Summary: Decidida a no ser ignorada, ya que sus cartas no fueron contestadas por Sasuke durante meses, Sakura le pide a Naruto que envíe por correo a su nombre un pergamino para su marido desaparecido. Uno que colocará a la Uchiha entre la espada y la pared, obteniendo como resultado un encuentro lleno de pasión y lujuria.

[Sasuke Uchiha[Sakura Haruno[18]

—¿Estás segura de lo que estás haciendo Sakura-chan?— el rubio indagó al escribir el pergamino.

—Por supuesto que sí, termina pronto con ésto idiota.— la ojijade empujó al rubio hacia el papel insitandolo a continuar lo que habia dejado de escribir.

—Hmn, creo que he terminado.— el Uzumaki concluyó su texto estrechando los ojos al leer el papel.—¿Escribí lo correcto?— le preguntó a su amiga la cual asintió rápidamente.

Si después de esto Sasuke no volvía a casa desistiría de él.Ya se había decidido.

—Dame eso para releerlo.— la señorita Haruno, que por hora todavía era señora Uchiha, extendió la mano al actual Hokage, el cuál sonrío orgulloso de lo que consiguió escribir.

"Después de meses y ante la falta de comunicación por su parte con su esposa, Sakura Uchiha presentó una solicitud de anulación de su matrimonio.

Ella alegó algo acerca de casarse mejor con un oso de peluche porque un juguete para niños sería mas útil para ella de lo que fue usted."

—Vamos a ver si logramos, al menos, una respuesta que mi marido ausente.— Comentó con su amigo que de inmediato se rió.

—No creo que él responda a nuestra carta, pues la jugada del oso de peluche es exagerar mucho la situación.— Naruto comentó divertido recibiendo en respuesta un golpe en la cabeza.

—Callado, no te pregunté nada.— gruñó la mujer amenazando con levantar la mano.

—Si el Teme no vuelve con esto, juro que dejaré de comer ramen por un mes ...

—Si no vuelve aquí, pediré el divorcio.— Sakura afirmó convencida. Dicho eso la fémina salió de la oficina sin decir más.

—Eh, no creo que sea buena idea, está jugando con fuego y alguien saldrá quemado...

Si bien era cómico el estúpido intento de llamar la atención de su marido ausente, la señora Uchiha no tenía más opciones.

Sakura regresó a casa, preparó un poco de café y volvió a leer unos papeles referente al nuevo hospital.

Si el plan tenía éxito pronto la chica escucharía un sermón de Sasuke, por ser una idiota y una molestia, pero era cuestión de tener un mensaje de él, ya que desde hace meses no aparecía en casa y cumplía su obligación de marido.

Era una mujer y tenía ciertas necesidades que debían ser atendidas.

Una semana despues

Irritada una vez más al ser cambiada por Sai, marido de Ino, Sakura entró a su casa dejando su chaleco en el sofá, antes de liberar sus cabellos y caminar hasta su habitación jugando con todo lo que traía en sus manos.

Al llegar miró a la pared donde se encontraba un calendario y respiró hondo, murmurando resignada por la ausencia de Sasuke, en especial aquel día que era su cumpleaños.

—Podrías por lo menos venir a casa, Sasuke.— reprochó contra el porta retrato que exhibía una foto de los dos en el día de su boda el cual se hallaba en la comoda por debajo del calendario colgado en la pared.

Triste con su actual situación, la señora Uchiha fue al baño con su kimono con el símbolo del clan Uchiha en la espalda, para usarlo después de limpiar el olor de éter del hospital en las manos, arrastrándose hasta la ducha.

En un principio fue comprensiva, pues sabía que la deuda de Sasuke con la aldea por lo que había hecho era alta, todavía así, no aceptaba el hecho de ser olvidada por el mismo.

Era su esposa y en vez de estar por ahí recogiendo información, Sasuke tenía que estar en casa haciendo su parte para reconstruir el clan Uchiha, así como le había dicho a Naruto que lo haría.

No se veían desde hace meses.¿Cómo esperaba reconstruir el clan de esa manera?¿Por telepatía?¿Mensajes por cartas?¿Señales de humo?

—En fin, estamos solos.— habló animada a la cama encontrándose con un osito de peluche sentado sobre ella.

Naruto era un Hokage super atareado, con varias y varias cosas para resolver, pendencias de los tiempos de guerra, tenia una esposa que cuidar, la vida de la aldea entera que proteger y aún asi conseguía arreglar un poco de tiempo para ir a su casa a dejar un oso solo para recordarle que fue ignorada por su esposo.

