Reylo Microfics
Día 23: Fardel / paquete, carga.
— Llegó un paquete —le dijo Ben— Ábrelo —Rey obedeció y sacó un Porg de peluche.
— ¡Ahora tendremos 2! —emocionada ella tomó una caja del suelo y sacó un pequeño Porg vivo con todo y nido.
Ben miró al ave con recelo. Odiaba aquellos animales con todo su ser.
Rey había estado insistiendo desde hacía tiempo que quería tener mascotas en su casa. Gatos de Lothal, porgs, conejos de endor, hasta ewoks. Ben adoraba a Rey y quería verla feliz, pero no se consideraba una persona adepta a ningún tipo de animal. Suficiente tenía ya con R2D2 y C3PO a los cuales habían adoptado por insistencia de su novia como para agregar otra carga más. Se lo había explicado a Rey con el mayor de los tactos evitando herir sus sentimientos. Ella parecía haber aceptado tristemente. Entonces a Ben se le ocurrió la brillante idea de regalarle un peluche. Consultó varias páginas en línea de negocios en Coruscan, hasta que dio con un Porg de peluche que sabía, Rey amaría y si bien no era exactamente lo que quería la haría feliz con un lindo regalo. Sin embargo, no había contado con la astucia de su novia.
— ¿De dónde salió esta cosa? —le preguntó Ben, visiblemente molesto.
— No te enojes Ben, me lo trajo Chewie en la mañana.
— Convenientemente cuando salí de casa…
— En verdad no lo tenía planeado. Se lo robó a un traficante que lo estaba vendiendo. No tuvo el corazón de dejarlo a su suerte Ben. Además, a Chewie y a mí nos recuerdan a Atch-To y a Luke.
— Rey enserio, esa cosa no puede estar aquí —le dijo algo contrariado.
— Estará a fuera, no te va a molestar —comenzó ella en tono de súplica.
— Si lo hará, es un animal, requiere cuidados —rebatió él.
— Me encargaré de él, enserio… —continuó ella tratando de convencerlo.
— Nena, ya te dije que odio a los animales —volvió a decirle, pero sintió como comenzaba a ceder y Rey no lo pasó desapercibido, se acercó a él y le hizo unos ojitos. Él casi se carcajea. Luego suspiró y la beso—. De acuerdo, pero tú te harás cargo de él, yo no voy a meter las manos en esto. Rey lo abrazó con efusividad.
— Es más, te dejaré ponerle el nombre —le dijo ella feliz—. Piensa en lo que más te desagrade —Ben se acercó al animal y lo miró entrecerrando los ojos. El Porg le devolvía la mirada con esos enormes ojos brillosos.
— Te vas a llamar Hux.
Amo estas viñetas, lo juro! Amo escribirlas! Pobre de nuestro Ben, al final cedió, lo que hace por su amada Rey, justo así me los imagino ella super amante de los animales y Ben para nada, aunque en el proceso los terminaría queriendo también. Nuestro bebé es reacio pero también tiene un gran corazón y sé que temrinaría adoptando el gusto. Lo del nombre del pobre Porg no estaba planeado pero lo agregó a lo último y me encantó! Espero que a ustedes también y los haga sonreir! Gracias por leer mis locuras!
