Reylo Microfics AU

Día 22: Stewardship / Administración

Rey esperaba a fuera de la administración de la escuela para una entrevista. La puerta se abrió y cuando vio quién la recibía sintió que se desmayaba.

— ¡Qué sorpresa! la pequeña Rey... —le saludó.

— ¿Ben? ¿Qué haces...?

— Ahora soy director de esta escuela.

Ben Solo había sido vecino suyo cuando ella era pequeña. Sus casas estaban una frente a la otra. Ben le llevaba diez años, y como sus padres se llevaban bien, se hicieron buenos amigos, pese a la diferencia tan marcada de edad.

Sin embargo, cuando él cumplió los 23 años, se mudó a otra ciudad por el trabajo de su madre. Rey y él se despidieron. En ese entonces ella tenía los 13 cumplidos y acababa de descubrir que estaba enamorada de él, aunque por supuesto nunca le dijo nada, porque él la veía como a una hermana menor, o eso creía ella. Pasaron una última tarde platicando y jugando cartas y se prometieron telefonearse, cosa que con el tiempo no sucedió.

Al principio Rey lo extrañó y resintió mucho su ausencia, pero pronto se hizo de amigos en la escuela y su vida adolescente la absorbió tanto que supo poner a Ben en un pedacito de su corazón y entendió que a veces así pasaba en la vida. Había personas que eran importantes, pero que por alguna razón no se quedarían para siempre. Así que sabiendo que él sería su primer amor, aceptó aquello y pasó la página. Terminó la preparatoria, estudió la universidad y se graduó con honores como maestra de idiomas. Entonces, decidió que era hora de experimentar por si sola y volar del nido de sus padres. Se aventuró yendo a la capital y ahí estaba, presentándose a su primera entrevista de trabajo.

Sin embargo, la vida le tenía previsto aquel encuentro. A ambos.

Ben la hizo pasar a su oficina. Siendo el director, le gustaba ser el que les hiciera la entrevista a sus futuros maestros. Los niños de secundaria podían ser algo problemáticos, así que se preocupaba por ofrecer calidad en la educación y acompañamiento emocional, cosa que también los maestros debían practicar, pese a que no eran sus funciones.

Ben le hizo un ademán de que se sentara en la silla prevista frente a su escritorio. La miró por un momento.

La pequeña Rey —pensó. De pequeña ya no tenía nada. La recordaba con mucho cariño de vez en cuando y se lamentaba haberle perdido la pista, pero durante la época en que se mudaron él y sus padres atravesaron por muchas dificultades y a parte de la distancia entre sus hogares, él no se sentía con los ánimos de dar explicaciones. Al poco tiempo de su cambio de casa decidió salirse de la de sus padres y comenzar algo por sí solo. Entró a trabajar de maestro a aquella secundaria y diez años después lo nombraron director. Y ese había sido su único logro en su vida. No estaba casado, las relaciones no se le habían dado bien y mucho menos tenía hijos, pero le encantaba su trabajo y en esa ocasión, al tener a Rey frente a él, pensó que el camino que ambos habían elegido, de estudiar para ser maestros los había llevado a ese reencuentro justamente diez años después de que él se hubiera mudado.

— Leí tu currículum. ¿Es tu primer trabajo?

— Si. Recién me gradué hace unos meses —el asintió. Ella estaba nerviosa, seguramente por la entrevista de trabajo, pero él se descubrió también ansioso, con las manos sudorosas y sin poder quitarle la mirada a la chica. Rey estaba bellísima. Su sonrisa lo deslumbraba y sus gestos no habían cambiado en nada.

— Bien Rey, necesito que contestes estas preguntas, ¿de acuerdo? —le alargó una hoja y ella asintió. Ben se recargó en su silla y no dejó de inspeccionarla mientras ella escribía.


Eso es todo. Los resultados estarán en una semana, el periodo de entrevistas apenas va a cerrarse. Te mandaremos un email para avisarte —le guiñó un ojo. Ella sonrió algo apenada.

— Me dio mucho gusto verte, Ben —se estrecharon las manos y sonrieron. Rey rezaba internamente porque su nerviosismo se hubiera camuflado debido a la entrevista y no a lo atractivo que encontraba a Ben tras ese traje y lentes que portaba.

— A mí también me dio mucho gusto, pequeña Rey —susurró.

— Ya no soy tan pequeña —le corrigió con una mueca de puchero.

— Bueno, seguramente tu novio te ha de decir así, porque tú sabes… eres bajita —Ben había tirado la carta pésimamente y casi se arrepintió, pero no quería dejarla ir sin saber si ella estaba en una relación. Definitivamente no se le daba coquetear.

— Quizás me diría así si tuviera uno —se encogió de hombros. Se había dado cuenta y ahora le tocaba a ella. Comenzó a temblar y el corazón se le aceleró aún más—: ¿A ti tu esposa te dice piernas largas? —Ben no pudo reprimir la carcajada. Era el viejo apodo que ella le había puesto.

— Me diría así, si tuviera alguna —lanzó él. Ambos se quedaron sonriendo después de aquellas respuestas y se relajaron un poco—. Te invito a cenar —dijo al fin Ben.

— ¿Aún te gusta la pasta? Conozco un lugar excelente—le preguntó ella aventurándose.

— Paso por ti a las 8 a tu casa.

— ¿Tienes mi dirección? —preguntó extrañada.

— Está en tu curricular —le dijo guiñándole el ojo.

— De acuerdo. Te veo a las 8.

Rey salió de ese lugar, se subió a su auto y no pudo evitar soltar un gritito de emoción. Si no conseguía el trabajo al menos había conseguido una cita con su primer amor, Ben Solo.


Esto salió más largo de lo que pensé. Ponerlos en un AU de director y maestra me pareció muy interesante. Y pues tenía que haber final feliz jajajaja me gusta también explorarlos en AUs. Creo que Ben sería serio pero tendría un buen sentido del humor y sería amable aunque algo torpe para ligar, a Rey me la imagino un poco mas aventada. Quizás algún día haga un AU de ellos en circunstancia de una vida normal, no sé. De mientras este me agradó. ¿A ustedes les gusta leer AUs de ellos o prefieren semi Au (es decir de ellos pero en el universo Star Wars con cambios en la historia)? Háganmelo saber!