Desde que mandó la bendita carta, todos los santos días el Baka dejaba un oso para rememorar lo que le mandó a Sasuke en el pergamino.

—Al menos llegué a casa y te encontré esperando, ¿verdad?— la Uchiha jugaba con el objeto que parecía observarla pacientemente.

Era extraño mirar a la bestia de peluche y sentirse observada, pero desconfiaba que su soledad le estuviera haciendo ver cosas que no tenían sentido.

—Entonces querido osito ¿Tienes planes para esta noche?— continúo jugando con el oso enganchando hacia ella.

Sólo estaban Sakura y un juguete infantil en la habitación.¿Quién la podría juzgar? Solo por tratar de distraerse del hecho de haber sido cambiada por su marido.

Lo dejaría en el ala de juguetes del hospital de cualquier forma.

—¿Sabes lo que realmente quería?Que tú fueras él— confesó triste agarrando el osito en su regazo.

Para su sorpresa cuando abrazó el juguete, el mismo se deshizo volviéndose puro humo.

En el lugar del objeto apareció Sasuke tomándola por sorpresa.

—¡¿S-Sasuke?!— grito alejándose del moreno que sonreía divertido.

Sasuke descuidadamente la arrojó sobre la cama tirando un poco de su pelo, lo cual encanto a la kunoichi, antes de colocarse cerca de su esposa

—Dudo que un puto oso te haga suya, así como yo, señora Uchiha— la provocaba mientras usaba su mano para proporcionar un golpe en el culo de su mujer.

—¡S-Sasuke!— Sakura terminó gritando recibiendo una sonrisa maliciosa.

Nunca lo vio de esa manera. ¿Habría ido demasiado lejos?

—¿Eso es lo único que vas a decir por el resto de la noche?— el Uchiha tomó a la mujer para girarla de frente a él.

—Yo ...— Sakura pensaba una petición de disculpas por la broma que rápidamente murió por un beso que el hombre le dio.

Tenia meses sin verlo, sin tocarlo, tampoco sin sentirlo, ¿por qué no aprovechar aquella broma para matar la nostalgia que tenía de él y de su cuerpo?

Ansiosa para tenerlo, Sakura usó su fuerza para invertir las posiciones y rasgar la ropa que Sasuke usaba, sonriendo como un niño que acababa de ganar el mejor regalo del mundo viéndole desnudo frente a ella.

—Sakura— escuchó a su esposo reprenderle enojado.

No le gustaba cuando ella rasgaba sus ropas, pero en aquel momento no pensaba tanto en aquello, no cuando las manos de su esposa empezaron a trabajar en su erección con tanta dedicación.

Los movimientos demasiado lentos de un inicio, se fueron haciendo más rápidos a medida que el muchacho llegaba más cerca de su ápice hasta que la ojijade que se detuvo sin decir nada.

—¡Sakura! ¡No te detengas!¡Mas rápido!— exigiendo con un gruñido el Uchiha intentó acercarse siendo arrojado contra la cama una vez más.

—¡Por Kami!¡Deja de ser tan apresurado!— sonrío volviendo a besarlo con urgencia.

Tal cómo la primera vez que estuvo con él, aquél día que finalmente logró llevarlo a la cama, el cual culminó con un día entero de sexo e incluso con un equipo de búsqueda AMBU golpeando la puerta de Sasuke, gracias a los padres de la muchacha que notaron su ausencia, comenzó con besos por todo el rostro y bajó por su cuello, yendo a través del pecho del moreno que la insultaba sin parar, furioso por la demora de la mujer para darle lo que el Uchiha quería.

¿Pasar meses sin hablar y quería recibir lo que deseaba?

Ser sumisa y atender sus voluntades no era su obligación y su marido sabía de eso.Sea su cumpleaños o no Sasuke debía estar enterado de aquello.

Algunos besos, mordiscos y caricias, siempre jugando y repeliendo cuando intentaba algo más, lo forzaron a hacer lo que más odiaba.

Aprovechando que ella volvió a besarlo en los labios, la tiró por el pelo con violencia y consiguió invertir las posiciones sonriendo satisfecho.

Sakura siempre le gustó que él fuera un poco salvaje, pero Sasuke detestaba usar su fuerza con ella, de forma que sólo lo hacía cuando no tenía otras opciones.Lo que pareció necesario en este momento.

