"Dices que me amas, me dicen que estás loco

No somos más que amigos"

Ya me había acostumbrado a ser la mejor amiga, pero eso no cambia el hecho de que todavía me dolía, especialmente cuando dijo que me amaba y yo sabía que no era de la forma que yo quería oír.

—Te amo.— dice él, dando un pequeño beso en mi frente y yo sólo respondo "Yo también" antes de que él tome su chaqueta de cuero y salga por la puerta.

Voy hasta el umbral y lo observo mientras se coloca el casco en la cabeza y arranca su moto, bocinando hacia mí antes de desaparecer al girar la esquina.

¿Y cuántas veces podría oír esa frase antes de enloquecer?

Pero de todos modos, yo no soy la primera y ciertamente no seré la última chica en apasionarse por su mejor amigo. El mundo está lleno de ellas. Chicas sufriendo por amores no correspondidos; por oír "Te amo" todo el tiempo pero no de la forma que ellas quieren.

Porque esa es la verdad, Felix me lo dice todo el tiempo. Dice cuando digo algo divertido, cuando lo ayudo con alguna cuestión que tenga dificultad en aquella disciplina que tenemos en común en la facultad; lo dice cuando se va de mi pequeño apartamento y cuando me manda un mensaje de buenas noches.

No eres mi amante, estás más para un hermano

Lo conozco desde que teníamos 10 años

Y por supuesto que no podía dejar de responder a un "Yo te amo" y siempre había tenido ganas de completar con un "Y no sólo como amiga".

No, siempre fue mucho más allá.

Siempre me preguntaba en qué momento me había apasionado por él. Tal vez haya sido cuando nos conocimos todavía siendo niños, cuando caí de aquel columpio del parque y él me colocó una bandita de Hello Kitty sobre la herida en mi rodilla, y en ese momento detuve mi llanto para preguntar por qué tenía una bandita con el logo de Hello Kitty en el bolsillo. ¿Sería loco decir que hasta el día de hoy recuerdo cómo las puntas de sus orejas se vuelven rojas?

O tal vez fue cuando a los dieciséis tuvimos nuestra primera vez juntos en el asiento trasero de su coche.

Pero yo debería verlo con un hermano ¿correcto? Sólo que nunca lo conseguí.

La verdad es que siempre estuvimos sobre la línea tenue que separa el amor de la amistad.

No estropee todo, hablando esas tonterías

Tú sólo me vas a alejar, es eso!

Y por más que yo ame oír cada sílaba que sale de su boca, si tan sólo Felix supiera cuánto eso me duele, como son palabras vacías sueltas al viento ... tal vez así no dijese nada.

Y yo sé que sería mentira decir que mi corazón no se acelera todas las veces. Pero entonces recuerdo que él podría estar en este exacto momento diciéndole lo mismo a otra.

Y tal vez de la forma que siempre quise oír.

Cuando usted dice que usted me ama, me deja loca

Aquí vamos de nuevo

¿Cuántas veces más lo podría oír antes de enloquecer?

No me mire con esa mirada en sus ojos

Usted realmente no se va sin antes de luchar

—Tienes que salir un poco, ¿sabes?- dice Allegra, mientras coloca azúcar en el té- Sabés lo que pienso de eso, Bridgette, no te hace nada bien. Ya tienes veinte años, eres una chica hermosa, vas bien en la universidad, tiene tantas personas que están detrás de ti ... sólo, no sé, relájate un poco. Tal vez ... Es mejor que te alejes de él, al menos un poco.

—No es como si no lo hubiera intentado, Allegra.— respondí, moviendo mi propio té y observando los granos de azúcar que se disuelve.

Y esa es la verdad, no es como si yo no hubiera tratado, pero todas las veces en que yo intentaba alejarme era como si algo me tirará de nuevo hacia él. Como si no pudiera quedarme separada por mucho tiempo.

Porque la verdad es que tal vez él sea tan dependiente de mí como yo soy de él, porque cada vez que intenté no mandarle un mensaje, él me mandó diez. Por cada llamada que yo no atendía, dejaba tres mensajes en el buzón.

Porque siempre fue más difícil de lo que pensaba.

—Entonces inténtalo de nuevo.— Allegra me miró forma seria, tomando una de mis manos y apretándola entre las suyas— Y de nuevo, y de nuevo, y de nuevo, hasta conseguirlo.

Y mirando sus ojos preocupados, intento convencerme de que Allegra tiene razón. Quizás establecer espacio entre nosotros fuera lo correcto, fuese lo mejor. Y en el fondo lo sé.

