Reylo Microfics

Día 29: Ylem: La hipotética sustancia de la cual se originó el universo de la cual proviene toda la materia.

"Aquí estamos, 10 años después. Nuestro destino juntos fue dictado por aquella materia de la cual se originó el universo. Te amo inmensamente. Siempre elegiré tomar tu mano" Rey leyó sus votos mientras veía como las lágrimas bajaban por el rostro de Ben.

En un acto impulsivo, la besó cuando ella terminó de leer. La aprisionó entre sus brazos sintiendo su cálido y pequeño cuerpo contra el de él.

Aquel contacto, hizo que recordara el primer beso que habían compartido, hacía ya tanto tiempo. El beso que significó una nueva vida para ellos y que jamás olvidaría:

Rey acababa de despertar. Había abierto sus bellos ojos con sorpresa y desconcierto vívido en los primeros segundos. Él no podía quitarle la vista de encima. Estaba viva. Él lo había logrado. Por fin había podido hacer lo correcto, algo que deseaba con el corazón: salvarla. Los hermosos ojos verdes de Rey lo miraron, reconociéndolo como Ben. Lo supo, lo sintió. De pronto ella dijo su nombre, fuerte, claro… con una bellísima sonrisa que nunca le había visto pero que era la cosa más hermosa que había presenciado en su vida.

Él la observaba a detalle: su piel suave, sus pestañas tupidas, sus cejas perfectas, su linda nariz, sus labios… la sostenía del cuello, pretendiendo no dejarla ir y se contagió entonces con una pequeña sonrisa de lado. Su corazón latió de prisa cuando ella posó su mano en su cara. Era increíblemente cálida, pese a que segundos antes había estado helada. Ella también lo examinaba, pasó su mirada llena de brillo por sus ojos hasta que llegó a sus labios y él pensó que estaba soñando. Y entonces sucedió: Ella se acercó con anhelo y lo único que él atino a hacer fue cerrar los ojos, esperando a que ese contacto llegara. Sintió entonces, los delgados y dulces labios de Rey sobre los suyos. Pasó la mano que había tenido en el vientre de Rey a su espalda, tratando de pegarla más a él y profundizar aquel beso. Sintió el vínculo entre ellos temblar como nunca antes lo había hecho. Cuando se separaron, no supo que esperar, era tan inexperto y los pensamientos acerca de que no merecía algo así amenazaron con apoderarse de él, sin embargo, volvió a encontrar la cálida sonrisa de aquella mujer que amaba como un loco y se dio cuenta de que ella lo amaba también. Entonces Ben rio, apenas audible, mostrando una enorme sonrisa de felicidad que tenía años de no aparecer en su rostro marcado por el pasado.

— Salvaste mi vida aquella vez en Exegol… —le dijo Ben, sosteniéndola en brazos

— Tú lo hiciste primero Ben, tú me salvaste a mí —aseguró ella.

— Yo, no escribí lo que quería decirte, porque lo pensé mucho y lo guardé aquí —señaló con su mano su propio corazón—. Rey, tú me salvaste en absolutamente todas las formas en las que se puede salvar a alguien. Me sacaste de la oscuridad, creíste en mí, en mi redención, en mi lucha conmigo, me perdonaste, me liberaste, me acompañaste en cada paso; en los terribles días que le siguieron a cuando escogimos compartir nuestras vidas y en los buenos días que poco a poco fueron apareciendo. Me soportas el mal humor y el humor sarcástico también. Me amas pese a todo y a todos. Me defendiste en ese entonces y aún lo haces. Me diste tu alma y tu cuerpo, me los confiaste, y me confiaste tu amor. Construiste una casa conmigo, crías unos hijos, mis hijos… nuestros hijos. No tengo palabras para agradecerte que sigas a mi lado diez años después e igual de decidida como cuando comenzamos. Yo no tenía nada, ya no tenía a nadie, y entonces, apareciste tú y si, tomaste mi mano muy fuerte y me guiaste y caminaste conmigo. Te he visto en todas tus facetas y no hay una que no disfrute o que no quiera vivir contigo. Quiero miles de aventuras más a tu lado. Gracias por estos maravillosos diez años. Te amo —le dijo él, acariciando el rostro de su esposa con dulzura.

Rey se abalanzó hacia él mientras las lágrimas resbalaban ahora en sus propias mejillas. Era dichosa, era feliz. La vida había sido muy buena con ellos y aunque muchas veces pensaron que no lo merecían, ese pensamiento se fue borrando porque después de toda la soledad, abandono, tristeza y miedos que habían vivido, el haberse reunido, el hecho de que la fuerza los hubiera formado como una Diada y los hubiera encontrado al fin, los había hecho llegar a ese momento en donde ya no eran esos dos jóvenes enamorados y locos por descubrir la galaxia con el otro, sino un matrimonio sólido y lleno de amor que atravesó un sinfín de pruebas y que estaba listo para muchas otras más.

Estaban besándose cuando BB-8 irrumpió en la sala. Se detuvo frente a ellos y Ben lo miró y asintió. Una melodía suave inundó el lugar. Ben la miró y le ofreció su mano:

— ¿Me concedes esta pieza? —le preguntó.

— Te concedo un baile, para toda la vida —sonrió ella tomando la mano de Ben.


Hola a tod s! Se suponía que esta viñeta la tenía que publicar ayer pero por cuestiones de trabajo no pude. Pero hoy siendo el #RevengeOfTheFifth porque ayer fue el #MayThe4th, lo publico con todo el cariño para ustedes. Este fue uno de los microfics que también amé ampliar a viñetas. Pensar en ellos, en que llegarían a vivir tantos años felices y llegar a su primer aniversario de 10 años, se imaginan lo bonito? Se imaginan las reflexiones entre ellos? Evidentemente no sería naaaaada facil, pero nada en la vida lo es y mucho menos para ellos, por suerte se tienen los dos y están mega enamorados. Me gusta pensar que su vida ha estado llena de aventuras, buenos y malos momentos que siempre han sabido superar y que su amor es muy grande. Me gusta pensar en ellos como un matrimonio feliz, porque en realidad es lo que se merecían.

La penúltima viñeta de este hermoso reto. Me alegró el corazón escribirla. Espero que les guste.