—¿Quieres que te tomé como en nuestra primera vez señora Uchiha?¿Te gusta esto no?— cuestionó antes de empezar a estimular su clítoris por debajo del kimono con sus dedos.

Que Kami la ayudara a mantenerse firme por unos minutos más.Y muy agradecida con sí misma por tener el maravilloso hábito de no usar lencería en casa, permitiéndole disfrutar de todos los toques que Sasuke le proporcionaba con la punta de sus dedos.

Irritada o no, necesitaba al menos un poquito de su marido para ayudarle con su falta de sexo y ya sabía cómo resolver ese problema.

—Me gusta cuando usas tus dedos y esa lengua afilada para darme un buen orgasmo, señor Uchiha.— respondió cerca de su oído arañando lentamente su espalda expuesta —¿Todavía es capaz de hacerlo?¿O tendré que buscar a otro, mi querido osito?— la Uchiha recibió un gruñido enojado.

—Tu podrías simplemente pedirlo, pequeña molestia.— Sasuke reclamó antes de darle un beso más despacio.

Con cuidado abrió el kimono, de forma que sus senos quedaran expuestos y empezó a estimular a los dos, uno usando su boca y el otro sus dedos para jugar con las boquillas de los pechos rígidos de la mujer que soltaba gemidos cada vez más altos mientras se movia debajo de él.La cuestión allí era ¿por qué no sacar el kimono de una vez por todas? pero no podía perder tiempo preguntando.

No había nada sobre Sakura que Sasuke no había descubierto desde que empezaron a salir.Cada minúscula parte del cuerpo de su esposa había sido explorada, tocada y estimulada en algún momento de forma que conseguía saber exactamente lo que ella quería y de qué manera.

Cuando dio por terminado los jugeteos y caricias en sus mamas, descendió sus besos por las partes que quedaron expuestas permitiéndole observar la piel caliente, cremosa y suave de su esposa hasta llegar al medio de sus piernas las cuales separó un poco más, permitiéndole un mejor acceso a su zona íntima.

—S-Sasuke Kun ...— incapaz de razonar algo coherente fue lo único que repitió mientras llevaba las manos al pelo del moreno tirando más cerca de ella.

Cada uno de los movimientos que hacía con su lengua dentro de ella jugando con sus puntos sensibles, Sakura se sentía más y más electrizada, hasta que su orgasmo llegó en un grito alto lo hizo sonreír satisfecho al Uchiha.

—No me mires de esa manera.— hablo entrecortada mientas se recuperaba de su orgasmo, le avergonzaba haber perdido de su control.—¿Qué quieres?¿Qué susurré?— miró al hombre que la miró de arriba abajo con malicia y deseo notable.

—Te quiero en cuatro, señora Sakura Uchiha.— soltó sin pudor alguno.

Sasuke era un hombre tan práctico que la molestaba a veces.

Sin embargo, decidida a acabar de vez con la necesidad que sentía de tenerlo dentro de sí, Sakura trató de ponerse en posición.

"¿Cómo podía ser tan cruel?" Ella pensó a sí misma al sentir que Sasuke se deslizaba demasiado lento para su gusto.

—¡Sasuke!¡Mas rápido!— imploró intentando moverse, pero fue impedida con rapidez por el moreno que la mantuvo bajo su mando usando su cabello, mostrando una sonrisa de satisfacción.

—¿Sabes por qué no voy tan rápido como quieres?— susurrando bajo el Uchiha le preguntó a Sakura.

Por qué ella lo había dejado en la misma situación anteriormente.Estaba seguro que así entendería a no jugar más con él.

—Entendí, no lo volveré hacer.. Por favor, Sasuke kun.— continuó pidiendo al borde del placer.

—Eres mi esposa y no seguirás con esa mierda de casarte con un oso para alejarte de mí ¿entendiste?— él habló con un tono muy severo cerca de su oído, lo que hizo que la Uchiha se arrepintiera rápidamente y asintió de inmediato.

—Si, soy toda tuya...— reafirmó con una enorme sonrisa en la cara.

Satisfecho por la respuesta, Sasuke aumentó el ritmo de sus movimientos llegando cerca de su ápice.

En ese instante Sakura recordó un pequeño detalle:estaba en su período fértil.

—¡Sasuke!— trató de hablar sin éxito siendo ignorada por el portador del Sharingan.

Antes de que pudiera continuar la frase sintió una oleada de calor en su vientre, producto por el orgasmo de él que la hizo gemir estrepitosamente.