Y quizá no costará nada intentarlo, sólo una vez más.

Usted no puede ser racional, cansado de ser educado

Yo te dije una, dos, tres, cuatro, cinco, seis mil veces

—Estás bonita.— dice Felix, detrás de mí, observándome mientras me cepillo mi pelo frente al espejo— ¿Vas a salir?

Él acababa de llegar, su pelo aún estaba húmedo del baño reciente que había tomado y si supiera cómo el olor de su loción me afecta no me abrazaría de esa forma.

—Sí— digo yo mientras me suelto delicadamente de su abrazo y voy hasta mi pequeño joyero, que él me había dado en mi último aniversario, y empiezo a buscar entre los varios collares y pulseras algo que combinara con mi vestido blanco levemente pegado.

No era como si yo acostumbrara a arreglarme con mucha frecuencia, ya que tampoco acostumbraba salir con tanta frecuencia. Excepto las fiestas sociales que generalmente asistía con Allegra, algunas veces con Claude, pero en su mayoría con la compañía de Felix. Y el hecho de que se quedara bebiendo conmigo toda la noche, nunca hasta el punto de quedar borracho para que yo pudiera aprovechar, en vez de ir a coquetear con una de las varias chicas que se quedaban tan cerca de él y de manera descarada ... bueno, eso nunca me pareció agradable en realidad , él siempre podía quedarse con alguien lejos de mí, de todos modos. Y yo no dejaba de agradecerle por ese pequeño confort, de que al menos no tuviera que ver lo que hacían, aunque tal vez no fuera intencional.

—¿Con Allegra?— Felix pregunta, sentándose en mi cama mientras juega con la cremallera de mi pequeña bolsa de mano.

¿Simplemente no podía quedarse quieto? Era como si necesitara quedarse todo el tiempo revolviendo o curioseando en algo.

—No, con Adrien— respondí, rodando los ojos e intento tomar la bendita bolsa de sus manos antes de que Felix consiga estropearla.

Cuando logré salvarla de él, guardo mi celular, una pequeña cartera de cuero donde pongo dinero y dos tarjetas de crédito y añado un lápiz labial, además de un mini gas pimienta, sólo por las dudas.

—Ah—dice Felix simplemente, rascándose la cabeza y mirando hacia abajo. ¿Y por qué parece decepcionado? Probablemente por cancelar nuestro "Día de películas". Pero siempre puedo compensarlo después— Bueno, creo que me voy.

Y antes de que pueda decirle que el encuentro es sólo de una hora y que él no necesita tener tanta prisa en irse, Felix se levanta y viene hacia mí.

Y al contrario del acostumbrado beso en la frente que yo siempre esperaba recibir, Felix sostiene mi rostro con las dos manos y me hace mirarlo a los ojos.

Yo ya estaba acostumbrada a ver la complejidad de emociones que siempre pasaba en aquellos ojos azules, porque aunque Felix no fuera del tipo abierto en relación a sus sentimientos -a veces ni conmigo o Claude- siempre conseguí tomar mucho de lo que pasaba en su cabeza sólo a través de sus ojos.

Y ahora era como si él quisiera decir algo. Pero esta vez no tuve tiempo de intentar leerle.

—Diviértete— dice, pasando su pulgar por mi labio inferior y luego acercando sus propios labios a mi frente, dejando un beso allí— Me llamas, por cualquier cosa ¿de acuerdo?

Y antes de que pudiera decir cualquier cosa, él se alejó y la última cosa que oyó fue el sonido de la puerta delantera abriéndose y luego cerrándose.

¿No lo dejé obvio?

¿No lo dejé claro?

¿Quiere que me suplique para usted?

AMIGOS

—¿Y cómo vas con él, ambos van por algo serio?— Allegra me pregunta, sentándose sobre una de las piernas de Claude y moviendo las cejas sugestivamente en mi dirección.

Desde que había salido la primera vez con Adrien, hace unas dos semanas, fue una avalancha de preguntas por parte de mi rubia entrometida.

En la noche de nuestro primer encuentro, ella me había esperado en mi apartamento para saber cómo habían sido las cosas y casi tuve un paro cardiaco cuando la encontré sentada en la oscuridad como un personaje de película de terror.

Me dejó, no sin antes tomar otro trago de mi caipirinha de maracuyá, pensando en la respuesta de esa pregunta.

