"INFIERNO EN EL PARAÍSO"
La paz y la alegría estaban en todo el ambiente hasta el océano y las dos islas, hasta que de pronto se veía el cielo rojo a lo lejos del otro lado de la isla con un oscuro humo dirigiéndose hacia donde estaban la laguna, la otra casadita y la cabaña, se veían unas llamas de fuego que provenían de una fogata como si hubiesen acampado en esa área del bosque. Sin embargo, esas llamas crecían y se esparcían rumbo a una dirección exacta, ahuyentando a muchos de los animales del bosque (aves, ardillas, venados, roedores, cuadrúpedos, etc.), teniendo que abandonar sus hogares y temiendo por sus vidas. En la casita de la playa mientras descansaban los animalitos, uno de ellos percibió un extraño olor que lo hizo despertarse y asomarse hacia afuera cuando su reacción es impactante al ver el cielo muy rojizo y a cierta distancia el enorme fuego infernal consumiendo gran parte de la isla, alertando a todos los demás y a los de la laguna para ayudar a todos los habitantes. En tanto que la islita parece que también los jóvenes ya se percataron de la situación, entonces Seiya decide ayudar pero a la vez Serena se resistía al tener que dejarlo solo en una catastrófica situación como esta imaginándose más o menos las terribles consecuencias, pero en ese momento aparece una de las sirenas y las hadas a poner sobre aviso e incluso a cuidar de la rubia sin evitar también las advertencias al chico decidido a entrar a la boca del lobo más oscura, dejando al cuidado de las hadas y sirenas, incluso la ardilla Celeste, su más grande tesoro (Serena), aun cuando ella esté en buenas manos pero lejos de su amor, la angustia y la preocupación de no saber si lo vuelve a ver o no después de ese infierno no la dejaban ni respirar tranquilamente, lo único que la podía consolar un poco era acariciarse su pequeña pancita con ambas manos, atrayendo la atención de los demás, seguramente hay un bebé en camino.
Mientras tanto, en el paraíso infernal el joven, Tornado, Colmillos, Lucero y también los tritones y otras hadas auxiliaban a casi todos los animales del bosque, en especial a los que no vuelan, a escapar de las garras infernales llevándolos al único lugar donde podían estar a salvo, la isla pequeña, pero aun cuando el espacio era muy reducido para tanta fauna, siendo seres fantásticos, mágicos y longevos, con sus trucos y poderes para ayudar a solucionar este problema con el único fin de que no se pierdan más vidas ante esta trágica situación. Los tritones creaban burbujas para transportar debajo del agua, de la misma forma cuando fueron los jóvenes al recorrido subterráneo, de ese modo también llevaban a muchos de los animales del bosque rumbo a la otra isla, evitando ahogarse y manteniendo la respiración.
Recuerdan que yo poseo el poder de la teletransportación, así sería menos complicado trasladarlos a la otra isla- dijo Tornado con fe y esperanza.
Y así otros de los animales del bosque fueron teletransportados con el poder del dragón que también le servía como capa protectora ante cualquier tipo de ataque, utilizándola para que los animales llegaran con bien a la islita.
Esperen yo puedo provocar con mis alas fuertes vientos de tal forma que podría detener las llamas del fuego por unos instantes para que los animales puedan huir hacia donde se encuentra la otra isla- exclamó el vampiro con entusiasmo y expectación aparte de tener la habilidad de alimentarse con sangre, como lo dijo sus alas podían arrojar unos torbellinos que hizo al fuego detenerse mientras ayudaba a los animalitos a escapar, pero también para agilizarlo, las hadas poseían el poder de crear unas alas para que vuelen más rápido a la isla o también con polvo mágico sin la necesidad de usar las alas, a pesar de pasar por asuntos catastróficos como este, nunca había que perder la calma y las esperanzas. Hasta ahora todo marchaba bien cuando una familia de lobos se hallaba atrapada en las llamas y el tiempo se agotaba entonces el joven Seiya decide ayudar a esos animales con apoyo de Colmillos con sus alas soplando muy duro para abrir paso a los lobos corriendo entre las llamas, después de eso, todos huyen por el bosque mientras el fuego los persigue rápidamente tratando de evadir las fosas ardientes que surgían incluso de la tierra y las lluvias de chispas que caían constantemente al igual que las ramas de los arboles más altos llenos de fuego junto con los troncos, todo en llamas cuando de repente encuentran un río que va en dirección a una cascada en las afueras del bosque, entonces los lobos y el chico pelinegro trayendo en sus brazos a los cachorritos deciden arrojarse ahí mismo para dirigirse a la islita sin antes presenciar la caída de un enorme árbol incendiado hacia ellos, provocando que salten a la catarata en ese instante sin pensarlo dos veces, sujetando con fuerza a los lobitos hasta caer todos al agua que iba en dirección al océano.
Desde muy lejos se podía ver como las llamas gigantescas eran tan altas que todos los árboles más grandes del bosque, consumiendo toda la isla por completo como en el infierno, y tornando la mayor parte del cielo de un color anaranjado rojizo, cuando todos los animales se acercaban a la pequeña isla en compañía de los amiguitos fantásticos, pero a la vez intrigados por no saber aun si la familia de lobos y su amigo Seiya salieron con vida de ese infierno, ya que por el tiempo y la terrible magnitud del fuego, Tornado no pudo transportarlos directo a la otra isla, lo cual fue muy abrumador, así la única alternativa era hacerlo a pie, el hecho de no haberlos podido ayudar causaba una angustia terrible no solo en ellos sino también en los de la laguna, los animales del bosque y sobre todo para la joven rubia, no podía evitar sentir ese enorme hueco de su corazón desde que tuvo que separarse de su media naranja cuando de repente, en medio de una niebla de humo propiciado por el incendio se alcanzan a ver unas siluetas acercándose a la isla, y ven que no son nada más ni menos que el joven Seiya acompañado de los dos lobos adultos y tres cachorros que cargaba en sus brazos.
En ese momento, las lágrimas de la chica se tornaron brillantes de felicidad al ver su gran amor vivo, sano y salvo, pero sobre todo, caritativo el haber ayudado a esa familia de lobos, cuando ambos se encuentran, ninguno se resistió el sentir sus cuerpos con un cálido y fuerte abrazo, y finalmente con un apasionado beso, cuando de pronto la joven rubia dejo de reaccionar y cayó en los brazos del chico impactándolo a él y a todos sus amigos, llamando toda la atención de los animales del bosque también.