—Estoy en mi período, Sasuke.— logró hablar claramente girando en dirección a su marido, ahora sentado en la cama.

—Una noche no va a hacer ningún mal, señora Uchiha.— respondió mientras sonreía convencido, al momento que volvía a tirar de ella para otro beso apasionado.

—Creo que un Sasuke no es ni un poco suficiente.— Sakura confesó contra sus labios, lo que le pareció divertido al Uchiha.

—¿Ah no?— preguntó estrechando los ojos despues de colocarla en su regazo.

Sin dejar de besarla, la llevó a la mitad de la cama.Algo le decía que tenía una idea increíblemente errónea y que adoraría realizar tal idea.

—Vas a tener que redoblar esfuerzos y energías esa noche, Sasuke.— la Uchiha habló divertida pero de momento se asustó al ser besada en el hombro por otro Sasuke.

—¿Crees que podrías con los dos al mismo tiempo?— pregunto serio el segundo Sasuke.

Se recuperaba muy rápido de sus orgasmos.Sasuke era fuerte y tenía condición, Sakura necesitaba un jutsu para recuperar al mismo ritmo sus energías.

Pero aún asi ¿Dos de una sola vez?Bueno, podría intentarlo.Nunca ser una ninja médica fue tan excitante como en aquel momento.

—¿Crees que no puedo con esto, mi querido esposo?— sonrío besando el cuello del mismo que gimió satisfecho.

Estimulado por la situación que se creó, Sasuke la besó en el cuello, gesto imitado por su clon que besó toda la extensión de la espalda de la muchacha la cuál no podía parar de repetir el nombre de su marido.

—¿Más?— le preguntó a Sakura, quien solo mordió el labio de su marido haciendo una señal positiva.

—Más

Nunca en su vida pensó que estaría teniendorelaciones sexuales con dos Sasuke, pero la idea no podía ser mejor.Sentirse llena por dos cómo él, teniendo a uno de ellos besando sus labios y el otro entre sus piernas realizando un oral tan bueno, era el paraíso.

Cuando ambos entraron en ella una vez más gimió alto moviéndose para llegar más rápido a su segundo orgasmo.Lo que luego fue reprendido por su marido.

—Nada de eso— Sasuke tiro para mirarla a los ojos mientras sonreía de lado. —Quiero llegar contigo también— agregó atrayendo su cuello hacia él.

—Los quiero a los dos.— Sakura esperó consternada por su interrupción.

—No es por eso.— comentó el Uchiha antes de mirar a su clon.

A pesar de la incómodidad inicial, la sensación de tenerlo fue un placer indescriptible que la hizo perder los sentidos por unos segundos mientras se entregaba a las sensaciones que culminaron en su ápice, junto con su marido que perdió el control sobre su clon que desapareció, volviéndose humo.

—Eres mi amada esposa y yo te haré lo más feliz que pueda.— la miró con intensidad a los ojos mientras ella le daba un beso rápido.

—Bien, ahora necesito buscar mi mochila.— Sakura anunció saliendo de la cama con algunos tropezones.

—¿Qué?¿Por qué?— Sasuke indagó en tanto la seguía hasta su guardarropa.

—¿Realmente crees que voy a quedarme aquí, sin sexo, mientras estás de viaje?— Preguntó retórica tomando algunas piezas de ropa—Voy contigo— usó su tono que no daba brecha para quejas por parte de su marido.

—Nada deeso

—Dos, tres, cuatro, cinco de ti no van a ser suficiente para mí.No nos mantendremos separados siempre

—Sabes que si vas yo no pensaré en nada más que sexo.— Sasuke confesó con honestidad haciéndola reír.

—No te preocupes, te mantendré en la línea y me aseguraré de que cada noche tengas tu dosis adecuada de sueño.— aseguró mientras seguía arreglando sus cosas.

—A propósito ¿Dónde está mi "Feliz Cumpleaños" pequeña molestia?— Su cara hizo que soltará una carcajada de ironía.

—Si mis cuentas salen bien en nueve meses vas a recibir el mayor regalo de tu vida, amor.

Aunque oyó un "no seas exagerada" sonrió consigo misma guardando sus cosas.

Él iba a pagar con su lengua, tendría que hacerle un oral otra vez por el tiempo que la descuidó.

••• •••

Hola a tod@s , espero les guste mucho este pequeño OS un poco caliente saben que casi no público OS 18 pero quise hacer algo especial y la verdad a mi me encantó