Reylo Microfics

Día 15: Taxonomy / Taxonomía

— Hoy vamos a aprender un poco de taxonomía. Es esencial que conozcan cómo se clasifica la flora y fauna de los planetas para que cuando sean Jedis y vayan a una misión sepan lo que van a encontrar. ¿Listos?

— ¡Si maestro! —Ben sonrió. Le encantaba enseñar.

Aquel grupo que Rey le había asignado eran niños de entr años y eran bastante receptivos. Todos obedecían las indicaciones que él les daba por lo que hacían progresos muy rápido.

— Bien, entonces, necesito que pongan atención al holo. Comenzaremos con la fauna: Y lo primero que tenemos aquí es… un gato de Lothal —sus alumnos, los younglings estaban asombrados. Él sonrió al ver sus expresiones.

— ¡Está muy feo! —exclamó Edén, uno de sus pupilos más inquietos. Tenía 6 años.

— ¡No es feo! ¡Es diferente! —defendió la pequeña Gaia, una nena rubia de ojos verdes que tenía 4 años.

— Oh vamos Edén no podemos juzgar a los animales ni a las personas de esa manera. Como bien dice Gaia, somos diferentes y eso aplica en todos los seres que habitan este planeta. Bien, vamos a comenzar con estos pequeños animales, avisó él. Los niños se sentaron en el suelo del salón oval y le dieron toda su atención. Ben sonrió y comenzó la explicación.

Al principio, cuando Rey lo había hecho partícipe de ser maestro en su academia Jedi, se rehusó. En primer lugar, no se creía capaz de poder enseñarle a nadie cosas nuevas y más tratándose de niños. En segundo lugar, tuvo miedo, mucho. Sabía que su rostro no era tan conocido por la galaxia, porque pocas veces dejó de usar su casco, pero aun así podían correr rumores, y si bien el resultaría afectado, eso no le importaba tanto como Rey, quién sería la que sufriera eso mucho más. Ben sentía temor de que los padres de los niños que admitían en la academia de Rey se llegaran a enterar de su pasado oscuro y arremetieran en contra de ella. El provocarle dolor y tristeza a su esposa era lo que menos quería. Sin embargo, cuando se lo comentó a ella, Rey le dio su apoyo total. Le dijo que lo necesitaba a su lado y que aquel sueño lo quería compartir con él y que enfrentaría las consecuencias y lo respaldaría. Ben terminó por aceptar dar clases y cuando Rey le dio el grupo más pequeño de edad pensó que no lo lograría. No tenía experiencia de ningún tipo con niños, pero se aventuró a leer acerca de la enseñanza no solamente Jedi, sino de forma general y leyó acerca de métodos de aprendizaje y manejo de niños cosa que le ayudó muchísimo. Al poco tiempo se dio cuenta que se le daba muy bien y de hecho los padres le hacían llegar de vez en cuando felicitaciones escritas por medio de sus alumnos o en el buzón de la escuela, cosa que lo hacía sentir muy bien. Durante su vida, nunca tuvo más que halagos de la gente que lo rodeaba por lo que él representaba en cuanto a su "sangre" o su "legado" y no por lo que él era realmente, aunque, de hecho, consideraba que ni él sabía quién era en ese entonces, pero cuando conoció a Rey, encontró su lugar en la galaxia y su propósito.

Sus días tranquilos siendo un maestro Jedi de younglings era lo mejor que le podía haber pasado, junto con la hermosa vida que llevaba con Rey.

— ¿Qué tal la clase? —la voz de Rey lo sacó de sus pensamientos mientras terminaba de recoger sus cosas, pues la clase ya había acabado y ahora debía ir al campo de entrenamiento para la siguiente con los alumnos un poco más avanzados.

— Estupenda. Encontraron muy divertida la forma en la que estudiamos la taxonomía de los animales hoy.

— ¿Y cómo te sientes? —le preguntó ella suavemente, acercándose a su esposo. Ben la miró y sonrió.

— Nunca pensé que podría ser bueno en esto —admitió con algo de pena.

— Los padres están muy felices con tu trabajo —le dijo mostrándole unas cartas—. Te han escrito este mes bastantes agradecimientos en el buzón y me alegra mucho Ben, eres un gran hombre —se aceró a él y le acarició el rostro.

— Aún sigo teniendo miedo respecto a esto pero, es lo que quiero seguir haciendo, me gustan mucho los niños… yo creo que ya va siendo hora de que pensemos en tener los nuestros ¿no? —Rey se sorprendió ante el comentario.

— Pues hay que ir trabajando en eso, querido profesor —contestó guiñándole el ojo.

— Tenemos mucha tarea que hacer, querida alumna —sonrió juguetón.


Ahhhhh! Cuando escribí este microfic no pensé que terminaría de esta forma. AMÉ escribir a Ben de maestro de niños de entr años! Creo que lo haría muy muy bien! Y sería muy feliz haciéndolo! En verdad me siento muy feliz de poder mostrar esta faceta de él, siendo un maestro bastante bueno y que se le reconozca. Me dio mucha ternura y bueno, ya saben que amo escribir de estos dos melosos y más en plan juguetón, los amo! Espero les haya gustado!