Como ya era casi una tradición desde la enseñanza media, mis amigos más cercanos estaban en la casa de Claude, aprovechando el sábado por la noche. Felix a mi lado, con un vaso de tequila, Nathaniel sentado en la orilla de la piscina con Juleka y Allan sentado en la barra con una copa en la mano.

Por supuesto, Allegra sentada delante de mí colgada del cuello de su novio, lista para otra sesión de interrogatorio.

—Tal vez— respondí, levantando levemente los hombros, yo no había pensado mucho sobre eso, para ser sincera.

Adrien es hermoso, divertido y tiene una charla muy entretenida. Pero así como todos los chicos con quienes salí en los últimos años, parecía que algo le "faltaba". Así que no sabía si esto realmente llegaría lejos.

Aunque tengo que admitir que fue él quien llegó más cerca de hacerme olvidar a Felix, aunque sólo por algunos momentos. Y que eso ha sido realmente muy tentador.

Pero nunca sería justo quedarse con alguien de esa forma.

—Voy a tomar más bebida— dice Felix, levantándose yendo a la cocina sin preguntar si yo también quiero más, como él suele hacer. Sólo observo que su espalda se aleja, tomando otro trago de mi bebida y pensando que podría haber colocado un poco más de vodka.

No habíamos hablado mucho en los últimos días. Las conexiones habían disminuido y los mensajes de buena noche prácticamente se extinguieron.

Las conversaciones eran extrañas y yo tenía la impresión de que ya no podía mirarme a los ojos con tanta facilidad. Eso es, en las pocas veces que habíamos conversado, si es que yo podía llamarlo "conversación".

Y por más que supiera que estaba mal, sentía una falta terrible de oír esas palabras de salir de su boca.

¿No lo dejé obvio?

¿No lo dejé claro?

¿Quiere que me suplique para usted?

AMIGOS

AMIGOS

Pero sería mejor olvidar, de todos modos, sólo somos amigos.

¿Usted no tiene vergüenza? Parece un loco

Aparecer en mi puerta

Son 2 de la mañana, la lluvia es torrencial

¿Ya no pasamos por eso antes?

Yo había ido a dormir relativamente temprano, después de una noche nada agradable.

Después de casi un mes saliendo con Adrien, decidí que lo mejor era poner un punto final en absoluto con Felix. Adrien me estaba dando todas las señales de que en verdad le empezaba a gustar y no sería justo quedarse con él mientras mi cabeza estuviera pensando en otra persona.

Porque la verdad era esa. Felix era tan difícil de olvidar como aquellas canciones aburridas que suenan en la cabeza de la gente e insisten en no salir.

Todo bien, la idea inicial era ésta, nos alejamos un poco para que yo pudiera respirar, para pensar mejor las cosas. Pero sólo eso; pretendí sacarlo totalmente de mi vida y esa era la sensación que había tenido últimamente.

¿Será que ya me habria sustituido?

Estaba acostada desde las once, apenas escuchando el ruido de la lluvia por ahí y tratando de pensar en lo que estaba haciendo de mi vida.

—Voy a enloquecer de esta manera.— murmuro a la oscuridad, frotando mis manos por mi cara.

Intentando enfriar la cabeza me levanto para tomar un vaso de agua y cuando ya me estaba preparando para ir a intentar dormir nuevamente, oigo el ruido del timbre.

Cuando miro al reloj en la pared de la cocina, veo que ya es de madrugada, lo suficientemente tarde para quien quiera que fuera se le ocurriera aparecer de repente.

—¿Quién podría ser a esa hora?

Espero unos segundos, tratando de ver si tal vez no es sólo alguien que apretó el botón del timbre por error, después de todo es un edificio de apartamentos, mucha gente pasa por aquí todo el tiempo.

Además, un extraño no habría pasado por la recepción.

Y cuando estaba casi con planes de volver a la cama, el timbre de mi apartamento vuelve a timbrar nuevamente.

Suspirando irritada voy hasta puerta y no creo lo que veo cuando miro por la lentilla de la puerta.

Pero lo que...?

Pero cuando la abro constato que es él, parado en la entrada de mi apartamento y mojado de la cabeza a los pies.

—Felix— digo su nombre, casi en un suspiro— ¿Qué ... sucedió algo?

Cuando oye su nombre ser llamado él automáticamente levanta los ojos que estaban mirando hacia abajo, y cuando quedo en la mira de aquellos par de ojos claros, casi sin darme cuenta, acabo dando un paso atrás, alcanzada por la cantidad de emociones que veo pasar por ellos.

