lo hizo. "Hola Tori"-contesto con voz serena

"Beck, hola sé que hoy es tu fin de semana de descanso, pero ¿puedo pedirte un favor?" -mientras escuchaba esto se dejo caer en su sillón y encendió el televisor.

"Claro, Sra. West sabes que puede pedirme cualquier cosa" -hablo él de manera bromista.

"Sr. Oliver. Es West-Vega por favor, se que a lo mejor es mucho pedirte, pero necesito que cuides a la pequeña Lizzie esta tarde, el día de hoy pensaba quedarme con ella, sin embargo tengo que ir a grabar unas escenas para la película de "Aladdín" que no quedaron bien por fallas de sonido, y Jade se encuentra dirigiendo su película "Demencia" por lo que no vendrá hasta la noche , así que por favor necesito que alguien la cuide" hablo ella con su mejor tono de súplica y podía imaginarla poniéndole ojos de cachorro.

"Bien, veré a mi linda ahijada por ustedes" accedió él, luego de decir eso colgó, tomo sus llaves y se dirigió a la casa de la cantante.


Algunas horas después y una pequeña niña que no dejaba de llorar, el actor deseaba tener una máquina del tiempo para advertirse que no aceptara la oferta de la morena. Esta tenía que ser la tarde más larga que había tenido incluyendo esa vez que tuvo que grabar con el odioso de Ryder Daniels. Debe ser un mal karma por todas esas veces que intento salir con sus madres cuando aun no sabía que eran novias.

Es que sí, desde que la morena había salido por la puerta la niña inicio a lloriquear, había intentado hacerle caras y jugar con ella, pero luego se dio cuenta de que quizá jugar con legos con alguien de alrededor de un año no era la mejor opción cuando vio que la pequeña casi se atraganta con una de las piezas, lo que le llevo a imaginarse las horribles e imaginativas torturas que Tori le haría pasar si la diablillo moría bajo su cuidado, uno puede pensar que la gótica es a quien debes temer, sin embargo, no han visto a la cantante enojada por algo relacionado a su bebe o sino pregúntenle a Trina porque ya no usa tacones.

Luego, intente contarle el cuento de "Cenicienta". Pero, ¿cómo demonios iba a saber que Lizzie odiaba la historia?, ella grito a todo pulmón hasta que deje el libro a un lado de la cama, después de eso no me iba a arriesgar con otro cuento, encontrándose algo frustrado dejo a la niña en el suelo jugando con un dragón negro de peluche. Al ver que se encontraba entretenida espero que al menos un rato tuviera paz y tranquilidad.

Pero no, nada salía como quería, la pequeña de dos años al verlo relajado le empezó a gritar "tioo" lo que hizo que respirara y contara hasta diez, recuerda Beck es solo por un rato, gracias a esto debemos recordar que "Sin gorro nunca debemos de tener fiesta" así evitamos que nos amarren, al ver que el adulto no le prestaba atención Lizzie ,le lanzo una mordedora.

Luego de sentir el golpe en su cabeza se acercó a ella. "Sí, diablilla ¿qué quieres?"

"Mami" dijo Lizzie haciendo un puchero y moviendo las manos "¡Tielo mami, mami!"

"Lizzie" hablo con calma como si fuese un animal salvaje a punto de atacar "Tus mamis se encuentra trabajando, me temo que no podemos verlas ahora mismo" luego de terminar de decirlo el labio de la niña inicio a temblar, lo que le pareció una señal muy peligrosa.

"Lo siento, Liz quizá tu mami regrese en poco tiempo." Mencionó él de manera suave. Se hizo un luego silencio, para que el berrinche estallara de nuevo.

"!WUAAAAAAHHH!" grito Lizzie pataleando "¡tielo mami! ¡Maaaamii!"

Beck intentó tomar a la niña, pero fue en vano cada que intentaba abrazarla ella se retorcía "Liz shhh, tu mami no tardara" pero la niña se negaba a escuchar y le lanzaba miradas de las cuales estaba seguro Jade se encontraría orgullosa. Cuando iba a intentar tomarla nuevamente piso el control y la televisión se encendió lo que causo que la niña viera la tele.

Oh no, pensó al ver que en la pantalla se reproducía una de las películas de misterio en las que salia Jade "¡MAMI!" gritó Lizzie arrastrándose a la tele para ver a su madre en la televisión.


Eran alrededor de las ocho de la tarde cuando Jade se encontraba entrando a su casa lo más rápido posible queriendo ver a su pequeña, luego de tener que grabar con algunos actores inútiles lo mejor de su día es ver a su niña y jugar un poco con ella. Al entrar a la sala se dio cuenta de que Beck se encontraba dormido mientras su hija veía una de sus películas.

"Hola preciosa ¿qué tan mal te portaste hoy eh?" dijo la ojiazul tomando a la niña en sus brazos, "Oye Beck, levántate no quisiera ser tú si me esposa entra" menciono ella con algo de diversión en sus ojos, luego de darle una palmada para que se despertara.

"¿Jade?, ¿Cuándo llegaste?" murmuro algo adormilado tallándose los ojos.

"Acabo de llegar y tu estabas dormido con mi pequeña viendo una de mis películas ¿sabes que sí Tori se entera te matara verdad? Ella me dijo que Liz puede ver mis películas hasta que por lo menos tenga diez o algo así no" hablo ella con una cara maliciosa.

"Oh vamos Jade, por favor no se lo digas no quiero que me desfigure o algo por el estilo. Tu y yo sabemos que se volvió más agresiva luego de que naciera la diablilla" dijo él con un deje de nerviosismo.

Antes de que cualquiera de los dos pudiera decir algo más escucharon a Tori gritar desde la puerta "¿Dónde se encuentra mi bebé?" lo que causo que su hija gritara ¡MA!" la morena se encontraba acercándose cuando escucho a su amigo decir.

"Sabes Tori me tengo que ir, desearía quedarme más tiempo, sin embargo, mi publicista me hablo para decirme que lo tengo que ver y se me está haciendo tarde" dijo el moreno para salir a prisa de la casa.

"¿Qué le pasa?" murmuro la latina luego de darle un beso a Jade.

"Pues quizá lo asuste un poco diciéndole que Liz no debe ver mis películas y que al enterarte lo matarías" hablo Jade con una sonrisa.

"¿En serio? Jajajajajajajaja. Eres mala. Sabes que si Liz no ve una de tus películas en la mañana se pone gruñona todo el día ¿verdad mi amor?" dijo la ojimarron haciéndole cosquillas a la niña.


Mientras tanto Beck entraba a su apartamento y murmuraba "Jamás volveré a cuidar a un bebé" luego de decir eso calló en su sillón profundamente dormido.