"NUEVO MUNDO, AVENTURAS, PASION"
Una vez que los nuevos amiguitos de la laguna de las sirenas deciden darse una oportunidad para convivir con los jóvenes humanos se dirigen hacia su territorio acuático y al llegar ahí lo primero que hubo fue:
"WOW"- expresó el chico pelinegro, aventándose a las aguas brillosas con un clavado señalándole con su mano a la chica que lo acompañe.
En ese momento la rubia se deslumbra por la belleza del panorama echándose un chapuzón junto a él, sin antes escuchar que debajo de la laguna del arcoíris existe otro mundo fantástico mucho más hermoso que el suyo y nunca antes visto por ningún ser humano ya que se encuentra bajo el agua.
Pero antes de sumergirse, para que a ambos les pueda durar más el oxígeno de lo común, uno de los tritones y una de las sirenas les comparten aire mediante la boca a cada uno de ellos, provocando un poco de pena frente a los demás y así mismos, pero lo suficiente de respiro con el único fin de evitar algún incidente mortal para encaminarse ahora sí hacia una nueva aventura.
Los dos se sumergen bajo el agua sintiendo como si pudiesen respirar normal como si estuviesen fuera del agua, en eso ambos comienzan a nadar y observar los alrededores del acuario subterráneo:
Luciérnagas
Hadas
Peces de muchos colores y diferente tamaño
Animales y seres imaginarios (tritones, sirenas, peces fantasiosos)
También se podía ver un lugar verdoso claro repleto de rosas de varios colores, margaritas, claveles de todo tipo, algo un poco parecido a aquel jardín del edén donde fue su nido de amor, todo se veía tan hermoso hasta deleitar la pupila, olvidando casi el mundo terrestre. Pero eso no es todo, más adelante se notaba cómo podían verse muchos estanques chicos con agua pero muy bonitos, entonces los jóvenes deciden caminar para echar un vistazo cuando aparecen las hadas de la laguna para mostrarles cómo jugar con los laguitos acuáticos del mundo subterráneo, porque parece que esas fositas también han de tener su arte mágico. Y así fue una de las hadas metió su mano al tanquecito de agua y en ese momento el agua se tornó de otro color distinto como un arcoíris reflejado, y desde entonces los chicos comenzaron a jugar e incluso a crear burbujas de varios colores que cambiaban constantemente de color y brillaban sin parar, al igual que seguían divirtiéndose con los pocitos de agua tan felices y enamorados que no se detenían ni a descansar.
Después de eso, otra hada les enseñó un camino donde podían correr por encima de unos charcos divididos en diferentes figuras, pero ahí lo que pasaba era que al momento de pisarlos el agua también se tornaba de otro color, y así ambos se echan una carrerita tocando e iluminando le ambiente riendo y carcajeando, hasta que llegaron a donde solo había pura agua, sin embargo ahí estaba otra trampa, cuando los dos ya se sentían agotados de tanta diversión aventuras, fantasías inesperadas, se encontraban reposando tranquilamente en esa agua pura y suave de un color totalmente oscuro que ni siquiera transparentaba sus cuerpos mientras que se dirigían, caminando nadando con ayuda de sus pies hasta llegar a un paisaje oscuro como el agua repleto de una iluminación de puntos claros como estrellas, como si fuera el universo y volando por el espacio, así tal cual se veía ese panorama, causando una enorme alegría y emoción a los tortolitos que deciden juntar sus manos con la sorpresa de una luz luminosa creándose en sus manos, concluyendo con un beso de amor y pasión.
En ese momento unas luciérnagas los merodeaban girando alrededor de ellos y ni en cuenta, cuando los dos se separan fijando sus miradas con un fuerte y apasionado abrazo, al final las luciérnagas que salieron del oscuro paisaje brillante por ellas mismas en esos puntitos, encaminaron a los muchachos ayudándolos a flotar en el aire rumbo a una salida hacia la superficie, en donde se ve una isla desconocida pero muy hermosa y más porque ahí los esperaban sus amigos sabiendo que la salida del subterráneo iba a esa dirección.
Una vez estando allí, al parecer no solamente se deleitaron por el mundo acuático, sino que también esa pequeña isla, no nada más el tamaño, el paisaje, la flora, la fauna y la cascadita eran otra de las cosas más dulces y lindas que admiraban como todo lo sabido y conocido de la naturaleza, pero claro sin mencionar una alberca chiquita privada y de buen espacio a la orilla de la islita, aunque lo más sobresaliente era que esa isla se ubicaba a un kilómetro y medio de la otra isla.
Ese fue otro de los días más emocionantes lleno de aventuras para esa parejita extasiada, concluyendo muy agotados con una caída en el suave pastizal sus cuerpos unidos hasta quedarse dormidos, sin embargo, para que no pasaran frío sus amiguitos deciden cobijarlos con una frazada calentita y mágica, y así todos los demás se fueron para la otra isla a descansar también, al igual que sus nuevos amigos los de la laguna. Unas horas más tarde, la pareja despertó repentinamente después de que cayeron redonditos en un total profundo sueño, lo primero que sintieron fue la cobijita mágica con los colores del arcoíris al momento de levantarse para despabilarse y tomar un poco de aire, y que mejor manera de hacerlo dando un rodeo por la pequeña isla misteriosa, amos jóvenes recorrieron el lugar por distintos rumbos para luego reunirse en la orilla junto a la piscinita de agua verde mar.
Cuando finalmente terminaron su recorrido y los dos llegan a la orillita, la primera en estar ahí fue la chica rubia y unos segundos después aparece el pelinegro detrás de ella abrazándola y llenándole de besos y caricias por su cuello, su cabeza, cintura quitando con sus manos el vestido lentamente, mientras que ella le corresponde de igual manera abrazándolo y besando su pecho y deprendiendo con sus suaves manos la túnica del chico pelinegro, haciendo que ambos se desplomen cayendo en la alberquita como Adán y Eva. Más tarde los tortolos se hallaron fuera de la piscina desposándose hasta quedarse dormidos nuevamente medios empapados después de un momento de amor, pasión y diversión en una pequeña, romántica y solitaria isla con ellos dos solos compartiendo su nido de amor y disfrutando de las riquezas naturales hasta caer otra vez en un profundo sueño.