Felix me mira por unos segundos antes de pasar su mano por el pelo, sacando de la frente algunos hebras que estaban pegadas.

—¿Puedo entrar?— pregunta él y puedo sentir la incertidumbre en su voz además de notar que sus ojos pasean algunas veces detrás de mí, como si esperara que alguien fuera a materializarse allí.

Sin responder sólo me quedo de lado, dando espacio suficiente para que él entre y luego cerrando la puerta.

Veo a Felix parado en medio de la sala, el agua que escurre de él casi formando un charco en mi alfombra, pero en vez de reclamar de eso sólo hago una señal con la cabeza indicando la dirección del baño y también sin decir nada me sigue .

Felix se sienta sobre la tapa del excusado mientras tomo una toalla para él y sin que me lo pida o incluso que piense en lo que estoy haciendo empiezo a frotarla sobre su cabeza, siendo conciente de poner más fuerza de lo necesaria, como si de esa forma pudiera castigarle por lo que sea.

Porqué aparece empapado en mi casa con el riesgo de atrapar una neumonía o incluso por mis propias frustraciones no sabría que decir.

—Sácate la camiseta.— digo, sin atreverme a mirarlo, sintiendo sus ojos quemándome.

Y de nuevo él no protesta mientras yo sigo frotando con fuerza.

—¿Pero qué mierda tu tienes en la cabeza de salir en esa lluvia?— le regaño finalmente, aunque no quisiera realmente oír una justificación, no cuando veo su cuerpo temblando levemente— Te puedes enfermar y ...

—Sólo quería verte.— dice de repente, sosteniendo una de mis muñecas cuando empiezo a alejarme— No puedo parar de pensar en ti.

No estrope todo, hablando esas tonterías

Usted sólo me va a alejar, es eso!

Y sería exagerado jurar que mi corazón falló algunos simples momentos al oír eso?

De nuevo, estaba allí, conformandome con las migas, engañandome por cada palabra dulce que salía de su boca. Mi corazón simplemente no parecía querer aceptar que las cosas no eran como nosotros queríamos.

Y ya era hora de aceptarlo de una vez.

—Felix, yo ...

—No— él dice, poniendo un dedo sobre mis labios, impidiéndome hablar.— Mira, Bridgette ... sé que estás con Adrien y que no debería venir sólo ahora con esto solo porque siento que te pierdo a cada segundo que pasa ... sé que no es justo, pero yo simplemente no aguantaba más guardar todo aquí— dice, soltando mis manos y golpeando con fuerza contra su propio pecho— Ya no puedo fingir que no siento nada por ti.

Lentamente se acerca a mis labios con la intención de besarlos, pero lo detengo a centímetros de mi rostro.

—No Félix, basta ésto no está bien, por mucho tiempo estuve enamorada de ti, te esperé porque creí que mi amor podría ser correspondido pero tú nunca quisiste pasar de una simple amistad, me casé de esperar y ahora tengo a una persona maravillosa que me ama y me lo demuestra.

—Bridgette los dos sabemos muy bien que tú no lo amas, que el no te hace suspirar como yo, el no te robas las noches de sueño como lo hago yo, el no te acaricia como yo lo hago. Solo te estás engañando.

—Te equivocas, ahora lo comprendo. A él lo amo y yo no quiero ser tu segunda opción, no quiero ser tu premio de consolación— intento detener algunas lágrimas de mis ojos— Quiero que te vayas, por favor, déjame sola.

—¿Sabes que esto no puede terminar así verdad?— dice con una voz que poco a poco se va quebrando, me duele en el alma oírlo así pero he tomado una decisión y no puedo arrepentirme, no ahora.

—Concuerdo contigo, esto no terminara así porque nunca empezó.

¿No lo dejé obvio? (No lo dejé?)

¿No lo dejé claro? (No lo dejé claro?)

¿Quiere que me suplique para usted?

AMIGOS

.

—¿No eran amigos?— Allan, uno de los amigos de curso de Felix pregunta cuando Bridgette ignoró el llamado del mismo.

—¿Esos dos?— dice Allegra, observando aquella escena y tomando un trago de su bebida— Aquellos allí nunca fueron amigos ni cuando tenían doce años y ellos nunca lo serán, porque desde un inicio se amaban y tuvieron que perderse para darse cuenta de la verdad.

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Hola a tod@s

Con este primer OS inauguró este libro con la misma temática

Espero me apoyen en este nuevo proyecto